Hola amigos, una vez les habla Yuzu Araki

Una vez más les traigo otro one shot para Love Live, esta vez con una pareja culposa que comparada con otras crackships es menos notoria, yo diría de las menos populares. El Makipana es una de las parejas culposas menos vistas del fandom como de las menos tratadas, y eso que yo solo hay dos doujinshis sobre esa pareja.

Al principio no sabía en que situación tratar esa pareja pero luego de pensarlo mucho (Aparte de que me leí doujins de otros crackships con Maki de protagonista) decidí ambientarla en un momento a solas entre ambas.

Esta vez me siento algo triste ya que hacer eso fue como apuñalarme a lo pendejo pues me gusta el Rinpana y lo considero uno de mis ships favoritos y temo que muchos talibanes vendrán a matarme a palos, al menos acepto a los fanáticos del Nicomaki que querrán lincharme solo por que hice algo que para ellos fue una blasfemia.

Bueno, ya dicho esto, comencemos con este ship culposo

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

.

.

.

-¿M-Maki?"

-¿Sí?- Respondió la pelirroja.

-¿Qué... qué estás haciendo? Tenemos que seguir...- preguntó Hanayo, atrapada entre la niña y una pared en el pasillo de la escuela.

Maki suspiró, aparentemente molesta por la inconsciencia de su amiga

-No iremos a ningún lado hasta que respondas a mi pregunta- dijo, dándole a Hanayo una mirada intensa.

-P-Pero...- murmuró la chica rubia, sintiéndose claramente presionada. No pudo evitar mirar hacia abajo, tratando de evitar los ojos morados de la pelirroja.

-μ's puede esperar- insistió la pianists- Tch, ¿por qué no puedes ser honesta con tus propios sentimientos?- frunció el ceño, incapaz de mantener la calma. Ya había esperado suficiente tiempo.

-L-lo siento…- La chica arroz se atrevió a mirar levemente a la más grande por un segundo- Y-yo…

Maki estaba perdiendo la paciencia lentamente. Frunciendo el ceño, tomó la barbilla de su amiga y la levantó, obligando a la chica a mirarla.

-¿Sientes algo por ella?- Preguntó, y su voz mostró más reproche que cualquier otra cosa. Sin embargo, la pelirroja era muy buena ocultando sus verdaderas intenciones.

-Yo-yo...- Hanayo no sabía qué camino tomar- Realmente no...- dijo finalmente, con una vocecita.

La pelirroja suspiró.

-Entonces, ¿por qué aceptó tus sentimientos?- Preguntó de nuevo, levantando una ceja.

Pero la chica de suaves mejillas de repente se veía realmente nerviosa y rojo.

-Um... Maki... ¿No puedes...?

En ese momento, la más grande notó que se había acercado mucho a su rostro sin darse cuenta. Y no solo sus caras, sino que ambos cuerpos estaban prácticamente en contacto entre sí. Frente al repentino silencio de la pianista, la más pequeña continuó murmurando mientras sus ojos buscaban un lugar para escapar.

-Yo-quiero decir... yo-no es que... no me guste ni nada, p-pero...

Maki finalmente reaccionó y retrocedió un poco, aunque no lo suficiente como para dejarla escapar. Se sintió un poco avergonzada por toda la situación, pero no se echaría atrás ahora que estaba tan cerca de obtener su respuesta.

-Contéstame- intentó sonar dura y disimular su nerviosismo.

-B-Bueno...- La chica arroz, sintiéndose más aliviada, respondió- Se veía feliz por eso. No podía simplemente decir que no...- Trajo una pequeña sonrisa para tratar de convencer a la pianista, pero cuando la miró, no necesitó sentir su mirada de desaprobación sobre ella- Yo... sé que eso no está bien. Lo siento

La expresión de la pelirroja se relajó cuando escuchó las disculpas de Hanayo. No quería que sintiera que le debía ningún tipo de disculpa. Pero al menos había obtenido una respuesta sincera.

-Prométeme que le dirás la verdad- dijo con una voz más amigable.

-Lo haré- La rubia oscura le sonrió.

La más grande finalmente la liberó como señal de aceptación. Observó a su amiga de suaves mejillas mientras se alejaba hacia el salón del club.

-¿Quién es en realidad la que no puede ser honesto con sus sentimientos?- Nozomi apareció detrás de Maki, con una sonrisa traviesa.

-¿Algunas vez te han dicho que eres una hija de puta?- Dijo la pelirroja con una clara molestia

Y a los segundos gritaba de dolor al recibir aquella legendaria técnica de tortura…