Hola, me llamo Levi Ackerman y comenzaré a contarles mi historia, sé que es lo correcto pues aunque las historias que escribiré después en este cuaderno no son solo mías estoy seguro que para entenderlas es necesario conocer un poco sobre mí. Así que por ahora y esperando no aburrirlos les relatare como pase de ser un Hacker a un consultor de Seguridad de sistemas con la fachada de profesor de Facultad.
Comenzaré contándoles que aprendí a Hackear cajeros automáticos cuando era muy joven, pues la enfermedad de mi madre exigía medicamentos bastante costosos sin mencionar el costo de las terapias y consultas, por lo que me vi obligado a buscar la manera de obtener el dinero necesario para pagar todo eso. Y era más que claro que como dependiente de una pequeña tienda de artículos de repostería no lograría obtener lo suficiente.
Así que después de investigar un poco y tras algunos intentos fallidos logré hackear mi primer sistema de seguridad bancario y enseguida mi primer cajero automático. Así poco a poco mi carrera fue en ascenso, lamentablemente no pasó lo mismo con la salud de mi madre. Pero al menos sé que hice todo lo posible por ella. Quisiera decir que después de perder a mi madre volví al camino de la honestidad y la rectitud, pero la verdad es que no.
Pues lo que yo lograba obtener con unos cuantos movimientos de mis dedos en la comodidad de una tranquila habitación de hotel, no se comparaba en nada a lo que ganaría trabajando "honestamente".
Hasta que un día, el me atrapo. Erwin Smith Agente especial del FBI división informática.
No sé cuántas veces se vanaglorio con sus superiores por haberme capturado, cuantas veces presumió en las reuniones su "hazaña" y más aún el hecho que después de hablarme capturado yo le siguiera como un perro fiel a su amo. Pero si algo es cierto es que yo no soy un simple perro y él no era mi amo.
Solo tuve que investigar sus registros médicos y encontré la salida a la jaula de oro donde me habían metido. Y es que aunque la vida como Consultor de Seguridad de Sistemas / Maestro, no era mala, tampoco era mi meta en la vida.
Así que solo espere a que la enfermedad renal acabara con mi captor para poder ser libre aunque tuve que cambiar las fechas de algunos documentos y falsificar un par de firmas para conseguir mi libertad.
Al principio pensé en irme sin decirle nada a Eren, un chico que trabajaba en una pizzería a la que solía ir a cenar, pero que lentamente y sin darme cuenta paso de un simple beso por impulso y mucho pero mucho alcohol por parte de ambos, a ser una relación estable. Además aunque me cueste admitirlo estoy completamente enamorado de él y no quería irme sin él.
Una vida de fugitivo no sería algo bueno para alguien tan inocente como el, aunque sabía bien que si yo se lo pedía aceptaría sin pensarlo. Pero no, ¿por qué llevar esa vida? Cuando podía inflar un poco el cheque de mi salida con compensaciones por tiempos extra y comisiones por atrapar a algún criminal informático. Todo esto para poder poner una cafetería, ese sueño de mi infancia el cual había dejado en el olvido por tanto tiempo.
Así es como abrió sus puertas:
Levi`s Tea Shop and Coffe.
