Disclaimer: Inuyasha y todos sus personajes originales son propiedad de su autora Rumiko Takahashi.

Propuesta

Por: VanillaFeather

— Entonces el señor Jaken me ayudó a conseguir unas hierbas medicinales especiales para Ah-Un, por suerte surtieron efecto y rápidamente tuvo una increíble mejoría. Estaba realmente preocupada porque… —Rin se vio abruptamente interrumpida.

—Casémonos.

La chica le devuelve la mirada rápidamente. Después de la mudez debido a la sorpresa, se atreve y titubeante pregunta —¿Qué?

Sesshomaru estuvo unos días fuera del palacio con el fin de resolver asuntos con monarcas de otros dominios, es por eso que con gran pesar había dejado sola a Rin, quien por supuesto había quedado al cuidado de su fiel sirviente Jaken.

Después de 3 días que se le hicieron eternos, el demonio había vuelto esa mañana. Inmediatamente fue en busca de Rin, quien lo recibió con profunda alegría y entusiasmo. Siempre que se veían obligados a separarse Sesshomaru sentía un vacío en su pecho, la extrañaba con demasía. Volver a verla, se sentía absolutamente reconfortante.

Luego de eso, ambos decidieron ir al patio central a dar un paseo, para ponerse al día y disfrutar de su compañía.

Caminaban de cerca, prácticamente el uno contra el otro, Rin apoyada levemente contra el pecho de Sesshomaru, quien la miraba embobado mientras ella contaba de forma detallada todos los sucesos que ocurrieron en su ausencia. La chica hablaba con tranquilidad hasta que el hombre a su lado sin ningún tipo de contemplación la interrumpió con su determinada propuesta.

— Casémonos. — Repite Sesshomaru. Su cara como de costumbre no refleja ningún sentimiento, su voz es fuerte y decidida, se mantiene estoico. Observa a Rin fijamente, atento a su reacción.

— ¿De qué habla? — Rin se sonroja visiblemente, mientras se incorpora levemente, para observarlo mejor.

— Ese ritual que hacen los seres humanos.

— Señor Sesshomaru… ¿Si sabe lo que significa? —El corazón de la chica latía con fuerza.

— Unir nuestras vidas. — El demonio hablaba con firmeza y cierta obviedad. — De forma oficial, según dijo el idiota de Inuyasha.

Rin con vergüenza acaricia el dorso de la mano de Sesshomaru mientras agacha la mirada. — Yo… no creí que a usted le importaran esas cosas.

— No lo hace. Tú eres mía. — El demonio responde con sinceridad mientras entrelaza su mano con la de Rin. — Y yo soy tuyo. Para siempre. No necesito una ceremonia… pero Inuyasha dijo que te haría ilusión. — La chica levanta la mirada y trata de controlar la profunda emoción que la abruma ante sus palabras.

No es una típica confesión de amor ni mucho menos la forma tradicional de pedir la mano de una mujer. Pero a pesar de todo, Rin simplemente no podía imaginar algo más especial que eso. Ella sabe que Sesshomaru habla con aplastante sinceridad, a su manera siempre le hace saber lo mucho que siente y que está dispuesto a hacer por ella. Ahora, con palabras simples, él le acaba de confesar su amor. Él demonio más poderoso existente acaba de entregarle su vida, todo de él.

A Rin se le ponen los ojos vidriosos sin poder evitarlo, sonríe ampliamente, con gran alegría. Acaricia la mejilla del hombre.

—¿Aceptas? — Aunque Sesshomaru nunca lo admitiría, ante el silencio de la chica sintió un ápice de nerviosismo.

—Por supuesto que si. Casémonos. —Rin se aproxima rápidamente al demonio y lo besa con ternura, intentando transmitir lo dichosa que la hace sentir. Sesshomaru con intensidad le responde al instante, profundizando el beso y permitiéndose sentir esas fuertes emociones que en un principio le parecían una debilidad y que ahora lo llenaban de goce.

Con pesar, se separan poco a poco. Sus respiraciones están agitadas, pero Rin se decide a hablar nuevamente.

—Me encantaría ser su esposa. —Rin sonríe con amor. —Te amo. — Apoya su frente contra la de él y ambos cierran los ojos. —Y soy la mujer más feliz del mundo a tu lado.

Ante esa confesión, Sesshomaru no puede evitar tomar a la chica en brazos, levantándola en el aire. Rin sólo puede reír, mientras que el demonio se permite esbozar una pequeña sonrisa que únicamente Rin tenía el derecho de admirar.


REVIEWS

Hola! Espero que estén muy bien y que les haya gustado mucho. Hace mucho tiempo no me pasaba por acá, no saben cómo lo lamento, pero la universidad me consume :(

Tenía en mente hace muchísimo esta historia, no sé si alguien entendió la referencia, pero me inspiré en el arte que realizó Hisako Sato, un animador oficial de Hanyo No Yashahime. Me pareció una ilustración preciosa y cuando la vi imaginé inmediatamente el contexto de la imagen. (Imagino que la han visto, pero si no es así, las invito a verla en la cuenta de Twitter del creador HisakoSato9995)

Aprovecho de agradecer nuevamente todo el apoyo que me han dado. Me animan mucho.

Me encantaría leer sus comentarios!

Muchos saludos, VF.