Advertencia: Fanfic de un ship bonito que me gustó de la serie, no hay mucho material de ello así que no queda de otra que fabricarlo. Si les gusta dejen su comentario bonito y si tienen sugerencias sobre otras temáticas también. :D A disfrutar!
La pelea contra Valhalla había sido dura, pero por fin las cosas habían resultado bien para Takemichi. Había salvado a todos en Touman, todos estaban felices y alegres, esto es lo que se conoce como un final feliz, por eso la pandilla decidió celebrarlo y Mikey luego invitaría a los cercanos a seguir con la fiesta a su casa.
¿Quién pensaría lo que sucedería a continuación?
Luego de pasar un rato bebiendo todo tipo de licores y algunos fumando, se les estaba nublando la menta, fue entonces que a alguien se le ocurrió la genial idea de jugarle una broma al líder de pandilla, la cual consistía en meterle un condón en el bolsillo donde usualmente guardaba algunas golosinas. Lo imprudente de este acto claramente terminaría mal.
Sin embargo, no contaban con que Mikey se quitaría la chaqueta debido a el calor que le producía el beber licor.
- Takemitchy sostén mi chaqueta. ¡Hace demasiado calor aquí! – Dijo mientras se abanicaba con sus propias manos.
El susodicho accedió a su petición y cargo la chaqueta, por supuesto que Takemichi no estaba al tanto de esta broma, de otra forma hubiera sido el primero en descartar esta idea debido al mal augurio de tan solo pensar en jugar con Mikey de esa forma.
Debido a que finalmente el líder de Touman prefirió dejar de lado los dulces, comiendo los snacks que estaban sobre la mesa, al resto se les fue de la cabeza lo que habían organizado unos momentos antes y procedieron a seguir celebrando.
A altas horas de la noche la fiesta ya estaba por terminar, por lo que cada persona presente se tendría que dirigir a sus respectivos hogares. No obstante, Mikey no se encontraba en una buena situación.
- Oi, Mikey. Levántate, no solo te duermas en el piso esperando que alguien te cargue – le gritó Draken. Pero el rubio estaba lejos de escucharlo, solo podía escuchar algunos murmullos a su alrededor.
- Draken, no creo que sea buena idea despertarlo, ni siquiera puede levantarse – dijo Takemichi, quien tampoco estaba en sus cinco sentidos, pero al menos estaba consciente y podía caminar.
- Tsk. Todavía hay que limpiar este desastre – habló mientras apuntaba hacia la mesa donde estaban celebrando hace unos momentos. – Takemichi, toma la chaqueta y lleva a Mikey a su cama mientras aún esta semi consciente, yo me quedaré a limpiar esto un poco –
- Esta bien, me encargaré de ello, cuenta conmigo –
- Lo que sea, solo vuelve de inmediato – finalizó Draken.
Takemichi fue hacia donde se encontraba el respetable y admirado líder de la pandilla Touman, el cual se encontraba semi consciente en el suelo hablando incoherencias.
- Kenchin, dame otra banderilla. No. Esa no. La que tiene un pez dibujado. Si, de esa hablo jeje ~ - murmuraba el rubio en el suelo con una sonrisa abierta en su rostro.
¿Incluso Mikey puede lucir de esta forma? Luce muy indefenso a como se ve normalmente – pensó Takemichi mientras sonreía de lado.
Lo cargó con un brazo en su hombro hasta su habitación. Con su cuerpo cerca pudo oler la esencia de su amigo, el olor de Mikey era como el de un niño pero aun así estaba mezclado con un toque de rudeza, era simplemente único. Su cabello no permitía que le viera el rostro por completo pero podía apreciar ciertos rasgos. No pudo seguir mirando pues tenía que ver el camino hacia la habitación.
No tomo demasiado tiempo el llegar hasta su destino. Entró a esa habitación que era a decir verdad muy espaciosa y recostó al contrario en la cama. Cuando lo hizo de inmediato abrazó la toalla que estaba en la esquina de la cama.
- Hermano… - dijo con cierto dolor en su voz mientras agarraba a Takemichi de su ropa – solo quédate un poco más por favor – susurró con voz baja.
- Está bien Mikey, me quedaré lo necesario –
- Quiero dulces… - pidió con una voz muy aguda y melosa mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro. Realmente parecía un niño esta vez.
- Están en tu chaqueta Mikey, pero no creo que debas comer dulces en tu estado – advirtió mientras tenía la prenda en sus manos.
De forma veloz, Sano Manjiro quitó la chaqueta de las manos de este y sacó una bolsa plástica. Nunca había visto un dulce como ese antes, más bien parecía un… espera ¿qué?
- Mikey, eso no un dulce en absoluto! – gritó mientras intentaba quitarle ese producto del mal a su líder.
Sin embargo, el otro por supuesto que era mucho mas rápido que él y no pudo quitárselo de las manos.
- No me quitarás dulces nunca más, conozco tus trucos – dijo para darle la espalda y comenzar a abrir la bolsa.
- Por favor, dámelo. ¡No es algo que puedas comer en absoluto! – suplicó Takemichi.
Pero Mikey no le hizo caso y se metió el condón a la boca. El sabor no se asemejaba para nada a los dulces de los que acostumbraba comer. Este sabor era ¿Plástico?
