Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y Toei Animation.
Estaba aburrido, y cuando estaba aburrido Death Toll buscaba cualquier cosa para quitarse esa amarga sensación de que la vida pasaba y él no estaba haciendo nada más que ser un espectador de su lento avance. Tal vez por eso se puso a analizar pacientemente todas y cada una de las cosas que hacían sus amigos, esperando que alguna de esas actividades lo guiara hacia un lugar más entretenido, sin embargo pronto se dio cuenta de que tomó la decisión errónea, el único con el que medio se entendía era Kaiser, y era la versión de Kaiser que traía tres tequilas encima, porque fuera de eso el hombre era serio y difícil de tratar.
Pero algo aprendió con toda su observación, algo importante, de lo que nunca se había dado cuenta: todos, absolutamente todos sus amigos estaban solos, no tenían una pareja, alguien a quien abrazar por las noches, y tal vez era por eso que eran tan serios.
Si bien era cierto que él tampoco tenía pareja, tampoco la necesitaba, era demasiado genial para cualquiera, pero sus amigos aún tenían salvación, aún podían encontrar a su alma gemela.
Gracias a eso, y a que estaba aburrido, terminó frente a su computadora un miércoles por la noche, con una copa de vino y viendo una popular página de internet para que las personas solitarias como sus amigos se crearan perfiles y se conocieran entre sí, decidiendo que ese sería el lugar donde los demás encontrarían el amor.
Así fue como después del trabajo, impartiendo clases a un montón de estudiantes de ciencias forenses en la mañana y pensando en nuevos diseños de ataúdes para su propio negocio por la tarde, se encontró caminando por el parque; si sus amigos se enteraban de su decisión de crearles a todos perfiles en una página de citas era probable que su cabeza volara, y a pesar de que él podía hacer todo por su cuenta, tener alguien que le ayudara con detalles que pasara por alto sería de gran ayuda.
El elegido para ese trabajo se encontraba sentado sobre una manta, compartiendo lo que parecía un picnic con otros dos rubios que Death Toll identificó de inmediato.
— ¡Shijima! — gritó acercándose, justo en el momento en que su amigo estaba llevándose una taza de porcelana, que parecía demasiado cara, a los labios.
— ¿Death Toll? ¿Qué estás haciendo aquí? — preguntó su amigo antes de mirar a sus acompañantes — Shaka, ¿te acuerdas de Death Toll? Tía, él es Death Toll, es la persona que estaba por crear mi ataúd cuando el sujeto del muelle me retó a un duelo a muerte con cuchillos.
— No lo dice en serio, ¿o sí? — preguntó en voz baja June mirando a Shaka.
— Siento decepcionarte tía, eso sí lo vi — respondió el rubio antes de darle un sorbo a su propio té.
June entrecerró los ojos, ya había perdido la cuenta de cuántas veces le había pedido a ambos que no la llamaran tía, la hacía sentir vieja, volviendo aún más trágico el hecho de que ella era menor a ambos.
— Lo siento chicos — interrumpió Death Toll mirando a los dos jóvenes — pero he venido para llevarme a su pelirrojo, lo necesito para una misión urgente y secreta.
— ¿Algo como cuando intentamos entrar al zoológico sin permiso? Kaiser todavía me tiene vetado si voy solo y Caín dijo que la próxima vez que me viera haciendo algo "ilegal" me dejaría solo en una celda.
—¿Por qué entrecomillas "ilegal"? — preguntó Shaka alzando una ceja.
Shijima sólo le sonrió a su primo antes de poner su mano sobre la cabeza de June y revolverle el cabello como si fuera una niña pequeña, acto que la joven no apreció.
— Me voy.
Death Toll le contó todo su plan a Shijima de camino a casa, quién sólo asintió en silencio mientras lo pensaba todo. De todos sus amigos, Death Toll sabía que el más joven sería el único que lo apoyaría; lo comprobó cuando Shijima sirvió las copas de vino y ambos se sentaron en su mesa para charlar sobre cuál sería la mejor página para hacerlo, las características para los demás y las mejores fotos, algo también importante.
