Disclaimer:
Los personajes, trama y detalles originales de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, Shūeisha y Shūkan Shōnen Jump (manga), Hayato Date, Pierrot y TV Tokyo (anime).
Dedicatorias:
El SasuKarin Month (bueno, esta lista en específico) es una iniciativa del grupo de Facebook, SasuKarin Month, precisamente.
El propósito es completar todos los temas, pero no hay garantías.
Día 10: Brujas
Su madre solía decirle que en toda mujer hay una bruja: libre, poderosa, implacable; capaz de las más increíbles proezas... pero, a veces, simplemente no se sentía así.
La cadencia de las hojas
Siugetsu estaba inusualmente callado.
A Sasuke no le molestaba, de hecho, lo prefería de esa manera. Sin embargo, resultaba inquietante porque ni siquiera se estaba quejando de la "espada barata" que se había roto durante el entrenamiento.
De hecho, el encuentro había sido muy breve porque estaba claramente distraído, y eso sí le molestaba porque entonces había sido un día inútil.
Suigetsu pronto se dio cuenta de que lo estaba mirando con reproche, pero se limitó a beber de un trago el agua que quedaba en su botella.
—¿Y Karin? —preguntó.
Ella no entrenaba con ellos. Aunque solía insistir en que debería tener más tiempo para practicar, Orochimaru solo se reía, le revolvía el pelo y la mandaba al estudio.
—Arriba —respondió Suigetsu —. Afuera.
Sasuke resopló. Se suponía que luego de entrenar con Suigetsu, iría con Karin para encontrarse con Orochimaru y trabajar en la técnica de fūinjutsu que estaban estudiando.
Pensando que quizás la práctica esta vez la harían al aire libre, se sintió agradecido de poder tomar un respiro, aunque ya se había acostumbrado al olor viciado de la guarida, siempre se agradecía el poder salir.
La luz del sol lo deslumbró un poco, ese era otro inconveniente de siempre estar bajo tierra, pero gracias a su sharingan el efecto se mitigó.
Era ridícula la cantidad de usos simples que se le podían dar a una técnica tan idealizada, pero estaba seguro de que Itachi lo hacía, parecía que su hermano lo tenía a tiempo completo, quizás como presunción de su poder, así que pensó que incluso en eso, tenía que superarlo.
El viento otoñal agitó los árboles, y las hoyas cayeron, revoloteando hasta un claro en el que distinguió a Karin arrodillada.
Parecía hacer algo, así que fue a su encuentro, sin embargo, no estaba trazando sellos en un pergamino, sino tomando hojas del suelo.
Frunció el ceño, ella ya sabía que estaba ahí, nunca la había podido tomar por sorpresa, pero lo estaba ignorando. Miró las hojas, notando que había hecho un círculo que parecía empezar con una que aún tenía vestigios de color hasta otra completamente marrón.
—¿Y Orochimaru?
Karin apenas levantó el rostro. Podía ver sus ojos llorosos a través de las gafas, pero no se animó a preguntar, sobre todo cuando se dio cuenta de que llevaba la chaqueta cerrada, algo que no solía hacer, y no pudo evitar el notar una mancha de sangre seca en el cuello.
Se sintió súbitamente incómodo y comprendió enseguida la actitud de Suigetsu, seguramente él la había visto salir de la habitación del viejo sannin.
No era la primera vez, solía llevársela cada tanto, y los días siguientes a eso, se la pasaba llorando, escondida, tratándose algunas heridas que le dejaba.
Sintió un leve estremecimiento de recordar el aliento del hombre en su cuello cuando se acercaba demasiado, y la asquerosa lengua que luego usaba como extremidad extra. El asco que sentía debía ser nada en comparación a lo que debía de soportar ella.*
—¿Por qué no te vas? —preguntó, rompiendo el silencio en que se habían sumido.
—¿A dónde?
Sasuke se encogió de hombros. Cualquier lugar era mejor que ahí, sin embargo, tenía que reconocer que sabiendo todos que estaba bajo la protección de Orochimaru, nadie se metía con ella, algo que no pasaría en otro lado y tendría que arreglárselas por su cuenta, y si no tenía un nivel decente de habilidades, sería complicado.
La miró arrojar las hojas al suelo, poniéndose pie para sacudirse la tierra.
—Estoy bien. Mi mamá decía que en toda mujer hay una bruja: libre, poderosa, implacable; capaz de las más increíbles proezas. Estaré bien.
Karin fue de regreso, mientras Sasuke solo pensaba que apenas tuviera el poder suficiente, se la llevaría lejos de ahí.
Comentarios y aclaraciones:
Sasuke no sabía lo de la mordida de la cura sino hasta que ella la usa con él, de ahí que se vaya al otro extremo.
¡Gracias por leer!