- Oi, Takemichi que rayos es esto… - por un momento el rubio volvía a sus sentidos al darse cuenta de lo que acababa de sacarse de la boca hace unos momentos. Su mirada estaba aún perdida mientras analizaba la situación.
- Yo traté de advertirte, pero me ignoraste. Mikey no me mires de esa forma, yo no tengo la culpa, yo no fui quien puso esa cosa en tu chaqueta – se excusaba Takemichi con una risa nerviosa mientras estaba inquieto sobre lo que pasaría luego.
Mikey parecía haberse compuesto por fin. Mientras lo hacía se levantó de la cama y miraba frente a frente a su amigo con una cara ¿sonrojada?
- No es algo que debería preocuparte pedir. Pero me alegra saber que pensábamos lo mismo al fin y al cabo. Takemicchy ~ - susurraba melosamente mientras abrazaba al contrario de forma íntima
– Kenchin me dijo que no debería mostrar tanto mis sentimientos de favoritismo hacia ti, pero veo que fuiste capaz de ver a través de mi, te mereces un premio Takemicchy ~ - dijo el rubio mientras acercaba su rostro hacia los labios cercanos.
Pero, hasta este punto había dejado de seguir el ritmo de la conversación. De un momento a otro la golpiza que esperaba se convirtió en una confesión bastante inesperada por la cual no se sentía en absoluto incomodo con ella, por alguna razón. Sin embargo, eso no cambiaba el hecho de que su corazón estuviera a mil por horas y como acostumbraba a hacer, salió huyendo de la escena sin mirar atrás.
- Pero que rayos ocurrió ahí dentro – pensaba Takemichi mientras corría hacia la casa de Hina.
Espero que esto no cambie demasiado el futuro. Debo ir a estrechar la mano de Naoto para terminar de una vez con esto – gritaba mientras corría a toda velocidad en esa helada madrugada.
Llegó al edificio más rápido de lo esperado. Subió rápidamente por el ascensor y procedió a tocar el timbre de la casa de los Tachibana.
- ¿Eh? Que haces aquí a estas horas – era Naoto afortunadamente - Mi hermana está durmiendo así que pido con amabilidad que te largues – terminó de decir mientras intentaba cerrar la puerta.
- Naoto – gritó – lo siento por llegar a estas horas pero si no fuera urgente no habría venido.
- Está bien. ¿Qué sucede? – preguntó Naoto desistiendo de cerrar la puerta como tenía planeado.
- Antes, debo saludarte. Déjame estrechar tu mano si? – dijo sin realmente esperar una respuesta, simplemente lo hizo y pudo regresar al presente.
Su cabeza sintió un adormecimiento por una corriente eléctrica leve pero eso significaba que el viaje se efectúo correctamente.
De repente, sintió una sensación extraña, nunca lo había sentido. Estaba sentado en una cama mirando hacia el techo de esa habitación que se le hacía muy conocida. Demasiado. Dirigió su cabeza hacia abajo y lo que vio lo dejó completamente helado.
- ¿Te detendrás ahora Takemicchy? – preguntó una voz agitada. El aliento de esta persona chocaba con su palpitante hombría que se encontraba a media erección. — Hace un rato dijiste que no te detendrías hasta hacer que me disculpe. ¿Hasta aquí llega tu devoción hacia Touman? – volvió a preguntar Mikey. Quien se encontraba practicando, al parecer, una felación muy consensuada.
- Ehhhh!? Mikey!? Espera, espera, espera… - se apresuró a decir el joven, retrocediendo hacia la pared de la habitación totalmente apaleado por el exceso de información que su cerebro estaba recibiendo en ese momento.
El invencible Mikey se encontraba haciéndole una felación a él. A él. A Hanagaki Takemichi. El ser menos genial en este mundo. Aquel que se encontraba en la base de la pirámide alimenticia. No, no, para empezar ¿Cómo rayos llegó a esa situación? No había viajado tanto en el tiempo para ser recibido de esta manera.
- Takemicchy, no me ignores. Sabes que odio cuando haces eso. – dijo el contrario acercándose nuevamente hacia su erección, introduciendo esa carne caliente nuevamente dentro de su boca.
- Espera, Mike- Ah! – alcanzó a decir Takemichi antes de sentir como la calidad cavidad bucal engullía de forma asombrosa toda su extensión hasta la mitad.
Antes no había podido apreciar correctamente los rasgos de su líder. Ahora los largos cabellos rubios se habían esfumado, solo quedaban los cabellos azabaches que alcanzaban a barrer su cadera mientras la cabeza contraria subía y bajaba a un ritmo que le resultada placentero, pero sin dejar de sentirse completamente fuera de lugar.
El cuerpo de Mikey aún poseía la ropa interior y un suéter negro, es decir, esto aún no avanzaba lo suficiente. Tenía que parar esto de alguna forma, pero sus partes bajas parecían amenazarlo con ignorar todo y dejarse llevar por las sensaciones que le producía ese momento. Esto le producía una cierta sensación de deja vú.
Al estar divagando nuevamente en sus pensamientos, Mikey lo notó y un poco molesto estrechó su boca, dejando que se sintiera por una fracción de segundo el roce de los dientes cuando subía su cabeza desde la base de Takemichi.
- Mikey, eso no es, ah! – gimió esta vez de pura satisfacción. El de cabellos negros había logrado abarcar toda su extensión. Jamás había sentido algo parecido. ¿Era posible vivir sin sentir esta sensación al menos una vez en tu vida?
