Hola! Aquí Saori-nee esta vez con una historia que empecé a escribir hace casi tres meses pero no me había dado el tiempo de terminar y dejé en pausa indefinida, (no pensé que me fuera a ausentar tanto jaja) pero ya, finalmente he decidido finalizarla y ahora si esta lista para que la disfruten!

Sin más que decir por el momento, comenzamos!


En el Día de Nuestra Boda

Vestíbulo – 20 minutos para la ceremonia

El día esta soleado, la tarde ha resultado perfecta y ahora los invitados se sientan en sus lugares dentro de la iglesia que Eris y yo hemos reservado para este día.

Por fin estaba aquí, el gran día había llegado. Tras varias discusiones, presiones, arreglos y planeación exagerada por la que pasamos, finalmente ya todo esta arreglado y ahora, sólo falta el momento más importante de la ceremonia, el momento más importante de nuestras vidas.

Hoy es el día en que Eris y yo, finalmente nos casamos.

Eris, aquella chica extranjera a quien conocí hace años en mi salón de clases y se había robado mi corazón desde el primer momento en que la vi. Claro que no me di cuenta en el momento, y me costó mucho trabajo aceptar mis sentimientos hacia ella, pero finalmente tras mucha perseverancia y entrega de nuestra parte, nuestra relación había superado todos los obstáculos que nos habían puesto, y ahora estábamos a tan sólo unos minutos de contraer matrimonio.

Ahora, en el vestíbulo detrás del altar, en mi hermoso vestido de novia con velo y ramo de flores, espero a que Eris llegué mientras toda nuestra familia y amigos esperan a que la ceremonia empiece… ¡y Eris no esta!

– ¿Dónde rayos esta? Sí sabe que el día de hoy es nuestra boda ¿verdad? – me digo nerviosa caminando de un lado a otro.

– Tranquila Shizuku, aún quedan 20 minutos, seguro no tardará mucho – me dice Mai, quien me ha estado acompañando en su traje de madrina – además Reo esta con ella, seguro que todo esta bien – me sonríe.

– Sí… gracias, Mai.

– Lo que sea para hacer feliz a la novia – sonríe.

Habíamos elegido a Mai y Reo como nuestras madrinas de bodas, y hasta ahora habían realizado un trabajo excepcional, apoyándonos y consiguiendo lo necesario para que todo resultara un completo éxito (especialmente Mai, ya que Reo más bien se dedicaba a entretener a Eris, mientras Mai y yo trabajábamos).

Respiro.

– Todo va a salir bien – me digo para mis adentros.

Mai y yo continuamos esperando en la entrada del salón, cuando escuchamos unos pequeños pasos corriendo a gran velocidad.

– ¡Maaaaaaai! ¡Ven pronto! Es una emergen…

Del otro lado del pasillo vemos a Reo, también en su traje de madrina, detenerse abruptamente en cuanto nos ve.

– Reo, ¿qué sucede?

– Ah… yo… ah…

Parece nerviosa de verme a los ojos.

– Mai, necesito que vengas conmigo, ¡De inmediato!

– ¿En serio? No puedo dejar sola a Shizuku, la boda esta a punto de empezar.

– ¡Por eso! ¡Mai, Idiota! – Reo molesta, toma a Mai del brazo e intenta llevarla con ella – Necesito que vengas conmigo de inmediato antes de que…

– ¡Alto ustedes dos! – grito preocupada - ¿Podrían explicarme que es lo que esta pasando? ¿Dónde esta Eris?

– Ah… bueno, ella… esta…

– ¡Shizuku! ¿Estás lista para casarnos?

Detrás de Reo, llega Eris con su vestido de novia, arreglada y maquillada, lista para casarse. Excepto por un detalle…

Llega tambaleándose, riendo y con los ojos perdidos girando por doquier.

– E… ¿Eris? – Mai preocupada.

– ¡¿QUEEEEEEEEEEEEEÉ?! – Pánico-Crisis.


Después de la ceremonia

Todos los invitados han pasado al gran salón que reservamos para la fiesta, se sientan en sus lugares, y Yuuna-san pasa al estrado con micrófono en mano.

– Damas y caballeros, por favor, pónganse de pie para recibir por primera vez a la feliz pareja recién casada, la familia Kirishima-Shitogi. Un aplauso por favor.

Las puertas del salón se abren y por primera vez, Eris y yo entramos felices con toda nuestra familia y amigos aplaudiéndonos y felicitándonos, por primera vez como un feliz matrimonio.

Eris saluda alegre a todos y manda besos y abrazos a distancia, yo por otra parte no puedo dejar de preocuparme.

