Contenido: Yaoi, oneshot, romance, humor, fluff, etc. Parte de la serie #Flufftober2021 propuesto por la página "Es de fanfics".

Pareja: EndeHawks (Endeavor / Enji Todoroki x Hawks / Keigo Takami)

Disclaimer:

Hikari: El último tema del flufftober y uno de los más difíciles para escoger a qué fandom y shipp dirigirlo. Al fin el último día de este maratónico reto y solo me queda decirles lo de siempre, BnHA no me pertenece, la obra original así como los personajes son de Kohei Horikoshi, por lo que este fanfic fue únicamente escrito por ocio y sin fines de lucro.

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

#Flufftober2021, 31 – You make me a better person (Tú me haces mejor persona)

-¿Estás saliendo con alguien?- la inocente pregunta provenida de Shouto, quien aún mantenía el hábito de preguntar directamente lo que pensaba a pesar de ya ser todo un adulto, enmudeció con creces la conversación durante la cena.

Fuyumi, Natsuo y hasta la propia Rei voltearon juntos a ver a quien se le dirigía la pregunta. Enji sintió como un pedazo de carne se había atorado en su garganta al escuchar la pregunta de su hijo. Tratando que su rostro no reflejara el verdadero pánico que surgía desde su estómago, bajó con lentitud el plato de arroz y sus palillos, acomodándolos lentamente en la mesa.

-¿A qué viene la pregunta?- trató de contratacar con otra interrogativa. Shouto solo se hundió de hombros luego de pensar algunos segundos en silencio.

-Has cambiado, últimamente.- sorbió un poco de su té antes de continuar.- Bueno, fue un gran progreso desde lo que pasó con Touya.- se hizo un incómodo silencio al mencionar el tema.- A pesar de que te divorciaste de mamá, has podido conectar con tu familia mejor de a como era antes.

Enji sonrió levemente de lado al escuchar aquel resumen de los últimos años. Efectivamente, luego de vencer a la liga de villanos y que Touya fuese detenido por la policía, ambos padres de la familia Todoroki habían decidido divorciarse, sin embargo, ese no era impedimento para que Endeavor tratara de corregir los lazos con cada uno de sus hijos.

Shouto parecía aun admirarlo como el héroe número 1, aunque aún no estaba seguro sobre la opinión de éste hacia él como padre, al menos contestaba sus mensajes y mantenían una relación sana en el trabajo (ya que él trabajaba como un héroe más dentro de su agencia).

Con Fuyumi siempre sintió ese apoyo incondicional, por lo que, cada vez que tenía oportunidad, se encargaba de agradecerle por su entusiasmo y darle a entender que contaba con su ayuda en lo que necesitase.

Con Natsuo la situación iba avanzando a pasos más pequeños. El resentimiento del joven parecía haber quedado en el pasado y, aunque aún no podía mantener una conversación de más de 5 minutos con él, al menos ya le permitía asistir a algunas cenas familiares sin que el albino se levantara de su asiento para abandonar la mesa. Es más, hasta reía algunas veces si es que Enji se atrevía a contar alguna anécdota divertida, y respondía si le preguntaba acerca de su vida.

Rei, la ahora ex esposa de Endeavor, parecía calmada y amable cada vez que el héroe iba a visitarlos. Le abrió las puertas de la casa en donde ahora ellos cuatro vivían, y le ofrecía un tazón más de arroz cada que veía el suyo vacío. Parecía no guardarle rencores, pero la decisión del divorcio provino de ella como una medida de distanciamiento sana para que cada individuo de la familia pudiera sanar a su propio ritmo.

Estaba funcionando por supuesto.

-Las últimas veces que has venido, te he notado más…- Shouto ladeó su propia cabeza, buscando el adjetivo correcto.- ¿Abierto? También en el trabajo has mejorado con la actitud hacia tus empleados. Creí por eso que podrías estar saliendo con alguien. ¿Me equivoco?

Enji se sorprendió internamente por lo observador que llegaba a ser Shouto, aunque hubiese preferido que aquella pregunta se la formulara en un ambiente más privado de haber sido posible.

Miró con detenimiento como todos parecían curiosos por su respuesta así que, tomando valor con un suave suspiro, terminó asintiendo en un murmuro mientras desviaba la mirada.

-Supongo que si…- el único en no dejar su quijada hasta el suelo debido a la impresión fue Shouto, quien solo soltó un desinteresado "mmmm" antes de llevarse otro bocado de arroz a la boca.

-¿E-es en serio?- Natsuo sintió un tic en su ojo derecho, sin poder creer aun el gran descubrimiento. Queriendo parecer indiferente, volteó la mirada, aunque el temblor de sus manos delataba su impresión.

