Katara estaba sentada en la barra del bar, era viernes por la noche y necesitaba este descanso. Se sentía abrumada por la situación con su novio. Pidió una copa de vino blanco a Zukko, el cantinero.
Este le sonrió amablemente.
-¿Semana difícil?- dijo mientras le daba su bebida.
-Bastante- dijo masajeando su sien.
- Lamento oír eso, pero así consigo clientes- comentó con una pequeña risa, tratando de hacerla reír.
-Imagino que resulta muy bien para ti tenernos a todos miserables- respondió con una suave sonrisa. Zuko se encogió de hombros y fue a atender a otro cliente. Katara siguió allí bebiendo su copa y rumiando sus pensamientos. Detrás de ella escuchó una voz un tanto despertada que le sonó levemente familiar.
-Toph por favor! Dijiste que te encontrarías conmigo, estoy desesperado, necesito tu ayuda.
katara se dio la vuelta para ver a su compañero de trabajo ( pfff! Eso es un decir, es prácticamente mi jefe, pensó ella), Aang mirando atónito su celular. Supuso que la tal Toph le había colgado. Él se acercó a la barra y Zuko lo habló. Él estaba cerca de ella pero aún no la notaba.
-Supongo por tu cara que eso no salió bien- dijo el cantinero con simpatía.
- ella simplemente me insultó y me colgó- respondió incrédulo.
- ¿Qué insulto usó esta vez?- preguntó Zuko.
- no puedo repetirlo, hay damas presentes- dijo mirando a su alrededor. Allí notó a su compañera de trabajo- hola, señorita Aqua, no sabía que conocía este bar- dijo un poco asombrado.
No quería que sus empleadas lo acosaran, cosa que a veces sucedía, bueno no eran sus empleados, aún no, pero su abuelo iba a dejarle la empresa a él y todos lo sabían. Ahora era un trabajador más, pero todos lo trataban con cierta distancia, excepto las locas que a veces lo perseguían. A veces envidiaba la relación de sus compañeros, allí se veía camaradería, generalmente al menos, y los había visto salir a beber los viernes por la tarde todos juntos, sin embargo había notado que katara casi nunca se unía al grupo.
Bueno ella era relativamente nueva en la empresa, llevaba poco más de un año y se podía ver que era una trabajadora incansable con una excelente ética laboral.
Aunque se asombró verla en "su bar", (ya que él era socio con Zuko allí, aunque solo invertida y Zuko era quien se ocupaba de todo lo demás), no creyó que katara estuviera persiguiendolo,nunca le había parecido de ese tipo de mujer, jamás lo había mirado de manera seductora como hacían las acosadoras y jamás se le había insinuando. Su relación siempre fue profesional.
-Hola señor Lian- dijo algo incómoda- si, este es un buen lugar para relajarse- Aang asintió. Zuko le alcanzó un vaso con una bebida.
- ¿Qué es esto? Sabes que no puedo beber.
- vamos Aang, estás estresado, solo será un trago para relajarte como dice katara aquí.
Ante la mención de su nombre, Katara los miró de nuevo.
-Parece ser que Zuko aquí se aprovecha de nuestra miseria para ganar clientes.- comentó dándole una mirada que fingía enojo. Aang se rió, no le aclaró que él era en parte dueño del bar.
- ah, ya veo, buena estrategia tienes ahí. Quizás debería trabajar con nosotros? No cree señorita Aqua?.
Su empresa era de marketing y publicidad. Pensar en estrategias de ventas era una buena parte del trabajo.
-Si quieres alguien que juegue sucio seguro será una buena incorporación- respondió con una risita.
- ouch!- dijo Zuko, pero tomó su copa para rellenarsela sin siquiera preguntarle, ya conocía su rutina. Aang se rió ante esto, comenzó a sentirse un poco más relajado. Le dio una mirada de reojo a katara y notó lo tensa que estaba a pesar de que estaba comentando cosas graciosas. Katara suspiró, se sentía un poco incómoda y recién iba por su primera copa, generalmente tomaba varias antes de volver a su pequeño departamento.
Aang decidió sentarse en el taburete al lado de ella y bebió un sorbo de su bebida. Era whisky. La miró un momento.
-Espero no molestarte- comentó suavemente. Zuko seguía atendiendo a otras personas.
- no, no, está bien, generalmente vengo aquí cuando necesito relajarme. Disfruto de unas copas y después vuelvo a mi hogar. - comento con un leve suspiro.
Aang sintió que esto era muy solitario.
-Supongo que escuchaste que me dejaron plantado. Pensaba reunirme con una amiga y a último momento canceló.
- algo oí- respondió tímidamente
- si me permites preguntar¿Tu siempre vienes sola?
- en realidad si. Ya que solo vengo cuando realmente necesito relajarme.
- o sea que en realidad estoy arruinando tu momento de relax? - preguntó un tanto preocupado
- no tanto, es bueno tener alguien con quién hablar y olvidar un poco los problemas.- Katara no podía creer lo que había dicho y menos a quien se lo había dicho.
- es cierto- afirmó él- a veces solo necesitas conversar para sacudir las ideas que te persiguen.
Katara asintió a su comentario, en realidad ella se sentía muy sola. Su conversación versaba sobre trabajo con sus compañeros en la empresa o sobre estudio con sus compañeros de la universidad. Lo poco que conversaba que no tuviera que ver con estos temas era con Zuko y a veces con su prometida, Mai cuando se encontraba en el bar, no que ella fuera muy conversadora.
