Para el dia 13 del mes sasusaku.

Gracias por leer! sakurach4n_


-Deberíamos llegar para el anochecer. No es seguro circular de noche por aquí. No quiero volver a enfrentarnos con vándalos cómo los de ayer.- dijo un Sasuke algo sonrojado, mientras caminaba pasos adelantados a ella.

-Sasuke-kun, ¿estás bien?- Sakura está preocupada.

Él no deja de toser, se lo ve cansado y discretamente, intenta limpiarse la nariz para que ella no lo vea. Pero lo hace.

Sakura se apura y se coloca frente a él, deteniéndolo. El pelinegro nota su ceño fruncido y pone los ojos en blanco. -Sakura, estoy bien.- él aclara, seguido de un ataque de tos bronquial, apoyando su mano en su rodilla. Ella abre los ojos como plato.

No era una tos común.

Eran de esas que se sienten como si se te salieran los pulmones por la boca y no te dejan respirar.

-¡NO ESTÁS BIEN!- no le grita, pero se lo dice en voz alta, más asustada que enojada. -¡Y estas ardiendo!- le agrega al tocar su frente. Sasuke remueve su cara de su toque.

Es apenas su segunda semana viajando juntos y todavía no está acostumbrado a la compañía.

Especialmente de ella.

-Eso es todo. Nos quedamos aquí. Buscaremos una posada o lo que sea con calefacción.- sentenció ella, tomándolo de la cintura y pasando el brazo de él por sus hombros. Sasuke empezó a negar con la cabeza. -Este es un pueblo de mala muerte Sakura… no quiero que duermas aquí.- él no lo admitió, pero encontró cierto alivio al dejar caer el peso de su cuerpo en ella.

-Pues, este pueblo de mala muerte tendrá que ser. Y es mi última palabra. Vamos.- Ambos caminaron juntos por el sendero donde terminaba el bosque y empezaba la poca urbanización humilde. Muy humilde.

Cualquiera que los viera, diría que eran una pareja. Abrazados de esa manera. Como el hombro de Sakura estaba muy corto para él, decidió descansar su cabeza sobre la de ella. Si no se hubiera sentido tan mal, quizás, sólo quizás, hubiera disfrutado de la cercanía del cuerpo de la chica.

Pero la realidad es que se sentía pésimo: el cuerpo cansado, la cabeza bombeandole, tenía frío, mucho frío, las luces le hacían doler los ojos, sentía náuseas. Una cosa peor que la otra.

Todos, incluso hasta Sasuke Uchiha, caemos ante una gripe.

Finalmente encuentran una posada. Es decente. Bueno, algo.

Pero tiene calefacción y baño privado.

Es lo que importa. Gracias al cielo, tienen cama y no futones.

Sakura entra al cuarto con un Sasuke semi desmayado. Lo sienta en la cama y automáticamente cae desfallecido. -Está bien.- murmura ella con apuro mientras suelta todas sus pertenencias en el suelo y vuelve a él.

-Sasuke-kun, voy a quitarte tu capa, ¿está bien?- Ella sólo obtiene un "hmp" como respuesta, aunque tampoco esperaba más.

Él está volando de fiebre.

Sakura se siente algo nerviosa de desvestirlo, pero tiene que hacerlo. Necesita ponerle ropa seca y meterlo en la cama rápido.

Lo ha visto con el torso desnudo. Cuando hizo sus curaciones en el hospital y todo su seguimiento médico después de que perdiera el brazo.

Pero una cosa es quitarle la ropa consciente y otra inconsciente.

Pero ella es médica. No hay tiempo para titubeos. No si no quiere que el muchacho frente a ella le agarre un ataque por la fiebre y haya que internarlo.

-Lo lamento, Sasuke-kun.- Sakura toma su bolso y saca una de las remeras que tenía de él. Sasuke una vez se la prestó y ella no se la devolvió. Era para tener un recuerdo. Por ahora le pondría eso.

Le desprende el chaleco, le saca la camisa, le desabrocha el cinturón con sus armas y le quita los zapatos. Sabe que lo ideal hubiera sido acostarlo sin remera o pantalón, pero ella conoce a Sasuke.

Para él, la privacidad y su intimidad son importantes. No puede tirarle todo eso. No si quiere que algún día se abra a ella un poco más. Ella lo respetaría y trabajaría con lo que pudiera.

Sakura abre las mantas y lo arropa. Sasuke se encoge como un niño, temblando de frío, apretando las mantas contra sí mismo, sin dejar de toser.

