"Los personajes de Naruto, así como su mundo, son propiedad de Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomé prestados para hacer este fanfic."
Santuario
La noche con su manto había cubierto Konoha. Solo las estrellas y la luna centelleaban tímidas en el firmamento dando un espectáculo nostálgico.
El reloj indicaba que ya pasaban de la medianoche y la aldea ya estaba dormida siendo acobijada por la brisa cálida que a veces regalaba las noches de otoño.
Sakura Haruno observaba somnolienta como las hojas danzaban al caer desde los árboles, apoyada en el marco de su ventana .La luz de la luna dejaban las calles plateadas y sus sombras eran casi surreales.
El sueño se negaba a llegar a ella aun con el cansancio que la envolvía. La mujer apoyaba el rostro pálido en una mano mientras se sentaba al borde de la ventana y dejaba a sus pensamientos volar como las hojas que caían a las afueras de su apartamento.
Era en aquellos momentos de soledad donde ella se dejaba flaquear y permitía que sus inseguridades la golpearan. El susurro malicioso de sus pensamientos llenaba su mente y corazón. "No soy lo suficientemente fuerte" "No lo merezco" susurró la voz maliciosa en su interior mientras sus ojos verdes miraban más allá de la luna.
Su corazón le dolió.
A veces sentía que no había hecho lo suficiente y que las personas que la rodeaban se merecían algo mejor que ella, en especial él.
La pelirosa se restregó los ojos alejando las lágrimas que amenazaban con escapar y siguió hundiéndose en sus pensamientos oscuros.
Lo había hecho esperar. Lo había lastimado. Ella siempre era dura con él. Le gustaría ser más suave, más tierna. Le hubiera gustado hacer las cosas diferente, pero lo hecho, hecho está.
Una brisa jugueteó con sus cabellos y enfrió las lágrimas que habían escapado rebeldes desde sus ojos esmeraldas.
Ella sabía que si él hubiera escuchado sus pensamientos, él la hubiera reprendido. Lo había hecho una vez, hace un par de años, cuando habían comenzado su relación.
Era una noche muy parecida a esta y ambos estaban acampando en medio del bosque. Estaban en medio de una misión y habían decidido descansar. Sai había ido a bañarse al río cercano y los había dejado solos.
Naruto le sonreía mientras trataba de convencerla para cenar ramen instantáneo. Con una rama movía la leña para avivar el fuego y el fuego crepitaba con vigor. Sakura lo observó con fascinación. La luz tenue de la fogata lo hacía ver como una pintura. Se sintió un poco fuera de sí misma. Naruto se calló al darse cuenta que ella no había comentado nada, algo raro en ella ya que siempre tenía algo que decir.
-¿Sucede algo, Sakura chan?
Sakura se movió incomoda y lo observó a los ojos. Su pecho le apretó y quiso decirle que todo estaba bien, pero algo dentro de ella se rompió. No sabía porque, pero las palabras salieron de su boca como vomito verbal. Todas sus inseguridades respecto a su relación se desparramaron fuera de su boca.
-¿Por qué me amas? Sabes que te mereces algo mejor que yo. No soy suficiente para ti. Nunca lo fui, pero tú siempre te mereciste lo mejor. Alguien que te haya amado desde el principio. Alguien mejor que una chica con una bocaza, sin control de su temperamento y que siempre tiende a llorar. Alguien que no te haya hecho sufrir…
La mirada feliz del muchacho cambió al escuchar esas palabras. Los ojos vivaces se volvieron fríos en un segundo. Sakura se sobresaltó al sentir como el hombre rubio la tomó por los hombros con la mirada seria.
-Odio cuando te menosprecias de esa manera
Un momento de deja vu la golpeó, pero no dijo nada mientras seguía observando la mirada molesta del rubio. Su mandíbula se había tensado haciéndolo ver diferente. El fuego seguía crepitando junto a ellos.
-Sakura chan… eres alguien preciado para mí y no me importa los errores que hayas cometido o las decisiones que hayas tomado... Eres una mujer fuerte, amable, valiente, me salvaste tantas veces… eres imperfectamente perfecta… eso es lo que amo de ti.
Sakura se sorprendió tanto que inhaló tan fuerte que le dolió el pecho. Sus dedos se apretaron en el borde de su blusa roja arrugándola por completo.
-Nunca vuelvas a menospreciarte de esa manera, Sakura chan… Mereces mucho más de lo que piensas y espero poder dártelo porque te amo. Por favor…
Las mejillas de la pelirosa se calentaron y sintió ganas de llorar. Naruto la acercó a su pecho y la abrazó. Ella se quebró y lloró mojando por completo la chaqueta negra del rubio. Ambos se quedaron juntos y abrazados hasta que ella pudo calmarse. Se sintió liberada y un calor la inundó en su interior.
El silencio los inundó y los ojos cálidos de Naruto la llenaron de paz. Y el momento se sintió casi surreal. Sagrado.
