Disclaimer:Todos aquellos personajes que salen en "Las chicas superpoderosas" son propiedad de Craig McCracken. La descendencia de las protagonistas y otros nuevos personajes fuera de éstos, así como las ideas narradas, son de nuestra autoría.

Idilios Nocturnos es una cuenta compartida por las autoras: Domina Mortem y Lenore's Tears.

ACLARACIONES

Se comunica Lenore

Epaaaa, ¿estamos como activas en estas fechas, no? ¡Pues a disfrutarlo!

El relato que leerán a continuación viene de mi autoría. Con él doy pie a la sección dedicada a los monstruitos de Blossom y Brick: ¡Carmilla y Cosette!

Como se darán cuenta a comparación de las anteriores actualizaciones, al estar hablando de gemelas, ellas tendrán un apartado de sus primos y hermano, pero compartiendo espacio entre las dos. Esto se debe a que se pasan la mayoría del tiempo juntas, entonces nos queda más fácil subir situaciones en una sola parte.

No se preocupen, se aclarará cuando una de las gemelas sea la protagonista o cuando participen las dos, asimismo, cuando actúe un solo progenitor o la pareja en sí. En esta ocasión, es Carmilla quien se lleva el principal junto a su madre.

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Otro detalle importante: Mortem actualizará por aquí en unas horas, trabajando a Brick y Cosette (No de este One-shot). Sí, este mismo día, así que estén pendiente de su historia.

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Las narraciones no poseen orden cronológico.

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Contexto de la lectura

1. Carmilla tiene 10 años (Cosette también xd).

2. Blossom tiene 41 a pocos días de cumplir los 42. La situación de ejecuta a inicios de noviembre e igual, se encuentra en sus días de descanso… y también en trámites de jubilación, pero esa es otra historia.

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Que pena si encuentran erratas

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Otra idea descabellada

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El grito que me había alarmado segundos antes de mi diligente reacción fue poco a poco transformándose en una faceta interrogativa después de llegar al lugar de su procedencia. Parpadeé destanteada como si con ello tratara de resolver las respuestas a las preguntas que acarreaban mi mente mientras seguía observando todos los detalles de la habitación. No suficiente con el desastre ahí formado, continuaba resonando el alarido el cual me hizo dejar la taza de té que degustaba en la cocina para socorrer al desdichado, en este caso desdichada, que había gritado; así confirmé que el llamado de auxilio, o más bien de desesperación, provenía de mi gemela mayor.

Comprendí que al momento de soltar una risotada inconsciente por lo que mis ojos veían, fue una muy mala idea cuando el lloriqueo de Carmilla se potenció al creer que me burlaba de ella. Sin embargo, reponiéndome al instante, puse mis manos en mi boca en lo que movía la cabeza en negación para que ella no interpretara que aquella situación me daba gracia. Serenándome, me acerqué a mi niña para quitarle la tijera de sus manos, objeto que no debería estar cerca, y mirar directamente su rostro lleno de lágrimas.

—¡Yo sólo quería verme bonita! —afirmó entre agua salada y algunos mocos, mi traviesa hija la cual había cortado su cabello en múltiples partes.

—Carmilla, no está tan m…

—¡Y ahora seré la burla de todos, se reirán de mí!

—Amor…

—¡Y tendré que golpearlos para que no me fastidien! —retornó a interrumpirme ensimismada en las consecuencias de su peinado y lo que según haría para solucionarlo.

—¡¿Cómo que golpear, Carmilla?! —reclamé alarmada.

—Ese no es el punto, mamá… ¡ESTOY HORRIBLE! —de nuevo, siguió lagrimeando mientras pasaba sus dedos en sus hebras y gritaba con más fuerza al notar que algunos mechones se había salido de sus raíces y terminaron en sus manos—. ¡AHHHHHHHHHHH! ¡ME VOY A QUEDAR CALVA, ME VOY A QUEDAR CALVA! —se separó de mí y empezó a correr alrededor de su cuarto, atormentada.

