Historia no acta para todo tipo de lector

Mi objetivo no es romantizar ni normalizar esta parafilia

De por sí, si sienten que la historia no les logra transmitir lo que es realmente dicha parafilia y desean saber más a fondo de que se trata, para eso está el siguiente capítulo.

PD: disculpen la mala ortografía

Consistencia espesa, viscosa como la clara de un huevo crudo. El sabor es un tanto salado y amargo, hay quienes aseguran que puede ser más dulce o agrio, pero yo lo prefiero amargo.

Durante los últimos años nuestra cafetería a ganado popularidad gracias a los mecanismos de ganancias de mi madre, ella a sabido cómo manejar cada cosa, desde que se puede agregar y retirar, que clase de publicidad nos favorecería más, slogan y decoración llamativa pero fresca, invirtiendo dinero en cada cosa sin derrochar mucho de este, manteniendo un marketing impecable en menos de un año,

Algo que no fue capaz de hacer mi padre en años.

Gracias a eso era normal tener a las personas esperando a que el local abriera sus puertas desde muy temprano, todos ya estabamos acostumbrados a madrugar mucho o nisiquiera dormir, almenos de mi parte, así que todo funciona de manera sumamente normal a excepción que hemos tenido que considerar contratar algunos empleados después de que mi madre por fin admitiera que no se podía atender las mesas y la caja registradora entre tres personas, normalmente mi madre los entrevistaba pero esta vez me tocaba a mí.

Craig Tucker, adivinar por que estaba aquí no me resultaría difícil, era un chico problemático, de esos que disfrutaban llamar la atención por medio de riñas y conflictos interpersonales, probablemente sus padres le amenazaron con echarlo de su casa otra vez, si no hacía algo ultil con su vida, aunque sería algo hipócrita de su parte, pues todos en esa familia eran considerados un puñado de problemas que como los demás padres tapaban los errores de sus hijos con alguna distracción o soborno, yo no permitiría que sus errores fueran tapados así como así , sin mencionar que afectaría la imagen en la que tanto mi madre se esforzó por trabajar durante estos años.

"Lo siento, p-pero no podemos aceptarte, no cumples c-con los requisitos requeridos, en caso de que se presente ¡Ngh! un cambio de opinión t-te llamaremos"

Después de mi respuesta estaba dispuesto a irme, hasta que me detuvieron las palabras que no fueron dichas tras la última hora.

"Yo de ti lo consideraría"

"No l-lo haré"

Observe como agarro su celular del bolsillo izquierdo de su chaqueta azul, para buscar lo que serían las fotos que me pondría enfrente.

Hace algunos meses atrás me había creado una cuenta en POF, solo quería conocer a alguien con quien pudiera tener sexo casual, y efectivamente así fue, hasta que Simplemente un día tuve una conversación normal con el chico el cual tenía un nombre de usuario más falso que las vitaminas del frutiño, pero no me importaba por que tenía una labia increíble, durante estos meses nos dedicamos a pasar nudes y videos, pero quién diría que las fotos por las cuales me esforcé tanto por tomar resultarían en el celular de este imbécil.

"¡Ack! ¿Planeas e-extorsionarme con eso?"

"No, es por la mamada que me prometiste aquí, además no te conviene por la intimidad tan grande que hay entre nuestras madres"

"Nuestras m-madres no son amigas"

"No, amigas no"

No les mentire al decir que tras escuchar eso y tomarme mi tiempo para entender a qué tipo de intimidad se refería quede en shock, era cierto que el matrimonio de mis padres hace años no iba bien, mi padre era un idiota, pero por otro lado estaba tan excitado que no pude resistirme a chupársela por culpa de tensión que se había formado.

No me consideraba bueno haciendo felaciones, pero hacia lo que podía en un lugar en el que cualquiera podría venir y descubrirnos, el almacén, me costaba meter poco más de la mitad lo cual reemplazaba con caricias en sus testículos para estimular, mientras con mis labios hacia una ligera presión para hacer de mi boca un lugar más estrecho en lo que mi lengua se movía de forma circular en la punta del glande al compás de los movimientos de mi cabeza, logré mi objetivo en cierto lapso de tiempo.

Nunca solía tragarme el semen, jamás surgió la idea o curiosidad de hacerlo por mi cabeza, normalmente a los chicos a quienes se las hacia disfrutaban de venirse en mi rostro o no me dejaban llegar ni a la mitad de mi trabajo, pero esta vez sí pude llegar al final y me gustó.

Sentí la sensación viscosa de su sustancia bajar agresivamente por mi garganta impregnandola con una sensación espesa y viscosa, pero con ese sabor tan amargo que superaría a mi café favorito. Ahora deseaba mucho más de esa especia que solo el me podía dar.

Después de ser contratado disfrutaba cualquier oportunidad que tenía de disfrutar su viscosidad y amargura, detrás del mostrador, el baño, el almacén, junto a los contenedores de basura. Simplemente lo disfrutaba, disfrutaba de ordeñarlo y ser alimentado con su leche, tenía una gran obsesión con su semen al punto de disfrutar de vertirlo sobre mi café o una tostada.

No se específicamente qué tipo de relación tenemos ahora, solo sé que se basa en un secreto, a cambio de dejarme chupársela mientras me graba o hacerlo en cualquier sitio como los exhibistas que éramos a cambio de obtener más grabaciones mías, era un especie de coleccionistas, pero era algo de lo que me encargaría después.