Aclaraciones:

Contiene NSFW y lenguaje explicito.

Gracias por leer.

tw: sakurach4n_


Estaban en una cueva en medio del bosque.

Iban caminando cuando la tormenta empezó y por suerte llegaron a refugiarse. Sasuke prendió un pequeño fuego para calentarse e intentar secar un poco la ropa mojada.

Un resfriado no sería una buena idea.

Sakura estaba arrodillada frente al fuego, estiraba sus manos para obtener algo de calor. Se había quitado su capa y su camiseta roja, ambos mojados, quedándose sólo en su corpiño y calza negra deportiva.

Miró a Sasuke.

Él se encontraba en la entrada de la cueva viendo la lluvia caer. También se había quitado la parte superior de su ropa, quedándose encuerado.

Sakura miraba la espalda de Sasuke.

Era pálida. Y tenía lunares.

Sasuke tenía lunares.

Sakura se sorprendió. No había tenido oportunidad de haber visto su espalda descubierta. Ella sonrió para sí misma.

-Tienes lunares. -le dijo ella con voz suave.

Él volteó un poco el rostro, la miró de reojo y volvió su mirada a la lluvia. Después asintió con la cabeza, sin mirarla.

Sakura lo seguía mirando. Sabía porque no le sostenía la mirada.

Estaba incómodo.

Ella lo ponía incómodo. Y cómodo a la vez.

Era tan raro.

Él no lo entendía.

A Sasuke le molestaba mucho que lo tocaran. Incluso de niño, sólo toleraba el tacto de su familia. Cuando otras niñas lo tocaban, se ponía super irritable.

Pero no con Sakura.

No sabía porque.

O quizás sí, pero eso no importaba.

Estar cerca de ella, era cómodo. Era relajante. Era seguro.

Tan cómodo, relajante y seguro que, cuando dormían, él terminaba durmiendo en el pecho de ella.

No sabía cómo empezó o como pasaba.

Al principio de su viaje dormían separados. Después se acercaban un poco, ya sea por espacio, por ahorrar dinero, por calor, cualquiera sea la excusa, se terminaban acercando un poco más. Y ahora, no importaba cómo se fueran a dormir, todas las benditas mañanas, él (evidentemente dormido se movía) aparecía con el rostro en el pecho de Sakura y su brazo aferrado a su cintura.

Ella lo sabía. Estaba feliz por eso.

Pero no decía nada.

Él siempre se despertaba primero, y mantenía cerrada la boca.

Pero lo peor fue esta mañana.

Estaban en una posada, compartiendo el futon de dormir. Él estaba abriendo los ojos por el sol de la mañana.

Otra vez la misma manera de despertar. Su frente en el cuello de ella y su mejilla en su clavícula.

Pero, este chico, que estaba tan pegado a Sakura, tenía una erección. Sasuke se asustó tanto que prácticamente saltó del futon, despertandola a ella.

-¡¿Sasuke-kun?! ¡¿Qué pasa?!- gritó asustada por el brusco movimiento.

Ella lo vió. Él se estaba viendo la entrepierna y la miró a ella. Se puso rojo. Luego frunció el ceño y se metió de un portazo al baño. Ella se quedó sentada en el futon, presionando la sábana contra su pecho, boquiabierta, en un intento de procesarlo todo.

Ella podría jurar que se puso más rojo que su sharingan.

Después de eso, salió del baño sin mirarla.

Salieron de la posada sin hablar.

Caminaron por el bosque sin dirigirse la palabra.

Sasuke iba pasos adelantados a Sakura. Ella no sabía qué decirle o siquiera si decirle algo. Ni siquiera sabía qué pensar. Pensaba que estaba enojado con ella, pero no entendía el por qué. Sabía que a los hombres les pasaba este tipo de cosas, pero una cosa es la teoría, y la otra, la práctica.

Él estaba tan avergonzado. Demasiado avergonzado para verla a la cara. Demasiado enojado consigo mismo.

Dejarse tan expuesto ante ella… que estúpido.

Sasuke pensó que si lo hubiera visto un hombre no se hubiera escandalizado tanto, pero que lo haya visto una mujer, y sobretodo ESTA mujer, era motivo para no poder alzar la mirada.