Esto parecía una ironía del pasado al rememorar la vez en que mis hermanas hicieron un desastre de mi cabellera y fui foco de burlas por parte de la ciudad, un monstruo e incluso en la televisión. Claro, Carmilla no dimensionó que las guedejas rojizas que salieron en sus dedos podrían ser los que permanecieron en su cabeza aun siendo trinchados, mas vislumbraba el que no prestará atención a ese dato cuando, según ella, su apariencia era horrible.

Cosa 1, el cual era uno de los tantos apodos con el que la llamábamos, se golpeó con un nochero, y ni así dejo de correr, seguía vitoreando oraciones semejantes a: ¡Soy un monstruo! ¡Nadie me querrá así!, y como no, un: ¡Mis papás me abandonarán por deforme!

Usando mi velocidad, la detuve de un brazo, no tan fuerte para lastimarla, ni tampoco tan suave para que regresara a la misma acción de hace minutos.

—¡Mírame, hey, mírame! —dije con voz tersa y sus ojitos color sangre me miraron cristalinos.

—¿Qué ocurre? —preguntó Cosette entrando a su pieza—. ¡Ay, pero que fea estás! —se burló de su hermana al sólo ojearla.

—¡Cosette! —reprendí simultáneamente mi mirada inquisitiva se clavaba en ella, la cual la hizo retroceder con las manos levantadas no queriendo un regaño.

Carmilla había vuelto a sollozar entretanto se abrazaba a mi cintura al confirmar sus inseguridades. No obstante, no queriendo que sus penas la alcanzaran, hice que guiara de nuevo esos obres hermosos que poseía hacia mí y limpié los rastros de su lamento delicadamente con mis pulgares. Le sonreí con paciencia y afecto, la aproximé al tocador y la senté en donde había estado en un principio cuando la descubrí.

—No hay nada por qué llorar, mi niña. —Su cabeza estaba gacha, como si no deseara verse al espejo, mas deslizando mis manos entre su cabello, en lo que parecía una caricia afable, me examinó a través del vidrio.

—Tú oíste a Cosette, me veo fea.

—No hagas caso a habladurías ajenas —le dije en lo que agarraba un cepillo y lo serpenteaba a lo largo de su caballera, ésta no estaba tan dañada, tampoco había un tupé mocho que no se pudiera reparar, más bien se exhibía un corte a mano de inexpertos que podía solucionarse con unos cuantos retoques—. Permíteme relatarte una historia.

—No.

—Anda.

—No.

—Carmilla no te hagas de rogar —demandante manifesté—. Créeme, te gustara.

—Bien— rendida expresó.

Inicié contándole que la protagonista del cuento fui yo en mis años velados de súper heroína, años en donde me valía de la opinión ajena y siendo una infante, había estado expuesta a muchos escenarios que no correspondían con mi edad. Reanudé narrándole sobre la larga melena que ostentaba en esos tiempos y el cómo me gustaba sentirme consentida por Bubbles y Buttercup cuando me peinaban. También le aclaré que con las personalidades inquietas que poseían mis hermanas, incluso hasta el día de hoy, dejaron sólo retazos de lo que alguna vez fue mi cabellera, mechones arrancados, puntas mal cortadas, así como partes calvas.

—¿Y no te diste cuenta? —asombrada me preguntó.

—No, estaba tan enfocada por combatir el crimen, que no lo noté. Aunque debí percatarme que algo estaba mal al sentir la brisa fría en mi cabeza.

Río imaginándome en la fachada horripilante en la que quedé.

—Debiste verte muy ridícula, mamá.

—Oh vaya, eso fue lo que dijeron los noticieros… —río de nuevo más relajada.

—¿Qué hiciste?, ¿no te importó lo que decía la gente?

—¿Qué no? ¡Já!, me fui a encerrar con una manta encima a mi alcoba no dispuesta ver la luz del sol nunca más.

Y proseguí con la historia de mí suceso disparatado, nadie fue excepto de una carcajada hacia mi persona. Le dije los sentimientos que experimenté; más rabia que tristeza. El desenlace fue como el profesor me ayudó con mi incertidumbre y me otorgó la valentía para atrapar a aquella desdicha como una ventaja, sin evidentemente omitirle a Carmilla, el grito que dio mi padre al sólo verme por primera vez. No lo culpaba si después de mi salida en ese entonces, él también hubiera reído.