Se suponía que este debía ser el día más feliz de mi vida, ¿Cómo fue que pasó esto?


Antes de la ceremonia – Flashback

Todas nos dirigimos al cuarto de Eris donde estaba acompañada de Reo, ayudándola a arreglarse antes de la ceremonia.

Faltan sólo 15 minutos para la boda y sin embargo…

– ¡¿Qué hizo qué?!

– ¡Aaaaaaaaah!

– Tranquila Shizuku, a ver Reo, dinos exactamente que es lo que pasó.

– ¡Ya se los dije! – molesta, preocupada – Estaba tratando de calmar a Eris que estaba muy preocupada por la boda y se seguía diciendo "no puedo hacer esto, no puedo hacer esto, ¿qué debo hacer?"

– Es mentira Shizuku – dice Eris balbuceando – no creas ni una palabra de lo que diga ese pequeño gremlin – mareada y riendo.

– ¡¿A quien llamas gremlin?! ¡Intento fracaso de flotador gigante!

– ¡Reo! Concéntrate – Mai la reprime – dinos que fue lo que paso después.

– ¡Nada! Eris se siguió quejando diciendo que no podía casarse y tenía que salir de aquí.

– Ella… ¿intento salir?

– ¡Así es! No tenía idea de que hacer, así que le serví un poco del jugo tropical que esta en la nevera.

– ¿Jugo tropical? – Mai se da la vuelta y se dirige al refrigerador.

– Es lo que yo hago cuando estoy nerviosa.

– Hmm…

– ¡El punto es que funcionó! tras tomarse el jugo tropical me siguió pidiendo uno tras otro hasta que se calmó y pensé que lo había logrado, hasta que comenzó a tambalearse y a hablar muy raro diciendo más tonterías de las que ya dice. No tenía idea de que hacer, así que…

– ¡REOOO!

Mientras relata todo esto, Mai, quien estaba inspeccionando los vasos que tomó Eris, se da cuenta de algo.

– ¡Aaaah! ¿Por qué me gritas?

– Lo que le diste a Eris no era jugo tropical, era vodka de frutas, ¡Tiene alcohol, Idiota!

– ¡Aaaaaaah! – Reo entra en pánico.

– ¡¿Quién confunde el vodka con jugo tropical?!

– ¡No lo sé! se veía bonito, era color rojo y tenía muchas frutas en la etiqueta.

– ¡Pero claramente dice vodka en la botella!

– ¡Pensé que era la marca! En todo caso es culpa de la empresa por no poner en la etiqueta que…

– Eris esta… en el día de nuestra boda, Eris esta…

No sé en que momento dejé de escuchar lo que ellas dos estaban hablando y de pronto, mi cabeza se convirtió en un sin fin de posibles escenarios donde todo podía salir mal… y en todos, Eris estaba borracha.

– ¡Aaaaaaah! ¡¿Qué voy a hacer?!

– Tranquilízate Shizuku, Eris… no esta tan mal cómo parece.

– Shiii… estoy bien Shizuku, ven, vamos a casarnos para irnos directamente a nuestra luna de miel.

– ¡Eris! Ven y siéntate un rato en lo que las adultas hablamos, cabeza hueca.

Reo se lleva a Eris de la mano y me quedo a solas con Mai.

– Eris en verdad esta…

– Tranquila, todo va a salir bien, le vamos a dar mucha agua y pan a Eris para que se le baje y nadie se dará cuenta.

– Pero, ¿qué pasa si durante la ceremonia…?

– No va a pasar Shizuku, tranquila. Todo va a salir bien.


De vuelta al presente – Recepción

Afortunadamente tal y como dijo Mai, la ceremonia había salido sin problema alguno e incluso Eris no dio ninguna señal de estar borracha durante la ceremonia. Bueno, excepto porque se la pasó riendo y se olvidó de sus votos matrimoniales a mitad de recitarlos, pero parece que a las personas les pareció algo lindo y ninguno se dio cuenta de su estado.

Cuando íbamos saliendo de la iglesia casi se tropieza con su vestido, pero afortunadamente la iba sosteniendo discretamente, así que nadie se dio cuenta.

"Pero ya verá cuando estemos a solas".

De alguna manera logramos llegar hasta nuestros lugares y por primera vez descanso un momento. Mai y Reo se sientan a nuestro lado, aliviadas también de que hasta ahora nada había salido mal.

– Bien, al menos logramos pasar la ceremonia sin que nadie se diera cuenta.

– Excepto cuando la boba se olvidó de sus votos a mitad de la ceremonia.

