N/T: Nada me pertenece. Hoy os presento un nuevo relato del maravilloso escritor en lengua inglesa CypressWand. Se trata de la traducción-adaptación del one-shot 'Caught in a Storm on Top of Wuthering Heights'. Si os animáis a leerlo en su idioma original, encontraréis más de 20 relatos suyos en FFN y AO3. De lo contrario, encontraréis más traducciones de historias suyas en mi página, como el long-fic 'Severus Snape y el Arte de la Guerra'. Espero que lo disfrutéis.

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Atrapado en una Tormenta en la Cima de Cumbres Borrascosas

"Mi amor por Linton es como el follaje en los bosques: el tiempo lo cambiará, soy muy consciente, como el invierno cambia los árboles. Mi amor por Heathcliff se parece a las rocas eternas debajo: una fuente de poco placer visible, pero necesario."

'Ten cuidado con él, Sev,' dijo Lily, su voz casi cayó a un susurro. Pero sus ojos destellaron y sus cejas se arquearon, traicionándola en un momento de travesura. 'Es el libro favorito de Tuney, y sabes cómo se siente por los dobleces y desgarros en las páginas.'

Severus bajó la mirada al libro que Lily acababa de entregarle. 'Aunque, ¿sabe siquiera que lo tienes?'

Lily respondió con un resoplido y se encogió de hombros. 'Como si te importara. ¡Vamos, ábrelo! No puedo esperar a descubrir por qué le emociona tanto.'

El río – aunque contaminado por las muchas factorías a lo largo de su orilla – relucía al sol de verano. El sauce que colgaba bajo proporcionaba una sombra muy bienvenida mientras los dos adolescentes se sentaban y se apoyaban contra su tronco, el libro abierto y preparado en la mano.

'¿Quieres que sea el narrador?' preguntó Severus, pensando secretamente que si el libro contenía la historia favorita de Petunia, o bien era excesivamente romántico o simplemente no podía ser muy bueno.

Lily le tocó el brazo de manera tranquilizadora y sonrió. 'Sabes que me gusta cuando lees, Sev.'

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Severus estaba hojeando ausente las páginas del maldito libro. La espina se había agrietado severamente y había sido arreglada con Spello-celo. Se habían hecho dobleces a lo largo de los bordes de casi cada página, y las manchas circulares de tazas tanto de té como de zumo de calabaza estaban estampadas por toda la cubierta. Recordaba que Lily se había asegurado de que su hermana recibiera una nueva copia del libro en cuanto la primera mancha verde accidental de hierba había aparecido. También recordaba que su hermana no quería tocar nada que hubiera sido tocado por él.

Cada verano, hasta el comienzo de su quinto año en Hogwarts, habían leído el mismo libro bajo el sauce, turnándose para leerlo en voz alta.

Un pequeño fuego estaba crepitando en del hogar, y era lo único entre los muros de Spinner's End que proporcionaba algo de luz. Recostándose en un viejo sillón de cuero polvoriento, Severus trazó la espina del libro con un dedo largo y fino. No se había agrietado por la cantidad de veces que había sido leído, sino porque lo había lanzado contra la pared en el momento que se enteró de que ella se había casado con esa alegre molestia de Potter. Con remordimiento en el corazón, lo había arreglado, pero la batalla en su mente de si volver a leerlo o arrojarlo al fuego todavía llameaba.

En la esquina superior derecha de la primera página, escrito a lápiz, decía, "Este libro pertenece a Heathcliff & Cathy." Lily lo había puesto allí el verano antes del comienzo de su segundo año; siendo ella Cathy, y siendo él Heathcliff. Había encontrado divertidos algunos de los paralelismos entre el libro y sus vidas.

Sólo que la diversión había desaparecido hace mucho.

Recientemente se había casado con su Linton. Severus conocía y comprendía que su capacidad de protegerla y proveer para ella era lo que ella – como hija de Muggles – necesitaba tan desesperadamente en estos tiempos. Una y otra vez, ella había expresado que nunca querría estar con un hombre como Linton. Ése no era el tipo de chica que era…

Pero lo había hecho, y le rompió el corazón.