— ¿Qué es lo que tienes hasta ahora?
— Una foto dónde Dohko no se ve tan ebrio y otra de cuando Kaiser todavía podía sonreír sin estarlo.
— Eso ya es la mitad de trabajo — dijo Shijima mirando las dos fotografías — aunque Kaiser se ve muy joven..
— Aún me falta escribir y subir los perfiles, ya sabes, entonces… ¿estás conmigo?
— No necesitas preguntarlo, yo debería de preguntar, ¿quién será el primero?
Por orden alfabético, ese honor era de Caín, y en un par de minutos ambos pelirrojos tuvieron un perfil bastante decente; hacían una referencia a su trabajo como policía entre semana y voluntario en el refugio de beneficencia de Atenas los fines de semana.
Caín tenía un corazón suave fuera de toda esa coraza de hombre duro con la que se disfrazaba, como la chaqueta de cuero arriba de la camisa gris, las botas pesadas y la funda de su arma siempre colgando de su cintura; a veces se parecía a Martin Riggs de Lethal Weapon.
— Pon esa referencia en su descripción — dijo Shijima a un lado de Death Toll, quien estaba frente a su computadora.
— Lo haré, lo haré, ¿crees que es necesario decir que es un adicto al trabajo?
— Dejémoslo como un misterio en caso de que las cosas avancen más allá de una segunda cita — dijo Shijima quitándole importancia al tema.
— ¿Y su adicción al café?
— Ponle "amante de las bebidas calientes, en especial acompañado por una dulce dama que disfrute de lo mismo" o algo así.
— Tus tácticas de coqueteo están algo oxidadas — dijo Death Toll alzando una ceja mientras escribía lo dictado.
— ¿Cuáles tácticas de coqueteo? — Shijima miró su teléfono, ignorando el comentario de su amigo — creo que tengo una foto de él de cuando detuvo ese robo a tienda en su día de descanso, ¿recuerdas? Pagamos mucho para que saliera en el periódico local.
— Pondré héroe de guerra, ¿qué no ese día estaba usando pantuflas que simulaban ser pies de los hobbits del Señor de los Anillos que le regaló Ox en navidad?
— Cortaremos esa parte, y también hay que agregar que es un fan de la literatura clásica.
— Esa característica va también con Cardinale.
— Fan del terror y la ciencia ficción — Shijima sacó una pequeña libreta del bolsillo de su pantalón y comenzó a escribir — Cardinale también tiene muchos estudios.
— Creo que dos doctorados — Death Toll se llevó una mano a la barbilla — eso podría ser muy bueno, a las mujeres les gusta que su pareja sea alguien exitoso.
— Y a Cardinale eso le da completamente igual, ¿o me equivoco?
Death Toll no negó; eso era cierto, Cardinale era un hombre exitoso al que poco le importaba eso. Un caso extraño, pero ninguno de los dos pelirrojos podía juzgar eso.
Desde sus diecisiete años supo que quería dedicarse a la botánica, inició trabajando con uno de los botánicos más conocidos y prolíficos, académicamente hablando, del país y eso le había dado un buen empuje para sus estudios, tanto que apenas pasaba por los treinta y ya tenía dos doctorados. Pero fuera del ámbito académico la vida social de Cardinale se limitaba a ellos, muy pocas veces tenía tiempo para pensar en sentar cabeza, aún se consideraba un poco joven para eso. "Dentro de cinco años me preocuparé por esos temas", decía cuando alguien le preguntaba sobre su nula vida romántica.
— ¿Crees que a Cardinale le importe que le creemos un perfil en un página de citas, fuera de que lo hacemos sin su permiso? — preguntó Shijima, reflexionando sobre la reacción que tendría el rubio.
— Claro que no, sólo nos mirará serio, después recordará que tiene que estudiar para su siguiente doctorado o algo así y eso fue todo.
Shijima asintió en silencio antes de levantarse e ir a la cocina para buscar algo para comer, el desabrido té de June no le ayudaría para evitar que el alcohol se le subiera a la cabeza.
— Ahora que lo pienso casi todos tienen un alto grado de estudios, excepto Dohko — dijo Shijima, optando por un paquete de galletas.