Naruto frotaba su espalda mientras la sostenía. Como siempre él volvía a darle la mano y la sacaba de las profundidades de la desesperación. Luego de unos minutos ella se alejó de él y sonrió. Él le devolvió la sonrisa. Apartó los mechones rosados pegados en su frente y la besó justo encima del rombo en medio de la frente.
Se prometió así misma no volver a caer en la trampa de sus inseguridades, pero esta noche el insomnio la había arrastrado a las garras de las incertidumbres y ella había sucumbido a ellos.
-Sakura chan…- Naruto susurró adormilado desde la cama de ambos buscándola con la mirada en la oscuridad. La pelirosa volteó su rostro y divisó a su novio sentado en penumbras apenas iluminado por la luz de la luna que se colaba por la ventana.
-Estoy aquí…- respondió en un susurro limpiándose rápidamente las lágrimas traicioneras y volviendo a la cama. Se arrastró hasta él y se acurrucó a su lado.
Él la envolvió en sus brazos y la giró para poder abrazarla por la espalda. Pasó un brazo por el estómago de la mujer y la acercó a su pecho. Ambos mirando hacia la ventana. La poca luz de la luna que legaba hasta ellos parecía bailar alrededor.
-¿No puedes dormir?- preguntó el rubio con la voz ronca por la falta de uso.
-Mmm…
Ambos se quedaron en silencio por un momento.
-No pienses en eso
-No estoy pensando en eso
-Si lo estás. Te conozco, Sakura chan
-Por supuesto que no- gruñó irritada la pelirosa, pero él tenía razón. Él la conocía perfectamente. A veces odiaba que la conociera tan bien.
Naruto rió entre dientes y besó su cien abrazándola más fuerte. Ella gimió complacida por el calor de su cuerpo.
-De acuerdottebayo
Ambos se quedaron en silencio mirando las sombras que se formaban en la ventana y las paredes de la habitación gracias a la luz plateada de la luna. Todo parecía bañado en líquido plateado. Casi surrealista.
-¿Sabes que te amo?- susurró de repente Naruto con voz somnolienta. El sueño comenzaba a envolverlo lentamente. La pelirosa sintió como su corazón se aceleraba como si hubiera escuchado esas palabras por primera vez. Las lágrimas traicioneras escaparon de sus ojos y tembló levemente en sus brazos.
-No permitas que tus pensamientos te digan lo contrario
Sakura no dijo nada. Permitió que la voz cálida del hombre que la abrazaba como si fuera un tesoro la empapara y la llenara con ese sentimiento de calidez. Como caramelo dulce.
Lentamente aquellos pensamientos oscuros y sus inseguridades fueron desvaneciéndose. La respiración tranquila de Naruto la calentaron como un arrullo. Su pecho ya no le dolía y se sintió completa. Él siempre tenía ese efecto en ella.
-Te amo - Sakura susurró con un hilo de voz. Naruto sonrió con los ojos cerrados y besó la coronilla de su cabeza.
-Yo también te amo, Sakura chan
El silencio volvió en la habitación. Sakura observó fascinada las sombras en la pared. Imaginó varias formas: un kunai, un perro, un tazón de ramen… La respiración lenta y reconfortante de Naruto comenzaron a adormecerla. Volvió a sentir ese momento como surreal. Como si fuera sagrado. El tiempo parecía haberse detenido. Solo estaban ellos dos. Juntos contra todos.
Sakura sonrió somnolienta ante la sensación de paz que la inundó. Amaba aquellos momentos que sólo podía compartir con él. Momentos pletóricos y únicos.
Sus ojos comenzaron a cerrase. La calidez la envolvió y un suspiro liberador se escapó de sus labios. Antes de caer en la inconsciencia solo pudo pensar en una cosa: se sentía como estar en un momento casi divino. En un lugar sagrado. Un Santuario
Sakura podría haber jurado que el tiempo se había detenido y estaría más allá del infinito, más allá de la eternidad…
Oh, it's you that I lie with
As the atom bomb locks in
Yes it's you I welcome death with
As the world, as the world caves in
Nota de la autora:
La historia está inspirada en un hilo de twitter que hablaba sobre el complejo de inseguridad que tiene Sakura y yo creo también que Sakura se sentía insegura y hasta muy poco para Naruto como vimos varias veces en el manga donde ella misma se menosprecia diciendo que no puede hacer suficiente por él o cuando piensa que él es un tonto por amarla dando por hecho que ella no vale mucho. Y la frase final hace referencia a la serie de drabble NS "Beyond Flavorless" de The sincerities que me inspiró un montón.
Mientras escribía estaba escuchando el soundtrack de la película "I lost my body". Buen soundtrack para escribir esta clase de historias.
Espero les haya gustado esta historia. El fragmento final de la canción es As The World Caves In de Matt Maltese.
Nos leemos pronto.