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Era su último verano juntos. El cabello de Lily estaba extendido sobre la hierba como los rayos del sol, y su pálida piel se ocultada en las sombras del sauce para evitar quemarse. Abrazaba el libro contra el estómago, sosteniéndolo estrechamente como si le diera consuelo. Severus la observaba y la habría tocado, de no haber sido por la cólera de ella levantando un muro de incomodidad entre ellos.

'No creo que lo comprenda jamás, Sev,' dijo ella, los ojos enrojecidos. '¿Cómo podrías–?'

'El terror me vuelve cruel…'

'¿De verdad crees que citar este libro me ayudará a comprender?' espetó ella, y le arrojó el libro contra el pecho.

'¡Eso dolió!' espetó él en respuesta. 'Lily, todo lo que quiero es protegerte. Pero soy mestizo. Mi posición en esta insurrección no nos beneficiará.'

'Pero valoro nuestra amistad mucho más que mi propia seguridad, Sev.' Los labios de Lily temblaban, y su cuerpo se sacudía como físicamente herido. '¿Por qué no puedes ver eso? ¿Por qué no puedes ver que me duele cuando me evitas en el colegio? ¿Por qué no puedes ver que en lo que estás metiéndote está mal?'

El corazón de Severus se hundió al ver su dolor. 'Si no los sigo, será mi final. Si los sigo, quizá sea capaz de convencerlos de dejarte en paz.'

Lily se incorporó, se secó las lágrimas de los ojos, y sacudió la cabeza con incredulidad. 'Me temo que te olvidarás de mí.'

Con un veloz movimiento del brazo, Severus la atrajo a un abrazo y la mantuvo estrechamente contra su pecho. Su cabeza descansó encima de la de ella.

'Sabes que podría olvidarte tan pronto como mi propia existencia, Lily.'

Le besó dulcemente la coronilla y la sintió relajarse en el consuelo de sus brazos. Con un dedo, le apartó el cabello del rostro detrás de la oreja y la besó en la nuca.

'Sev, ¿qué estás haciendo?' Su voz sonó sin aliento, pero no mostró señales de hacerlo parar.

'Sólo quiero que sepas que siempre serás la única para mí,' le susurró él al oído. 'Y haré lo que deba para protegerte – incluso si no estás de acuerdo.'

Fue la mano de Lily la que había viajado subiendo por su camisa y tocó la calidez de su cuerpo delgado. 'Estás matándome, Sev,' murmuró ella mientras lo miraba directamente a los ojos. 'Porque estás tan cerca, y aun así es tan difícil alcanzarte.'

'Estoy aquí ahora,' respondió él. '¿Eso no significa nada para ti?'

'¿Qué es lo que quieres, Sev?'

'Todo de ti.'

'Es tuyo.'

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Una llamarada solar danzó doblando la esquina y enseguida perdió su resplandor mientras volaba en la distancia. Severus habría reconocido su cabello en cualquier parte.

'Lily. Pssst. ¡Lily!' Desde las sombras del Callejón Knockturn, Severus la llamó. 'Lily, por favor, habla conmigo.'

Lily se congeló en medio de la calle. Sus dedos se cerraron en puños, y torció tanto el cuello que le dio la apariencia de una lechuza.

'Severus,' dijo con una voz como veneno. 'Nunca pensé que volvería a verte.'

Severus agitó la mano hacia ella, indicándole que debería venir y entrar en las sombras con él. 'Lily, hay algunas cosas que no he dicho que necesitan ser dichas. Por favor, ¿podrías venir aquí donde no nos vean?'

Los dedos de ella seguían cerrados en puños y sus ojos se volvieron rendijas, pero su cuerpo traicionaba que no le temía mientras se acercaba. 'James está cerca en alguna parte,' dijo demasiado casualmente, 'así que mejor hazlo rápido.'

De su larga capa negra, Severus sacó el libro estropeado y se lo tendió. 'Me causa mucho pesar tenerlo en mi posesión,' dijo mientras el corazón comenzaba a latirle en la garganta. 'Quiero que lo tengas. Espero que no hayas olvidado.'