También pensó que el calor del cuerpo de ella había influido demasiado en él.

Después empezó la lluvia y así llegaron a cómo están ahora.

Él viendo el agua caer, ella viendo los lunares en su espalda.

Era tan lindos.

Quería besarlos.

Quería abrazarlo.

Se levantó del suelo y caminó lento hacia él. No quería asustarlo y que la alejara.

Ya no más.

Ella también estaba con poca ropa. Ella también estaba avergonzada.

Cuando estuvo detrás de él, tragó su miedo y estiró su mano, deslizando uno de sus finos dedos en su espalda, haciendo conexiones invisibles entre sus lunares.

Él se sacudió bajo su toque, su dedo era tan suave y él era sensible.

Quién lo diría. Este chico tenía piel sensible.

Sasuke ya sabía que Sakura estaba detrás suyo. Escuchó y sintió claramente como se paró y caminó hacia él, pero no dijo nada.

-Me gusta tu espalda, Sasuke-kun. -le dijo ella mientras seguía tocándola. Pérdida en los dibujos imaginarios que hacía.

-Deberías parar. -le dijo él, algo nervioso, tratando de enfocarse en la lluvia.

Ella se detuvo.

-¿Te molesta? -ella preguntó en voz baja.

Él lo pensó.

-...No.

Sin pensarlo, ella colocó las palmas de sus manos en sus hombros y apoyó sus labios en uno de sus lunares.

Le dió un beso. Le dio pequeños besos a todos sus lunares. Sasuke cerró los ojos, respirando hondo ante la sensación y temblando.

-Sa-Sakura... n-no, espera- las orejas le ardían.

Ella bajó las manos a su cintura y lo abrazó. Abrazarlo por la espalda se sentía bien. Pasar las manos por su abdomen y acariciarlo, también.

Ella dejaba pequeños besos a su espalda.

También pasaba un poco de lengua entre sus besos.

No sabía porque lo hacía, pero lo hacía. Impulsos que desconocía de ella.

Estaba agitado.

Nervioso.

Avergonzado.

Pero a él le gustaba todo esto. Lo disfrutaba.

Mentalmente se preguntó cuándo fue la última vez que disfruto de algo.

Esa lengua, Dios. Era perfecta. La quería en… ¿todo su cuerpo?. No podía explicarse, o siquiera entender qué quería. Pero si quería que ella siguiera.

No necesitaba mirar su entrepierna para saber que está duro como una piedra.

Guiado por el placer que le daba su compañera, dirigió su única mano a su pantalón.

Se acariciaba por arriba de la ropa. Pero necesitaba sacarlo. Se sentía apretado.

Dios, por favor.

Giró la cabeza para ver a Sakura por su hombro y saber si ella estaba de acuerdo con lo que quería hacer.

Ella vió su ceño fruncido, sus ojos negros humedos y brillosos, sus mejillas rojas, respirando con la boca abierta.

Se ve tan vulnerable… es un chico hermoso, pensó.

También vio donde estaba su mano. Ella se sonrojó también, era la primera vez que veía un hombre tocándose.

Pero era Sasuke.

Ella asintió y besó su hombro. O mejor dicho su omóplato, ella era demasiado pequeña para él.

-Esta bien, Sasuke -kun, esta bien. - dijo y apretó más contra ella.

Su piel estaba tan caliente.

Él sacó su pene y empezó a bombearse con furia.

Gimió en alto cuando se tocó.

Necesitaba alivio.

Sakura ya no sólo besaba, también dejaba succionaba y mordía un poco, dejando marcas rojas en la piel blanca de él.

Los jadeos de él la estaban excitando. Podía sentirse algo húmeda.

Ella quería tocarlo.

Algo temblorosa, bajó una de las manos que tenía en el abdomen de él, hacía la mano con la que se masturbaba.

Él la sintió, así que tomó su mano. Ella seguía escondida en la espalda de él, no veía nada, pero tragó duro ante la sensación de un pene en su mano.

¿Blando pero duro al mismo tiempo? Raro.

