Esta historia no es mía, es una traducción del fic de ZoeyJane
Nami suspiró mientras colocaba sus instrumentos de estudio en su lugar y bajaba las hamacas para que ella y Robin pudieran dormir en ellas. Hasta el momento, solo habían pasado unos pocos días desde que Nico Robin se había colado en el Going Merry y le había preguntado a Luffy si se podía unir a los Mugiwara y durante todo este tiempo, la antiguamente conocida como Miss All Sunday no le había dado ninguna razón a Nami para confiar en ella. ¿Qué derecho tenía ella para simplemente subirse al barco y convertirse en uno de nosotros?, Nami pensó para sí misma. No se sorprendió cuando Luffy y Sanji le habían dado la bienvenida a la tripulación con tanta facilidad debido a la incapacidad de Luffy de desconfiar de alguien y la absolutamente cómica tendencia de Sanji para enamorarse perdidamente de cualquier mujer que caminara. A pesar de lo poco sorprendente que había sido la experiencia, todavía la frustraba sin descanso
Necesitaba beber
Nami fue hasta la barra que había en el camarote de las chicas y se sirvió un vaso de ron. Lo llevó a su boca, oliendo el espeso aroma del ron antes de tomar un pequeño sorbo. El oscuro líquido cubrió su lengua, el sabor a madera le quitó todas sus preocupaciones sobre Robin momentáneamente. Nami tragó y el licor le quemó la parte baja de su garganta placenteramente mientras bajaba por ella. No tardó mucho en vaciar el resto del vaso. Nami echaba de menos a Vivi. Esperaba que la princesa se estuviera ajustando bien a vivir en Alabasta y que el reino se hubiera estabilizado a su vuelta
Nami acabó un segundo vaso. Después un tercero. Cuanto más bebía, menos podía ignorar la astilla clavada que suponía su nueva compañera de tripulación. Al menos, Zoro, Chopper y Usopp habían sido suficientemente inteligentes de no confiar en ella tan rápido como su capitán lo había hecho. En fin, la palabra del capitán es indiscutible, ¿no? A mitad de acabarse el cuarto vaso, Nami escuchó las escaleras que llevaban al camarote crujir. Giró la cabeza torpemente para encontrarse con el objeto de sus frustraciones acercándose para unirse a ella
-¿Te importaría servirme una copa, navegante?- la voz de Robin cortó lo que había sido hasta aquel entonces silencio. Nami prefería la paz y el silencio
-Por supuesto, Robin- incluso en su estado ebrio, Nami no quería permitir que su rabia con la situación causara ningún tipo de tensión con su nueva compañera de camarote
Robin cogió el vaso y dio un sorbo. Robin bebió el ron más rápido que Nami, aunque la diferencia fue ínfima. En el poco tiempo que habían pasado juntas como compañeras de tripulación, Robin había sido reservada con sus actividades diarias, generalmente pasaba el tiempo leyendo y disfrutando de lo que fuera que Sanji hiciera en sus intentos fallidos de cortejo. El hecho de que Robin no fuera igualmente reservada en sus hábitos de bebida le resultaba sorprendente a Nami
-Escucha, lo cojo- Robin rompió el silencio que permanecía desde que Nami le había servido la bebida- ni confías en mí ni quieres que esté en este barco
-Bueno, sí. ¿Recuerdas cuando, ya sabes, intentaste matarnos en Alabasta? Ese truco que hiciste con las joyas de Crocodile me puso de tu parte momentáneamente pero ahora que la novedad se ha esfumado, no creo que pueda confiar en ti como nakama todavía
Robin rio
-Supongo que no puedo culparte- Un brazo creció de la barra , agarró la botella de ron que ambas habían estado compartiendo y rellenó los dos vasos ahora vacíos que se encontraban delante de las dos mujeres- Baroque Works os dio bastantes problemas
Nami frunció el ceño. Robin bromeando sobre todo hizo que se enfadara, sobre todo debido al poco tiempo que había pasado de esto
-Desde luego que lo hicisteis. Luffy casi pierde la vida por tu antiguo jefe y tú intentabas orquestar un golpe de estado contra el padre de Vivi, ¿Y para qué? ¿Por ese gilipollas de Crocodile?- Nami intentó levantarse e intimidar a Robin, pero iba demasiado borracha para mantenerse de pie y se cayó
Un par de manos cogieron a Nami antes de que pudiera golpear el regazo de Robin
-Has bebido más de lo que podías soportar, ¿verdad? Vamos, se está haciendo tarde de todas formas
Nami masculló algo incomprensible mientras Robin la levantaba hacia la hamaca gracias a un pilar de manos que salían del suelo del camarote. Apenas notó a Robin trepando a la hamaca contigua a la suya mientras sucumbía a las altas horas de la noche
La luz del sol se colaba por el ojo de buey del camarote, iluminando la habitación. Un rayo de sol llegaba directamente a los ojos de Nami. La pelirroja se giró y refunfuñó antes de darse cuenta de la hora que debía de ser e inmediatamente después se sentó, casi cayéndose de la hamaca en el proceso. Se masajeó las sientes, intentando sin éxito deshacerse de la dolorosa jaqueca que sufría. Nami observó la habitación por primera vez en el día para darse cuenta de que su compañera de camarote no estaba. Debe de haber salido a la cubierta, Nami pensó para sí misma, debería hacer lo mismo