— Con Dohko pensé en algo así como un un empresario autónomo que ha sabido superar las adversidades de la vida gracias a su coraje y voluntad, y agregamos algo sobre su triste pasado creciendo solo en las lejanas montañas de China.
— Hasta que salió del país con su mejor amigo en búsqueda de nuevos retos para su apetito por tener una buena vida.
Dohko no había crecido exactamente solo en China, había sido un huérfano, pero nunca estuvo solo; Shion, su mejor amigo, creció a su lado. Ambos llegaron a meterse en todo tipo de problemas, a veces para poder sobrevivir y otras porque Dohko había desarrollado toda una habilidad para meterse en líos. Al ser descubierto por el esposo de su amante en Beijing, saltó por la ventana usando sólo su ropa interior prometiéndose una nueva vida en otro lugar, dónde nadie lo conociera como el rompedor de hogares de la ciudad, y naturalmente no podía irse sin llevarse a Shion, prácticamente a rastras.
A pesar de su pasado, el castaño había probado ser más que el recurrente amante de las insatisfechas esposas de la región, era un maestro de kung-fu exigente pero que a la larga daba buenos resultados, un amigo que siempre estaba ahí para los demás, y ahora un dedicado padre de familia.
— ¿Qué hay de Shunrei? — Shijima regresó a la mesa con su bolsa de galletas y otra botella de vino — Shunrei es importante.
— Debemos de mencionarla, sí, los padres solteros también son atractivos, cuando se trata de niños o bebés, Shunrei es una adolescente — Death Toll le dio un sorbo a su copa.
— Podríamos enfatizar lo buena que es ella.
— Una excelente chica, pero temo que al revelar eso terminemos diciendo que Dohko es tan problemático que la mayoría de las veces su hija actúa como su madre.
— ¿Te refieres a esa vez que Shunrei lo regañó porque pasó toda una noche viendo el final de Lost? — Shijima sonrió, Dohko pasó meses molesto con ese final, por eso y por el hecho de que Shunrei le prohibió ver televisión después de las diez.
— Eso me recuerda que hay que enmascarar un poco lo desactualizado que está en cuanto a la cultura pop se refiere.
En ese sentido Dohko y Écarlate se parecían, el chino debía de estar diez o veinte años atrasado en cuanto a series, películas, música o incluso videojuegos se trataba, y el fotógrafo era fan de toda la cultura pop del pasado.
Sus viajes por el mundo lo habían llevado a este rodeado de todo tipo de culturas; Écarlate siempre estaba haciendo referencias a otras cosas o a programas de televisión antiguos, incluyendo los programas que Dohko veía como si acaban de salir.
— Écarlate es el más sencillo de todos — dijo Death Toll mirando la página de internet oficial del fotógrafo — incluso tener una foto de él es fácil.
— Sí, demasiado simple, aunque pienso en el hecho de que él vive con Mystoria, básicamente es mantenido por Mystoria, ¿eso no podría verse mal?
— Podríamos encontrarles a un par de hermanas.
Shijima sonrió antes de llevarse a la boca un puñado de galletas.
— ¿Recuerdas cuando salieron con esas gemelas? — preguntó después de comer, obteniendo una gran carcajada de su amigo — y después ninguno de los dos podía decir quién era su novia.
— Creo que estuvieron así como dos meses hasta que Écarlate recibió una cachetada por tocar a la gemela equivocada.
El golpe había sido tan grande que el joven había pasado semanas con una mejilla hinchada y problemas de pronunciación, además de que había perdido a su pareja. Pero en ese momento tenía otras cosas sobre las que debía de preocuparse; poco después de eso Écarlate decidió comenzar a viajar por el mundo, embarcándose en un viaje que lo sacaría del país por doce largos años.
— Comparado con Écarlate, Gestalt casi no ha salido del país.
Shijima ahora estaba frente a la computadora, presionaba los dedos tan rápido y se movía entre las páginas con gran maestría que Death Toll se permitió relajarse.