– Reo, te ves tan linda cuando intentas insultarme con esos pequeños pechos tuyos que…

– ¡Kyaaaaa!

– ¡Tranquila Reo! – interviene Mai – ya tenemos suficiente con lidiar con una rubia problemática por el día – Reo se tranquiliza.

– Bien – continuo –¿qué es lo que sigue ahora?

– "Ahora, recibamos por favor a la feliz pareja para realizar su primer baile como casadas" – anuncia Yuuna en el micrófono.

– ¡Iiiiiiiiiih! – entro en pánico.

– Ya oíste Shizuku – mareada – vamos que tenemos que bailar para todas estas personas.

– Tú siéntate por un instante – preocupada.

– De hecho… – Mai preocupada – creo que si tienen que pasar ahora – todos nos estaban esperando.

– Aahh… – preocupada.

– Vamos Shizuku, será divertido, incluso si quieres puedes hacer tu baile japonesa para todos y yo intentaré seducirte con mis pasos.

– ¡Eris!


Durante la fiesta

De alguna manera logramos sobrevivir al primer baile, y de vuelta en nuestros asientos, siento que estoy a punto de colapsar.

– Muy bien, escúchenme ustedes dos – dirigiéndome a Mai y Reo – si queremos que esta boda sea un éxito, voy a necesitar de toda su ayuda durante las próximas horas para que nadie se de cuenta de la situación. ¿Esta claro?

– Sí, de acuerdo.

– Bien – un poco aliviada – gracias chicas, no tengo idea de que pasaría sí…

– ¡Shizuku-chan! ¡Eris-chan!

De pronto, Sara llega corriendo a abrazarnos con Nanami corriendo detrás de ella.

– ¡Sara! Te dije que no es correcto que corramos en un lugar como este.

– Descuida Nanami-chan, seguro que Sara-san sólo esta emocionada por felicitar a la feliz pareja, ¿no es así Kaede-san? – dice Yuuna, quien llega detrás de ellas, acompañada por Kaede.

– Así es Yuuna-san, descuida Nanami-san – Kaede con una sonrisa.

– Uuh... – Nanami un poco avergonzada.

Observan como Sara abraza feliz a Eris, quien se pone juguetona con ella.

– Vaya, parece que alguien esta feliz de verme, ¿podrías pasarle un poco de esa energía a Shizuku? La mojigata no ha querido tocarme en todo el día, creo que se esta reservando para cuando lleguemos esta noche.

– ¡ERIS!

– ¡¿En serio?! ¡¿Qué es lo que harán?! – Sara emocionada.

– Sara… – Nanami preocupada.

– Uh… ¿esta todo bien Shizuku-sama? – Kaede preocupada.

– Vengan chicas, ahora les explico todo – Mai las aparta a un lado a Kaede y Yuuna, dejando a Nanami y Sara a solas con Eris.

Esto esta mal, me siento como en una bomba de presión que explotará en cualquier momento al más mínimo movimiento.

– Necesito ir a tomar agua, Reo, por favor cuida a Eris en lo que vuelvo.

– ¡Ah! Pero... – preocupada.

Sin darle oportunidad de que se explique, me levanto y voy por un vaso con agua. Apenas siento que me estoy aliviando y relajando un poco, olvidándome por unos segundos de la bomba en la que me encuentro, sin embargo en cuanto me volteo…

– ¡Shizuku! – mis padres vienen en camino – Felicidades por tu boda querida hija.

– Gracias mamá, papá – me abrazan.

– Estamos muy felices por ti.

– ¿Dónde esta Eris? También queremos felicitar a nuestra nueva hija.

– Ah… ella esta… ah…

Cuando me volteo a verla, la encuentro hablando con Nanami y Sara, mientras Reo regresa corriendo con Mai agarrada del brazo, seguidas por Kaede y Yuuna a su lado.

– Ay no – "¿Ahora qué?" – Discúlpenme un segundo, ahora regreso.

Me despido de mis padres y vuelvo a la mesa con todas.

– ¡¿Qué esta pasando?! ¿Acaso algo salió mal? – preocupada.

– ¿Uh? – Mai confundida – No, nada, sólo que Reo estaba preocupada de estar sola con Eris, así que fue a buscarme para que la ayudara.

– ¡Mai! ¡Te dije que no lo dijeras, Idiota!

– Fuuu… ya veo – suspiro aliviada.

– También Mai-chan nos ha puesto al tanto de la situación con Eris-sama – continua Yuuna calmada – si hay algo en lo que te podamos ayudar, puedes contar con nosotras.

