Semi AU


Damian se sobresalta cuando escucha un trueno, pero se fuerza a si mismo a mantener la compostura.

Porque simplemente un Desmond no puede demostrar vulnerabilidad.

A pesar de que se este cagando del miedo.

Porque si, Damian tenía miedo.

¿pero quien no lo tendría en su situación?

Solos y perdidos, en medio de un bosque, dentro de una cueva, y con el cielo que parecía querer partirse en dos y la cortina de lluvia que no lo dejaba mirar más allá de la entrada del lugar.

Chirrea los dientes cuando recuerda el por qué esta él ahí.

Mira por sobre su hombro a la molesta e idiota niña de cabello rosa, a la culpable, quien se encontraba sentada detrás de él y se mantenía desde hace rato en silencio.

Silencio que a Damian, muy a su pesar, le empezaba a preocupar.

—Estúpida Anya ¿te dormiste?

—No.

Damian suspira al escuchar su voz.

—Lo siento — escucha pronuncia de Anya y abre un poco sus ojos color chocolate sorprendido. — Lo siento, porque mi culpa Segundo se encuentra en esta situación.

Y Damian siente como la niña se sobresalta cuando se escucha un potente trueno y le escucha un pequeño sollozo.

Tragando sus propios nervios alza una mano hasta tocar la fría de Anya.

Y Anya mira ambas manos entrelazadas sorprendida, sintiendo un poco de la calidez de Segundo siendo transmitida a su propia mano tomada.

En si no entiende a fondo que significa todo aquello, pero le agrada.

—Ya, no importa, — Y desvía la mirada avergonzado y hasta un poco ruborizado — De todos modos fui yo al final que te seguí.

Damian había mirado como Anya empezó a perseguir una mariposa, y cuando el profesor Henry ordeno seguir, miró atorado como la niña no había escuchado y se hubo alejado aun más del claro.

Creyó que podría solo no aviso al profesor y cuando hubo dado con Anya, se debió cuenta para golpe de su orgullo que se había perdido.

En medio de discusiones infantiles habían dado con esa cueva al menos para refugiarse en espera que los profesores y guías se dieran cuenta de su ausencia.

Damian vuelve a mirar a Anya por sobre su hombro y mira entre molesto y aliviado que la chica pareció calmarse e incluso quedarse dormida.

Fue que sus ojos detallaron un poco más el rostro dulce de Anya. Acción que le irrito porque había sido contra su propia voluntad y él no debería tener esas acciones hacia esa idiota.

Suspiró. Damian al final admitía que prefería ver esa serenidad que el miedo inundar esos preciosos jades en aquel rostro dulce que se colocaba en sus pensamiento mas de lo normal en los últimos días.

Tras caer en cuenta de su ultimo pensamiento, volvió la vista al frente molesto y avergonzado por igual.

—Estúpida Anya.— murmuró berrinchudo.

.

.

.

Un poco tarde, pero pequeño drabble en celebración del anuncio del anime para 2022!