— Estaba pensando en escribir que sus pasatiempos favoritos son el cuidado de caballos, es el entrenador de Tanya segunda, todo el que sepa de competencia de equinos sabe quién es ese caballo.
— Creo que entonces su mejor opción es encontrar una chica que disfrute del mismo deporte.
— Y qué esté igual de loca por los equinos que él — completó Death Toll con su copa de vino en la mano.
— ¿Sabes algo? Esto es divertido, hace que valga la pena el intento de asesinato de Izô cuando descubra lo que estamos haciendo.
— Bueno, siempre le he dicho que si terminará cometiendo un crimen conmigo espero que al menos termine el trabajo y me venda como platillo exótico en su restaurante.
Izô había trabajado duro para tener ese local. Desde que tenía diez supo que se dedicaría a la cocina, y desde ese momento comenzó a ahorrar cada centavo que tenía u obtenía para su futuro restaurante.
Izô trabajó duro para hacer el sueño posible, moviéndose entre ser repartidor, estudiante y cuidar a Dohko cuando el alcohol hacía de las suyas. También estaba todo su drama familiar; su padre había abandonado a su primera familia y había creado una nueva con su madre. Toda la noticia lo había golpeado tan fuerte que casi dejaba sus sueños de lado; siempre se enorgullecía de la rectitud de su familia, pero parecía que había vivido toda una vida equivocado.
Izô dejó los sueños de cocina a un lado y se concentró en restaurar su honor con su medio hermano y no fue hasta que conoció a su joven sobrino que se dio cuenta de que no podía cambiar el pasado, nada de lo que hiciera cambiaría las acciones de su padre, pero él podría tener las suyas lejos de eso.
— Casi me siento mal porque Izô es tan correcto — dijo Death Toll quitándole algunas galletas a Shijima — pero también recuerdo lo mucho que ignora mis muestras de afecto y se me pasa.
— Dime a mi, nunca ha contestado ninguno de mis abrazos.
— ¡Por supuesto! Ya ni Kaiser es tan seco.
Kaiser también era un hombre serio, a veces tanto que sus jefes en el zoológico no lo dejaban trabajar como guía cuando se organizaban visitas guiadas, podía darle un poco de miedo a los niños; pero no siempre fue así, antes era un joven alegre que no dudaba en participar en alguna de las locas actividades de Dohko, Death Toll creía que con el tiempo su más viejo amigo se había "amargado". Tal vez era debido a que sus hermanos mayores habían sentado cabeza; los dos casados y con hijos, o ahora sólo uno casado. Kaiser se quedó como el eterno soltero de la familia, cuidando niños, siendo la niñera que no quería ser.
— "Serio zoólogo experto en felinos busca con quién pasar las calurosas tardes griegas charlando sobre los clásicos literarios, los gatos o…" ¿la mejor manera de alimentar a un león y no perder el brazo en el intento? — Shijima le dio la vuelta a la computadora para que Death Toll pudiera ver su trabajo — creo que Kaiser es más tu jurisdicción, tú lo conoces más.
— Lo hago, por supuesto, ventajas, ventajas — el hombre sonrió antes de poner sus manos sobre su cabeza, desacomodado un poco su nuevo peluquín, cosa que Shijima notó pero optó por no comentar nada.
— Regresando a Mystoria — dijo el menor desviando la mirada, si continuaba mirando terminaría por decir algo sobre eso — creo que no hay que hacer énfasis en qué está dispuesto a ayudar y mantener a uno de sus amigos, podía dar la idea de que es más amable de lo que en realidad es.
— Cierto, no queremos que la gente piense que se puede aprovechar fácilmente de él.
— Como si eso fuera posible…
Mystoria no era el más serio del grupo, ni el más amable o mal educado; Mystoria sólo tenía un carácter que se apoyaba en buscar las mejores maneras de salir con buenos resultados. El químico no movía ni un dedo si eso no lo beneficiaba, si no se hubiera convertido en amante de la química cuando Kaiser y Gestalt le pagaron para hacer su tarea por ellos, se habría convertido en un gran comerciante o alguna profesión que no tuviera de requisito tener alma.