¿Y este muchacho pretendía seguir viajando hasta el anochecer? ¿En este estado?

Sakura moja la toalla del baño en agua fría y se la coloca en la cabeza, esperando que baje la calentura. -¿Debería usar ninjutsu médico? Es sólo una gripe… se cura con remedios que puedo hacer... pero esa tos me preocupa. Además, si él está así, soy la única que puede defendernos, no debería gastar más chakra. Ya no me quedan muchas fuerzas desde ayer. Este no es un lugar confiable…- Sakura suspira mientras reflexiona. -Bien, si mis medicinas funcionan, mañana estará bien. Y si esa tos no para, usaré mi ninjutsu. De cualquier forma, no te dejaré Sasuke-kun, estarás bien.- Las manos de Sakura son tan rápidas que ya están preparando los brebajes que Sasuke necesita.

Ella sabe su historial clínico, sabe que usar y que no.

Ella sabe que hacer.

-Bebe esto.- le pide a Sasuke, mientras levanta su cabeza con una mano y le da de beber la medicina que acaba de preparar. Él lo hace a duras penas para volver a caer exhausto en la almohada. Eso debería bajar la fiebre. Sakura vuelve a humedecer el paño para cambiarselo. Ella se sienta en el borde de la cama. Está exhausta.

El día de ayer ayudaron a los civiles de un poblado pobre que eran acosados por unos banda de contrabando.

Ella no solo ayudó en el ataque, sino que curó y ayudó a todos los enfermos que pudo, y para colmo no durmieron nada con Sasuke por viajar en la noche. Sakura piensa que él pudo pasar frío en la noche, y como es orgulloso y cabeza dura como ella, no lo va a decir.

Está bostezando cuando siente la mano de Sasuke tomarle la muñeca. Sakura se sorprende y lo mira. -Sasuke-kun, ¿estás bien?- le vuelve a tocar la frente.

Sigue hirviendo.

-Va tardar en hacer efecto, pero vas a estar bien, tranquilo.- le susurra acariciando los mechones de su flequillo. No debería hacer eso.

-Tengo frío.- le dice tiritando. Ella se levanta rápido y abre los armarios. Encuentra esta otra manta ligera y la extiende sobre la cama. No quiere abrigarlo tanto tampoco.

-Listo. ¿Así está bien?- pregunta ella con una sonrisa forzada. Se siente mal de no poder curarlo al instante, de hacerlo sufrir así. Quiere llorar. Y el cansancio y la vigilia ciertamente no ayudan.

Sasuke la mira con los ojos apenas abiertos. Su cara está roja y sudada. Se ve tan débil así. Su agarre en la muñeca de Sakura apenas es un roce. Él hace un intento de sonrisa en su temblor.

-Gra-gracias… mamá.-

Sakura se congela.

Se queda helada.

Sabe que está delirando por la fiebre, pero el hecho de haberla confundido con su madre… Sasuke le contó la historia de su pasado, la verdad de su hermano y de su clan. Por que hizo lo que hizo o lo que creía correcto. Ciertamente, que la confunda con su madre, es algo desgarrador.

Sakura traga, mientras le sonríe. No le va a decir nada. ¿Qué sentido tendría?

-Descansa, si? Duerme.- está acariciando su mejilla.

-Mamá… extraño a mi hermano…- dice mientras solloza y las lágrimas caen por sus mejillas. Sakura se tapa la boca, mientras cierra los ojos, llorando en silencio.

Eso le partió el alma.

Ella se inclina, deslizando el flequillo de la cara, besando su frente. No puede consolarlo de otra forma. -Está bien, puedes descansar. No te dejaré.-

-Mamá… yo la amo… la dejé… - él empieza a llorar de nuevo. -mamá yo no quería…- El tose de nuevo en su confesión, poniéndose de costado, por lo que Sakura le frota la espalda.

-Shh, está bien. No hables Sasuke-kun, descansa.- Sakura percibe que poco a poco, deja de temblar y su respiración se normaliza.

-Mamá… Sakura... lo siento…- susurra para quedarse dormido.

Sakura suspira aliviada cuando comprueba que su temperatura está bajando y que está durmiendo tranquilamente.

Sí, sabe lo que escucho. Sabe que él dijo que la quería, que dijo que lo sentía y que la llamaba en su delirio.