La respiración de Mikey se encontraba acelerada, casi podía sentir el reflejo avecinándose desde su garganta, pero no lo haría porque amaba demasiado al hombre frente a él. El hombre que pudo salvarlo de la oscuridad que siempre lo acompañó desde su niñez, que le entregó todo el amor del mundo y lo hizo sentir seguro como solo él podía. Deseaba poder devolver todo ese amor a través de estas acciones, entregándose por completo.
Es por eso que no se atrevió a desperdiciar nada del liquido salino y algo espeso que ahora se encontraba llenando cada rincón de su boca, pensando que este sabor podía durarle al menos dos días. Cerró los ojos mientras tosía levemente, pero se aseguró de tragar todo lo que su amante le había entregado.
- No, no lo tragues. Escúpelo, lo siento tanto, no quise hacerlo, fue totalmente involuntario. ¡Créeme Mikey! – exclamaba Takemichi golpeando levemente la espalda de su líder con una cara que expresa puro arrepentimiento.
La cara de Mikey ya no podía describirse como una mirada perdida. Esta mirada ahora parecía viva y apasionada, por fin parecía que su líder estaba realmente vivo y lleno de vitalidad.
- Nunca me habías dejado hacerlo a pesar de que te lo pedí en ocasiones. No te preocupes, esto me hace feliz – dijo Manjiro con una sonrisa.
- Por supuesto que jamás haría eso en la boca de Mikey. Además ¡¿Quién se pone tan feliz porque se le vengan en la boca!? – exclamó en su mente Takemichi.
Luego de ello, Mikey procedió a tomar el rostro de Takemichi para depositar un beso que en primera instancia parecía ser superficial ya que solo los labios de Mikey estaban presionando contra los suyos, pero que luego se tornó más cercano al sentir que la lengua contraria estaba abriéndose camino hacia la suya. Todo pensamiento en ese instante se desvaneció.
Nunca se había cuestionado el amar a alguien más que Tachibana Hinata, pero solo ahora caía en cuenta que jamás se dio el tiempo de conocer otras personas ya que se encontraba demasiado ocupado en sus propios problemas del presente. Con este beso no había incomodidad, ni tampoco había inseguridad, solo podía sentir en lo mucho que inconscientemente había pensado en este tipo de contacto con su líder de pandilla.
Sus brazos inconscientemente atraparon la cintura del hombre más pequeño, tomando entre los brazos la cintura contraria. Era muy delgada. Bueno, Mikey era delgado pero su trasero desde que lo podía sentir también estaba abultado. El beso se prolongaba y con ello su erección despertaba. Definitivamente todo rastro de cordura o culpa ya no estaba en sus planes. No con Mikey viéndose así de entregado, amándolo tanto, como si estuvieran destinados a hacerlo.
El ambiente se sentía cada vez más intenso. Cada vez más sentía unas ganas incontrolables de ir más lejos con su líder. Ambos cuerpos estaban temblorosos, pero no dejaban de moverse notándose algo de impaciencia por querer sentirse aún más íntimos.
El cuerpo delgado pero trabajado de Mikey ahora lo incitaba. Ahora mismo no podía distinguir si siempre tuvo a este hombre frente a él o si la temperatura de su cuerpo estaba haciendo lo suyo. Quería probar cada centímetro de esa piel sudorosa, hasta llegar al punto íntimo y replicar lo que le hizo él hasta hace unos momentos.
Se deshizo del beso de mala gana para proceder a recostar al líder de Touman en la cama. Inspecciono con una mirada fugaz la situación, pero eso solo lo hizo emocionarse más de lo que estaba. Como un inexperto simplemente se guio por su instinto, lamiendo y succionando el cuello contrario, mientras tocaba todo lo que podía del cuerpo debajo suyo.
Su cabeza iba bajando lentamente deteniéndose para subir el suéter negro hasta el pecho para proceder a lamer los pezones rosados que parecía de lo más apetitosos en ese momento mientras acariciaba de forma insistente las costillas y cintura.
- Takemicchy no solo me toques de esa forma – dijo Mikey con una voz ronca y temblorosa - ¿Qué te sucede el día de hoy? Siento que estás mucho más… mnh —
No logró completar su frase pues su amante se aproximó con velocidad hacia sus labios, impidiendo que pudiera formular otra pregunta en su mente. Ante esta acción Mikey solo pudo abrazar la cadera del contrario con sus piernas y al mismo tiempo abrazar ese cálido cuerpo que se abalanzaba hacia él.
La verdad era que el día de hoy Takemichi se encontraba mucho más intenso, como si hubiera pasado mucho tiempo desde que lo había tocado. Los dientes chocaban levemente, y la boca contraria estaba más abierta de lo que debería estar, su lengua no parecía saber donde dirigirse, como si fuera un virgen impaciente. Sin embargo, de alguna manera esta forma de ser le hacía sentir inexplicablemente aún más amado de lo que debería ser permitido.
Pese a querer avanzar al siguiente paso, Takemichi no podía avanzar más desde este punto, demasiada inseguridad para si quiera continuar. El contrario pudo notar la duda en sus ojos en ese instante.
- ¿Demasiado nervioso? De verdad no entiendo lo que te sucede Takemicchy. Pero no puedo seguir aguantando — le susurró al oído con la voz agitada y grave causada por la excitación latente que sentía arder cada vez pensaba en lo que a continuación.