– Chicas… – conmovida – muchísimas gracias.

– No hay de que – Kaede – para eso estamos las mejores parejas.

– Estás en tu boda Shizuku, intenta relajarte, nosotras tenemos todo bajo control – Mai guiña un ojo en señal de aprobación.

– Sí… gracias – hablando de parejas – Eris, ya es hora de que devuelvas a Sara-san y Nanami-san con sus parejas, ¿no lo crees?

Mientras tanto, Eris termina de contar emocionada lo que haría con Shizuku cuando estén en el hotel, y ambas chicas quedan sorprendidas con lo que dice.

– Oh, esta bien Shizuku, vayan chicas ¡diviértanse mucho con sus parejas esta noche!

– ¡Increíble! – Sara emocionada – Seguro que Shizuku-chan y Eris-chan no pegarán un ojo esta noche ¿verdad Nanami?

– Y pensar que pensaba que Onee-sama era la única que hacía esa clase de atrocidades… – aún traumada.

Ambas chicas vuelven con sus parejas y pronto volvemos a ser Eris, Mai, Reo y yo.

– Gracias al cielo no paso nada.

– Te lo digo Shizuku, tienes que intentar relajarte más.

– Sí, supongo que tienes razón Mai, es sólo que debido a mi personalidad…

– Lo entiendo – con una sonrisa – yo soy igual cuando se trata de algo que de verdad me importa.

– Sí… es muy difícil para mí relajarme en una situación así… – "y además… hay algo más que me esta preocupando, pero no lo puedo platicar en este momento" – gracias, Mai.

– Descuida, para eso estamos Reo y yo cuidando a… ¿y Eris?

Nos volteamos con Reo, quien se suponía debía esta vigilando a Eris, felizmente devorando sus dulces en su lugar. Nos voltea a ver extrañada.

– ¿Qué?

– Reo, ¿dónde esta Eris?

– Ahhhh…

Al voltear, la encontramos charlando felizmente con nuestros padres, quienes llevaban tiempo buscándonos.

– Sí, le digo suegrito, usted no se preocupe por eso, tan pronto como lleguemos al hotel nos pondremos a trabajar en ello toda la noche, y en unos nueve meses…

– ¡ERIIIIIISS!


Durante la cena

Finalmente las felicitaciones había parado y ahora estábamos todos en nuestros asientos conversando y disfrutando de la deliciosa cena a tres tiempos que Eris y yo habíamos ordenado para la ocasión.

Íbamos ya por el segundo platillo y aunque estaba muy preocupada de que Eris fuera hacer algo, había decidido dejarlo de lado por un momento, y disfrutar de la cena.

– Estuvo tan cerca de contarle todo a mis padres – mis orejas se enrojecen tan solo recordarlo.

Mientras continuo tomando mi cena, escucho la conversación que Eris y Reo están teniendo a mi lado.

– Vaya Reo, ¿Cómo es que una criatura tan pequeña como tú puede comer tanto? – divertida.

– Más bien te preguntaría ¿Cómo es que una cabeza hueca como tú puede comer tanto y aún así no hacerse más inteligente?

– Jajaja Reo, te ves tan linda insultándome mientras masticas – la abraza y le empieza a hacer pucheros, como a una mascota.

– ¡Aaaaah! ¡Suéltame Eris!

– ¡Reo, compórtate! – la reprime Mai – es tu primera advertencia.

– Grrrr… esta bien – vuelve a su cena.

– Reo, eres como una pequeña mascota, eres muy afortunada de tener una domadora tan buena como Mai-chan.

– Y tú de tener a alguien tan independiente como Shizuku-sama, sino seguro que olvidarías donde dejaste tu sostén la noche anterior.

– ¡Reo, que mala eres! – divertida – dime, ¿tú ya usas sostén?

– ¡Por supuesto que uso sostén! ¡Traigo uno puesto ahora mismo! – Reo baja su vestido y enseña parte de su sostén a Eris.

– ¡Reo! Segunda advertencia.

– Grrrr… – se voltea enfadada e intente volver a su cena… pero…

Eris se acerca a la oreja de Reo, y le susurra levemente.

– No te preocupes Reo, si comes mucho, seguro que tus pechos sí que crecerán algún día.

– ¡Eris! ¡Eres una…! ¡Aaaaah!

Antes de que pueda decir nada más, Mai aparece detrás de Reo y la levanta, tapándole la boca.

– Tercera advertencia, te dije lo que pasaría si acumulabas demasiada tensión, y ahora… es hora de ayudarte liberarla.

– ¿Mhhh? – asustada.

