¡Tarde, pero seguro! Aquí les traigo el flufftober de este año, sin embargo, no será como los anteriores, pues está vez iremos brincando de fandom en fandom con distintas parejas, fíjense de las shipps para evitar alguna si no les gusta.

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece.

Advertencia: AU!Fantasy. AU!Soulmate.

Flufftober: Un mes de emoción

En tus ojos

Día 1: Contacto visual [KatsuDeku] [Boku no Hero]

Bakugō al final del día estaría asesinando a alguien, posiblemente a su madre que lo arrastró al mercado ambulante que llegaba una vez al año durante 7 días justo a tiempo para el festival del equinoccio, al cual Katsuki siempre faltaba, pero ese año simplemente no podía saltárselo como siempre puesto que acababa de llegar a su mayoría de edad y tenía que ser presentado como el futuro heredero del Sur, eso si no terminaba por matar a la actual señora, que estaba más que dispuesta a gastar hasta la última moneda de oro del reino en esas apestosas infusiones y tés, el olor era demasiado penetrante y lo detestaba, podía dar su lazo dragonario a que su padre no tenía ninguna junta tan urgente, simplemente no quería cargar todas las cosas que su madre iba a adquirir.

Traidor.

—¡No te quedes atrás, cachorro! —Mitsuki exclamó a unos tres metros delaten suyo.

—¡No soy un puto cachorro, vieja bruja, ya cumplí mi mayoría!

—¡Dejaras de ser mi cachorro cuando logres rastrear a tu alma gemela!

—¡Cállate!

Ese era un tema que lo enojaba, todos sus conocidos –sí, conocidos, no les iba a decir amigos-, ya habían encontrado a sus almas gemelas; y si bien, podrían pasar muchos años antes de poder hallarla, si es que lo hacían; las guerras siempre cobraban demasiadas vidas por lo que podría pasar todos tus años sin conocer los colores.

Pero lo jodido de la situación es que él había tenido un destello.

La diferencia entre los humanos y los domadores, era la manera en que conocían los colores mientras que los primeros tenían que tener contacto visual por ambas partes para que sucediera, los domadores tenían esos llamados destellos, que sucedía cuando miraban alguna parte del cuerpo natural –piel o cabello- y se revelaban ciertos colores alrededor de esa área avistada, lo que era muy conveniente en su tribu, puesto que sus vestimentas eran bastante ligeras –pero resistentes e ignífugas-, para tener una buena movilidad sobre sus dragones, así que tener destellos era bastante común y encontrar a tu alma gemela a temprana edad no era extraño.

Y Bakugō había tenido un destello a los 7 años, en la frontera dos días después de que el festival hubiera terminado y el mercado ambulante levantado los puestos, fue la única vez que había sido arrastrado a la celebración y como su madre era la Señora del Sur tuvo que quedarse varios días de finalizado las festividades para asegurarse que todo estuviera en orden, aburrido se escapó para ir a la frontera puesto que las aventuras lo llamaban, lo que menos pensó ese día es que se encontraría con su alma gemela.

Aún puede recordar perfectamente los rizos verduzcos –tuvo que preguntarle a su padre el nombre del color al regresar- que rebotaban en la pequeña cabeza mientras trataba de llegar a unos frutos que colgaban a varios meros sobre su cabeza, antes de que su exclamación de sorpresa, porque lo estaba, lo hicieran perder el equilibrio y cayera sobre su trasero, Bakugō trató de acercarse, pero el otro niño huyo apenas pudo ponerse de pie y aunque intentó seguirlo, el dragón de su madre logró dar con él y arrastrarlo de regreso, lo cual ocasionó su ira y enojo por días; hasta que decidió que cada año durante los días del festival estaría recorriendo la frontera en su búsqueda, 14 años después no estaba ni cerca de encontrarlo.

Gruñó cuando su madre le jaló para apresurarlo a uno de los puestos centrales.

—¡Puedo caminar solo joder!

—No quiero perderme los tés de mi querida Inko porque no puedes caminar rápido.

—¡Todos los malditos tés saben igual!

La señora de los domadores estaba a punto de replicar cuando una voz femenina y bonachona les llegó.

—¡Mitsuki-san! ¡Llegaste!

—¡Oh! Inko-chan —la rubia olvido de inmediato a su hijo impertinente para acercarse a la mujer detrás de un puesto que sonreía amplia y felizmente—, siempre es un placer verte, ¿cómo han estado los caminos?

—De igual manera, Mitsuki-san. Hubo unos contratiempos en el camino secundario que pasa cerca de la frontera, parece que hay bandidos, ¡pero estamos bien! —Aseguró al ver como el rostro de su amiga más antigua caía y se tornaba serio—. Mi Izuku los derrotó a todos.

—¿El pequeño Izuku lo hizo?

Bakugō frunció el ceño ante el tonó maravillado y feliz de su madre, ¿quién demonios era ese perdedor?

—Ya no soy tan pequeño, Señora Mitsuki.

—¡Izuku-kun! Acabó de oír que te estás metiendo en peleas y noqueando a bandidos en el camino. Estoy tan orgullosa de ti, cachorro.

Katsuki rodó los ojos, su madre le cortaba la visión como para poder echarle una mirada a ese sujeto, ¿qué era tan jodidamente especial en él para que ella sonara tan feliz? Joder, que él era su maldito hijo y nunca parecía tener la misma sinceridad, por lo que enojado se hizo un lugar al lado de la mujer.

Sus ojos se encontraron primero con la vendedora regordeta y feliz que le miraron con asombró.

—¿Es este tu hijo, Mitsuki-san?

—Lo es y juró que lo he intentado educar sin resultados, ¡saluda bien, mocoso!

Pero el rubio ya no las escuchaba, su atención estaba centrada completamente en el otro joven que estaba de espaldas a él, colocando las últimas cosas en el puesto, no era alto, apenas le llegaría a los hombros; pequeño y bien construido.

Y con los rizos verduzcos que lo había atormentado por 14 años.

Joder.

¡¿Su maldita alma siempre estuvo tan cerca?!

—¡Hey! —llamó haciendo sobresaltar al otro que casi deja caer uno de los frascos.

Él joven se volteó.

Sus ojos se cruzaron.

Dos jadeos.

Y un frasco roto.

.

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Sí. Lo dejé ahí. No. No hay continuación. Me encanta dejar los drabbles de retos así al aire, final abierto, aunque se entiende que ambos son almas gemelas y se reunieron después de eso, bajo las bromas y risas de Mitsuki porque de no haber sido tan terco todos esos años en no querer acompañarla al mercado ambulante pudo haberse encontrado con Izuku antes.

Sí. Sí. Sí.

Se casan y son felices (¿?)

Un beso a todas,

FiraLili

09/10/2021