Bueno aquí estamos de nuevo, espero que este one sea de su agrado, si lo es pueden encontrar mas contenido de BNA en mi cuenta, sin más empezamos.
Hizo un zoom aumentado con su cámara especial en el balcón del hotel imperial al otro lado de la calle, en contraste con el nombre, era una fachada de hotel común con algunos escasos huéspedes, pues había lugares mas económicos para alojarse en la ciudad con mas o menos la misma calidad de vivienda.
Pero lo importante no era la fachada del hotel, su premio gordo estaba en la habitación con el balcón, en esa habitación… había un personaje público que destacaba de entre todos los residentes, pues ahí se hospedaba la estrella fugaz de Animacity… Nazuna Hiwatashi.
La chica que suplanto al dios de los beastman.
Se tomó unos segundos para descansar su ojo de la lente, tomo pañuelo para retirar el sudor acumulado en su frente, pues el lugar que usaba como base de operaciones no tenia aire acondicionado para menguar el calor del día soleado de hoy.
Devolvió su atención a la vigilancia de su mas reciente presa.
Repaso sus antecedentes sobre memoria para refrescar su información.
Nazuna Hiwatashi llego a la ciudad como la líder de un culto dedicado al lobo plateado, diciéndose ser una deidad de mas de mil años de antigüedad, de esa manera se convirtió en un foco de atención para toda la ciudad e incluso para los beastman fuera de la misma.
"El dios lobo se presenta en público y es una chica con menos pecho que yo…" La vigilante se dijo de manera irónica.
Después de poco menos de un mes en la ciudad, se rebeló que Nazuna formaba parte de una farsa propiciada por Sylvasta para desmontar la ciudad, desde entonces la reputación de la adolescente se fue en picada a pesar de los intentos del ayuntamiento de limpiar su nombre como una victima colateral mas de un complot, Hiwatashi ahora mismo se balanceaba en una cuerda floja entre el rechazo y la fama.
Bueno… ella no tenía una postura solida al respecto, si tuviera que decirlo no odiaba o adoraba a la chica en ningún sentido… en cambio había algo que ella había obtenido de Nazuna.
La nota que le había permitido subir en la jerarquía del periódico de la ciudad.
Nazuna además de atender su carrera como estrella pop independiente, hacia de todo para limpiar su imagen, obras y presentaciones para la caridad, ayudar en el orfanato local junto con la asesora beastman aquella chica tanuki, entre otras actividades.
"Cosas por demás aburridas para los medios" Dijo en un suspiro ante el hilo de pensamiento.
Esto nos lleva a la habitación en un piso alto, en el edificio frente al hotel donde se hospedaba la estrella de Animacity, aquí se instaló temporalmente Zoe de veintiún años, una fotógrafa del medio literario de Animacity.
La Beastman ardilla en su forma humana, piel ligeramente bronceada, ojos de color avellana, cabello castaño largo sujetado por un lazo verde, vestida con una camisa blanca y un pantalón de oficina negro, esta mujer joven vigilaba el edificio de la chica zorro con una diligencia aterradora, pues Zoe solo tenía un objetivo en mente, conseguir una premisa que le permitiese escalar en el periódico de la ciudad y ganar su permanencia en la editorial del mismo.
Nazuna era su boleto dorado de ascenso.
La chica Kitsune era una mina de oro, todos la amaban tanto como la odiaban, era una chica linda y de aspecto llamativo con un pasado bastante problemático, en la actualidad, su lucha desesperada contra el rechazo de los humanos a los beastman era una farola que acaparaba los medios digitales, la única manera de que el periódico acaparara la atención era un escandalo.
Era una adolescente… probablemente tendría algo debajo de su alfombra que no quería que nadie viera.
Zoe había mantenido una diligencia insistente e invasiva sobre la chica sin que esta lo notara.