Sus otras charlas eran con su familia y su novio a través de la pantalla, y eso solo la hacía sentir más sola, no sabía bien porque. Se quedó pensando un momento, en silencio y mirando su copa con tristeza. Aang la miraba detenidamente.
-Oye katara, ¿puedo llamarte katara?- ella asintió- ¿Te encuentras bien? Pareces algo emmm ¿descolorida?
- solo he tenido una semana difícil- junto con unos meses aún más difíciles pensó para sí misma.
- oh, okey. ¿Has tenido problemas en la empresa?
- no, no es nada de eso. Es solo que también estudio y a veces las cosas se vuelven un tanto complicadas, pero solo hay que ponerle más esfuerzo.
- oh! ¿Sigues estudiando? Que carrera si me permites preguntar.
- seguro, sigo persiguiendo la licenciatura en marketing. Yo entré a la empresa como pasante y como les gustó mi desempeño sigo trabajando allí aunque aún no me graduo.
- ya veo, si noté que eres muy buena trabajadora- katara se sonrojó ante el cumplido- ¿sabías que puedes pedir tiempo para estudiar? La empresa tiene
políticas muy buenas para los estudiantes- siguió él sin notar su sonrojo. Zuko se acercó para rellenar sus tragos y los volvió a dejar al ver que estaban conversando y que Aang parecía más tranquilo.
- si, lo sé, tu abuelo me lo comentó hace un tiempo. Pero por ahora me organizo bien con los tiempos y en realidad prefiero mantenerme ocupada.
Aang se asombró de que conociera a su abuelo, la oficina de Gyatso no estaba en el piso que ellos trabajaron y no tenía mucha razón para que ella subiera a verlo, ya que él casi no participaba en las reuniones de trabajo de lo que ellos se encargaban. También notó que dijo que prefería mantenerse ocupada, se preguntó si no tenía familia con la que pasar el tiempo.
-¿Conoces a mi abuelo?- preguntó asombrado.
- oh sí, lo conocí en la cafetería de abajo, charlamos un momento sobre mis raíces, él parecía sinceramente interesado. Me invitó a unirme a su mesa. Tuvimos una gran charla y cuando le dije que debía entrar a trabajar él me dijo que también debía dirigirse a su oficina. Nos reímos cuando nos dimos cuenta que íbamos al mismo lugar. Ahí se presentó, no podía creer que él era el dueño de la empresa y habíamos estado compartiendo un café como si nada, pero me tranquilizó y me dijo que disfrutaba conversar con las personas sobre todo de diferentes culturas y desde entonces cada vez que nos encontramos en la cafetería tomamos un café y conversamos sobre todo. Cuando le dije que seguía estudiando me comentó lo mismo de las políticas de estudios.
- wow, creo que prácticamente eres amiga de mi abuelo. ¿Qué quieres decir que se interesó por tus raíces?
Ella levantó una ceja, para ella era muy obvio que no pertenecía a Ciudad República, su piel bronceada y sus ojos azules delataban su origen, o al menos ella pensaba eso.
-Bueno, como verás soy de la tribu agua, la del Polo Sur para ser exactos.
- oh sí, noté que tienes características de las personas de las tribus del agua, solo pensé que tus padres o abuelos serían de allí. ¿Así que realmente vienes del Polo Sur?- katara asintió- me encantaría visitar esos lugares algún día, en realidad mi sueño sería viajar por el mundo conociendo distintos lugares y culturas.
- así que no eres distinto a tu abuelo, solo que la imposibilidad de viajar no lo ha detenido de conocer otras culturas. Incluso quedamos en visitar un restaurante típico de mi tribu.
- katara, ¿acaso estás saliendo con mi abuelo?- dijo tratando de aguantar la risa. No podía imaginar a Gyatso coqueteando con una chica tan joven y para colmo su empleada.
-¿¡qué!?, ¡Por supuesto que no!, Solo somos amigos, tu abuelo es un caballero, más que tú me atrevo a decir.
- katara, cálmate, solo te estaba molestando. Y que eso de que es más caballero que yo, yo jamás le he faltado el respeto a nadie.
Katara sintió un tremendo rubor subir a sus mejillas, esa parte se le había escapado, cuando se enojaba no medía sus palabras.
-Perdón, no quise decir eso.
- yo creo que sí quisiste, dime ¿a qué te refieres?
- ¿recuerdas la vez que me tope contigo y esa mujer? Preguntó en un susurró, sumamente avergonzada.
- escucha, lamento que vieras eso, pero ya te lo expliqué en ese momento, esa mujer es una acosadora y ese día se lanzó sobre mi y justo tu llegaste a la sala de reuniones- katara le lanzó una mirada escéptica- realmente crees que si fuera a acostarme con alguien lo haría en un lugar prácticamente público y cuando estábamos por tener una reunión.
- no, supongo que no, aunque yo llegue media hora antes y siempre soy la primera.
- y yo sé eso muy bien, cómo te dije he notado que eres una gran trabajadora-
- gracias, y tienes razón, lamento haberte juzgado tan duramente, y me imagino que no engañarías a tu prometida.
Ante la mención de Azula de repente recordó lo que lo estresaba.
-Si, por supuesto, yo nunca haría eso- dijo con cierta irritación.
