¡Hola de nuevo! Vengo con un nuevo escrito de Inuyasha luego de AÑOS... se siente nostálgico :') Este pequeño escrito fue inspirado por el bonito fanart de reii_art2 en Twitter para el InuWivesWeek
¡Qué lo disfruten!
Por fin había parado de llover.
Tanto fuera de la cabaña, como en la vida de Rin, la lluvia se había detenido por completo. Luego de lo que había parecido una eternidad, toda la tristeza y malos momentos parecían cada vez más lejanos en su mente; pero no se habían ido así nada más, dejando un vacío dentro de su corazón.
Los había reemplazado con unos llenos de amor.
Se levantó del suelo, no sin cierta dificultad. Si sus cálculos no le fallaban, debía estar por el sexto mes y su barriga comenzaba a darle problemas en sus actividades diarias. No era algo que le molestara, después de todo el motivo por el cual su cuerpo estaba cambiando era hermoso. Casi sagrado. Llenaba por completo su corazón.
Sintió la necesidad de tararear esa vieja canción, la misma que su madre le cantaba por las noches antes de dormir. Mientras acariciaba su vientre, esperaba que la melodía fuera tan reconfortante para su bebé como siempre lo había sido para ella. En ese momento, la calidez en su corazón solo podía compararse con la que sintió en su piel al recibir los primeros rayos de sol que se asomaban entre las nubes cuando salió de la cabaña.
"¡Rin!" escuchó la voz a unos cuantos metros de distancia.
Rin observó a Kagome acercarse; el ritmo de su andar era extraño, como si quisiera correr hacia ella, pero a la vez tuviera miedo de hacerlo. Como si estuviera siendo más consciente de su caminar que de costumbre. Ignoró la idea que se asomaba por su mente.
En los últimos días no habían podido conversar demasiado ya que el entrenamiento y trabajo de Kagome como sacerdotisa tomaba mucho de su tiempo, pero aprovechaban momentos como este para ponerse al día "¡Señorita Kagome! ¡Me alegra mucho verte!"
"Te eché mucho de menos" respondió "pero Rin, solo dime Kagome. ¿Ustedes dos, la escucharon? Han pasado años, pero su madre aún no puede decirme solo por mi nombre".
Kagome dirigió la atención al vientre de Rin y puso una mano sobre él. Solía hablar mucho con su futuro bebé y parecía estar tan emocionada como ella; además de estar convencida que se trataba de gemelos. "También a ustedes los extrañé mucho"
Aunque no se agachó por completo como normalmente hacía, Kagome acerco su rostro hacia los bebés y susurró algo casi inteligible. "Pero es un secreto, ¿ah? Lo siento, Rin, pero ellos debían saberlo primero".
"¿Por qué estás tan convencida que son dos?" Le preguntó; sin embargo, lo que le había dicho a su bebé le intrigaba… volvió a hacer a un lado cierta idea.
"Ah, es mera intuición femenina... Intuición de sacerdotisa, podría ser" dijo mientras levantaba el dedo índice derecho. "Además, a ti te consta que suelo tener razón en éstas cosas".
No pudo replicar nada. Más de una vez, Kagome había sido capaz de adivinar si eran gemelos o incluso si era niño o niña con otras mujeres en la aldea. Su tino para estás cosas era algo que le sorprendía.
"De pronto, la idea de dos bebés se hizo más factible en su mente: jugando, riendo, corriendo hacia ella… su corazón dio un pequeño vuelco.
"Bueno, de ser así, me alegro. Así podrán jugar juntos y se tendrán el uno al otro, no tendrán que estar solos." Tener dos bebés al mismo tiempo podría sonar –y ser – abrumador, pero sería incluso más hermoso y satisfactorio. "Espero que así sea."
"Bueno, es solo un presentimiento… bien podría equivocarme" dijo Kagome, titubeando un poco; lucía un poco distraída y un tanto cansada, es posible que fuera debido a su trabajo, pero parecía ser algo más. "De cualquier forma, así sea solo uno, no estará solo".
"Señorita Kagome, ¿de qué hablas?"
Estaba segura que esas palabras querían decir algo más, pero Rin no lograba descifrar su mensaje. Su sonrisa era amplia y llena de ternura, mientras que su mirada desbordaba de una emoción que su boca no había sido capaz de pronunciar. La idea dentro de su mente estaba casi gritándole. Tomó un segundo para volver a ordenar sus palabras y siguió.
"¡De nuevo con el 'señorita'!" replicó Kagome. "Han pasado años desde que somos cuñadas, además, ambas seremos tías muy pronto… ya deberíamos tenernos esa confianza".
"Es verdad" miró hacia el otro lado, un poco avergonzada de su formalidad "aunque hay costumbres que son difíciles de…"
¿Eh?
¿Qué fue lo que dijo?
¿"Ambas"?
¿Eso quería decir que…?
Dirigió su mirada de nuevo hacia Kagome, que ahora tenía ambas manos sobre su vientre, aun plano. Por fin dejó que la idea en su cabeza cobrara forma: Kagome estaba esperando un bebé. No solo sería madre, sino también tía. Podrían criar a sus pequeños, juntas. Y ellos podrían jugar, correr, gritar, crecer juntos. También junto a los pequeños de Sango. Serían una gran familia. Justo como siempre soñó.
"¡Por Dios, Kagome!" la rodeó con sus brazos de inmediato — aunque no pudo rodearla por completo, la abrazó con todas sus fuerzas. Sus ojos comenzaban a arder mientras todo se hacía borroso "Más te vale que no sea una broma".
"Así que por fin nos adaptamos al cambio, ¿no?" respondió con una ligera risa, devolviendo su abrazo. Cuando se separaron, Kagome vio como Rin se secaba las lágrimas y sintió como las suyas empezaban a acumularse en sus ojos.
"Creo que ambas nos pusimos sentimentales" dijo Rin. Ambas soltaron una risita entre lágrimas, como si la alegría se desbordara de sus ojos.
"Probablemente son las hormonas" respondió Kagome; luego dirigió su mirada a un punto detrás de Rin. "Mira, parece que el sol salió por completo."
"Rin volteó su mirada hacia atrás para ver como ahora todo el campo estaba iluminado por la bella luz del sol, ni una nube a la vista. El único rastro de la lluvia siendo las gotitas en el pasto o las que caían de las hojas de los árboles. Agua que ayudaría a refrescar el ambiente, a alimentar las plantas y crear vida.
Sintió un par de patadas en su vientre. La lluvia podía ser dura de atravesar, pero una vez que se acaba, aquello que deja atrás puede ser útil para avanzar. Y una vez que el sol está de regreso, la belleza del paisaje es aún más resplandeciente.
"Sí, y todo luce tan hermoso ahora".
"Ambas continuaron charlando por horas. Sobre sus esposos, sus futuros hijos. Sobre los nombres que habían pensado. De sus anhelos, sueños e ilusiones. De esa familia que estaba por agrandarse y las maravillosas cosas por venir… Pues ahora la lluvia había secado y el sol resplandecía sobre sus vidas.
Una de las mejores etapas de sus vidas estaba por comenzar.
Y lo vivirían juntas.
¡Y aquí termina!
Es mi primera vez escribiendo sobre la perspectiva de Rin y no estaba segura de cómo manejar la formalidad que suele usar, así que éste fue mi intento. Cualquier consejo o retroalimentación constructiva es bienvenida y me haría feliz saber qué es lo que piensan...
Probablemente lo traduzca y suba en inglés pronto...
¡Hasta pronto! Espero poder volver con más historias pronto :)