Solo seria cuestión de tiempo para sacarlo a la luz, Zoe sonrió ampliamente antes de terminar su vigilancia del día de hoy, quito su cámara de largo alcance de la ventana antes de cerrar la persiana e irse a dormir
Después de un par de días de acoso bien justificado, parecía que tenia algo, aparentemente Nazuna se reunía con mucha frecuencia con un tipo, un varón de cabello blanco y rasgos europeos, bastante atractivo para la vista, pero con el porte de un policía malo, su vestimenta parecía encajar con ese perfil.
"Fufufu~ ¿Nazuna Hiwatashi en una relación con alguien mayor?" Repitió entre dientes rememorando las tomas de larga distancia que tenia de ambos, pero ninguna lo suficientemente comprometedora, la mayoría era de ambos en el mismo lugar ya fuese tomando algo en una cafetería, un restaurante, una confitería o saliendo del mismo edificio en la cooperativa local.
El varón era Shirou Ogami, era un personaje común en las calles, una especie de agente que daba apoyo a la alcaldía y a la jefatura de policía en asuntos de alto cuidado.
Y también se sabia que nadie debía involucrarse violentamente con él.
"Por lo tanto lo mejor será mantener la cabeza baja cuando se trate de él, lo ultimo que quiero es enfadar al señor lobo malo jujuju~" Se mofo un poco viendo sus tomas mas recientes, pero su ceño se volvió malhumorado al detectar cierto patrón.
El tipo tenia expresiones tan secas y cansadas que difícilmente parecería que esta a gusto con la compañía de la chica, en contraste Nazuna parecía encontrar su presencia bastante grata, ya fuese molestándolo o intentando entablar una charla agradable.
Nadie se tragaría eso… o bueno, si lo harían, pero no era el "Boom" que necesitaba.
"Tiene que ser algo mas jugoso…" Cerro su libreta antes de apagar la lámpara de la habitación y tomar un merecido descanso.
Ahora mismo repasaba las tomas y las notas de hoy mientras almorzaba, tomando mordiscos de su pan de Yakisoba.
La amiga Tanuki de Nazuna no había sido algo de llamar su atención en un inicio, pero viendo ciertas interacciones entre ellas esta empezó a ocupar su reflector, roses de manos, miradas bastante intensas, cuadros donde se veían bastante… sospechosas, ya fuese saliendo de lugares poco convencionales o privados.
"¿Nazuna es una lesbiana de closet?" Pensó en voz alta sin una emoción especifica, intentando nombrar su premisa.
Aun le faltaba algo.
Comió el resto de su almuerzo y decidió salir por segunda vez en el día.
A este punto estaba respirando pesadamente como un viejo verde víctima de la euforia…
El material que tenia en su poder era excelente.
Finalmente tuvo una mejor foto, una del lobo y su pequeña estrella saliendo de un vestidor en un centro de recreación donde Nazuna había tenido su mas reciente presentación.
"¿Que estaban haciendo pequeña Nazuna? Hah~ Hah~" Entrecortadamente contempló su preciada adición.
Solo eso podía darle algo… pero necesitaba mas, el broche de oro estaba cerca.
Un par de días de seguimiento la llevo a otro oasis.
Sus ojos casi se salen cuando se dispuso a tener su atención en los otros dos… solo quería tener mas seguimiento del caballero blanco de la chica zorro para tener un panorama mas amplio del sujeto, fue entonces cuando el lobo se reunió con la asesora de la cooperativa, la chica Tanuki que era amiga de Nazuna.
Los capto en un momento bastante intimo, eso era un beso sin duda, ¿qué podía concluir de esto? Tal vez Nazuna solo era una tercera rueda o todo era un malentendido inmenso…
Pero algo apestaba aquí, y no era el departamento que tenia alquilado para poder espiar el balcón de la chica.
Su premisa estaba casi completa, estaba por desenterrar un tesoro y no pararía hasta descubrirlo.
Finalmente obtuvo su preciada bomba, vio al lobo entrar por el dichoso y bendito balcón de la idol, ¿cómo había llegado hasta ahí? No importaba, esta lo recibió sin mas antes de cerrar la puerta y privarla de su valioso material.