Sasuke puso su mano sobre la de ella y la guió para continuar masturbandose. Con ambas manos.

La mano de Sakura se sentía tan bien, era mucho más delicada que la suya.

Él estaba tan acalorado, y ella era tan buena con él, la suavidad de su mano era una sensación en la que podía perderse.

Iba a estallar. El calor era demasiado, apretó su mano sobre la de ella para bombearse mas rápido.

-Vo-Voy a aca- Sasuke no pudo seguir hablando porque ya estaba ahí.

Sakura solo lo abrazo más fuerte y apoyó su frente bajo la nuca de él.

Calor.

Placer.

Calor.

Placer.

Sakura.

Y finalmente, alivio.

Sasuke se bombeo cuatro veces más y acabó.

Sasuke acabó tan violentamente que lanzo un grito ahogado, cerrando sus ojos tan fuerte hasta vio negro.

Nunca había terminado así.

Las piernas le temblaban, y pudo haberse caído de no haber sido porque Sakura lo tenía aferrado a ella.

Ella estaba acalorada también.

Pudo sentir su mano pegajosa y la mano de él que no la soltaba. Sasuke respiraba tan fuerte para recuperar el aire, hasta que se percató de una palma en su hombro.

Sakura lo estaba acariciando para calmarlo.

Él le soltó la mano que tenía sujetada y ella suavemente la estaba por retirar.

Pero él tomó la muñeca.

Y se volteó a verla.

Ella estaba sonrojada también.

-Sasuke- kun... ¿Estás bien? - ella sacó la mano de la cintura de él y la colocó en su mejilla.

Él no dijo nada. Sólo la miraba fijo, inhalando fuerte.

-¿Sasuke -kun? ¿Qué- Sasuke la interrumpió besándola.

Sakura tardó menos de un segundo en reaccionar. Sasuke la estaba besando.

¡Sasuke!

Sakura se puso de puntillas de pie y lo abrazó por el cuello para responderle. Él uso su mano -todavía pegajosa con su semen... bueno, a la mierda- y la atrajo por la cintura, apretándola contra él.

Sasuke rompió el beso.

-Tu lengua- sólo dijo él. Jadeando en falta de aire.

-Qu-qué? -preguntó ella algo confundida.

-Quiero tu lengua.-

Él volvió a besarla, metiendo su lengua en su boca, para buscar la de ella. Sakura gimió fuerte cuando Sasuke hizo contacto.

Pudo sentir como se mojaba por completo.

Era todo desastroso y desordenado. Ambos eran vírgenes que sólo se guiaban con las pocas cosas que sabían, y por lo que les hacía sentir bien en el momento. La educación sexual de él era escasa, casi nula, y si bien ella sabía cosas como anatomía y cuidados básicos, su saber en el placer físico también era escaso.

Sasuke bajó la mano al trasero de Sakura tratando de alzarla un poco.

Ella se aferró más a él y volvió a gemir cuando se lo apretó.

Pero ella entendió lo que quería hacer y dió un pequeño brinco, enredando sus piernas en su cadera.

Él con un brazo podía sujetarla así.

Ella siguió besándolo hasta que llegaron al futon que Sakura -convenientemente- había puesto para pasar la noche.

Sasuke la acostó. La observó sonrojada, los labios rojos e hinchados y los ojos llorosos.

Bajó la mirada a sus pechos, todavía cubiertos por ese corpiño deportivo. Curioso y atraído, pasó la mano sobre uno de ellos y lo apretó. Sakura gimió y Sasuke la miró.

-¿Duele?

Ella negó con la cabeza.

Entonces, no gimió de dolor.

-Quiero ver... por favor. - dijo él.

Sakura estaba insegura. Una de sus mayores inseguridades eran sus pechos pequeños. ¿Y si no le atraían? Sakura tragó y se levantó un poco para quitarse la prenda superior, tirándola al piso y volvió a recortarse, evitando mirarlo.

Dios, estaba tan avergonzada.

-Lo-lo siento Sasuke-kun, no son muy grandes... no creo que te gusten..- dijo ella apenada.

Sasuke seguía mirándola, totalmente concentrado.

