Hola este es un OneShot sobre Moroha y un recuerdo muy especial que alguien le dió, realmente no soy muy buena para escribir una historia con muchos capítulos pero definitivamente estos One Shot son mis favoritos asi que disfrutenlo.
Entre árboles, maleza, las estrellas de la noche y sus pensamientos se encontraba caminando con un rumbo no tan fijo, la chica pelinegra, descalza, algo cansada y muy hambrienta. Había estado todo el día trabajando, si, era trabajo a fin de cuentas ya que si lograba derrotar al demonio que Jyubei le indicaba derrotar, le llevaba su cabeza y/o huesos, ganaría algo de dinero para comprar comida y otras cosas necesarias. Siempre fue así, ella sola por la vida, ella sola ganándose la comida, ella sola contra los demonios, ella sola contra el mundo.
Llegó a la vieja cabaña que había hecho función de hogar ya desde unos años atras, ahi tenia algunas pertenencias, ahicalentaba la comida que lograba comprar al final del díasi es que cazaba algún demonio y Jyubei la recompensaba bien, si no había sido un buen día, ella se las arreglaba para cazar algo o simplemente robarlo. Sentía un poco de culpa y remordimiento cuando hacía esto último pero que se le iba a hacer, tenía que comer y aprendió desde muy pequeña a que nadie le iba a regalar nada ni iba a caerle algo del cielo, ella siempre era responsable de sí misma, siempre, solo se tenía a ella y a nadie más.
Entró y comenzó a encender una fogata para hacer un poco más cálido su hogar y de paso calentar algunas piezas de pan y un poco de arroz que tenía guardado en un estante que asemejaba una alacena que ella sola había construido. De pronto un ruido la sacó de sus pensamientos y un olor llegó a su nariz de manera pertinente, de nuevo algún animal se había metido a la cabaña y quería hacer de las suyas, cuando había identificado el lugar de donde provenía el ruido y olor, puso una cara de fastidio, todo el día lidiando con demonios y llegar a casa y lidiar con lo que se asemejaba a una rata que daba más batalla que los demonios mismos.
Después de hacer un desastre por la cabaña para tratar de sacarla de ahi cuando por fin la tenía acorralada en un rincón y ella se abalanzó sobre el animal para agarrarlo, la rata salió corriendo y ella quedó estampada en la pared, haciendo que del estante que estaba arriba de ella se cayeran unas cuantas cosas que estaba allí y claro dejándole un dolor de cabeza considerable como para quedar unos pocos minutos ahi sentada con los ojos cerrados tratando de sobarse a sí mismaen el lugar donde habíasido el golpe. Cuando abrió los ojos, la tenía frente a ella, una caja café que conocía muy bien, era pequeña y estaba un poco golpeada y rasguñada por el paso del tiempo, ella misma no sabía cuántos años tenía de antigüedad, solo recordaba el momento en el que la obtuvo y a quien había pertenecido. Se quedó mirándola y se dio cuenta que hacía mucho tiempo ya que no la abría.
Hace mucho tiempo que no dormía junto a ella, pasó a ser un objeto más de la cabaña, uno que ella daba por hecho todas las noches que seguía ahi, solo acumulando polvo. Recordó también el momento en el que decidió dejarla ahi y no seguir llevándola a todas partes como solía hacer o admirar todas las noches su contenido. Dejó de hacerlo porque era muy doloroso y porque una parte de ella, el dejar de hacerlo le indicaba que estaba madurando y que no debía de seguir aferrándose a ese objeto que solo sacaba su lado más vulnerable y que a fin de cuentas le recordaba la única certeza que ella tenía en la vida: que estaba sola.
La siguió mirando unos minutos más y se dijo a sí misma que no teníanada de malo volverla abrir y volver a presionar contra su pecho el contenido de aquella caja, era diminuta pero su contenido lo era todo en su pequeño y solitario mundo. Tenía miedo de abrirlo, se llamó a sí misma "tonta" después de sentirlo pues sabía perfectamente bien lo que había ahi pero aun así una sensación de ansiedad en el estómago comenzóa crecer, vería su contenido después de tanto tiempo, era como volver a ser la niña de unos años atrás. Tomó la cajita y le quitó el polvo acumulado, pasó sus garras por la abertura y se detuvo.
No. Era mejor no abrir esa caja, no abrir el pasado, no abrir las heridas, no abrir el dolor que sintió cuando quien le había dado la caja le contó la más triste historia y hermosa al mismo tiempo. Supongo que era mejor no revivir el coraje que sintió cuando le contaron por qué la persona a la que pertenecía dicha caja ya no estaba con ella, por que no se la podía dar ella misma.