Pero, mientras los ojos de ella no dejan de derramar lágrimas, el único pensamiento que se le viene a la cabeza es: ¿Por favor, por favor, puede este chico, dejar de sufrir? ¿Puedo yo, ayudarlo?

Sasuke duerme bien toda la noche. Tampoco ha vuelto a toser mucho, solo dos veces, pero ya no esa tos bronquial. Sakura lo vigiló toda la noche, teniendo lapsus de sueño de diez minutos a media hora. Ella se queda dormida arrodillada en el piso y apoyada en la cama.

Él tarda en despertarse, el peso de tantas colchas lo incomoda.

Está mareado, pero de alguna manera se incorpora en la cama. Está prácticamente mojado en sudor. Se siente algo confundido al ver a Sakura dormida en el piso. -¿Sakura?-

Ella frunce el ceño al escuchar que la llaman. Tiene sueño. Quiere seguir durmiendo.

Pero recuerda en la situación que está y se despierta rápidamente. Se levanta y se sienta en la cama para revisarlo. -¡Sasuke-kun! ¿Cómo te sientes?- tocando su rostro. Está fresco, que alivio.

-Estoy... bien.- dice algo perezoso. Todavía le duele la garganta.

-Aquí, esto. Te aliviará el dolor de cuerpo y de garganta.- le acerca una pequeño pocillo donde está el remedio que ya tenía listo. Sasuke se sorprende un poco que haya adivinado lo que sentía, pero claro, ella es médica. Sakura le da de beber la medicina y también dos vasos llenos de agua.

Él hace caso y no le discute nada.

-Has tenido mucha fiebre, estás deshidratado.-

Sasuke asiente con la cabeza. -Gracias.- Sakura lo mira mientras se sienta en la cama, apoyándose en la pared.

Él ya ha recuperado su semblante duro. No se ve como el niño débil de ayer.

-¿Me cuidaste toda la noche?- le pregunta ya acomodado.

Sakura le sonríe triste. -Claro que si. Quería curarte con ninjutsu médico pero no me quedaban fuerzas, así que hice lo que pude… lo lamento.-

-Sakura, está bien. Te lo agradezco.- le dice con un pequeño dejo de sonrisa.

Mamá… extraño a mi hermano...

Mamá yo no quería…

Mamá… Sakura... lo siento…

Sakura recuerda las confesiones de dolor de Sasuke y no puede evitar abrazarlo. Sasuke, como siempre, se queda estático. Le recuerda cuando eran pequeños y él se despierta en el hospital después de pelear con Gaara. Él no se apartaría.

-Te amo. Te amo mucho.- le dice en su abrazo. Ella está llorando de nuevo.

-Ya lo se.-

-Nunca lo olvides.- le pide.

-No lo haré, me lo recuerdas a cada rato.- le contesta él.

Ella se ríe mientras lo aprieta un poco más contra ella. Sasuke no sabe qué hacer. No está incómodo, pero si algo nervioso. Él deja caer su mano vagamente en su espalda.

Es lo máximo que se siente hacer.

Después de unos minutos, ella se separa. La sonrisa de ella ahora es un poco más cálida.

-Bien. Um, no tomes frío, estás transpirado. Voy a prepararte un baño y ropa seca, ¿está bien?-

El sólo vuelve a asentir.

Esta chica no solo lo trajo a este lugar a duras cuestas, si que lo cuido, lo vigilo y se mantuvo la noche en vela para asegurarse que esté bien. Lo menos que podía hacer él, era callarse la boca.

Ella se está por meter al baño, cuando Sasuke le habla.

-Sakura, ¿estás bien?- él sabía que la chica era emocional, pero le parecía raro que hubiera llorado tanto así, sólo por una gripe. Aunque bueno, él no sabía mucho de estas cosas.

Mamá… extraño a mi hermano...

Mamá yo no quería…

Mamá… Sakura... lo siento…

Ella no le va a decir. ¿Para qué? ¿Qué ganaría con eso?

Seguro se avergonzaría y la alejaría.

Ella podría mantener este secreto.

Sakura se da la vuelta y le sonríe. No sabría decir qué tipo de sonrisa era. Podría decirse que era mitad falsa, mitad verdadera.

-Estoy bien...es sólo que… me alegra que te hayas curado.-

Sasuke la observó extrañado un minuto, pero luego asiente con la cabeza y vuelve a acostarse.

Está bien, todavía falta mucho por sanar.

Mucho por curar. No te apresures, Sasuke-kun.

Yo te ayudaré.

No estás solo. Ya no más.

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