Ni siquiera escuchó lo que dijo, solo volvió a estirar su mano para apretar uno. Sakura soltó un largo suspiro.

Él también vio como rebotaba y volvía su lugar. Sentia cómo se le acumulaba la saliva en la boca.

¿Que carajos?

-Tan...suave...- dijo él, tocando un pecho por primera vez. ¿Intrigado?

-Sasuke -kun...-

-Los quiero en mi boca- dijo sin pensarlo dos veces y se lanzó a mordisquear y chupar cada pedazo de carne de sus pechos.

Sakura inhaló fuerte cerrando los ojos.

No tuvo tiempo de reaccionar, solo se aferró al pelo de su compañero con fuerza. Sasuke ocupaba su boca en una y su mano en la otra.

Esa parte del cuerpo de ella, era lo más suave que alguna vez hubiese sentido. Mucho más suave que sus manos.

Más allá de lamer o chupar, sintió ganas de morder.

Y lo hizo.

Sakura no podía creer que Sasuke le estuviera mordisqueando -suavemente- y besando los pechos, pero estaba tan extasiada que se dejaba llevar.

Cuando él mordió su pezón, ella gritó.

-¡Ah! ¡Sasuke kun! ¡Por favor! ¡Esa parte es muy sensible!

-Ah, ¿sí? -preguntó mientras la miraba con una ceja levantada.

Sasuke ahora sólo se centró en sus pezones, mientras chupaba uno, prácticamente estrujaba el otro con sus dedos.

Sakura gemía bajo su toque, tirando del cabello de él e inconscientemente, empezó a frotarse contra la entrepierna de él. Después de todo, nunca se cerró los pantalones y su pene seguía libre.

Sasuke podía sentir a Sakura retorciéndose debajo de él, queriendo el tan dichoso alivio.

Él abandonó los pechos de ella y se arrodilló hacia atrás. Verla así, tan expuesta, acalorada, desnuda... por él y para él.

Estaba duro de nuevo. Nunca se había puesto duro dos veces en un mismo día.

-Sasuke -kun...-

Sasuke estiró su mano hacia la entrepierna de ella. La toco por encima de la ropa. Sakura dió un pequeño respingo temblando.

Si a él gustaba tocarse cuando estaba caliente, ¿a ella también le gustaría?

-Dime cómo- él pidió.

-¿Cómo que?

-Como tocarte.-dijo como si nada.

Sakura abrió los ojos como platos y desvío la mirada.. Ella sí sabía, pero sentía mucho pudor en mostrarlo.

-Yo... yo no sé de estas cosas... tú eres la doctora y... -trago duro- ... y tú me viste a mi... ahora quiero verte a ti. Por favor.- le dijo Sasuke mientras le acariciaba el vientre bajo. -Muestrame.-

Ella asintió y respiró hondo. Empezó a bajarse el pantalón deportivo hasta que Sasuke la ayudó a sacarselo por los pies, quedándose en ropa interior.

Se abrió de piernas para él.

-Dame tu mano, Sasuke-kun.-

Él se la tendió. Sakura la tomó entre la suyas. La acarició un par de veces y luego separo dos dedos. Mirándolo a los ojos, tímidamente, se los metió a la boca.

Él sintió su boca y su saliva caliente en sus dedos.

Ella cerró los ojos mientras los lamía, los chupaba y los lubricaba. Sasuke la veía con la boca abierta y el ceño fruncido, podía sentir su lengua masajeando sus dedos. Podía sentir todo eso en su pene. Él quería su pene en su boca.

Sakura quitó su mano de su boca y la llevó a su entrepierna, metiendola dentro de su ropa interior.

Ella jadeó. La mano de Sasuke estaba tan caliente.

-Tus dedos...- acomodó sus dedos en los pliegues de su vagina, como a ella le gustaba - ...así... - sus dígitos en su clítoris. -Primero algo suave y después un poco más rápido.

Sasuke asintió, guardando toda la información.

-Hazlo. -dijo una Sakura impaciente.

Sasuke empezó a mover sus dedos, frotando suave y para ser un principiante, estaba bien. Sakura cerró los ojos y sujetó con fuerza la tela del futon.