– Una disculpa chicas – reverencia – debo acompañar a Reo al baño de damas.

– Oh, esta bien Mai.

– Vamos Reo.

Mientras se la lleva, Reo logra destapar su boca un momento y apenas logro escuchar.

– ¡Suéltame Mai! ¡Auxilio, va a abusar de mí! – se encierran en el baño.

– Vaya – ojalá eso calme a Reo por unos minutos.

Gracias a Dios al menos nadie se dio cuenta y la cena sigue como si nada, o al menos es lo que pensé, hasta qué…

– Hey Shizuku – Eris voltea a verme divertida – ¿Sabes lo que están haciendo allá adentro?

– Ahh... – tengo un mal presentimiento sobre esto.

– ¿Te gustaría hacerte una idea? – posa sus dedos en mi entrepierna, justo sobre mi ropa interior.

– ¡Aaah! ¡Eris! – sonrojada.

– No te resistas, vamos Shizuku, acompañemos a esas dos en el baño, ¿sí?

– Aaahh…

Eris continua acariciándome, llevando su dedo sobre toda la línea de mi entrada, poniéndome húmeda con cada movimiento.

"Esto es malo, si continua así… no creo poder resistirme".

– Vamos Shizuku, se que también lo deseas.

– Eris… ahhh…

Estoy a punto de entregarme a mis deseos, acercándome poco a poco para besar a Eris en el cuello, cuando…

En ese momento, salen Mai y Reo del baño con el cabello un poco despeinado y arreglando los sostenes de sus vestidos.

– Bueno, no puedes decir que no nos divertimos en esta boda, ¿verdad?

– ¡Idiota! Yo nunca te pedí que hicieras eso – sonrojada porque lo disfruto.

Mai ríe, cuando alarmada nos ve a lo lejos y detecta inmediatamente la situación en la que me encuentro.

– ¡Diablos! Reo, espera un momento.

De inmediato, Mai va con Yuuna, a quien le hace una señal y entendiéndola, Yuuna se pone de pie, chocando múltiples veces su pequeña cuchara contra la copa de cristal que tiene a la mano.

Todos en la boda saben lo que eso significa y le prestan total atención, incluida Eris, quien deja en paz a Shizuku.

– Gracias por su atención, ahora antes del postre, es hora de los discursos de boda por parte de las madrinas.

Mientras dice esto, Mai y Reo vuelven rápido a sus lugares y están listas para dar sus discursos, al tiempo que todos aplauden.

Inicia Mai poniéndose de pie.

– Gracias, Yuuna – nerviosa – vaya que hace calor esta noche, ¿no lo creen? quiero decir, por supuesto que va a hacer calor en cualquier noche de Junio con estás dos luciendo tan radiantes. A decir verdad me sorprendí un poco cuando Shizuku me pidió ser su madrina, sobretodo porque pensé que la razón de ello era porque Reo iba a ser la madrina de Eris. Pero cuando me explicó el porque quería que fuera su madrina… la razón me hizo muy feliz y pienso que describe muy bien la relación que han llevado a lo largo de estos años Shizuku y Eris. La primera razón es claro porque veía en mí a alguien confiable, amigable, relajada y capaz de manejar con una sonrisa cualquier situación que le pongan enfrente, y conociéndose a sí misma y a su novia, sabía que el día de su boda necesitaría a alguien con todas esas características a su lado para apoyarla y ver que todo saliera bien. Jamás imaginamos que la situación se fuera a dar tanto para ello, pero eso es más un chiste local – haciendo referencia a la borrachera de Eris. Shizuku se sonroja – y la segunda razón, me dijo, es por lo feliz que esto haría feliz a Eris y a todas, incluyéndola. Nos hemos vuelto tan cercanas a lo largo de los últimos años; desde que Reo conoció a Eris, las hemos visto crecer juntas y superar varios obstáculos, sirviéndonos de inspiración a Reo y a mí en más de una ocasión. Estamos muy felices de poder estar aquí con ustedes celebrando esta ocasión y esperamos poder estar en muchas ocasiones más contando con ustedes, pues su felicidad y su relación, resulta una inspiración para todas – levanta una copa – por Shizuku y Eris.

– Por Shizuku y Eris – todos.

Todos beben y yo me encuentro totalmente conmovida por el discurso tan bello que dio Mai, casi hace que se me olvide que bromeó con la situación en que me encuentro, pero se que así es Mai.

Ahora todos se preparan para escuchar a Reo, quien despacio se pone de pie y se prepara para hablar con micrófono en mano.

Se ve muy tímida e incómoda.