-¿¡L-La conocemos?! ¿¡Acaso ella también es una heroína?!- Fue Fuyumi la que dejó que las emociones se plasmaran más fácilmente en su rostro, llevando ambas manos a sus mejillas, tratando de no gritar de la emoción. Sus ojos brillaron con intensidad, probablemente imaginando alguna escena cursi con su padre involucrado.

Enji tragó en seco al escucharla. "Heroína", "ella". Por supuesto, era común que su familia pensara inmediatamente que se trataba de una mujer.

-Fuyumi, deja de interrogarlo.- la mano de Rei se puso sobre los hombros de la chica, queriendo calmarla.- tu padre aun es el héroe número 1, seguramente desea mantener su vida privada en secreto por el impacto a su imagen pública.- ella lo miró de reojo, con un brillo complaciente en sus iris.

-Si… creo que sí. Lo siento papá.- pareciendo algo arrepentida, la chica bajó levemente su cabeza. Enji no pudo evitar sentirse un poco culpable por ocultarle secretos a su propia familia.

-Lo siento, no les pudo decir mucho ya que su impresión en los medios también es importante, así que decidimos mantenerlo en secreto.- Enji volvió a tomar su tazón para retomar la cena.

Fuyumi alzó nuevamente la mirada, satisfecha por la corta línea. A pesar de no haberlo dicho directamente, todos comprendieron que efectivamente la pareja de su padre seguramente sería otro héroe, alguna actriz o partícipe de la farándula con la que no podría decir abiertamente su relación.

La conversación se realzó nuevamente cuando Natsuo desvió el tema hacia anécdotas acerca de su maestría e investigaciones.

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

Habían pasado ya varios días desde aquella última cena en la casa de sus hijos. Los días posteriores estuvieron llenos de trabajo para el héroe número 1 y, luego de ni siquiera poner un pie en su propia casa durante mucho tiempo, al fin soltó un suspiro de alivio cuando cruzó la puerta principal de su nada modesta residencia.

-Ya llegué…- murmuró cansado, más para sí mismo ya que dudaba encontrar alguien en el interior.

O al menos eso era hasta que notó cómo la luz de la cocina se encontraba prendida, destellando en aquel pasillo oscuro. Con lentitud se dirigió hasta ahí y no tuvo gran esfuerzo al reconocer la silueta de quien se encontraba adentro.

-¿Que estás haciendo aquí Hawks? ¿No se supone que hoy tenías el turno de la noche?- volteó a ver el pizarrón que colgaba en una de las paredes, donde solían indicar los horarios y calendarios de sus respectivos trabajos.

-¡Oh, Endeavor-san! ¡No te escuché llegar!- Hawks volteó con una radiante sonrisa, dándole la bienvenida.- Ayer cambié mi turno al enterarme que hoy regresarías de tu misión fuera de la ciudad.- toda la cocina se encontraba inundada por las plumas de Hawks, que aunque parecían frágiles y pequeñas, volaban con rectitud hacia todos lados.

Con gran control, muchas de ellas llevaban objetos o herramientas cargando. Las del fondo, un plumero con el que limpiaban el polvo de las repisas, otras cuantas, cargaban ollas y platos que terminaban finamente acomodados dentro de la alacena, y algunas otras movían con gracia el sartén y espátulas mientras parecían estar friendo alguna clase de comida.

Hawks, por su parte, se encargaba de pasar una toalla para secar los platos y luego dárselas a otras plumas que los acomodaban elegantemente.

Era una escena casual, a pesar de aun no dar el paso formal para vivir juntos, la presencia de Hawks era cada vez más obvia en aquella casa. Su propia taza, su toalla, parte de su ropa, hasta su cepillo de dientes acomodado junto al suyo.

Sin previo aviso, su mente le jugó una trampa traviesa, recordando el incómodo momento en que su hijo menor lanzó aquella pregunta. "¿Estás saliendo con alguien?".

-Endeavor-san, si quieres deja tu ropa sucia en el cesto, estoy aprovechando y he estado usando la lavadora. Cuando esté lista pondré a lavar la tuya.- el chico pájaro ni siquiera se volteaba para verlo, estaba bastante animado terminando de acomodar.- Si quieres puedes ir dándote un baño y luego…- Keigo se calló cuando notó la presencia del mayor justo a su lado.

Sonrió nervioso, "¿dije algo malo?" pensó, al ver el semblante serio del pelirrojo. Ni siquiera tuvo oportunidad de lograr preguntar antes de que el corpulento hombre doblara su espalda para poder estar a su altura y finalmente lo besó con cierta ternura.