Con esas palabras Takemichi no pudo más que sentir escalofríos que recorrían toda la extensión de su espalda. Sea lo que sea, lo estaba esperando hambriento de expectación.
El líder de Touman esta vez tomaría el control recostando el cuerpo contrario en la cama logrando una perfecta posición para sentarse en el pecho de ese cuerpo más alto. Con sus rodillas avanzó hasta que su creciente erección presa por la ropa interior chocara con la boca ajena. La boca húmeda parecía no querer actuar del todo, pero unos momentos después parecía haber recobrado el entusiasmo lamiendo la erección por encima de la tela. Primero fueron lamidas suaves que más bien hacían cosquillas, pero la saliva pudo humedecer lo suficiente como para que el toque se sintiera un poco más intenso y Mikey empezaba a disfrutar ese divertido jugueteo.
Dentro de la mente de Takemichi el lamer algo como esto era impensable hasta hace unas horas atrás pero ahora el hacerlo con la persona encima suyo no parecía desagradable en absoluto. No estaba seguro de sus pasos, pero podía intuir que iba por buen camino cuando logró escuchar leves jadeos de su líder. Con una de sus manos corrió la ropa interior hacia un lado, encontrando la punta de la hombría con su lengua.
El sabor era raro, no obstante ahora su mente estaba nublada con querer hacer sentir bien a Mikey. Volvió a lamer y decidió que era un buen movimiento el hacer succión a la punta. No le pareció desagradable, ahora estaba seguro que podía seguir hasta el final. Procuró usar más saliva debido a que la piel no estaba del todo húmeda y al mismo tiempo sus manos devolvieron la prenda interior a su lugar original para ahora bajarlo por completo.
Habían algunos vellos delgados que le hacían cosquillas en su nariz cuando se acercaba lo suficiente a la base. Pensaba que por ahora no era necesario arriesgarse a hacer cosas a las cuales no estaba acostumbrado, con sus habilidades actuales no podría engullir todo el miembro en su boca, así que se limitaría a lamer desde la base hasta la punta.
- Takemicchy, como siempre apestas en esto – dijo de repente el hombre encima suyo.
- Lo siento, Mikey. Pero aunque no lo creas, ¡lo estoy haciendo lo mejor que puedo! –
- Te lo enseñaré nuevamente. Cubre con tu lengua y labios tus dientes, luego toma aire, procura respirar calmadamente. Vamos, al menos podrías chuparlo hasta la mitad – dijo Mikey en un tono divertido sin dejar de mirar con absoluta ternura a su amante.
Esa mirada llena de comprensión lo hizo tomar un poco de valor. Quería hacerlo bien esta vez, así que siguiendo el consejo del rubio respiró calmadamente, trató de cubrir sus dientes y levantó la cabeza para poder tomar más de esa extensión que se estaba poniendo cada vez más dura. Podía sentir como se adentraba en su boca la carne caliente y palpitante hasta la mitad de su boca, si seguía poniendo más de eso dentro de su boca el reflejo iba a hacer lo suyo.
- Mmn… si, a esto es lo que me refiero, sigue así un poco más. Se siente muy bien Takemichi – habló mientras acercaba más sus caderas hacia la cavidad bucal, la sensación era exquisita.
El reflejo de Takemichi fue sensible ante esto y sintió la necesidad de sacar el miembro de su boca de inmediato. Mikey entendió esto y retrocedió un poco para que se calmara, pero su instinto salvaje terminó por traicionarlo al ver la boca repleta de saliva volvió a meter, esta vez, un poco más dentro su excitación que ya se encontraba bastante dura. Por el contrario, Takemichi totalmente sorprendido tuvo ganas de vomitar. Había sido demasiado para él.
- Takemicchy, date la vuelta — demandó el líder de Touman con un aura posesiva y amenazante. ¿Dónde estaba el Mikey entregado de hace unos momentos?
Mikey no esperó una respuesta a su petición, con un movimiento limpio Takemichi terminó con la boca en la cama y con el trasero expuesto hacia el hombre dominante. Los dedos fuertes estaban revoloteando su agujero y ara su sorpresa estaba bastante blando, como si todo esto ya le fuera familiar de alguna manera. ¿En serio él era la pareja de Mikey en esta línea temporal?
Su reflexión fue interrumpida por una carne húmeda que estaba lamiendo su entrada.
- Espera, Mikey. Eso es demasiado sucio, ¡no lo lamas! – exclamó.
- Siempre dices lo mismo. Pronto te dejará de importar, por ahora solo cállate y disfrútalo —
De verdad se sentía extraño además ese lugar no era el más adecuado para lamer. Incluso le sorprendía el hecho de que él fuera aquel que recibía en esta relación.
Pronto, la lengua fue reemplazaba por los dedos que antes revoloteaban por su agujero sin embargo esta vez se adentraron dentro de su cavidad. El sentimiento de sentirse abierto y expuesto para una persona tan respetable como Mikey lo hacía avergonzar en demasía, pero ¿cómo podría retractarse de hacer esto a mitad camino?
- Estoy ardiendo en el deseo Takemicchy, no creo que pueda contenerme demasiado tiempo – anunció relamiéndose los labios mientras extendía el brazo para acariciar la espalda del contrario.