La luz del sol cegó a Nami otra vez mientras salía a la cubierta
-Buenos días, Nami-swan- una muy conocida voz le gritó. Nami no podía ver claramente todavía, pero sabía exactamente quién le estaba saludando. Su visión se había recuperado lo suficiente como para poder ver un plato de algo siendo puesto delante de su cara, pero no estaba segura de lo que era
-Buenos días, Sanji- la respuesta de Nami fue carente de emociones. Su mano alcanzó el plato torpemente, casi tirando lo que fuera que Sanji le estaba sirviendo antes de lograr coger uno y metérselo en la boca. Podía decir que era algo dulce pero nada más
-¡Oi, Nami!- el sonido de la voz de Luffy sonó más fuerte de lo que Nami podía soportar en ese momento- ¡Escuché que bebiste demasiado anoche!- La voz desagradable de Luffy llenó el ambiente
-Sí y estoy jodidamente arrepentida ahora mismo- Nami se buscó una silla en la que poder sentarse, su visión casi recuperada después del asalto con el sol que estaba encima de ella. Espero que Robin no le haya contado a la tripulación demasiado sobre lo que dije anoche, pensó. Nami observó los alrededores. Zoro estaba, como de costumbre, dormido contra la pared, Chopper y Usopp estaban jugando algún tipo de juego, Luffy intentaba robar algo de la comida que le había ofrecido antes y Robin estaba quitando la ropa de ambas del tendedero que habían puesto la noche anterior
-Voy a llevar esto al camarote. ¿Quieres que guarde la tuya también o quieres que la deje para que lo hagas tú?
-Puedo encargarme yo después. Sin embargo, gracias por la oferta- Nami fue un poco brusca con su agradecimiento, pero Robin no pareció prestarle atención. Eso o que no quería empeorar la fricción entre ambas
-Oye, Nami, ¿A dónde nos manda el Log Pose hoy?- Sanji se había rendido en la pelea con Luffy por el momento, permitiéndole comer de lo que había cocinado para Nami y Robin
Nami gimió. Su dolor de cabeza no era tan fuerte como cuando se había levantado, pero todavía era notable. Miró el Log Pose que de alguna manera había logrado ponerse en la muñeca mientras se vestía. Para sorpresa suya, el Going Merry se dirigía en la dirección correcta
-Mantén el rumbo y estaremos bien. Seré más concreta con el rumbo cuando se me pase la resaca
-Aye, aye, Nami-swan
Al finalizar el aburrido día a bordo del Going Merry, Sanji llamó a la tripulación para cenar y Zoro echó el ancla. Después de la comida, Robin se retiró temprano, camino al camarote de las chicas para leer como la mayoría de las noches. El resto de la tripulación habían sacado varias cervezas de la nevera y habían comenzado a beber. Nami se negó por razones obvias. No había pasado mucho tiempo, cuando Nami decidió que los chicos (a excepción de Chopper) estaban demasiado ebrios para que ella los pudiera aguantar sobria, por lo que optó por retirarse a su camarote
-Oh, Nami. Doblé tu ropa y la dejé en la cesta para ti- Robin se saltó las formalidades al saludar a su compañera de camarote mientras Nami se dirigía a las escaleras, cerrando la escotilla detrás de ella
-Gracias, Robin- Nami comenzó a colocar la ropa que Robin había doblado anteriormente
-De nada. Hay algo más que te quería preguntar, pero esperaré a que acabes de colocar la ropa
-¿Vale?- Nami respondió tanteando el ambiente. ¿De qué cojones quiere hablar? Independientemente de lo que Robin quería, Nami estaba segura de querer saberlo
Guardar la ropa no le había llevado demasiado tiempo y, una vez acabado, le preguntó a Robin qué era lo que quería saber
-Llevo un par de días queriendo preguntarte esto, pero no he encontrado el momento para hacerlo. Encontré esto en uno de mis cajones cuando estaba guardando mi ropa por primera vez, ¿es tuyo?- Robin se levantó y caminó hacia el bureau, sacando algo de uno de los cajones. Los ojos de Nami casi se le salieron de las órbitas por el shock de ver de lo que Robin estaba hablando
El dildo de Vivi
Un millón de pensamientos surcaron la mente de Nami. ¿Tenía planeado dejar Vivi esto aquí? No se lo podía haber olvidado, estaba en el mismo cajón que el resto de su ropa cuando habían llegado a Alabasta. ¿Tiene otro en casa? Es jodidamente rica, así que probablemente tenía uno mucho mejor en el palacio. Quizá incluso uno hecho de mármol
Nami consiguió recomponerse y contestar a la pregunta que Robin había hecho
-No, eso era de Vivi. Asumo que tiene uno mejor en Alabasta o de lo contrario no se lo habría dejado
Robin sujetó la pieza de arce lacado, mirándolo atentamente. Recorrió con sus manos la superficie
-La artesanía de esto es soberbia, no me esperaba menos de una princesa
-Sí, es impresionante
-Oh, ¿Y cómo sabes eso, señorita navegante?