Fuera de eso, Mystoria era un hombre de gustos simples, antes de que Écarlate llegara, su departamento sólo tenía su mesa para café, refrigerador, estufa y cama, además de su esquina donde se sentaba para leer sus libros de química. Death Toll creía que por eso el hombre había aceptado a Écarlate; el fotógrafo no pagaba renta o servicios, ni siquiera podía calentar leche sin que esta se quemara, pero había comprado muebles y aparatos eléctricos, todas las cosas que Mystoria no tenía y no sabía que necesitaba hasta que las tuvo.
— Carismático, amable, responsable en su trabajo, tiene buena paga…
— Es un justiciero, tiene una bonita casa, siempre coopera para el alcohol…
— Empiezo a creer que Ox no necesita un perfil en esta cosa — Shijima, de nuevo detrás de la laptop, comenzó a escribir — de hecho creo que si no tiene pareja es porque no la quiere.
— No lo dudo, debe ser el mejor partido de entre todos ellos.
Ox era el compañero de Caín, menos espectacular pero más entregado a su trabajo. A diferencia de su amigo él no trabajaba como voluntario, trabajaba en conjunto con Dohko para enseñarle a los jóvenes del orfanato de Atenas y a las mujeres que quisieran técnicas de defensa personal completamente gratis.
Era algo que ambos amigos habían planeado, pero el proyecto era enteramente financiado y apoyado por Ox, quien con eso buscaba que la gente pudiera defenderse en caso de que la ley llegara tarde. Quería evitar que los jóvenes cayeran en un mal camino, dándole las oportunidades que él apenas tuvo, además de que todavía recordaba al joven menor de edad descarriado que había capturado varios años atrás después de que pensara que sería sencillo asaltar al patriarca de la familia más poderosa del país.
— Shion también es estable — dijo Death Toll frente a su computadora, mientras Shijima dejaba la mesa para recostarse en el sofá frente a su amigo — aunque a veces actúe como la esposa de Dohko.
— ¿Sabes algo? Cuando Dohko estaba en la tramitación de adopción de Shunrei, creí que los dos harían algo como en la película I Now Pronounce You Chuck & Larry.
— Kaiser me dijo exactamente eso — Death Toll sonrió — "que no te sorprenda si ves que de la nada esos dos están casados" — dijo haciendo la voz más grave y sentándose recto — Shion haría cualquier cosa por Dohko.
Eso era medianamente cierto, Shion haría cualquier cosa por Dohko siempre y cuando pensara que eso era bueno para su amigo, al igual que con todos los demás. El asunto con Shion era que se preocupaba demasiado por sus amigos en lugar de pensar un poco más en sí, en palabras de Écarlate, él era como una mamá gallina; su carrera como maestro era un ejemplo de eso, siempre cuidando a los jóvenes y asegurándose de que tuvieran todas las herramientas para asegurar un futuro exitoso.
Fuera de eso, su vida romántica había pasado por una serie de tropiezos que habían llevado al "aún un poco" joven director a rendirse en el amor, su gran fracaso fue una mujer con la que salió por cuatro años y con la que incluso iba a casarse, hasta que ella lo engañó y dejó por su su maestro de inglés, dejando a Shion con un gran problema con el idioma y todos los que lo hablaban, no podía escuchar una frase en inglés sin sentir que alguien iba a dejarlo.
— Bueno, esos son todos, gracias por el vino y las galletas, iré a casa — dijo Shijima a punto de levantarse del sofá, de repente la idea de acostarse le pareció muy mala.
— ¡Espera un momento! — Death Toll repartió lo último que quedaba del vino en las dos copas — dije que todos iban a tener un perfil.
— ¡¿Por qué?! Tú no lo tendrás e hiciste esto, yo te ayudé así que es justo que yo tampoco lo tenga — rezongó el joven antes de acercarse a la mesa para tomar su copa.
La tarde había llegado a su fin, por la ventana a su lado Death Toll podía ver que las luces de la ciudad estaban encendidas, mostrando que la vida nocturna ya había iniciado. Había sido un día cálido, de esos perfectos para un día de campo, el mayor sonrió al recordar que de hecho su amigo sí había tenido uno.