Hawks no estaba acostumbrada a esas señales cariñosas por parte del otro, dejándolo bastante confundido. ¿Le habría pasado algo malo? Si tan solo su garganta pudiese soltar algún sonido seguro se lo hubiese preguntado.

Cuando el mayor se separó, sin reparo alguno, colocó al más joven sobre su hombro sin ningún esfuerzo. Por supuesto, debido a la conmoción, algunos de los objetos cargados por las plumas terminaron rebotando sobre el suelo, aunque no todas regresaron a la espalda del rubio. Sin saber exactamente qué decir, se dejó llevar hasta la habitación donde solían dormir juntos cuando Keigo se quedaba a dormir.

Lo dejó caer con poca delicadeza sobre el futón que estaba extendido, a lo que Keigo soltó un quejido de dolor.

-Me estaba preguntando.- habló al fin, aun con una seriedad extrema. Hawks desvió la mirada, intimidado por el modo en que se estaba dirigiendo a él.- ¿Crees que he cambiado?- también se arrodilló sobre el futón, colocando ambos brazos a los costados del hombre pájaro.

-¿Eh?- parpadeó varias veces, sin terminar de comprender.- ¿Cambiar? Bueno, si hablamos con honestidad… últimamente el sexo se ha sentido mejor que nunca.- aunque se ruborizó levemente, Keigo no se mordió la lengua al hablar.

Por otro lado, Enji sí que comenzó a sentir los colores en sus pómulos. Poco falta para, literalmente, comenzar a estar en llamas.

-¡No hablo de eso, idiota!- le propinó un fuerte puñetazo.- ¡Maldito mocoso, siempre tienes que decir cosas tan vergonzosas!- el rubio se sobaba sobre la cabeza, justo donde le acababan de golpear.- Me refiero a si… ¡a si crees que soy otro tipo de persona desde que nosotros…!

¡Ah! ¡Santo cielo! ¡Se sintió tan patético poniendo sus dudas en palabras! Su labio temblaba, no sabía si por furia o por vergüenza. Finalmente se separó del chico, aunque solo para cruzar brazos y piernas aun sin levantarse de su lugar.

-¿Eeeeh?- dejo salir un suspiro inquisitivo.- ¿qué quieres decir Endeavor-san?- Keigo, claramente divertido por las actitudes del otro, sonrió con malicia, dejando resbalar por sobre sus hombros la sudadera que llevaba puesta, estirando su cuello y cruzando sus piernas, en un estúpido intento de tomar una pose sensual.

Y, oh dios, en verdad le estaba funcionando.

-¿Crees que has cambiado Endeavor-san?- ronroneó con su voz, alargando aún más las silabas de lo necesario.- Yo solo veo cómo sigues queriendo follarme más y más.

Esta vez, las cosas si se salieron de control, pero de la mejor forma posible. Rendido ante las típicas provocaciones de Keigo, sintiéndose lamentable por estar a mereced de un chico mucho menor que él, no dudo en abalanzarse hacia a él, juntando sus bocas nuevamente en el proceso. La espalda del rubio chocó duramente y aunque sus brazos fueron atrapados por el otro, decidió dejarse llevar.

Jadeante, trataba de seguir el húmedo beso, soltando un gemido ahogado al sentir la lengua ajena bailar en su cavidad. Las pocas plumas que quedaban en sus omoplatos fueron esparcidas, creando una especie de alfombra roja que los rodearon al instante.

Ambos cuerpos comenzaban a subir de temperatura.

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

-Tengo que encender de nuevo la lavadora… pero apenas si puedo cargar con mi propia alma.- se quejaba Hawks esa misma noche, despojado de toda prenda de vestir mientras disfrutaba su desnudez sin reparo. Enji, aun teniendo un poco de pudor, se cubrió no solo a sí mismo, sino también a su acompañante con el edredón del futón en donde ambos aún se encontraban.- Entonces… ¿por qué me preguntabas eso, Endeavor-san?- limpiándose el sudor de la cara con la muñeca, Keigo volteó a verlo, con una expresión de completa satisfacción.

-Olvídalo, no tiene caso seguir preguntándote.- trató de desviar la atención mientras giraba su cuerpo al lado contrario. De quererlo, seguro Keigo recurriría nuevamente a su gran talento en el habla para que repitieran lo de hasta hace unos momentos.