Mierda, él de verdad lo estaba haciendo bien.

-¿Así? -preguntó él, observándola.

Ella asintió enérgicamente.

-Si! Si! ¡Sí! ¡Por favor! ¡No pares Sasuke-kun! ¡Por favor! -le suplico mirándolo a los ojos.

El calor de su estómago se hacía cada vez más grande y podía sentir la dulce sensación de alivio que tanto quería.

Un poco más.

Solo un poco más.

Un poco más.

Por favor no pares.

Pero él se detuvo. ¡¿Que caraj-!

Sakura abrió los ojos desesperada e impaciente.

-¡No, no, no, no! ¡Sasuke-kun! ¡¿Por qué?! -gimió ella. Sentía que podía llorar.

-Esta mierda es molesta.

Al oír eso, se incorporó y vio a Sasuke sujetando una tira de su ropa interior con la mano y el resto con los dientes.

La arrancó.

Sakura saltó ante la sensación.

Sasuke le arrancó la ropa interior con los dientes.

Podía tener un orgasmo solo con ver eso.

Tiró el pobre trozo de tela en algún lugar de la cueva. Ahora sí. Sin obstáculos.

-Déjame continuar. -dijo él mientras volvía a arrodillarse frente a ella.

Y siguió trabajando. Sakura puso los ojos en blanco al sentir sus dedos y volvió a tirarse en el futon.

-Sas-Sasuke-kun- tu...tu- ella se aferró fuerte sus pechos mientras gemía.

-Quiero verte Sakura… déjame ver... - dijo. Él sentía una gran curiosidad del cuerpo femenino que tenía debajo de él, la idea de hacer acabar a Sakura le generaba una mayor excitación de la que ya tenía.

Pero, además, estaba esta cosa de … ¿orgullo?

No podía explicarlo. Como si aliviarla a ella, complacerla, lo haría sentir bien también. Otra cosa que no entendía.

Ella estaba tan cerca. Lo sentía.

-Un.. Un p-poco... más.- ella pidió.

Él obedeció. Apenas apresuró la velocidad con la que frotaba cuando Sakura empezó a gemir más fuerte.

-Sa-Sa-Sa-Sasuke-kun! Sasuke-kun!- ella gritó cuando el dulce calor del orgasmo la invadió tan intensamente.

Arqueando su espalda y su cabeza, con sus párpados fuertemente cerrados, sostuvo la mano de Sasuke en su entrepierna para retenerla. Alargando un poco la sensación de placer.

Para Sasuke, ver a Sakura correrse en frente de él y por él, era una de las cosas más hermosas que había visto.

Él volvió a sentir su mano húmeda después de una masturbación.

Pero era de ella.

El sabor de Sakura.

Podía ... ¿probarlo? ¿verdad?

Queria probarlo.

Sakura soltó la mano de Sasuke para relajarse, y este se llevó los dedos a su boca. Sakura lo veía, con los ojos apenas abiertos, mientras intentaba recuperar el aire.

Algo dulce. Algo salado también. Pero mayormente dulce.

Tan... Sakura.

-Sabes dulce, Sakura. De verdad… eres el único dulce que no me cansaría de probar. Podría comerte todo el día.-

Sasuke empezó a lamerle el estómago, fue dejando besos en su pecho, mordía -suavemente- y chupaba partes de su cuello, así como ella lo había hecho con su espalda.

Quizás tenía un gusto en particular en morder.

Pero, rozar el cuerpo de ella con sus labios y restregar su rostro contra su piel, lo desorientaba.

El calor de su cuerpo junto al de él, la suave piel de ella acariciando la suya y el contacto entre ambos, era lo que le hacía dormir por las noches.

Pero ahora quería más.

Necesitaba más de ella.

Y estaba duro. Tan duro.

Tan jodidamente excitado.

Sakura se contorsionaba bajo los toques de Sasuke. Ella quería tocarlo también. Abrazarlo de alguna forma, pero él cambiaba de lugares rápido. Así que sólo estiró sus manos para tocar los músculos de sus hombros y de su único brazo. Sasuke era alto, pero era de contextura delgada, apenas un poco más grande que ella.

