Personajes de Gundam Wing no me pertenecen, esta historia es punto personal de lo que pasaba por la cabeza de Heero Yuy al momento de entrara al Crio-sueño junto a Relena

REQUIEM

Ella tendrá un rostro familiar cuando despierte-

45 minutos antes…

Donde está la paz de mi corazón si no pude proteger a quién amaba?... Este rumbo último, solitario, personal y definitivo, es nuestro puente hacia los demás, el único punto de conexión que nos une irremediablemente con el mundo.
Llamemos al destino final como cada uno quiera: felicidad, autorrealización, elevación, iluminación, darse cuenta de…, paz, éxito, cima o simplemente final... lo mismo da. Todos sabemos que al final las cosas no salen como se planean...

"¿Por qué no supe ver lo que seguía? Mis sentidos siempre han estado alertas, y ahora no, ¿Por qué?"

Algunos se pierdan en el trayecto y se condenen a llegar un poco tarde, otros encuentren un atajo y se transformen en expertos guías para los demás. Algunos de estos guías me han enseñado que hay muchas formas de llegar, infinitos accesos, miles de maneras, decenas de rutas que nos llevan por el rumbo correcto. Caminos que transitaremos uno por uno. Sin embargo, hay algunos caminos que forman parte de todas las rutas trazadas.

"A quien debo proteger ahora, cuando he llegado al final del camino ¿Habrá mas caminos para mí?"

Caminos que no se pueden esquivar. Caminos que habrá que recorrer si uno pretende seguir. Caminos donde aprenderemos lo que es imprescindible saber para acceder al último tramo Si es que hay un final aun...

Como un leve susurro escucho la voz de quien debía proteger como si el pasado regresara para atormentarlo -"Lo siento Heero"- cerrando los ojos con fuerza e impotencia apretó sus manos sus uñas casi se clavaban en la palma de sus manos y por voluntad propia sus labios repitieron lo que dijo aquella ocasión

"soy yo quien debe disculparse, lo siento Relena"

Relena… Relena… ese nombre resonaba en su cabeza, con su corazón destrozado, y el solo hecho de pensar en ella sentía como una fina hoja de metal atravesaba lenta y dolorosamente por todo su ser. Nunca antes había visto a Relena tan gravemente herida, manchando ese vestido blanco que resaltaba su belleza llenarse de apoco de color marrón por la sangre como si la abrazara la muerte

Rápidamente Heero conto los errores de ese día de nueva cuenta fueron muchos y uno tras otro creando una bomba de tiempo que al final le estallo en el rostro, al verla herida no supo cómo reaccionar por primera vez quería que su apariencia fría e indiferente no existieran, imploraba por una lagrima una sola tal vez no se habría sentido tan miserable, su confianza lo segó llevándolo a cometer el peor error de toda su existencia el había tenido la culpa de que ahora sosteniendo el cuerpo tan frágil de Relena para comprobar el pulso y que rogara por un milagro de vida

"Por favor, por favor no, ya basta"

Alterado trataba de encender el comunicador y pedir ayuda, cuando ella había quedado inconsciente el corazón del ex piloto Gundam se fragmento incluso pudo sentir que se detuvo se sentía poco más que un inútil, de pronto todo a su alrededor se detuvo nada mas importaba en esos momentos solo esperaba que ella abriera de nuevo sus ojos y poder reflejarse en ellos, temblorosamente su mano no se atrevía a tocarla tenía miedo de que no sintiera calor, miedo a que la vida se le escapara de apoco y el frio entrara en su cuerpo…Heero estaba visiblemente conmocionado. Maldijo su incompetencia, teniendo esa sensación de impotencia que permaneció en su corazón.

"déjame hacerlo a mi"- esa voz fue lo que lo regreso a la realidad y muy a su pesar confió a Relena a esa persona…

En ese instante que Heero entrego a Relena algo termino por romperse dentro del él, al hacerse la promesa de no volver a matar a nadie le había costado la vida de la única persona importante para el por lo tanto en esos momentos su promesa dejo de tener efecto pues habían lastimado a alguien demasiado preciado para el… los ojos inexpresivos de Heero no sorprendieron a nadie por el contrario parecería que ahora hasta el mismo diablo l tenía miedo y decidía esconderse para darle libertad de hacer lo que él quisiera con quien se pe pusiera enfrente, la sangre de Relena mancho todo su uniforme pero eso no importaba ya.

"No hay razón para perdonarte"

La adrenalina estaba cada vez mas subiendo de nivel, lo único que le importaba a Heero era terminar de la manera más lenta y dolorosa posible a la persona que se atrevió a lastimar a la razón de su existencia, dentro de su mente se repetía que nadie más de los preventores se atreviera a detenerlo o correrían la misma suerte que el maldito que lo destrozo, fuera hombre o mujer, el no tendría piedad…

Los eventos como continuaron ni siquiera tenían sentido para Heero peleando arduamente contra aquel que le arrebato la humanidad en su mete solo se repetía el "quiero matarte" "no tendré piedad" entre otras cosas, a esos momentos Heero era más como un autómata que un ser humano,… "Misión Completada" – fue lo que dijo cuando termino con su vendetta personal

Si Heero hubiese sabido todos los eventos que viviría para dar con este momento tal vez ni siquiera lo hubiese caminado, o tal vez hubiese sido más fácil terminal con la vida de aquella chiquilla, un fuerte suspiro lo hizo detenerse frente al ventanal mostrando los millones de destellos frente a él, imaginando donde podría crear un hogar, un mundo diferente done estuviese ella sonriendo de nuevo, escuchando un discurso nuevo sobre la paz, incluso llego a imaginar que ella estaría disfrutado de la brisa cálida de un día de verano el podría degustar su perfume e imaginar que ella estaría bien, la terrible realidad lo trajo de nuevo a ese amargo instante, sin entender como ella podría ser un arma mortal viviente, recordando todo su esfuerzo para que ella no desistiera una vez cometió un error y casi le arrebata la vida ahora podría enmendarlo, podría buscar la manera de salvarle la vida, de detener el PPP, pero ella quien era más fuerte que él, se lo impidió pidiendo como último deseo que el fuese feliz, pues bien sabia que quizás jamás volvería a verlo.

Heero, todo está listo- una voz tras de él lo saco de su melancolía respondió con un leve murmullo y se encamino a su nueva misión – Realmente, ¿Por qué haces esto, Heero?- de nuevo esa voz – cuando ella despierte tal vez la tecnología pueda liberarla o tal vez no necesite hacer nada –por muy calmada que estuviese Sally se notaba un poco nerviosa

Si hay humanos o no ella debe ver un rostro que le resulte familiar- respondió sin mucha expresión Heero

Bien aquí inicia tu nueva misión, buena suerte- y poco a poco la capsula fue cerrándose

El recuerdo de la despedida de Relena sosteniendo aquel oso de peluche que le regalo para uno de sus cumpleaños fue el mayor tesoro que siempre le acompaño y que ahora estaría junto a ella en esa cabina en el crio sueño, y al año de ello se unía a la misma misión su mejor protector quien sin importar que daría su vida por verla de nuevo, en su capsula de Aurora a su modo sintió como los brazos de ella lo rodeaban y lentamente cayó en el mismo sueño suspendido para cuidar de ella cuando el reloj marcara su fin sin importar que fuesen los únicos humanos sobre la tierra, Marte o cualquier otro lugar que les permitiera bailar otro vals por toda la eternidad…

Heero Yuy era su preventor, y para él, Relena es su único amor…

FIN.