Historia no acta para todo tipo de lector

Mi objetivo no es romantizar ni normalizar esta parafilia

De por sí, si sienten que la historia no les logra transmitir lo que es realmente dicha parafilia y desean saber más a fondo de que se trata, para eso está el siguiente capítulo.

PD: disculpen la mala ortografía.

Ser adicto a las redes sociales y a la web es algo por lo que la gran mayoría pasa en los últimos tiempos.

¿Pues como no ser adicto a fuente que te facilita la vida y te mantiene informado? Sin mencionar muchas cosas más, como las compras en Internet.

Como todo adolescente siempre fui muy adicto a mis artefactos electrónicos, tal vez era algo antisocial por lo mismo, mantenía tan metido en mi propio mundo virtual, que no note en que momento mi rendimiento en la escuela comenzó a bajar, hasta quedar en nada.

Conseguir trabajo se me dificultaba, no podía mantener un trabajo más de dos semanas y al final terminaron por echarme de mi casa, acabe por perderlo todo, incluso mi relación.

Después de un tiempo yendo de domicilio en domicilio, puse los pies sobre la tierra, quise salir adelante, si seguía así acabaría siendo un vagabundo sin futuro.

Al final termine por conseguir un trabajo en un alquiler de VHS y CDS, era lo poco que podía conseguir sin siquiera haber terminado mis estudios.

El gerente era algo extraño, un tipo calvo con sobre peso que siempre tenía una habitación que ocultaba con recelo detrás de un estante, al llegar simplemente se encerraba ahí todo el día mientras yo me encargaba del Local.

Así habían transcurrido dos años en los que usaba mi tiempo para validar los años que no termine, un día por simple curiosidad decidí preguntarle a mi jefe que era lo que había en tal habitación destacable tras el papel decorativo y desgastado de la pared detrás del estante.

La verdad durante todo este tiempo me dio igual, el tipo se veía como un enfermo mental con el que no me quería involucrar más allá del trabajo, pero le agradecía que me contratara cuando nadie más quiso.

Esperaría una semana más para renuncia a este trabajo y conseguime otro, teniendo mis estudios "completos" podía conseguir algo mejor, pero almenos me quería sacar esa duda de la cabeza.

El tipo simplemente se sincero y me dijo que había material lo suficientemente asqueroso y repulsivo que me traumaria de por vida.

Al final me obligó a esperar hasta media noche en la tienda, de ser así nunca le habría pedido que me dijera.

Pero cuando entramos al cuarto, era como ver un pequeño departamento en mal estado con un olor putrefacto, y un montón de cajas, habían incluso VHS con carátulas en negro, observé las cajas en los que iba avanzando el simplemente contesto.

"Todas son compras en Internet de un sitio especial"

La verdad me estaba comenzando a arrepentir de haber entrado a este lugar, entre más avanzaba el olor a putrefacto y mierda se hacía más presente, las náuseas se hacían presente al punto de sentir mis ojos lagrimear.

"Y-yo tengo que irme..."

En el momento que sentí que ya llegaba a la puerta sentí su voz balbucear.

"Pero te pierdes de la atracción principal"

Después de tratar de abrir la puerta y dar una gran patada, sentí como mi respiración se iba acortando por el vómito que expulse sobre el suelo, este aprovecho mi estadía en el suelo y acercó una maleta negra a mi.

"Te presento a mi adorado Angel"

Observé cómo abría lentamente la cremallera dejando ver un cuerpo en el interior de esta, un cadáver o almenos eso parecía.

Lo empuje con todas las fuerzas que pude y al final logré patiar la puerta lo suficientemente fuerte como para romperla y salir.

No esperaría más tiempo para renunciar, podría considerar esa mi renuncia.

Como pude llegué a mi casa y la sensación de las cosas que tenía guardadas en ese lugar recorría mi cabeza, no pude dormir en toda la noche de lo traumado y asqueado que me sentía, almenos me había dado mi paga tres días atrás.

Esa noche me levanté con fatiga y un dolor de cabeza tremendo, tome algunas aspirinas de la mesita de noche en lo que me dirigía a la cocina por un vaso de agua, el cual terminó en el suelo.

Pero era lo que menos importaba, el mismo bolso negro de la noche anterior se encontraba en mi casa, lo que significa que ese gordinflón estuvo acechando aquí o podría seguirlo haciendo, tras revisar de pies a cabeza mi departamento verifique que efectivamente no había nadie, solo un cadáver y yo, pero esto solo me decía que no estaba seguro nisiquiera en este lugar.

Estuve observando la bolsa durante 30 minutos paniqueado, lo correcto sería llamar la policía, pero esto era algo muy fuera de lo normal.

En lo que pensaba pude notar ligeros movimientos en el interior de la bolsa, al principio creí que era mi imaginación, pero los movimientos se hacían más prominentes.

Lo que sea que estuviera ahí, ahora me generaba, miedo, terror, curiosidad y malestar, pero mejor salir de la duda, supongo.

Me acerqué lentamente y luego de pensármelo mucho subí la cremallera, para luego posarme enfrentar de la bolsa y abrirla bien, con lo primero que me tope fue con unos grandes ojos que me miraban sin parpadear.

Era un ser un humano totalmente restringido de sus extremidades principales, casi al momento en el que habría la bolsa de sentó.

La sensación fría sobre mi mejilla no desaparecía, volvía mi mirada hacia la ventana de la sala, al parecer era de noche.