Sasuke la estaba besando en los labios, acariciando su lengua con la de él.

Quizás tenía un gusto por la lengua de ella también.

Sakura lo abrazó por el cuello para tenerlo más cerca si era posible. Ella podía sentir el pene de él rozando su estómago.

Ella estaba tan excitada cómo él.

Quería que Sasuke la cogiera.

Es decir, siempre quiso eso, una de sus ilusiones era perder su virginidad con Sasuke. Pero ahora, a esta fantasía de historia de amor, se le había sumado el deseo sexual.

Sakura rompió el beso.

-Sasuke -kun, quítate los pantalones.- Sasuke levantó la vista para verla y ella le señaló que todavía tenía sus pantalones a medio poner todavía.

Sasuke se levantó para quitarselos y tirarlos por ahí, -que importa los pantalones- luego se volvió a incorporar sobre Sakura, pasando su única mano por todo el costado de su cuerpo, hasta apoyar el antebrazo sobre la cabeza de ella, para no aplastarla.

Ella enganchó sus piernas en su cadera y colocó sus manos en las mejillas de su amado. Ella lo adoraba.

Ella quería esto. Él quería esto.

No había que esperar más.

-Por favor… Sasuke-kun, hazlo- le dijo ella mordiéndose el labio.

Tan hermosa. Él pensó.

-Quiero... - le dijo mirándola a los ojos- en verdad quiero, pero... - él exactamente no sabía cómo llevar el acto a cabo.

Se maldijo tanto por su ignorancia con respecto a la sexualidad.

Él no sabía muy bien cómo colocarse y también sabía, a muy puro oído, que a las mujeres les dolía la primera vez. Él no estaba seguro de eso. Es decir, Sakura no era como otras mujeres.

¿Eso aplicaba en ella? ¿La lastimaría? Él no quería lastimarla.

Estaba harto de lastimarla.

-Yo te ayudo Sasuke-kun. - le dijo ella, todavía sosteniendole el rostro y adivinando sus pensamientos. Podía ver la impotencia y la inseguridad en los ojos negros de su compañero.

-¿Y si te lastimo Sakura? No quiero herirte. - su aliento rozaba con el de ella y las puntas de sus narices se tocaban. Los ojos verdes de su amada lo miraban con dulzura y calidez.

-Yo te amo Sasuke-kun.- le dedicó una pequeña sonrisa. -No podría hacer esto con nadie más.- confesó. -Yo te guiaré. - dijo ella mirándolo a los ojos.

Sasuke miró el pequeño rostro de su compañera y asintió.

Ella siempre abriendo su corazón y salvándolo de todos sus problemas.

Sakura se inclinó un poco hacia adelante, tomando -muy suavemente- el pene de su compañero. Y lo posicionó en su entrada. -Aquí- le dijo. -Despacio. Muy despacio, por favor.

-Bien.

Ella volvió a besar a Sasuke. Volviendo a recostarse en el futón, lo atrajo con ella, enredando sus manos en su cabello. Sasuke empezó a empujar lentamente con sus caderas, apenas introduciendo la punta.

Ese punto estaba tan caliente y húmedo.

Pero ella solo sintió algo de presión y no pudo evitar soltar un quejido.

Él se detuvo.

-¿Estás bien? ¿Quieres que salga?

Ella negó. -Sigue Sasuke-kun, sigue.-

Sasuke tragó. Dio una pequeña embestida más.

Sakura sólo apretó el agarre en el cabello de él, con los ojos cerrados mordiéndose el labio.

Ya va a pasar, ya va a pasar, se repetía mentalmente.

Sasuke dio una última embestida y finalmente entró del todo.

Jadeo en seco cerrando los ojos.

Sí, se sentía bien ahí.

El interior de ella estaba apretado y caliente.

Quería moverse. Quería fricción.

Pero un sollozo lo sacó de su nube de ensueño.

Su amada debajo de él, tenía lágrimas cayendo por los costados de su rostro. Se estaba mordiendo el dedo para evitar hacer tanto ruido.

Eso fue... horrible.

Literalmente sintió dolor.

Aún siendo lo más suave y lento posible, dolió como la mierda.