Los dos dedos dentro de él estaban tocando un poco más profundo dentro de él, llegando a sus terminaciones nerviosas. Cada vez se sentía más raro, y él que Mikey le hablara de esa forma solo la causaba más morbo de verse dominado por un hombre tan poderoso. Después de unos segundos los dedos fueron retirados.
Takemichi mantuvo su posición expuesta hacia atrás, y parece que hizo lo correcto pues Mikey se posciono detrás de él con impaciencia. En su trasero pudo sentir la carne caliente chocando contra sus glúteos. ¿De verdad eso entraría en su trasero? Tenía miedo del dolor decidió confiar en que su cuerpo estaba acostumbrado a esto.
La punta logró entrar y Takemichi parecía haber perdido todo su valor pues si bien su cuerpo podía estar acostumbrado, su umbral del dolor no lo estaba, aún era virgen en alma.
- Espera, me duele Mikey. Espera un momento — pidió con verdadera necesidad.
- ¿Aún sigues diciendo esas cosas Takemicchy? — sonrió mientras seguía introduciéndose, pero ahora con más lentitud.
La estrechez se sentía demasiado bien como para parar ahora mismo. Agarró las caderas de Takemichi atrayendo su trasero para meterse más profundo dentro de su amante, el sentirse uno con la persona que amaba era de las sensaciones más placenteras de la vida. Procedió a separar más las piernas de su pareja mientras él levantaba su pelvis y agarraba la cadera contraria aún mas fuerte logrando que todo su miembro estuviera dentro de él.
- Takemicchy se siente demasiado bien, es excelente – jadeaba con voz ronca y agitada.
- Ah! Mikey, no te muevas tanto, me duele, eres demasiado grande para mí – dijo mirando hacia el hombre que lo estaba dominando.
Su mirada se notaba algo preocupada, pero desde su perspectiva el que su pareja lo mirase con esa expresión mientras tenía todo su miembro ensartado en lo profundo de ese trasero hizo que su ánimo subiera a otro nivel. Se retiró de forma lenta un momento para luego volver a introducirse un poco más rápido que antes. La cabeza de Takemichi fue a dar a la cama, no había opción, esto seguiría.
Los gruñidos de ambos no se hicieron esperar. A medida que pasaban los segundos, la intensidad de penetración también aumentaba, la pelvis de Mikey trabajaba duramente contra el trasero que arremetía. El choque de pieles pronto empezó a resonar por toda la habitación.
Takemichi podía sentir como era abierto por la follada que Mikey le estaba dando, primero la gruesa carne salía despacio para luego volver a introducirse con una exquisita fuerza que daba en un punto placentero. De alguna manera, esto se empezaba a sentir mejor que al principio.
Como siempre sus pensamientos no pudieron extenderse mucho más, pues sintió como lo agarraban del cabello con fuerza hacia arriba.
- No veo que sigas reclamando. Dime Takemicchy, ¿esto se siente bien? – le dijo en su oído mientras metía su miembro con mayor fuerza, el impacto se pudo escuchar perfectamente en toda la habitación.
- ¡Ah! ¡Mikey! Mhm… eso se siente… - respondió Takemichi a medias pues su líder comenzó a meter su miembro con la misma o mayor fuerza que la vez anterior. Los impactos se escuchaban demasiado morbos para él, lo que solo le causaban escalofríos en la espalda y en consecuencia apretaba involuntariamente su agujero.
- No eres capaz de responder pero tu trasero me da una respuesta. ¿Se siente bien en ese lugar no? Si lo quieres fuerte entonces abre más tus piernas – dijo Mikey mientras agarraba los cabellos de su pareja y con la otra mano tocaba su pecho, atrayéndolo mas hacia él.
- No es como piensas tsk – respondió jadeando con dificultad mientras abría sus piernas como se lo ordenaron.
Con una sonrisa de lado, Mikey separó un poco sus pelvis del trasero para bajar su cadera unos centímetros más hacia abajo, calculó su próxima entrada y arremetió fuertemente con su cadera dentro del sucio agujero que lo recibió gustoso dentro suyo, apretándolo más de lo que había hecho anteriormente, causando que la fricción se sintiera más intima y el placer se duplicara.
La primera arremetida fue dura pero el dolor a estas alturas era algo que Takemichi podía ignorar para concentrarse en la contra parte de este, el morbo que le causaba que alguien lo estuviera sometiendo de esa forma y que ese alguien fuera precisamente Mikey. Podía sentir con claridad cada vez que la carne dura se adentraba repetidamente de forma agresiva dentro de él, una vez, dos veces, tres veces, cada vez era mas exquisita que la anterior.
Su cabello aún estaba siendo agarrado fuertemente, su trasero aún estaba expuesto y sus rodillas aún estaban separadas, completamente complacidas de recibir cuantas veces Mikey quisiera. Los sonidos del choque de pieles se tornaban cada vez más intenso, y con ello también las arremetidas las podía sentir más profundas que antes. Se estaba sintiendo tan bien.
- Ah! Ah! Mikey, en ese lugar se siente tan rico. Ah! Delicioso – gimió Takemichi, quien estaba sorprendido que pudiera hacer esa clase de declaraciones y sonidos, pero ahora mismo no le importaba el pedir más.