Aun si a este punto su conclusión era confusa, podía dejar la especulación a los consumidores.
Solo faltaba la cereza, iría por ella próximamente cuando tuviese una nueva apertura, las fotografías que conformarían su pagina en el diario de la ciudad estaban fichadas en un muro en el su espacio alquilado… todas incriminatorias, aunque algo superficiales y fuera de contexto, pero con una premisa apropiada y una imagen de portada candente, todo quedaría perfecto.
Solo faltaba una pieza y su permanencia en el periódico quedaría asegurada.
Una captura de la chica zorro contra la pared y todo quedaría listo.
Claro, si no fuera por la voz aterradora que sonó en la misma habitación que ella.
"Menos mal… ella estaba segura de que eras algún tipo de acosador, pero eres solo un paparazzi" El tipo lobo estaba aquí, el único al que no debía confrontar de frente… ¿como había entrado? ¿Como sabia en que edificio? Y peor aun, ¿en que habitación? Puso la espalda contra la pared, estaba vestida con ropa ligera para dormir, se transformó instintivamente pues su agilidad podría permitirle escapar por la ventana, pero el tipo albino la tomo del brazo a una velocidad que casi la había hecho mearse encima.
"No te vayas tan pronto" La arrastro hasta una de las sillas junto a la cama, poco pudo hacer pues su agarre era tan fuerte como el de un gorila, la hizo sentarse y se puso de pie frente a ella, trago grueso "Ella es muy consiente en cámara, así que ya sospechaba que alguien la estaba fotografiando, no está nada feliz" dijo sin una pizca de humor, sonaba muy molesto.
Estaba muerta… estaba tan muerta que podía oler su tumba, este tipo iba a matarla, cortarla en pedazos y luego los usaría para pescar de seguro.
Oh peor, la vendería en el mercado negro y acabaría atada a la cama de alguien o en algún burdel en alguna parte desconocida del mundo.
"No te voy a juzgar… es tu trabajo" Tomo su cámara de su mesa de noche y la miro con cierta curiosidad que puso a Zoe de los nervios "Pero no puedo dejarte ir con esto… o esas" Se refería a las fotos que tenia en su mural.
"¿Q-que v-vas a hacer?" Zoe estaba tentada a intentar rescatar su costosa y preciada cámara, pero algo le decía que enfrentar a este hombre era un suicidio voluntario.
Shirou volvió a colocarse frente a ella marcando la diferencia de estatura entre ambos.
"Hablemos de negocios" dijo sin emoción alguna, en el cuarto parecía hacer frío.
"Entonces no tienes nada…" Su editora en jefe se adelantó, cortando de raíz su excusa.
"En resumen… si" Zoe mantuvo la mirada en el suelo con un animo tan bajo como el de un caracol.
Aun si todo su material había sido confiscado, el hombre lobo se ofreció a compensarla por su silencio.
Era la paga de tres meses, pero no era lo mismo que la permanencia en la editorial.
Además… eso no repondría el orgullo que perdió suplicando entre lagrimas y frotando la frente contra el suelo que no se llevara o destruyera su amada cámara, el peli níveo ante tal despliegue de nula dignidad, decidió dejar su cámara en paz y solo tomar la memoria de la misma.
Pero también le advirtió que no negociaría de nuevo si la volvía a ver acosando a la chica zorro.
"Las consecuencias serán severas, no me pongas a prueba" Esas habían sido las ultimas palabras que había cruzado con ella antes de desaparecer como si de un fantasma se tratase.
Ese tipo era aterrador.
Marnie, su editora en jefe, suspiro al ver a su subordinada interina mirar al vacío con una expresión perdida.
"Tendrás que esforzarte mas si quieres quedarte con nosotros Zoe, estamos pensando en extendernos a un sitio web, deberías ver en que puedes ayudar con eso, eres joven así que no lo tendrás difícil" la castaña sonrió ampliamente, asintió con bastante energía antes de ir a su lugar en el departamento de informática, la chica ardilla podría ser un bicho raro, pero probablemente trabajaba mas que tres de los mocosos que tenia trabajando en su edificio juntos, la permanencia seria su premio una vez que cumpliera su primer aniversario aquí… justo después de deshacerse de alguno de sus lastres.