—¿Entonces vencieron a un villano a punta de risas?

—Así es, se carcajeó tanto que ni se dio cuenta cuando Buttercup lo mandó lejos de aquí. —Finiquité dejando libre sus rizos con el nuevo corte que le había realizado mientras le contaba mi experiencia—. Mírate, ya estás.

Carmilla vio su cabello mucho más corto que antes, pero en un estilo que lucía ese aire singular que envolvía a mi diablilla, pues concentrada en mis palabras, se había distraído de mi accionar con su peinado.

—Wow, ¿dónde lo aprendiste?

—Bueno, ¿en serio crees que después de tal bochorno accedería que alguien me vuelva a tocar la cabello? ¡No! —exterioricé la habilidad que aprendí años atrás a causa de lo sucedido. Desde entonces, no permití que nadie volviera a peinarme.

—¡Gracias mami! —dio la vuelta para abrazarme vigorosamente al saberse salvada de ser el infortunado foco de risas.

Carmilla salió del cuarto, supongo para jactarse con Cosette… pero, otro gritó me alertó.

—¡MAMÁ!

Bajé rápidamente y bueno… creo que comentarle a Carmilla que me desquité con Buttercup y Bubbles no fue una buena idea, pues no quería creer que mi gemela mayor tenía actitudes caóticas debido a sus genes, aunque de nada me serviría culparla al discernir de quien venía esa influencia. Así la vida me enseñaba que no debía dar las cosas por hecho... otra vez, y menos con la particularidad que rodea a mi familia.

No me fue difícil localizar en medio de la sala a un clon de Carmilla con un rizo de Cosette en la mano mientras la verdadera se reía a carcajadas; porque gracias a su poder especial mi pelirroja mayor podía remasterizar muchas versiones de sí misma cuanto quisiera. Mi primera chiquitina era muy vengativa cuando se metían con ella. Agradecía que el daño no fuera tan grave, puesto que así Cosette no necesitaría un cambio tan extremo como el de su hermana.

—Vaya día descabellado—proliferé golpeándome la frente con la palma de la mano por inercia, simultáneo maquinaba el castigo que recibiría la causante de la maliciosa fechoría.

¡Mocosa digna hija del diablo!

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Y mostramos la personalidad de nuestra inquieta Carmilla. Para ella sí fue feo ponerse a experimentar con su cabello y haber quedado como trapeador trasquilado, pero vamos, ¿quién no se ponía a llorar cuando de niño te entraba la locura de hacerte un cambio? Jajaj bueno, a mí sí me pasó y costó mucho que el fleco me creciera de nuevo :'v Así como leen, también la nena llega ser muy vengativa cuando se burlan de ella, Carmilla no conoce la piedad ni con su familia (?) A excepción de sus padres... pero es porque les tiene miedo, okno. (broma broma) No siempre es así, de hecho es desastrosa, mas no le gusta ser el centro de burlas o de entretenimiento para otras personas, tal vez se pasó un "poquito" con Cosette, sin embargo, estaba frustrada (?).

¿Qué recibió su merecido? ¡Claro que sí! Por muy dulce que llega a ser Blossom, eso no quita que es Blossom y no le gusta ese tipo de comportamientos... que lastimosamente los chiquillos han herededado de su malnacido padre (?).

Blossom like: ¡Lindo padre que me vine a conseguir para mis hijos!

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Seguiremos subiendo muchas historias.

Pdta. No olviden que Mortem subirá en unas horas, esperen por ello.

¡Gracias por su apoyo, su comentarios, reacciones y todo lo que hemos recibido de su parte!

Recuerden seguir nuestro perfil de Instragam, Idilios Nocturnos. Ya hemos subido los perfiles que contruímos desde nuestros puntos de vista, o sea, el headcannon de Mortem y mi headcannon, en el perfil junto a los dibujos, así como datos curiosos de los nenes. Algún día de estos haremos alguna actividad y se enterarán más.

Go go go!

Bye!

Lenore