— Entonces… ¿cuéntame cómo vas con esa chica?
Dejando de lado su computadora, Death Toll puso los codos sobre la mesa y apoyó el rostro sobre sus manos. Conocía la historia sobre su pregunta, su alumno estrella estaba involucrado.
— Podría ser peor — dijo Shijima sentándose en la silla y disfrutando lo último de su vino, estaba considerando comportarse con Death Toll con tal de que este lo deje dormir en su casa esa noche — vivo al límite, en cualquier momento podrían golpearme, mi propio casero por cierto, tal vez tenga que buscar otro lugar para vivir… ¿tú no estarás buscando compañeros de vivienda? Sólo somos yo y Shaka, no ocupamos mucho espacio, cuando Shaka era niño lo dejé una vez en un cajón de ropa… no le digas a mi tío de eso.
— Shaka y yo — corrigió Death Toll, sonriendo, viendo cómo su amigo pasaba por sus primeros síntomas que mostraban su intoxicación.
— ¿También tú te vas a mudar con nosotros? En ese caso necesitamos un mejor lugar que este, no te ofendas pero es demasiado pequeño, o tal vez le diga a Dysnomia que se lleve a Shaka, apuesto que ella no se quejaría, y así me desharía de ese rubio, aunque uno siempre regresa con quien lo hace feliz, tal vez tengamos que buscar un lugar también para ella, pero seguirían siendo tres habitaciones, esos dos pueden compartir.
— Te estás saliendo del tema, cuéntame de tu chica.
Shijima dejó la copa en la mesa, la movió de un lado al otro desde la base, sin mirar a su amigo.
— No es mi chica, las personas no son propiedad de otra…
— Dile eso a la población africana, asiática y americana del siglo XVIII.
— Cruel — susurró Shijima con una tenue sonrisa — ¿Sabías que mi familia contribuyó a eso? Más de diez generaciones de mierda esclavista.
— ¿Así de mal están las cosas?
Death Toll se apoyó en el respaldo, conocía a su amigo, si Shijima cambiaba tanto el tema o comenzaba a usar lenguaje soez, para él, significaba que no todo le estaba saliendo cómo esperaba.
— Apuesto a que lo sabes, Death Mask es tu alumno estrella, se le nota a kilómetros su cambio de actitud.
— La vida personal de mis alumnos no me importa mientras no afecte su rendimiento académico.
— Sólo somos amigos… ¿amigos con derechos? — Shijima se encogió en su silla — ¿eso incluye equilibrarse? No tengo de eso.
— Pero ella habla con Death Mask, eso no te causa… — Death Toll alzó una ceja, su amigo se encogió aún más, causándole satisfacción, no porque le gustaba ver sufrir a su amigo, sino porque ya estaban llegando al punto.
— Es molesto, pero eso la hace feliz, y él quiere recuperarla, está en su derecho de hacer lo que se le de la gana — Shijima alzó los hombros — somos adultos, o al menos yo lo soy más.
— Ves, por eso te dije que no debes de salir con mujeres cinco años menores, aún son jóvenes, inexpertas, hormonales, te doy mi bendición para hacerlo cuando llegues a los treinta, puedes ligarte a alguien incluso diez años mayor.
— Que consuelo.
Ambos se quedaron en silencio, Death Toll desvió su mirada a su computadora, tenía abierta la pestaña que estaba dedicada al perfil de Shijima. Era más difícil para él encontrar algo estable, si la gente no descubría quién era y se acercaba por su herencia entonces se enfrentaba a lo difícil que era comprenderlo, no cualquiera lo haría, y Death Toll sabía que incluso una chica con buen corazón pero inexperta no era lo adecuado, no para él.
— Van a romperte el corazón — dijo, en tono neutro, sin burlarse o esperar respuesta, sólo diciendo lo evidente mientras se preguntaba si debía de escribir sobre los cinco años que Shijima había pasado viviendo en un auto o no.
— Lo sé.
Susurró el pelirrojo recostándose en la mesa, deseando que las palabras de ambos fueran sólo palabras.