El receptor del mensaje estaba complacido pues era ese tipo de respuestas las que estaba esperando, sin embargo, no creía que en serio las fuera a gritar de esa forma. No obstante, no le molestaba para nada. Con más ánimos que antes, se retiró de su amante y lo dio vuelta, ahora se podían ver cara a cara. Sus ojos estaban entre cerrados, sus cejas parecían estar compitiendo por cual tocaba a la otra primero y su boca pedía a gritos un beso.
Volvió a entrar con normalidad y fue directamente a saborear los labios que estaban entreabiertos. Takemichi se dejó hacer mientras cerraba los ojos para sentir a Mikey con mayor sensibilidad. Duraron unos segundos así para que las arremetidas subidas de tono volvieran a tomar protagonismo dentro de esa habitación. La cama se les unió y también empezó a rechinar mientras chocaba con la pared.
- Takemicchy, también quiero lo tuyo no te vengas de inmediato, solo déjame estar así un rato más – pidió Mikey mientras levantaba las piernas de su pareja acoplándola hacia su cintura mientras se inclinó hacia adelante, logrando una posición donde podía chupar los pezones de Takemichi y también podía entrar completamente en él.
El sometido por otro lado, pese a que podía escuchar lo que le decían no podía procesarlo por completo, solo apretó la cintura de Mikey con ambas piernas atrayéndolo más hacia él, perdido entre todas las sensaciones en la que estaba sumido en ese momento, cerró los ojos. No quería que acabara aún, esta sensación era aún mejor que masturbarse como solía hacer, pero de pronto dejó de sentir a Mikey dentro suyo. Al abrir los ojos pudo ver como ahora él se encontraba encima suyo.
- Casi no puedo esperar – dijo el hombre encima suyo mientras lubricaba su propia entrada con el liquido pre seminal de ambos.
Takemichi estaba anonadado, ¿No se suponía que él era quien recibía en esta relación? ¿Las parejas homosexuales no funcionaban de esa forma? Entonces ¿Qué es lo que estaba pasando en este momento? ¿Acaso Mikey ahora iba ser quien estuviera abajo, bueno, arriba? Las preguntas llenaban la cabeza del pobre inexperto, pero no podía hacer nada por detener lo que sucedería a continuación.
Entre silencios pausados y jadeos, el invencible Mikey bajaba su cadera mientras se introducía la erección de su pareja lentamente. La espalda arqueada hacia atrás permitía que el mismo Takemichi pudiera ver como su miembro se adentraba dentro del hermoso cuerpo encima suyo. Los colores se le subieron aún más a la cabeza, no podía captar lo que estaba sucediendo estos momentos.
Pudo sentir claramente cuando el trasero esponjoso tocó su pelvis, y también pudo sentir que estar dentro de alguien era el placer más grande del mundo, su miembro era apresado por las internas paredes estrechas que eran cálidas pero que también lo instaban a moverse, cosa que Mikey no hizo esperar. Él apoyo sus manos en las rodillas de Takemichi mientras su cadera buscaba acomodarse debidamente, intentando encajar perfectamente en las caderas de su amante. Una vez que parecía satisfecho con la posición empezó a moverse lentamente mientras miraba el rostro del hombre debajo suyo, su cara estaba repleta de satisfacción, eso lo hacía motivarse más.
Su primera bajada aún no parecía convencerle, la segunda bajada parecía mejorar, pero no pudo hacer la tercera pues Takemichi tomó sus caderas y empujó desde abajo con fuerza hacia arriba, logrando golpear el punto que buscaba con anterioridad. Si le gustaba el juego rudo entonces él definitivamente no perdería ese juego.
- Demasiado impaciente ¿no? Si quieres ir rápido entonces lo haremos a tu manera – anunció Mikey mientras sonreía sonrojado y con cabellos pegados a su frente, dando una imagen demasiado sexy a Takemichi.
- Mikey… - dijo mientras podía sentir que su erección crecía aun más. Diablos. Con solo ver esa imagen podía sentir que se venía, pero no podía decepcionar a Mikey.
Las manos de cambiaron de lugar, cambiaron de las rodillas al pecho de Takemichi. Las caderas del contrario esta vez parecían tomar vida propia pues insitían en golpear hacia arriba, y las otras caderas bajaban experimentadas hacia abajo, engullendo toda la extensión hasta la base. El juego rudo hizo que las pieles comenzaran a sonar en unísono con la cama que volvía a golpear la pared.
- Takemicchy se siente muy bien, dame más – dijo mientras acariciaba su propio pecho y hacía círculos con la cadera, logrando que la erección dentro suyo se apretara aún más de forma exquisita.
Fue demasiado para el susodicho.
En los siguientes segundos el trasero de Mikey se llenó de semen por todas partes, mientras Takemichi jadeaba apretando con fuerza las caderas contrarias hacia arriba, teniendo espasmos repetitivos
"No lo puedo creer, realmente me vine dentro de él. Pero más importante, ¡Mikey me matará por esto! ¡No puedo creer que realmente lo haya hecho!". Pensó Takemichi luego de terminar su orgasmo.
…
…
- De ninguna manera. Joder. ¿Qué rayos significa esto? – preguntaba Mikey saliéndose de encima de Takemichi con aparente descontento. Las palabras en este momento simplemente sobraban, se sabía que ahora todo era un desastre.
- Lo- Lo siento, en serio. No fue mi intención, es solo que fue demasiado bueno – dijo Takemichi.