La cara de Nami se tiñó de un rojo más oscuro que su pelo
-Yo…eh…bueno- tartamudeó
Robin rio
-Relax. No estoy aquí para juzgar. Ella es realmente guapa, ¿verdad? Quizá un poco joven para mis gustos, pero tú te acercas más a ella en ese sentido por lo que no te miraré mal por ello, especialmente teniendo en cuenta que estás atrapada en este barco y tus únicas opciones eran ella o el cocinero
Nami no pudo evitar reír
-Realmente piensa que tiene oportunidades con nosotras. Pobre hombre
-Mientras la comida siga apareciendo, le seguiré el juego lo que haga falta
-Tú lo has dicho- una sonrisa maliciosa se formó en los labios de Nami ahora que todo se había calmado- así que… ¿Cuánto es un poco del poco joven que hablabas antes? Me parece que debe ser muy pequeño teniendo en cuenta que todos estamos atrapados en el barco con ese cocinero
La mayor podía decir a dónde quería llegar Nami con todo esto
-Tienes razón, es muy pequeño, ¿un par de años o así?- Robin sonrió a su compañera de camarote
Nami caminó hacia la arqueóloga y la abrazó por detrás seductoramente
-Qué coincidencia- le dijo al oído- Es justo los años que le saco a Vivi
Robin giró el cuello, dejando que sus ojos se encontraran con los de Nami antes de juntar su cara a la de la navegante. No pasó mucho tiempo hasta que rompió la unión entre sus labios
-Antes de hacer nada, bajemos las hamacas. ¿Cómo lograbais Vivi y tú hacerlo sin caeros de ellas constantemente?
Nami rio
-En realidad, tenemos un colchón aquí- se alejó de Robin y sacó el colchón de debajo del sofá- Los chicos piensan que solo usamos esto cuando enfermé y conocimos a Chopper en la isla de Drum, pero Vivi y yo lo sacábamos de vez en cuando para tener sexo
-Asumo que los chicos nunca lograron veros juntas
-No te preocupes, Robin. Nadie nos está viendo- Se tumbó sobre el colchón y le hizo una seña con los dedos a Robin para que se uniera a ella
La pelinegra obedeció, tumbándose encima de Nami mientras sus piernas se abrían para aceptarla. Sus labios chocaron apasionadamente, sus lenguas inmediatamente deslizándose sobre la otra
Todos los pensamientos que había tenido Nami sobre Robin anteriormente (la falta de confianza, la frustración, el odio), fueron canalizados en el furioso choque de labios contra los de su compañera. No estaba segura de que Robin fuera una mujer en la que pudiera confiar por el momento, pero por lo menos iba a calmar su excitación acostándose con ella
Robin apartó su boca de la de Nami y la movió para besar su cuello, introduciendo una mano en los pantalones de Nami y dos en su camiseta. Nami dejó salir un sonido de placer, pero lo silenció. Robin podía ver que tenía práctica manteniendo el tono de voz bajo durante estos lujuriosos actos. Las manos que estaban debajo de la camiseta de Nami la retiraron de su cuerpo, revelando los pechos de copa I que se encontraban debajo. Las manos de Nico Robin continuaron acariciándolos mientras que otro par de manos comenzaba a desabotonar sus shorts y los bajaban junto con su ropa interior
Nami quería corresponderle de alguna manera, desnudar a Robin y tocarla también, pero estaba paralizada por las olas y olas de placer que Robin le daba: con una mano frotaba el clítoris de Nami, otras dos jugaban con sus pezones y la boca de Robin continuaba el camino hacia la parte baja de su cuerpo hasta alcanzar los palpitantes pliegues entre las piernas de Nami. Robin apartó su mano para darse más espacio para comenzar a comer a Nami, saboreando los sabores del placer de su compañera. Otra mano se coló por debajo de la barbilla de Robin y metía el dildo dentro de Nami
La pelirroja apenas podía respirar mientras Robin aumentaba lentamente el ritmo de la mano que introducía el falo de madera dentro de ella
-Robin… no pares… por favor- apenas conseguía articular palabra