– Bu… buenas noches a todos.

– ¡Mas alto Reo! ¡No te escuchamos! – grita Eris divertida a su lado.

Oh, no.

– Buenas noches a todos – ya más claro – soy Kawamura Reo, la madrina de Eris.

– ¡Vamos Reo! ¡Wuuuuu!

– ¡Eris! – tratando de calmarla.

– Grrr… – respira – cuando se trata de la relación de Eris y Shizuku… realmente sólo tengo una cosa que decir…

– ¡Dinos que es!

– ¡Te Puedes Ca…!

Justo cuando parece que esta a punto de explotar, Mai se levanta susurrándole rápido algo al oído a Reo, lo cuál la sorprende, y poco a poco empieza a calmarse.

Con la calma recuperada, continua su discurso tranquila.

– Gracias a las dos por ser mis amigas, en verdad… las amo.

Deja caer el micrófono, mientras todos alrededor aplauden y Mai abraza orgullosa a Reo.

Por mi parte, respiro aliviada que todo salió y bien, y en cuanto Mai suelta a Reo, para abrazarme, Eris se levanta corriendo para abrazar a Reo.

– ¡Muchas, muchas gracias por tu discurso Reo! También te amo mucho, mucho, mucho, querida hermana.

– Grrrr… ya verás cuando sea mi boda, idiota – refunfuña Reo entre dientes, aunque feliz por su amiga por dentro.


A la Medianoche

Finalmente la fiesta llega a su clímax, y con ello, llega el punto en que los invitados despiden a la feliz pareja recién casada, quien ahora va hacia su luna de miel a terminar de consumir su matrimonio.

– ¡Muchas felicidades, Shizuku-sama!

– ¡Mil felicidades, Eris-sama!

– ¡Mucha suerte esta noche!

– ¡Mil gracias chicas, daré lo mejor de mí esta noche! – responde Eris alegre.

– ¡ERIS!

Finalmente entramos a la limosina, y en cuanto cerramos y nos alejamos, por fin puedo respirar.

– ¡Por Fin! Ahhh… – me quito las zapatillas adolorida y me dejo caer sobre el asiento.

– Entonces Shizuku, finalmente estamos solas… ¿te gustaría continuar lo que dejamos en la mesa? – dirigiendo su mano a mi entrepierna.

– ¡De ninguna manera! ¡Estoy muy molesta contigo Eris!

– ¿En serio? – divertida – ¿Quieres que te ayude a que se te pase el enojo? – intenta besarme, la alejo.

– ¡Olvídalo Eris! Vas a escucharme y vas a escucharme bien – firme – lo que hiciste hoy fue bastante tonto e inmaduro de tu parte, me tuviste preocupada todo este tiempo y la manera en la que actuabas frente a todos fue tan… ¿Eris?

Mientras sacaba mis frustraciones, Eris se queda completamente dormida y cae apoyando su cabeza sobre mi regazo.

La oigo respirar profundamente, arrullada por el movimiento del auto.

– Eris… tonta.

Acomodo su cabello que estaba estorbando su cara para verla mejor, y viéndola dormir tranquilamente acaricio suavemente su cabeza.

– Ya verás cuando despiertes.


Hotel de Luna de Miel

Finalmente llegamos al hotel donde vamos a pasar nuestra luna de miel a unas horas a las afueras de la ciudad. Ayudo a Eris apoyándola en mi hombro hasta llegar a nuestra suite matrimonial.

Al entrar, ni siquiera me molesto en prender la luz, ni me doy el tiempo de impresionarme con lo maravilloso de nuestra habitación con vista al mar.

Dirigiéndome a la enorme cama, dejo caer a Eris en ella quien con el golpe de inmediato despierta y me ve a sus pies ayudándola a quitar sus zapatillas.

– Shizuku – divertida – ¿acaso piensas tomar ventaja de mí?

– De ninguna manera – seria – ¿no deberías estar inconsciente?

– ¿Cómo podría estar inconsciente con mi bella esposa en una posición tan sexy ante mis pies? – se sienta acercándose a mí – ven Shizuku, vamos a hacerlo – intenta besarme, pero…

– Aún sigo muy molesta contigo, Eris – la aparto, levantándome y llevándome sus zapatillas.

– ¿Shizuku?

– Lo discutiremos en la mañana Eris, ahora duerme que ya es tarde.

– Pero… es nuestra luna de miel.

No respondo. Continuo arreglándome para dormir.

– Lo lamento, Shizuku.

– Una disculpa no será suficiente.

– Shizuku…

Sigo sin responder.