-Eso me recuerda.- Enji alzó una ceja al escuchar el cambio de tono de Hawks.- Hablando de ello, justamente unos héroes de tu agencia me preguntaron algo similar. Que si había notado un cambio de humor en ti.- no queriendo parecer demasiado obvio, Enji solo dejó salir un largo "mmmm", deseando que continuara.- Les dije que te veía igual que siempre, pero ellos seguían convencidos de que últimamente estabas más alegre, aunque siguieras siendo igual de exigente que siempre.

-¿Alegre?- por supuesto que no. Jamás, en toda su vida, alguien se había referido a él como alguien alegre. Esa palabra no podía seguir luego de su propio nombre.

-Supuse que era porque últimamente has pasado más tiempo con tus hijos, así que terminé también concordando con ellos hasta cierto punto.- Enji lo miró disimuladamente, aunque Hawks seguía sonriendo, desvió sus ojos con incomodidad.- Pronto seguramente podrás recuperar a tu familia. ¡Quién sabe, hasta podrías vivir nuevamente con ellos!

"No es eso lo que quiero" pensó, sin atreverse a corregirlo.

-Si lo hablas correctamente con Rei-san, tal vez hasta podrías volver a casarte, tienes una buena relación con ella ¿verdad? Después de tu retiro tal vez…- se calló cuando sintió como su cuerpo era arrastrado por el más grande. Un dolor en sus caderas se acentuó por el rápido movimiento, pero no dijo nada, aun si el propio Endeavor fue quien colocó su cuerpo sobre sus piernas, en una especie de abrazo donde ocultó su varonil rostro entre su cuello y hombro.

Ambas pieles, desnudas y aun calientes, chocaron a tal punto que Hawks creyó que Enji sentiría el abrupto acelerar de su corazón.

-¿Endeavor… san?- los brazos fuertes del héroe de llamas lo rodearon con mayor intensidad. Era muy inusual que él demostrara esa clase de actos afectuosos.

"No son ellos los que provocaron mis cambios" quiso decir, mas no pudo. Su respiración se detuvo cuando la mano de Keigo comenzó a acariciar con suavidad su corto cabello.

-No tengas miedo de lastimarlos, todos están haciendo su mayor esfuerzo.- Confundió su forma de actuar con temor y, sonriéndole como cuando alguien trata de consolar a un niño, el rubio también correspondió el abrazo.- Tu familia realmente se está uniendo.

No. No era solo por su familia.

Hace años que había comenzado a querer reparar esos lazos que alguna vez su avaricia destruyó. Y no negaba estar contento con lograr hacer progresos con ellos.

Sin embargo, la pregunta de su hijo regresó a su cabeza.

Si, comenzó a cambiar desde el momento en que dejó de arrepentirse de su pasado. Quiso volverse mejor hombre, mejor padre, pero no pudo convertirse a un mejor esposo.

Y de eso, comenzaba a no arrepentirse.

Porque gracias a ese fallo, a ese tropiezo, es que ahora estaba con ese maldito e inmaduro mocoso. La sonrisa que envolvía su felicidad era la de Keigo, era quien lo motivaba cada mañana a levantarse para convertirse en alguien más fuerte, un héroe digno, un padre cariñoso, un mejor hombre y ciudadano.

Es por ello que tal vez sintió tanta furia cuando Hawks comenzó a hablar sobre volver con Rei. Ella era una hermosa y fuerte mujer, pero el divorcio le había dado a notar que realmente él no encontraría lo que buscaba para sí mismo si estaba con ella. La respetaba como la madre de sus hijos y como tal, la quería por darle otra oportunidad para empezar otra vez.

Sí, no era ni él mismo lo que lo convirtió en alguien mejor. Todos parecían notar sus cambios aun antes que él, pero ahora todo cobraba sentido.

Fue a partir que se aceptó a si mismo que cambió. Y eso solo inició cuando comenzó a salir con Keigo.

-Solo cállate.- murmuró, despegando su cara de la piel de Hawks, tomando su mentón e inclinándolo para obligarlo a besarlo.

Fue Takami Keigo quien había causado esos cambios en él.

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

Hikari: No puedo creer lo rápido que pasó este mes, y se me hace aún más sorprendente haber logrado escribir 31 fanfics diferentes en tan poco tiempo. La mayoría no habrán sido ni leídos ni comentados, pero la satisfacción propia de haber logrado esto es realmente grande hacia mí misma. Espero poder seguir escribiendo por más tiempo y que se me permita subir más contenido, ya sea aquí o por Fanfiction, o por cualquier otra plataforma que me abra sus puertas.

Mil gracias por haber llegado hasta aquí, y como siempre, solo me queda desear que nos podamos volver a leer muy pronto. ¡Bye bye-perowna!