Demasiada presión.

Sasuke se quedó helado e inmovil.

¿Le estaba haciendo daño otra vez?

-No, no, no, por favor, Sakura no llores, por favor, lo siento, lo siento tanto- decía mientras le besaba las mejillas por donde caían sus lágrimas. También le besó la esquina de los ojos, su frente, su nariz, todo que encontrara para relajarla un poco.

Ella sólo lo abrazó, colocando su frente en su hombro.

-Si te duele mucho, me saldré, en verdad no quiero lastimarte -

Sakura se aferró más a él.

-Sólo quédate quieto un rato... Me acostumbraré... Tranquilo...-

Sasuke buscó sus labios y la beso.

Él adentro de ella y ella con sus piernas abiertas para él, besándose, era como si así tuviera que ser siempre.

Sí, hacía debía ser. Siempre debía ser así. Pensó él.

Resultaba un tanto difícil él quedarse quieto, cuando se sentía tan jodidamente bien. Sasuke rompió el beso y apoyó su frente en la de ella. Sakura parecía haberse recuperado un poco del golpe inicial.

-¿Estas bien?

Ella asintió.

-Voy a moverme un poco, ¿te parece bien?

-Sólo hazlo despacio Sasuke-kun.

Esta vez él asintió con la cabeza.

Sasuke empezó a moverse muy lento, embestidas muy suaves, siempre atento a las reacciones de Sakura.

Él bajó su rostro a sus pechos, y volvió a la rutina de chupar sus pezones. Eso parecía darle placer a su compañera y la distraía de la incomodad de su entrepierna.

Sakura jadeaba por lo bajo, intentando acostumbrarse a la forma dentro de ella que causaba mucha presión.

Ella intentó moverse un poco, haber si así lograba acostumbrarse.

Después de unos momentos -que ella sintió, fueron una eternidad-, ya no estaba tan incómoda.

Ella tomó el rostro de su amor para atraerlo hacia ella y besarlo. Sasuke la besó tan profundamente.

Podia sentir su respiración pesada en su rostro.

Ella se movió un poco más también.

Sakura dejó de besarlo para enfocarse en cómo el cuerpo de él se unía al de ella. Se observó a sí misma moviendo sus caderas hacia arriba para recibir más de él.

Pero él apenas se movía.

Miró arriba y puso atención al rostro de Sasuke. Parecía como si estuviera… ¿adolorido?

Él estaba con el ceño arrugado, la boca fruncida en una línea, los ojos fuertemente cerrados. Él estaba tan concentrado en seguir un ritmo tan suave para tratar de conseguir algo de fricción, sin lastimarla.

Él estaba tratando de cuidarla.

Ella lo sintió en su corazón.

Sakura acarició el rostro de su amado. Él abrió los ojos y la miró abajo de él.

-Sasuke-kun, puedes ir más fuerte. Ya estoy bien- dijo ella besando su mejilla.

Pero el negó.

-Te voy a hacer daño, así está bien. - dijo él, tratando de enfocar toda su atención en ir despacio.

-Sasuke-kun, ya no hay dolor. - ella acarició su espalda con ambas manos. Su lugar sensible. -Yo quiero que vayas más rápido, por favor. Confía en mí- finalizó moviendo más rápido sus caderas hacia él.

Sasuke gimió ante la acción mirando los ojos de ella.

-Si te duele, me avisas. ¿De acuerdo? No me puedo permitir lastimarte. Ya no más.

-De acuerdo. Bésame. -dijo ella, deslizando las manos de su espalda a su nuca para atraerlo a ella.

Sasuke empezó a embestir a Sakura más rápido.

Sakura gimió mientras besaba a Sasuke.

Pero ya no había dolor.

Sasuke rompió el beso para jadear en la boca de ella.

Esto se sentía tan jodidamente bien.

Esto era mejor que tocarse con la mano.

Era la primera vez que este chico tenía sexo y ya le encantaba.

Mierda, de verdad se sentía demasiado bien.

Sakura empezó a gemir audiblemente y clavó sus uñas en la espalda de Sasuke.

Ella estaba perdida en el placer que su amado le estaba dando.