– ¿De verdad te molestó tanto que me pusiera así?

Silencio. Pienso mi respuesta con detenimiento.

Es cierto que lo que hizo Eris el día de hoy había sido muy tonto e inmaduro, pero a decir verdad, es justamente esa inmadurez y asertividad que tiene Eris parte de lo que me gusta de ella. Entonces, ¿por qué me había molestado tanto?

Pienso mi respuesta y le digo.

– No es sólo el que te emborracharas lo que me molesto.

– Shizuku…

– Lo que me dijo Reo… ¿es cierto?

– ¿Uh?

– La razón de que te diera esas bebidas, ¿es cierto que intentabas huir de nuestra boda?

– Shizuku…

– Se que puedo ser meticulosa, obsesiva, molesta y… quizás no sea la mejor opción como esposa, pero… ¿realmente me ibas a dejar sola en el altar?

Las lagrimas caen de mis mejillas y el dolor en mi corazón es más insoportable del que puedo describir al hacer esas preguntas.

Es lo que había pensado toda la noche ¿intentó huir? ¿realmente tuvo que recurrir al alcohol para casarse conmigo? ¿tan mala opción soy para casarse?

Aún más temerosa estaba de su respuesta, la cuál siento que pasa una eternidad para que me responda.

– Shizuku – gentilmente, me toma de ambas manos y me dice – ¿realmente crees que intentaría huir de nuestra boda?

– ¿Uh?

– Todo fue un malentendido – sonríe – lo que quise decir a Reo es que necesitaba salir a tomar aire, nada más. Seguramente la pobre se asustó mucho y entendió que quería huir – ríe un poco entre lagrimas.

– ¿Eris…?

– Lamento mucho que hayas estado con esos sentimientos todo el día – se rompe a llorar.

– Eris…

La observo llorar desconsolada a un lado mío, y sintiéndome mal por ella poco a poco me acerco para abrazarla.

– Lo lamento, Shizuku.

– Esta bien, Eris.

Ambas lloramos en silencio un rato abrazadas, sintiendo el calor y el amor de la otra en nuestro abrazo.

Al tranquilizarnos un poco, nos separamos y le digo a Eris.

– Aún si lo que me dices es cierto y en verdad no intentaste huir, no creas que te perdonaré tan fácil por estar tomada toda la boda.

– ¡Eso no es justo! Fue Reo quien me sirvió esa bebida.

– ¿Y quién fue la que no se dio cuenta que la bebida tenía alcohol? ¿eh?

– Bueno… jeje – avergonzada por su torpeza.

Sonrío al ver esa sonrisa suya tan avergonzada. Me es imposible enojarme con ella.

– Esta bien Eris, todos cometemos errores.

– Sí… jeje – aún avergonzada, pronto se pone triste.

– ¿Eris?

– A decir verdad Shizuku… poco antes de la boda, la razón de que estuviera asustada y quisiera salir a tomar aire… es precisamente porque tenía miedo de casarme… debido a mí.

– ¿Eris? – preocupada.

– A diferencia de ti… tú eres brillante, hermosa, inteligente y responsable… aparte de mi cuerpo yo no aporto nada a nuestra relación, aunque intento no mostrarlo, soy tonta, irresponsable, olvidadiza y muy distraída. No… siento que sea buen material de esposa, y a pesar de lo muchísimo que deseaba casarme contigo… tenía… miedo de que un día dentro de muchos años, despertaras al lado de la cabeza hueca que soy y sintieras remordimiento de… haberte casado conmigo.

Lagrimas caen de sus mejillas mientras dice esto último.

Sorprendida de que Eris se viera así realmente, me acerco a ella y poniéndome en una rodilla, tomo la mano de Eris.

Ella levanta su rostro y sorprendida, me ve sonriéndole.

– Shitogi Eris-san. Con todos tus puntos buenos y malos según tú, ¿Aceptarías despertar todos los días a mi lado, con todas mis virtudes y defectos… cómo tu esposa?

Eris cae a mi lado y abrazándome, estrella su rostro contra mi hombro y me dice.

– Sí Shizuku, sí, sí, sí, claro que sí, un millón de veces sí… acepto ser tu esposa desde hoy en adelante, y te prometo aprender a ser más responsable… especialmente ahora que venga el bebé.

– ¿Bebé? – claramente confundida – todavía no estamos esperando ningún bebé… ¿o sí? – veo preocupada Eris.

– No, todavía no, jeje – ríe felizmente – pero estaba pensando… lo que le dije a tu papá y a Sara no fue ninguna broma, jeje.