El rostro de Lily se suavizó mientras miraba la cubierta. 'No he olvidado, Sev,' dijo, de repente sonando tímida. 'Simplemente no estoy segura de que mi pesar sea menor que el tuyo. ¿Por qué viniste aquí? Este lugar es tan peligroso para ti como para mí.'

'Porque necesito asegurarme de que comprendes que lo siento,' dijo él. 'Lamento el dolor que te he causado, y lamento las cosas que he hecho. Soy muy consciente de que nunca podría estar contigo, pero al menos concédeme tu perdón, yo –'

'Calla,' dijo Lily, y con el pulgar, se secó una lágrima del rostro. 'Sev, voy a tener un niño.'

Hielo se formó en el núcleo de su cuerpo y lo engulló en una capa de Dementor. '¿Es suyo, supongo?' preguntó con amargura.

Lily no respondió, sino que simplemente asintió mientras las lágrimas comenzaban a fluir por su rostro. 'Desearía volver a ser niña,' dijo entre respiraciones superficiales, medio salvaje y con dureza, y libre. '¿Por qué estoy tan cambiada?'

'Lily, ¿dónde estás?' gritó Potter desde la distancia. '¡Estoy preocupándome aquí! Lily –'

Severus le pasó los dedos por el cabello y la besó en la comisura de los labios. 'No puede verte conmigo aquí,' susurró. '¿Me prometes que estarás a salvo?'

Lily giró en sus talones, caminó hacia la luz del sol, y miró hacia atrás a Severus, los ojos reluciendo. 'Sea lo que sea de lo que estén hechas nuestras almas, la tuya y la mía son lo mismo. Nuestros Patronus nos enseñaron eso.'

Fue con esas últimas palabras que desapareció en una llamarada de luz.

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'¡Aquel día! ¡Aquel día cuando nos encontramos en la cima de Cumbres Borrascosas, me prometió que los mantendría a salvo!' Un instrumento plateado se hizo añicos en la carne de la mano de Severus mientras le gritaba a Dumbledore.

'Hemos tenido esta conversación antes, Severus," dijo Dumbledore con su conocida tranquila modestia. 'Ella ardía demasiado brillante para este mundo.'

'Me alegra ver que está familiarizado con la literatura Muggle,' escupió Severus, el sarcasmo goteando de sus labios. '¡La existencia, después de perderla, es un infierno! No quiero existir más.'

Dumbledore, con calma pero con firmeza, obligó a Severus a sentarse en un sillón frente a su escritorio, entonces sacó el libro de su capa púrpura. 'Creo que esto te pertenece.'

'No lo quiero,' dijo él, apartando el libro de un manotazo con la mano sangrante. 'Es una maldición, y nada más.'

'Y yo creo,' dijo Dumbledore mientras recogía el libro del suelo, 'que Lily quería que lo tuvieras. ¿Necesitas que te cure esa mano?'

'Necesito que me deje solo,' dijo Severus débilmente.

'Como desees,' dijo Dumbledore, y dejó el libro sobre el escritorio frente a Severus. 'Cuando estés listo.' Con un silbido claro, señaló a Fawkes que se le uniera. La pareja abandonó el despacho, y Dumbledore cerró la puerta tras ellos.

Con la mente en Lily, Severus convocó su Patronus con una onda de su varita. La cierva blanca saltó por el despacho antes de aterrizar justo a su lado y le empujó el hombro con la cabeza como señal de consuelo. '¿Necesitas que te lea?' le preguntó a la cierva. 'Sé que te gusta cuando leo.'

Severus tomó el libro con manos temblorosas. Gotas de sangre marcaron los bordes de las páginas amarillentas, pero no le importó. Mientras hojeaba hacia el primer capítulo, un pequeño pedazo de pergamino revoloteó desde el libro sobre el escritorio. Con un rápido golpe, le dio la vuelta a la nota, entonces miró directamente a la cierva a su lado mientras lágrimas de dolor y consuelo lo cubrían.

"Siempre has sido tú."

- Lily