- No hay excusas para tu comportamiento – respondió Mikey.
Estaba acabado, lo había echado a perder pero al menos la experiencia fue inolvidable. A penas se habían separado y ya extrañaba la sensación de estar dentro de su líder, sobre todo cuando era este quien lo domaba. ¿Qué era este sentimiento? Ah, se estaba volviendo a excitar, pero Mikey ya le había dado la espalda para este entonces, al parecer estaba buscando algo entre medio del tumulto de prendas en el piso. Ya está, es ahora o nunca, si no actuaba ahora el valor que había reunido se esfumaría.
Takemichi se acercó por detrás de él y lo dio vuelta para depositar un beso en esos labios que aún estaban húmedos. ¿En serio este tipo estaba intentando llevarlo de vuelta a la cama después de lo que hizo? Pensaba Mikey, no estaba enojado, pero si un poco molesto, su orgasmo no se pudo completar debido a que su amante se comportaba de forma precoz y virgen, sobre todo virgen. Pero no podía decirle que no a Takemichi, no a él.
No obstante, el líder de pandilla aún no había notado que la erección de Takemichi se había compuesto nuevamente, para cuando lo notó ya estaban de nuevo en la cama besándose. No iba a mentir, la mejor parte de este Takemichi era que se comportaba como si fuera la primera vez que lo hacían, había pasado tiempo desde que lo traía devuelta de esa forma a la cama. Si él se ponía de esa forma entonces era su obligación el corresponder de la misma forma.
Acto seguido de esto, durante el beso Mikey tomó ambos miembros con sus manos mientras los masturbaba al mismo tiempo. La boca de su amante ahora fue a parar a su cuello, dejando unas lamidas y chupones que estaba seguro que sería una marca por la marcada fuerza que puso en ella, sin embargo, la boca no se quedó solo allí, empezó a bajar nuevamente y al mismo tiempo se deshizo de la mano de Mikey para posicionarse con el propósito de entrar nuevamente al lugar del cual había hecho un desastre hace unos minutos atrás.
Entró con suavidad la primera vez, parecía que quería rememorar todo el trayecto anterior. Al entrar con suavidad, procuró que entrara todo dentro sin dejar un solo espacio fuera, hasta que su pelvis chocó con el trasero y no satisfecho con esto se inclinó a un más adelante para poder entrar aún más, si es que esto era posible. Una vez que se sintió satisfecho con su acción levantó la mirada para encontrarse con los ojos de su líder, quien estaba sonriéndole como si estuviera felicitándole por su hazaña, no había necesidad de palabras en estos momentos, los jadeos y gemidos de ambos eran suficiente para saber lo que pensaba y sentía el otro.
Takemichi volvió a empujar hacia adelante mientras miraba como se retorcía el hombre debajo suyo. Normalmente él no era de los que cambiaban demasiado de expresión, así que era divertido y emocionante el ver las expresiones que podía hacer, pero su diversión no duró demasiado pues un apretón en su parte baja por parte del trasero en el que estaba lo hizo desconectarse de lo que estaba pensando. Se quejó un poco del dolor que le provocó esto y Mikey satisfecho con esta peculiar llamada de información se limitó a abrir aún más sus piernas.
Su amante entendió el mensaje, pues retomó su labor como debía ser. Siguió empujando mientras cerraba los ojos, quería que las sensaciones sentidas en este momento fueran grabadas en su mente, los jadeos no se hicieron esperar tampoco. No quería actuar como un salvaje, pero el resultado del cúmulo de emociones solo podía obtener como respuesta a un desalmado Takemichi.
"Perdóname Mikey" pensó mientras daba vuelta a su líder. Ahora ese trasero expuesto estaba a la total merced de Takemichi. No hubo quejas por parte del aludido, se dejó hacer. Separó las rodillas, y bajó su rostro al colchón, totalmente entregado. Esto obviamente no molestó al otro y con una sonrisa de lado se abalanzó hacia ese agujero que pedía ser llenado.
Las estocadas fuertes anunciaban su regreso, pues en conjunto con los gemidos de Mikey realizaban una melodía exquisita para Takemichi, quien se ponía cada vez más duro.
- Takemicchy, más fuerte! Mas fuerte! Hazme tu perra Takemicchy. Ah! Por favor! – gritaba y de forma consecutiva abría mas las piernas.
- Tu cuerpo es tan delicioso Mikey! . respondía Takemichi, dando estocadas más fuertes que antes.
Sentía que la posición en la que estaba aún no daba todo de sí por lo que se levantó en la cama un momento para posarse en sobre el trasero de Mikey y empezar a penetrarlo desde esa posición, logrando llegar más profundo. Él no sabía si desde este punto lograba golpear el punto placentero de su ahora pareja pero el gemido en respuesta a su acción le hacía confiar en que estaba haciendo lo correcto.
- Ah…! – gemía entrecortado Mikey - Esta posición es un poco intensa Takemicchy. ¿Has estado estudiando a escondidas? Mhm… me gusta mucho, dame con más fuerza, haz que me venga Takemicchy – pidió mientras era follado con fuerza desde arriba.
Takemichi estaba insaciable, la primera vez se sintió demasiado bien que se vino antes de tiempo pero esta vez se aseguraría de complacer a Mikey, daría todo de sí. Pensado esto siguió adentrándose con fuerza y apretaba las caderas de Mikey como si fuera un objeto del cual podía saciarse, esto le encantaba de sobremanera al que estaba abajo. Casi podía sentir el orgasmo avecinándose.