Cómo detestaba la sensación de que un nudo se iba formando en su garganta y sus ojos estaban a punto de estallar en llanto, reunió todas las fuerzas que el quedabanpara no llorar, ella era diferente a las demás, ella era una chica con sangre demoníaca y un poder espiritual muy grande, no debíatener estos momentos de vulnerabilidad ni llorar por estas cosas no?, no era lo que un demonio haría, pero claro . . . ella no era un demonio, ni siquiera un mitad demonio como los que ella habíaescuchado que existían, ¿ni siquiera eso era?. Tampoco se podía definir como una humana. . . eso en vez de hacerla sentir orgullosa y superior la hacía sentir pequeñita y que no era ni de aquí ni de allá. Alguien muy cercano a ella le había dicho que se alegrara, que se sintiera orgullosa de tener la sangre que corría por sus venas, de ser hija y nieta de quien era pero en realidad es que eso a ella no le importaba porque esas personas no estaban más con ella.
Abrirla o no, esa era la pregunta que le daba vueltas en la cabeza. La noche estaba refrescando y los aldeanos volvían a sus cabañas, con sus familias, los niños en los brazos de sus madres o espaldas de sus padres dormidos después de un dia de juegos y de andar por ahi haciendo travesuras, ella en su cabaña muy alejada y en lo más alto de la colina los veía desde arriba, desde el techo, ahi sentada, miro al cielo y vio el manto de estrellas más hermoso que había visto y lo podía casi asegurar pues era algo que ella desde muy pequeña le gustaba hacer . . . mirar las estrellas, apreciarlas y pensar mil y un formas de cómo habían llegado ahi.
A la luz de ellas y de la luna se dió cuenta que había llevado la cajita, ¿que tenía esa maldita noche que había en ella y en el aire que la rodeaba un sentimiento de nostalgia?, de querer recordar cosas que ya tenía muy almacenadas en su mente y en su corazón.
Decidió abrirla al mismo tiempo en el que en su mente retumbaban las palabras de aquel personaje que, al mismo tiempo que le entregaba la cajita, le contaba la historia trágica de cómo ella terminó estando como hasta ahora: sola.
-¿Entonces no me abandonaron? - preguntó Moroha entre lágrimas y tratando de aplacar el gran sollozo que estaba emitiendo mientras sus manos pequeñas de tan solo 11 años limpiaban sus ojos para volver a ver con claridad a quien le había hecho la pregunta.
- Ama Moroha, no se le ocurra volver a pensar algo así, que hija tan mas ocurrente tuvo el amo InuYasha. - dijo la pulga cruzándose de brazos, los 4 que tenía, en una actitud de indignación.- ni él ni la señorita Kagome la habrían abandonado nunca, en realidad, siento mucho no poder dar más datos de los que di pero lo más importante ya lo sabe.
-Que fueron a una batalla y no volvieron, que están muertos - reafirmó Moroha con un dejo de tristeza en su voz.
La pulga negó con la poca paciencia que le quedaba y casi gritó:
- No, lo más importante es que ellos no la abandonaron, yo fuí testigo del gran compromiso que hicieron al enterarse de que usted venía al mundo, un compromiso de protegerla les costara lo que les costara, fue muy querida y deseada por ellos.
- Tienes que decirme quién fue, con quien se enfrentaron, ¿por qué no volvieron? Tu dijiste que mi padre era un fuerte demonio y mi madre una sacerdotisa, ¡¿que eso era mentira?! -dijo Moroha, más bien berreo en medio de un berrinche de indignación.
- No sea insolente, no dude del poder del Amo InuYasha- sentenció la pulga con un tono de amenaza pero al ver la carita de su Ama tan pequeña y llena de dudas decidió respirar, ser más paciente y empático. - Me disculpo de nuevo por no poder dar mas informacion al respecto, en aquellos momentos se vivían días de suma preocupación ya que un demonio muy poderoso estaba por enfrentarse al Amo InuYasha, si no se más datos es porque él era muy reservado con esas cosas y no porque yo me encontrara huyendo. -mintió- cuando no volvieron di por entendido que habían perdido la vida, lo siento mucho ama Moroha.
- Entiendo . . . - se resignó no sin antes confirmar en su mente que la pulga realmente no tenía más datos porque se encontraba huyendo como siempre, pero algo era algo- entonces, estoy sola.