– Uh…

– Shizuku-chan… ¿te gustaría… hacer un bebé esta noche?

Conmovida por sus palabras, la beso y nos entregamos una a la otra con nuestras lenguas, poniéndonos de pie y dirigiéndonos poco a poco a la cama.

Nos dejamos caer, abrazándonos, besándonos, y mientras nos ayudamos poco a poco a quitarnos la ropa, la continuo besando hasta que no tenemos nada más cubriendo nuestros cuerpos.

Estamos juntas ahora, totalmente expuestas a los ojos de la persona que más amamos en este mundo, y con un beso, sentimos nuestros cuerpos unirse, preparándonos para unir la parte más íntima de la otra ahora en matrimonio, listas para hacer un bebé.

– ¿Estás lista para esto, Shizuku?

– Hagámoslo juntas, Eris.

Nuestros pétalos se rozan, los labios inferiores de una hacen contacto con la otra, sentimos las primeras gotas de humedad caer en los muslos de la otra… y entonces, comenzamos.


Bonus Short Story – 9 meses después

Cuatro de la mañana, en la madrugada, he tenido mis últimas contracciones mientras dormíamos, y al momento en que rompo mi fuente, nos dirigimos al auto y Eris me lleva emocionada al hospital.

Llamamos a mis padres desde el auto y nos encuentran en el hospital donde me dan ánimos y me felicitan. Apenas los saludo por el dolor y se quedan en la sala de espera, mientras Eris me acompaña a la sala donde finalmente daré a luz.

El proceso de parto ha comenzado, mi vagina se ha dilatado lo suficiente y en cuanto lo ordena la doctora, poco a poco empiezo a pujar.

Eris me acompaña durante todo el proceso, tomándome de la mano y besándome cuanto puede limpiando el sudor de mi frente. Este es sin duda el peor dolor que he sentido en mi vida.

Continuo pujando hasta que siento que finalmente la cabeza empieza a salir, y antes de que me de cuenta, el proceso ha terminado.

Caigo rendida, casi desmayada sobre la cama, mientras escucho en susurro los gritos de Eris, diciéndome que lo había logrado, aplaudiendo emocionada.

Aún sin ser consiente del todo, escucho como la doctora le da unas instrucciones a Eris y finalmente, coloca nuestro hijo envuelto en sábanas en nuestras manos.

– Es tan hermoso – es lo primero que digo en cuanto puedo.

Lagrimas caen por mis ojos al sostenerlo, y Eris nos abraza besándonos a ambos y llorando de la felicidad.

– Es tan perfecto.

De cabello negro como el mío y ojos azules como los de Eris… es el fruto perfecto de nuestro amor, ahora consolidad y el inicio de una nueva vida.

– Gracias por compartir esta vida conmigo Eris, te amo.

– Y yo te amo a ti, Shizuku.

Nos besamos.

Al poco tiempo nos recuperamos, y antes de que entren nuestros padres y nuestras amigas a conocer al bebé y felicitarnos, Eris me dice.

– ¿Estas lista para hacer otro?

– ¡¿Eh?! ¡Pero si acabamos de tener uno!

– ¡Pero es tan hermoso! Quiero otro.

– Bien, pero esta vez serás tú quien lo lleve ¿de acuerdo?

– En realidad no depende de mí, pero esta bien, esta vez yo estaré en la parte de abajo cuando lo hagamos jeje.

– Tampoco depende de eso tontita, pero esta bien. Estaré más que feliz de tener otro hijo contigo, Eris… en unos 12 meses.

– Buu buu, 2 semanas.

– 8 meses.

– Mes y medio.

– ¡6 meses y es lo máximo que estoy dispuesta a ceder!

– Jejeje, esta bien, Shizuku – me besa.

– Por ahora, disfrutemos de este momento al lado de nuestro pequeño.

– Esta bien, Shizuku – nos volvemos a besar.

Nos miramos a los ojos, con nuestro pequeño hijo recién nacido en brazos y me dice.

– Te amo por siempre, esposa mía.

– Y yo te amo a ti por siempre, esposa mía.


Hasta aquí esta bonita historia! Espero les haya gustado y les haya sacado más de una risa xD

Ahora que finalmente terminé esta historia y me despejé un tanto más, tengo muchas ganas de escribir muchas más historias para todas estas increíbles parejas y poder verlas interactuar más entre sí! Por lo pronto ya tengo un par de ideas planeadas en mente, así que espero la próxima historia no tarde tanto en llegar.

Procuraré de ser posible tener al menos una historia publicada este mes que viene ;)

Gracias por darle una leída y nos leeremos en la próxima! c: