Disclaimer: Los personajes de «Miraculous Ladybug» pertenecen a Thomas Astruc.
Dedicado con todo mi amor a mi ángel, DAIKRA.
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Dulce o truco
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Sobre el tejado de un antiguo edificio dos superhéroes contemplaban las estrellas en el firmamento. Cada noche elegían un sitio diferente en el que realizaban su trabajo vigilando la ciudad.
París era conocida por sus calles llenas de historia, sus museos, su emblemática Torre Eiffel, su arquitectura y esos hermosos paisajes que engalanaban la ciudad.
Esa noche Chat Noir había decidido el lugar, le había pedido a su lady que se encontraran en un edificio abandonado cerca del Parque de Belleville. Desde el cual tenían una vista panorámica de la localidad.
—No te parece perrrrrfecto… tú, yo, las estrellas y la tranquilidad de la noche —dijo románticamente un ilusionado gatito.
—Chat Noir, cuantas veces debo decirlo, esto no es una cita —comentaba cansada la chica.
—Vamos mi Lady, solo por esta noche olvidemos que somos superhéroes y, tengamos una fiesta —propuso con una de sus características sonrisas.
Ladybug parpadeó un par de veces, giró la cabeza y se encontró con el rostro feliz de su compañero. No entendía por qué le pedía tener una fiesta, estaban en un lugar retirado, no había nada más que ellos, el techo gris oscuro en el que estaban sentados, un par de ventanas y la vista que los acompañaba. Además se suponía que estaban cuidando la ciudad por sí Hawk Moth hacía de las suyas. No había tiempo para divertirse.
—Escucha estamos vigilando, ¿por qué de repente quieres ir a una fiesta? —preguntó la superheroína con el ceño fruncido.
—No tenemos que ir a otro lugar, celebraremos aquí. Observa a tu alrededor tenemos todo lo que necesitamos —respondió mientras se ponía de pie y extendía los brazos señalándole todo el sitio.
La chica seguía sin entender, qué era eso que tanto quería celebrar, ¿acaso era su cumpleaños? No, eso no podía decírselo, entonces, ¿qué podría ser?
—Chat Noir y qué es lo que debemos celebrar, sigo sin entender.
—Mi Lady, ¿acaso no lo recuerdas? Mañana es Halloween y quiero festejarlo contigo está noche —expresó muy emocionado.
—Gatito, pero si Halloween es mañana, ¿por qué quieres celebrarlo hoy? Además no tenemos nada para hacer una fiesta —comentó encogiéndose de hombros.
Chat Noir estaba preparado, sabía que ella no solo le haría muchas preguntas, sino que también pondría de excusa que no tenían nada para realizar el festejo; así que previniendo cualquier acontecimiento llevó un bolsón que dejó escondido en una de las ventanas del edificio, en el cual llevaba algunos artículos que podrían servirles. Había llegado quince minutos antes de la hora acordada para que su Lady no sospechara nada.
—No te preocupes Bogaboo, aquí tengo todo lo que necesitamos —decía mientras sacaba el bolsón de la ventana—. Quiero que celebremos esta noche porque mañana es muy probable que tengamos mucho trabajo.
—No me llames Bogaboo y qué es todo lo que traes ahí —inquirió señalando el grande y pesado bolsón que su compañero sostenía en sus brazos.
El superhéroe le pidió que se acercara mientras dejaba en el suelo la mochila, ella comenzó a caminar hasta que llegó a su lado. Él la vio por un instante y le sonrió, podía darse cuenta como sus ojos tenían un leve brillo de curiosidad.
—¿Estas lista? —preguntó. La chica asintió con la cabeza y, sin hacerla que esperara tanto, le abrió el bolsón mostrarle su contenido.
Dentro de este se encontraban; telarañas, calaveras, momias, vampiros, unas cuantas calabazas, una caja de pasteles, unas pequeñas bolsas decoradas, chocolates, un par de bebidas y hasta el fondo una bolsa negra.
Ladybug vio impresionada todo lo que Chat Noir le estaba mostrando, podía entender por qué se sentía tan emocionado por celebrar, él se había preparado con muchos detalles para esa noche, así que le sonrió y pensó «qué solo por esa ocasión» complacería a su compañero.
—Dime, ¿qué hay en esa bolsa? —preguntó curiosa.
—Disfraces, cómo vamos a celebrar Halloween, sino nos vestimos para la ocasión —expresó tranquilamente.
—Chat Noir, te recuerdo que ya estamos disfrazados. —Señaló sus atuendos—. Además no podemos revelar nuestras identidades —dijo mientras rodaba los ojos.
Él sonrió, tenía previsto todos y cada uno de los peros que pudiera decirle, sin responderle a sus palabras se dispuso a vaciarle el contenido de la bolsa, mostrándole de qué se trataba.
—Te dije que no te preocuparas, toma esto es para ti. —Puso en sus manos una capa y un sombrero puntiagudo negro—. Tú, serás una bruja.
—¿Y tú?
—Yo, seré un hombre lobo —informó poniéndose una túnica negra encima de su traje, esta tenía alrededor del cuello una bufanda peluda que se suponía representaba el pelaje del animal.
La azabache imitó las acciones del superhéroe, se puso el sombrero de bruja y notó cómo una pequeña araña colgaba de este, se colocó la capa negra en la espalda anudándola alrededor de su cuello.
—Lis… ¡¿qué estás haciendo?! —preguntó sorprendida, al ver a Chat Noir decorando el techo en el que estaban.
—Te ves muy bien, mi Lady, eres una hermosa brujita —expresó mientras le guiñaba un ojo—. ¿Te gusta? Fue improvisado, pero quería que nuestra celebración fuera perrrrrfecta —musitó con una enorme sonrisa.
El tejado parecía otro; había decoraciones esparcidas por todo el lugar, las ventanas tenían telarañas y unas velas aromáticas en forma de fantasma. En el centro del techo había una manta que tenía unas pequeñas bolsas decoradas con vampiros, unos pastelillos sobre un plato con chocolates, bombones y unas cuantas bebidas. Para terminar las calabazas talladas con velas estaban situadas en cada esquina de la frazada, iluminando aún más ese acogedor espacio.
»—Me acompañas mi Lady —invitó extendiendo la mano para que ella la tomara.
Ladybug aceptó y juntos llegaron al lugar preparado para la fiesta, se sentaron y charlaron acerca de esa loca idea que había tenido Chat Noir, para la celebración de Halloween. La azabache se reía con las historias que él le contaba, podía imaginarlo consiguiendo cada adorno, tallando las calabazas, escogiendo los disfraces y decorando esas singulares bolsas de papel que estaban en un rincón.
—¿Para qué son esas bolsas? —inquirió inclinándose hasta donde estaban.
—Toma una y pásame otra. —Ella asintió con la cabeza, le pasó una a su compañero y ella tomó otra; observó el interior dándose cuenta que estaba llena de dulces—. ¿Alguna vez jugaste dulce o truco? —preguntó sosteniendo un caramelo con su mano.
—Cuando era una niña, pero aquí solo estamos tú y yo, ¿a quién le vamos a pedir dulces? —cuestionó frunciendo un poco el ceño.
Chat Noir le sonrió, le gustaba mucho esa expresión de intriga que reflejaba su rostro, la vio haciéndole un puchero y antes de que se molestara, comentó.
—Bueno mi Lady, como aquí no hay personas a las que les podamos pedir dulces, lo haremos entre tú y yo. Ambos intercambiaremos golosinas, pero de una manera un poco diferente —sugirió mientras se rascaba la barbilla con la mano derecha.
—¿Cuál es esa manera diferente? —Observó fijamente a su compañero esperando una respuesta.
—Para hacerlo interesante, se me ocurrió que si alguno de nosotros dice dulce el otro debe hacerle una preguntas sobre cualquier cosa, nada muy personal —comentó ya que su compañera se había cruzado los brazos sobre el pecho en señal de reproché—. Y el que diga truco debe hacer una penitencia, ¿estás de acuerdo?
Ladybug puso los ojos en blanco, luego suspiró. Recordó qué solo por esa noche no pondría pretextos y haría lo que Chat Noir pedía, él se había esmerado mucho para hacerle esa sorpresa así que se relajó y aceptó.
—Vamos a jugar a tu manera, gatito —dijo con una sonrisa—. Comienzo yo, dulce o truco…
—Truco —respondió él muy emocionado.
—Quiero que te comas un pastelillo de un solo mordisco —propuso levantándole una ceja.
—Tus deseos son ordenes mi Lady —pronunció con la boca llena de caramelo.
—Muy bien gatito, misión cumplida —comentó entre risas, era muy graciosa cómo Chat Noir se quitaba todo el caramelo alrededor de la boca con su lengua.
Se terminó de chupar los dedos, pues algunos les había quedado restos de caramelo, tomó una bebida, bebió de su contenido para que siguieran con el juego.
—Tu turno mi Lady, dulce o truco…
—Dulce —contestó sin pensarlo.
—Veamos… ¿Akumatizado que más te desespere? —Él podía imaginar su respuesta, pero quería escucharlo de sus labios.
—Señor Pichón —murmuró era tedioso que cada cierto tiempo akumatizaran al mismo sujeto.
Chat Noir se rio fuertemente mientras le obsequiaba una golosina, ambos compartían el mismo sentimiento, pero pocas veces lo expresaban.
Así siguieron jugando por un buen tiempo, Ladybug siempre respondía dulce, por lo que Chat Noir pudo conocerla un poco más, de vez en cuando se ganaba una mirada seria de parte de ella al preguntarle datos muy personales, que pondrían en riesgo su verdadera identidad.
Él era más arriesgado, casi todo el juego respondió truco, la superheroína aprovechó todo su entorno para ponerle diferentes penitencias, desde buscarle una bonita flor en el Parque de Belleville, hasta hacerlo acabarse con todos los pastelillos y chocolates que había llevado, de vez en cuando ella le ayudaba a comérselos, pues tampoco quería que se enfermara del estómago.
Fue una noche muy entretenida para los dos, nunca tenían tiempo para divertirse, así que el pretexto de la celebración de Halloween había sido una excelente idea.
—Espero te haya gustado la sorpresa mi Lady —decía Chat Noir mientras observaba su enorme barriga por encima de su disfraz.
—Fue muy linda gatito, gracias —respondió otorgándole una enorme sonrisa.
Chat Noir la miró y contempló su hermoso rostro, el disfraz de bruja hacía que se viera aún más hermosa. Ambos voltearon su mirada al firmamento y observaron por un momento las estrellas. De repente un destello los hizo sorprenderse.
—¡Mira mi Lady, es una estrella fugaz, pide un deseo! —exclamó muy emocionado.
—Tú, también pide uno, gatito —comentó cerrando sus ojos.
«Mi deseo ya se hizo realidad mi Lady... cada año quiero celebrar dulce o truco contigo» pensó mientras cerraba sus ojos y se dejaba envolver por la suave brisa de la madrugada en París.
¡Hola!
Vuelvo con otro OneShot de Halloween, es que la temática me encanta y bueno amo el mes de octubre.
Este es un pequeño regalo para mi beta DAIKRA, a la cual amo con el alma, gracias a ella conocí esta hermosa serie. Espero te guste mucho es con todo mi amor.
Nos leemos pronto.
GabyJA