- No está sola Ama Moroha, me tiene a mi que soy su fiel sirviente y que jamáshuiría de usted bajo ninguna circunstancia.
- Debió ser difícil para ellos - dijo la niña abrazándose las piernas, empatizando con lo que habría sido esa situación, con una madurez que no era normal para su edad.
- No se imagina cuanto, serví muchos años al Amo InuYasha y nunca, ni cuando viajaba con su madre para recolectar los fragmentos de la perla de Shikon, lo había visto tan preocupado como en aquellos días, supongo que al final el amo InuYasha sabía que ahora ya no solo tenía que proteger a su madre si no a usted también y aunque no sé muy bien como pasaron las cosas estoy casi seguro que usted representó para ellos lo más sagrado. - se puso en modo serio y agudizó mássu voz pensando en que el jamas habiatenido estos pensamientos tan dulces o cursis pero prosiguió- No terminaría de contarle todas las anécdotas y aventuras que vivimos juntos, pero sin embargo el mejor dia fue en el que el amo InuYasha me contó que la señorita Kagome estaba esperando un hijo, no pude contener mas la alegría de ver cómo esa relación que vi crecer tuviera un resultado así, usted es hija de unas personas muy especiales, es hija del amor más fuerte que yo haya visto.- concluyó inclinándose un poco ante ella y también en un modo de respeto ante el recuerdo de sus amos-
Moroha, sin saber qué responder y apenas asimilando todo lo que la pulga había dicho, tomó aire suficiente y se preguntó a sí misma si quería saber más, más de esas historias de las que la pulga hablaba, pero llegó a la conclusión de que por ese día estaba demasiado aturdida, quería estar sola.
- Y esto es? - preguntó Moroha observando la cajita que ya tenía tiempo teniendo entre sus manos y que momentos antes la pulga se la había entregado.
- Esto es lo único que pude rescatar de aquella cabaña y de aquel extraño bolso que llevaba su madre siempre, me tomó 3 días empujarla y llevarla a un lugar seguro hasta que tuviera edad de tenerla, lo que tiene adentro es algo muy extraño pero se que le servirá.- dijo la pulga saltando y alentando a Moroha para que la abriera-
- Pulga Myoga, mis padres . . . ellos . . . ¿como eran? -dijo haciendo una pausa en su acción de abrir la cajita.
-Le aseguro que lo que hay adentro le responderá esa pregunta Ama Moroha -dijo la pulga con una expresión de alegría-
Al terminar de recordar ese día, siguiendo sentada en el techo de su cabaña mirando a su alrededor, Moroha se decidió a abrir la cajita que tenia años sin abrir y un cálido sentimiento rodeo su corazón al ver de nuevo y después de tantos años el collar dorado con esa forma tan extraña que al abrirlo contenía su tesoro más preciado,el rostro de sus padres.
Esos rostros que si bien ella no comprendía por qué se encontraban con esa expresión, ni en aquel artefacto tan extraño y de ese material tan raro, eran de sus padres y así pudo conocerlos, pudo ver el rostro de su madre y pudo ver sus ojos en los de ella, pudo identificar ciertos rasgos de su padre en ella y se ruborizó al ver el hermoso color dorado de sus ojos, se dijo a sí misma que era una mezcla perfecta de ellos dos.
Admiró los rostros de sus padres unos minutos más y pronto el collar se vio mojado por una lágrima suya, lo presionó muy fuerte contra su pecho y se resignó, le gustaba pensar que tal vez era cierto lo que ella había escuchado en algunas conversaciones de los aldeanos sobre los familiares que ya no estaban, que tal vez fuera cierto que ellos estaban en alguna parte cuidándola y viéndola, se trató de consolar con ese pensamiento y se puso el collar alrededor del cuello, hoy dormiría con él como la primera noche que lo tuvo.
Hola, quise escribir este One Shot sobre Moroha y el cómo se enteró que sus padres estaban "muertos" y que no la abandonaron, obvio la pulga tenía que ser parte de esto jaja y SI, en este One Shot hice canon el COLLAR que sale en la película, porque es tan hermoso y bonito que comencé a imaginar cómo sería si Moroha lo hubiera tenido y bueno tuve como resultado esto jajaja que por cierto: SUNRISE SI QUIERES HACER EL COLLAR CANON TE JURO QUE TE GANAS MIS RESPETO Y EL DE MUCHOS.Bueno espero no haber deprimido a tanta gente y espero seguir escribiendo cositas asi, gracias a quien esté leyendo.
Andrea.