Me había desmayado no sé por cuánto tiempo, me puse de pie y efectivamente nada había sido un sueño, el chico amputado continuaba mirándome atentamente en lo que estaba sentado en mi sofá.

Me puse de pie tratando de asimilar más detalladamente cada cosa, rápidamente llegó a mi cabeza un recuerdo fugaz, una recomendación de Youtube, una chica que hablaba de un proyecto sobre tráfico de personas que consistía en amputar sus miembros para convertirlos en juguetes o "muñecas sexuales" si este tipo había conseguido uno, era un completo enfermo mental, pero no era el único.

Si me había dejado su pequeña mierda tal vez planeaba inculparme, esa noche salí directo a aquel lugar y para mí sorpresa había un gran cartel de "Se Vende" en el vidrial del local, el tipo se había ido, descubrir su paradero sería un martirio y no quería volverme a topar con esa clase de persona en la vida.

Al final no tuve más opción que volver a mi departamento, si o si tenía que abandonar el lugar, pero la cuestión era, ¿Que haría con lo que me esperaba en casa?.

Al llegar tuve que prepararme mentalmente, me tomé mi tiempo sin antes aprovechar para comprar algunas cosas para la cena a mitad de precio en walmart.

Cuando volví después de un largo suspiro y notar que ya era más de media noche, cerré la puerta y una vez más me acerqué a la sala.

Por supuesto que no se había ido, no podía, además que se encontraba en la misma posición, como si fuera una clase de maniquí, aunque lo fuera técnicamente.

Me pare en frente del el, pensé en hacerle preguntas, pero simplemente no me nacía, necesitaba deshacerme de el ¿Pero dónde iría a parar?

"Dime qué no tienes algún chip implementado en tu cuerpo"

"N-no"

Su voz me helo, no por qué tuviera anormal, más bien por qué no esperaba tener una respuesta.

"¿Puedo saber que eres? ¿Cómo llegaste aquí?"

"S-soy un juguete s-sexual y ese tipo m-me trajo a-aquí"

Mientras hablaba pude notar que no tenía ni un solo diente, sin mencionar las heridas sin tratar y llenas de pus por todo su cuerpo.

"¿Sabes a dónde fue?"

Este simplemente negó en respuesta, hablar le resultaba doloroso, pude notarlo al ver la fuerza que implementaba para hacerlo.

"¿Tienes un lugar a donde ir?"

Volvío a negar

"Lo siento, pero no te puedo tener conmigo"

"Lo sé, s-solo t-tirame a a-algún r-río, tal v-vez así m-muera de u-una p-puta v-vez"

Sus palabras tan radicales me hizo tomarme un momento para analizarlo más de cerca, era un chico rubio de aproximadamente 23 años, tenía una quemadura gigantesca en la mitad de su rostro y lo único que traía puesto era una camisa verde.

Ahora me sentía culpable por dejarlo, tal vez si simplemente lo ayudaba a adaptarse a la sociedad podría simplemente olvidar todo esto en un futuro o tratar de matar a quienes le hicieron daño.

Me retiré del lugar y fui a mi cuarto a buscar una caja, en el interior de esta estaba un recuerdo de mi tesis de grado.

Cuando valide conocí un profesor que a demás de dictar clases, tenía como pasatiempo fábricar prótesis para indiscapacitados.

En ese tiempo quería hacer una tesis muy Cool y no simplemente cosas para comer o en madera como los demás, así que le pedí el favor de que me enseñará como consistía el fabricamiento de las prótesis.

Al final fue una de las mejores tesis y guarde un buen recuerdo a cambio.

Volví a la sala y me senté sobre la mesita central quedando frente al chico, mirarlo me daba escalofríos, pero aún así.

Di pequeños golpesitos en la caja antes de mostrarle las prótesis.

"N-no l-lo n-necesito"

"¿Por qué?"

"N-no e-es m-mi f-función, y-yo debo h-hacer otro t-tipo de c-cosas"

"Te las doy para que, no lo sé, hagas algo de tu vida"

Tal vez eso sono terrible mencionando su situación actual

"Supongo que no tengo problema con que te quedes, por ahora"

Después de aquel día transcurrieron 6 largos meses, en un principio pensé en volver a south park, pero considerando que lo mejor sería cerrar ciclos, tenía algo conmigo.

No diré que todo transcurrió perfectamente, hablamos de tráfico de personas, al final resultaba que tenía nombre "Tweek" , también tuvo que dar una declaración a la policía, pero nunca encontraron al tipo, fue como si se lo hubiera tragado la tierra y descartaron el caso como si nada.

Del trato de personas, Tweek no recordaba mucho, solo que adoptaban una gran cantidad de niños de un orfanato, los modificaban y entrenaban como juguetes sexuales.

Al final todas las declaraciones de Tweek les importo un carajo o esos nos hicieron creer, al final nos fuimos a vivir a Rusia.

Mi profesor de validación nos ayudó a conseguir estadía allá gracias a algunos contactos, si ese tipo había desaparecido de la fas de la tierra, lo mejor era que Tweek también y tal vez en Rusia todo cambiariá.

"A-aún te la p-puedo c-chupar si q-quieres"

Mencionó en un intento de encantar las cosas, pero era algo de lo que aún no se podía bromear.

"No creo que sea necesario"

Note como sus manos temblaban mientras agarraba su tasa de café con fuerza

"G-gracias por a-ayudarme C-craig"

"Deberías agradecerte a ti mismo, no todos viven para contar algo tan horrible"

No es una historia con un final feliz, esta es la realidad