- Ahí!, golpea justo en esa dirección. Por dios que rico se siente ahí. Ah! Ah! Mmm… ¿me vas a llenar Takemicchy? – preguntaba el líder con los pensamientos ya en las nubes, pues no podía esperar a sentirse lleno de su amante. Lo deseaba tanto. Deseaba que lo llenara mientras él también se venía, se sentiría tan bien si eso pasara.
- Mikey, haría lo que fuera por ti. Si eso quieres entonces lo haré, prepárate – dijo jadeando con voz pesada.
Las embestidas fueron subiendo de tono gradualmente, mientras el choque de pieles se escuchaba obsceno salpicando fluidos hacia los lados, lubricando la entrada que recibía gustosa la carne caliente. Takemichi seguía sentado sobre Mikey dando todo su vigor y esfuerzo en esos ataques que solo se podían describir como salvajes.
- Takemicchy estoy llegando, mmhn que genial se siente, es tan bueno. Lléname pronto – decía extasiado, su garganta se encontraba seca debido a los jadeos y gemidos, apenas podía hablar.
El movimiento de caderas se aceleró, y agarrando las caderas de Mikey con fuerza se preparó para el inminente orgasmo que venía más fuerte que antes.
- Aquí viene Mikey… tómalo – dijo Takemichi cuando dio una última embestida apretando el trasero de Mikey hacia abajo, no dejando que se desperdiciara nada de su esencia.
- Ahhh! – gimió con fuerza Mikey con los cabellos alborotados al sentir el liquido espeso que ahora albergaba en su interior. Fue fantástico.
Los espasmos de la cadera de Takemichi aún seguían en marcha y aún después de venirse dentro su cadera seguía embistiendo el apretado agujero. Por su parte, Mikey con las ultimas embestidas sintió que su orgasmo ya estaba demasiado cerca así que se levantó un poco y volteó el rostro para atraer la cabeza de Takemichi y besarlo mientras se venía por el cúmulo de sensaciones.
El sexo entre ellos era satisfactorio pues sus cuerpos tenían una química natural que respondía ante las necesidades del otro, eso se comprobó en el momento en que gracias al beso que Mikey le dio, el miembro que aún no salía de él se volvió a endurecer para liberar un corto orgasmo que no duró demasiado pero que dio el toque final a su amante, pues ahora se sentía realmente satisfecho. Ambos cuerpos cayeron a la cama rendidos por la ronda intensa de sexo.
- Hanagaki Takemichi, te amo – susurró al hombre que aún no salía de él – pero puedes salir de una vez? No me es muy cómodo tenerte dentro ahora mismo. – dijo Mikey.
- Oh, ¡lo siento! – se disculpó y se recostó al lado - "Mikey dijo que me amaba… ¿Qué es este sentimiento cálido?" – pensó.
Mientras empezaba a formular preguntas sobre qué sucedería desde ahora, sintió que lo abrazaban por debajo de su brazo y el correspondió ese abrazo. Los cabellos revueltos de su pareja parecían de los más adorable cuando estaban descansando en su pecho, él era más pequeño que él, pero también era mucho más fuerte que él y sobre todo jamás se había sentido tan amado como se sentía ahora mismo. ¿Tal vez debería dejar las cosas como estaban ahora? ¿Será este mi ser amado? Primero debía ver como estaban las cosas actualmente, sobre todo, pese a todo quería saber si todos estaban bien en esta línea de tiempo.
- Takemicchy, no quiero interrumpir tus pensamientos, pero te recuerdo mañana debemos reunirnos con todos para organizar la boda de PaChin, también vendrán Emma y Hina a ayudar – interrumpió.
- ¿Eh? Hina, Emma, los demás... ¿Están todos a salvo? – preguntó alterado sentándose sobre la cama.
- ¿Qué te sucede? Si, todos están bien como siempre, ¿Qué se supone que les pasaría? Recuéstate, quiero dormir – dijo Mikey con total naturalidad, tirándolo del brazo para poder seguir abrazándolo.
Dentro de la cabeza de Takemichi todo estaba a mil por hora, o sea, quiere decir que ¿todos sobrevivieron en el futuro solo por ser la pareja de Mikey? Y ¿por qué Hina y Emma se volvieron tan cercanas? No entendía nada.
No pudo seguir pensando más pues fue atraído de nuevo a la cama por el fuerte brazo de su pareja, quien luego de eso le dio un beso y volvió a acurrucarse en su pecho. De verdad, él era muy adorable.
"Supongo que solo por esta vez todo salió bien. Aunque mi futuro no es exactamente como esperaba, pero no importa, todos están bien y por alguna razón siento que he amado a Mikey desde incluso antes de pisar esta línea temporal"
El sueño lo cansó lo suficiente como para que dejara de pensar en el actual presente, y abrazó a su amante sintiendo que por fin podía descansar en paz por el resto de su vida, aliviado que todos se encontraran en perfecto estado.
Agradezco que hayan leído la historia! Quiero escribir un AU Omegaverse de esta pareja pero no estoy muy convencido sobre que rol debería tener Mikey TT Si tienen sugerencias para el fic solo digánlo :D Eso es todo por hoy!