La mujer rechoncha de cabellos negros, rizados y largos, en el chaleco gris volvió a su papeleo.
Nazuna podría estar comiéndose las garras en este momento, mientras miraba la pila de fotografías que Shirou había botado en la mesita de noche de Michiru en presencia de ambas, la idol miraba todos los ángulos desde donde había sido retratada sin saberlo, tuvo un escalofrío de puro horror al ver la inmensidad de material.
"¿L-le diste una g-golpiza cierto?" Preguntó hecha una furia dando un manotazo en la mesa sobre el montón de fotografías.
"¿Eres la novia de un delincuente?" Michiru le preguntó con inquisición viendo a su amig-ovia pedir sangre, tomo otra de las tomas viéndola con curiosidad, no se había percatado de cuando las tomaron, aun aquellas donde ella aparecía.
"No…" Shirou resoplo mientras servía de respaldo para ambas féminas en el sofá, en cuanto había tomado acomodo a lo largo del sofá ninguna tuvo reparos en darse asiento junto a él.
"¿¡Q-Que!?" Chillo inaudita ante la sosa respuesta del mayor, tomo una de tantas capturas tomadas de incógnita de ambos, mostrándosela a unos centímetros de su cara "¿¡Estas cómodo con que haya un rarito tomando fotografías de TU novia!?" Shirou empujo la foto con un dedo sin inmutarse.
"Rarita… era una chica… probablemente solo uno o dos años mayor que ustedes, era alguien del periódico probablemente quería hacer ruido con un escandalo" Shirou explicó tomando un par de gestos contrariados de la chica del pelaje rosa.
"Hummp, aun así… d-debiste ser mas duro" Se cruzo de brazos y se recargo en él, le dio unos golpecitos con su cola buscando fastidiarlo como represalia.
"Le di una advertencia… no creo que lo vuelva a repetir, además tengo su olor, sabré si vuelve a acercarse a ustedes" Atrapo su cola con una mano obteniendo una mirada molesta de la chica zorro.
Mientras ambos siguieron peleando juguetonamente, Michiru observo de reojo algunas de las fotos donde aparecían los dos, incluso algunas de ella y Nazuna o otras donde estaban Shirou y ella.
"Saben… podemos hacer un lindo álbum de algunas" Miro enternecida algunas de las fotos de sus citas de la ultima semana, no se le paso tomar fotografías en esos momentos, además del hecho de que tener a Shirou en cámara era toda una hazaña considerando lo esquivo que era con su teléfono.
El primer instinto de Nazuna fue responder "Ni de broma" pero viendo los momentos mas felices de estos últimos días en la mesa le hizo pensar que tal vez no era tan mala idea.
Miro al peli-níveo aun detrás de ella.
"¿Que opinas?" le mostro la foto de ellos en la tienda de conveniencia, comiendo un parfaitt mientras Nazuna lo miraba comiendo torpemente la golosina.
"Lo harán aun si les digo que no…" No dejo su posición en el sofá mientras miraba la imagen retratada.
Coloco la foto en la cara del albino con toda la osadía del mundo.
"No eres nada romántico" Le espeto aburrida mientras tomaba sus facciones cubriendo parte de su visión.
"Nunca dije que lo fuera" No se molesto en sacarse su mano de encima… en cambio pico uno de sus costados con un dedo sacándole un escalofrío, al ver su provocación respondida se lanzo sobre el mayor para fastidiarlo aun mas.
Michiru miro a ambos enternecida… Nazuna no podría con él ella sola, así que se unió a la pelea entre risitas y gritos.
Bueno ahí va otro, espero que fuese de su agrado, recuerden comentar o dejar su opinión para recordarme que hay alguien leyendo esto, también pueden apoyar la historia dándole upvote o fav, sin mas los veo en otra ocasión.
