Capítulo 1.

Con el pasar de los años Elsa vio las diferentes épocas y generaciones, recorriendo ciudades disfrutando de las fiestas, reuniones, el concierto de un grupo que canto en una azotea (no entendía ese tipo de música), marchas, muertes de presidentes y guerras. Habían pasado tantos años que ya no llevaba la cuenta de su edad, procuraba no ver el calendario aunque en el trabajo era imposible no ver su agenda.

Anna tenía más de 200 años de haber fallecido, Elsa al ser un espíritu tuvo la oportunidad de ver a Anna (más bien su esencia) antes de cruzar la puerta que la llevaría al paraíso.

-Elsa!!- Anna corrió hacia sus brazos- Elsa, que paso? En dónde estoy? Recuerdo que Kristof perdió el control del carruaje y caímos a un vacío, cerré los ojos, sentí un golpe muy fuerte y no recuerdo nada más- Anna hablaba muy rápido, no tenía ni idea de lo que había pasado.

-Anna… no sé cómo decírtelo, pero-

-Tu nos rescataste cierto? Sabía que irías por mí-

-No Anna, escúchame, no tenemos mucho tiempo, tienes que…-

-A que te refieres con que no tenemos tiempo? Elsa, en donde estamos, en donde esta Kristof?-

Anna comenzó a entrar en pánico, no recordaba cómo había llegado ahí, era un cuarto amplio muy iluminado, definitivamente no se encontraban en algún cuarto del castillo en Arendell.

El cuarto estaba lleno de relojes; relojes de arena, relojes cucú, relojes de sol, había un estante con pequeños tubitos de cristal llenos de una sustancia extraña, cada tubito tenía un etiqueta con diferentes nombres, lentamente Anna se acercó a los tubos, vio su nombre, el de Kristof, el de Sven y una etiqueta que decía Bebé, los 4 tubos estaban juntos, Anna cayo de rodillas y comenzó a llorar, no habían sobrevivido.

-Anna escúchame, no tenemos mucho tiempo, Él solo me dio unos minutos contigo, escúchame nos volveremos a ver, solo necesito que hagas lo que yo te diga.

-Quien es Él, a donde voy a ir?- Anna no dejaba de llorar, Elsa la puso de pie y la vio directamente a los ojos-

-Anna te van a dar a elegir entre olvidar o recordar tus memorias, Anna escúchame, necesito que me escuches-

-Elsa, iba a tener un bebé, te mentí, te he mentido en tantas cosas y durante tanto tiempo, nunca tuve la oportunidad de decirte todo lo que sentía- Anna tomo la mejilla de Elsa, la amaba tanto, tenía miedo de cruzar esa puerta sola, sin tenerla a su lado.

-Tendremos más tiempo si haces lo que te digo, nos vamos a volver ver, no sé cuándo y no se en que año, pero si es nuestro destino estar juntas, nos volveremos a encontrar, por eso es importante que elijas recordarme, recordar todo lo que viviste-

Anna tomo la mano de Elsa y la beso, toco su cabello, su mejilla y la abrazo, ella la aparto de su lado, pero Anna la jalo con fuerza- Te amo- susurro Anna.

-Qué dijiste Anna?- Elsa aparto de su lado a Anna, no era justo, esa palabra le atravesó el corazón.

-No-

-No? No que Anna?

-No puedo hacerlo, no quiero recordar todo lo que viví, cometí muchos errores, ame a la persona equivocada, me olvide de ser feliz, sacrifique mi felicidad por la de otras personas que no valían la pena, si nuestro destino es estar juntas, nos volveremos a encontrar, confió en que tu harás hasta lo imposible para que vuelva a recordarte-

-Pero Anna, sino pasa, sino nos volvemos a encontrar?

-Si elijo recordarte no dejare de buscarte y puede que muera sin volverte a ver, no soportaría ese dolor Elsa, por favor, no me obligues a recordarte, no me obligues a elegir un sufrimiento, no me obligues a regresar y vivir con el corazón destrozado por que no estas a mi lado- Anna vio como las lágrimas caían sobre las mejillas de Elsa-

-Anna- Elsa sintió un escalofrió cuando Anna la beso en la mejilla- Yo te…-

El cuarto se llenó del ruido de los relojes, las campanas anunciaban que ya era la hora, el tiempo se les había terminado.

Un anciano de pequeña estatura entro al cuarto, llevaba un pequeño reloj de mano, el cual guardo en el bolsillo de su chaleco, tenía bigote y una larga barba blanca, miro primero a Elsa y luego a Anna.

-Buenas tardes! Reina Anna es un placer conocerla- el anciano le dedico una reverencia, la punta de su barba alcanzo a tocar el suelo- Me presento mi nombre es Fedro Arquímedes Euclides Aristóteles Kanin Heidegger.

Elsa y Anna cruzaron miradas.

-Heide que?- Elsa jamás había escuchado el nombre de Él-

-Heidegger, Princesa Elsa, pero pueden llamarme Hvit Kanin

-Es una broma!- Elsa no entendía ese nombre

-Créame querida yo también quiero que sea una broma- El pequeño anciano saco de la bolsa del pantalón un juego de llaves, llaves de todos los tamaños y formas- En donde está, en donde está, sé que la tenía aquí, yo mismo la separe-

Anna tomo la mano de Elsa, no quería separarse de ella.

-Princesa por favor suelte la mano de la Reina, llego la hora, se tiene que marchar- Hvit las tomo de las manos y las separo- Va a pasar lo siguiente Reina, esta llave es la llave de su destino- La llave tenia forma de corazón y el cifrado era una enredadera- La puerta tiene dos cerraduras, usted elige seguir con el hilo de su vida o puede olvidarlo y cambiarlo por completo- Anna tomo la llave, todo pasaba tan rápido que no entendía nada de lo que le decían- A ver con esta cerradura usted sigue el rumbo de su vida, mantiene sus recuerdos intactos y en esta otra cerradura pues bueno en términos más simples, borrón y cuenta nueva-

-Elijo la segunda- Anna miraba la llave, en cada hojita de la enredadera aparecieron diferentes nombres: Elsa, Honey, Kristof, Olaf, Esben, sus padres y el reino-

-Maravillosa elección, bueno que espera, camine- Hvit saco su reloj y dio saltitos- Es tarde, muy tarde, en un minuto llegara la siguiente persona-

-Espere!- Elsa trato de detener a Anna pero ella había introducido la llave a la cerradura- Anna!!!