Mientras la lengua de Robin se movía sobre su clítoris, Nami convulsionó de formas inhumanas hasta que Robin hizo aparecer nuevas manos para estabilizarla. No pasó mucho tiempo hasta que Nami se encontró siendo incapaz de controlar su voz y un pequeño chillido escapó de sus labios. Rápidamente Robin brotó nuevas manos para agarrar la camiseta de Nami y amordazarla para evitar que los chicos las atraparan en esas actividades. Gritos y gemidos acallados salían de la camiseta y Nami comenzó a inundar la boca de Robin mientras llegaba al clímax. Nami comenzó a respirar hondamente y lentamente mientras Robin soltaba el agarre que tenía en todas las partes del cuerpo de la chica
-Ha…sido… Dios mío- Nami jadeó
-Si necesitas un momento para recuperarte antes de la segunda ronda, no te juzgaré- Robin susurró a su oído. Nami respondió envolviendo con sus brazos a la mayor y atrayéndola hacia sí para un beso incluso más apasionado que el que habían compartido antes de que Robin la hubiera desnudado
-No necesito tiempo para recuperarme, pero si esperas un momento puedo coger algo que nos ayude con esa segunda ronda de la que hablas- Nami cogió el dildo de las manos de Robin y se dirigió a los cajones mientras que Robin se desvestía. Nami rebuscó un poco antes de lograr encontrar lo que buscaba: un arnés al que unir el dildo de Vivi
Las cejas de Robin se levantaron mientras Nami subía el arnés por sus muslos y lo apretaba al llegar a sus caderas. La morena se tumbó en el colchón y abrió sus piernas como Nami había hecho cuando se aproximó a ella. Nami miró a los ojos a Robin mientras que jugueteaba con el dildo en su mano, posicionándolo en la entrada de su vagina. Robin se inclinó hacia delante y besó los labios de Nami. La cabeza del dildo entró ligeramente, provocando un gemido a Robin. Nami sonrió a mitad del beso y empujó el dildo un poco más. Lenta pero continuadamente movía sus caderas adelante y atrás, incrementando gradualmente la profundidad de sus embestidas antes de conseguir finalmente introducir el dildo dentro de su compañera. Nami introdujo su lengua en la boca de Robin mientras encontraba un ritmo para follarla
Robin echó la cabeza hacia atrás mientras Nami movía el arnés dentro y fuera de ella. Dejó salir un gemido apagado, era claramente mejor que Nami, que gruñía con ella apasionadamente, en controlar el sonido de su voz
Cuando Robin se corrió fue menos ostentoso que el clímax de Nami. Nami sacó el dildo de dentro de Robin y bajó el arnés por sus piernas. Lo dejó junto a la pila de ropa que estaba en el suelo al lado suyo y se unió a Robin debajo de la sábana que había sacado para que pudieran dormir juntas. Quizá Robin no es tan mala como me he llevado a pensar, Nami pensó para sí misma mientras que rodeaba con sus brazos a la mayor, acercándola para otro beso
-¿Cómo lo he hecho comparado con tu antigua compañera de camarote?- Robin le preguntó en esa maldita voz seductora que tenía
-Bueno, teniendo en cuenta que Vivi no podía hacer aparecer docenas de brazos con los que satisfacerme, creo que tienes un poco de ventaja injusta
Robin rio
-Sí, supongo que tienes razón. ¿Puedo asumir que ya no tienes problemas con que sea tu nakama?
-Por supuesto, Robin- Nami besó a Robin por última vez, tan apasionadamente como pudo antes de perder el conocimiento, exhausta por los acontecimientos nocturnos. Mientras las olas oceánicas mecían el Going Merry en la noche, Robin se encontró dejándose llevar también, feliz por haber encontrado una buena tripulación a la que unirse después de la derrota de Baroque Works. Por primera vez en su vida desde la caída de Ohara, Robin podía sentir algo parecido al sentimiento de pertenecer. Sonrió mientras se dormía, emocionada por las aventuras que les deparaban a los Mugiwara
Notas del autor:
Gracias por leer, espero que os haya gustado. NaRobin es una de mis parejas favoritas en One Piece
Canción en la que está inspirada: Religion (u can lay your hands on me) de Shura