Deseó que nunca parara. Quería más y más.

-Sas-Sasuke- kun, más fuerte - dijo ella, ahora tirando del cabello de él.

Carajo, sí.

Sasuke ya no controló su fuerza y embistió a su amada con todo lo pudo, apoyando su frente en su clavícula, con su antebrazo en el futon para darse equilibrio.

Ella era tan estrecha y todo a su alrededor lo apretaba.

-¡Así! ¡Así! ¡Así! ¡No pares! ¡No pares! - Sakura arqueó su espalda ante la sensación de sus embestidas, chocando sus pechos contra el pecho de él.

Ella abrazó a Sasuke, con una mano en su espalda y la otra en su cabello, sosteniendo su cabeza contra su pecho.

El gemía contra la piel de ella y ella gemía -casi gritaba- en el oido de él.

Sus gemidos, sus jadeos, las respiraciones cortadas y los sonidos de sus cuerpos chocando eran lo único que llenaba la cueva.

Estaban en su propio mundo.

Sakura le habló entre sus gemidos.

-Esto... se siente tan bien... Sasuke-kun- ella lloró.

Sasuke respondió besándole el cuello. Él no se sentía a hablar.

Ambos estaban tan sudados.

Ella volvió a hablarle al oido, aferrandolo más contra ella.

-Eres... mi amor...Sasuke-kun… te amo…tanto -

Al escuchar eso, Sasuke levantó la mirada para ver a su amor y unió su frente con la de ella.

Sakura lo abrazo por el cuello. Ambos con los ojos llorosos entrecerrados, jadeandose el uno al otro.

-Mi... chico hermoso… mi amor… te amo - le susurró entre gemidos.

Sasuke sólo pudo besarla en los labios.

Se sentía tan amado.

Ella le daba tanto amor.

Él no se sentía digno.

Ella le estaba dando su cuerpo y le dedicaba palabras de amor, que tanto necesitaba y calentaban su corazón, y él, sólo podía responder de manera física como la bestia bruta que era.

Sakura empezó a quejarse y a gemir más fuerte.

-Sasuke -kun! Sasuke- kun! ¡Estoy tan cerca! ¡Oh Dios! ¡Oh Dios!

Ella se aferró más a él, como si su vida dependiera de ello, para moverse más rápido.

-Por favor! ¡Por favor! -le suplicó mirándolo a los ojos.

Sasuke no quería nada más que darle a su amada el alivio que ella tanto quería. Él mantuvo su ritmo mientras la veía. La idea de verla correrse de nuevo le resultaba tentadora.

-¡Sasuke- kun! ¡Sas- ella quedó a medio hablar, rodando los ojos para atrás, cuando sintió la ola del orgasmo venir.

Ella se soltó de él, aferrando sus puños al futon.

Después gritó cuando acabó.

-¡Sasuke-kun!

Sakura volvió a arquearse ante los ojos de su amado.

Él sentía tanto placer de verla a ella así, sintió que nunca podría cansarse de eso.

Sasuke prosiguió para encontrar su propia liberación. No se había dado cuenta de cuán cerca estaba.

Ella estaba intentando recomponerse, cuando su amor apoyó su frente en ella.

-Dime que me amas. - él pidió entre jadeos.

Ella alzó las cejas sorprendida, tratando de comprenderlo, mientras aún estaba atontada.

-Dime que me amas…dime que me amas o no podré…- no terminó de decirlo.

Él ya estaba ahí, pero la necesitaba ahí con él. La voz de ella diciéndole cuanto lo adoraba lo llevaban a un punto del que no quería volver.

Ella entendió. Sus embestidas ya eran irregulares, perdiendo la paciencia.

Viéndola suplicante, ella tomó ambos lados de su cabeza.

-Te amo Sasuke-kun. - le dijo mirándolo a los ojos.

Él la miró un momento tragando duro para después arquear su cabeza para atrás, oprimiendo sus ojos tan fuerte.

Él se vino.

No aguantó sostenerse y cayó sobre Sakura, volviendo a esconder su frente en la clavícula de ella, mientras se vaciaba su interior. Él rogó porque ella usará algo de su fuerza para no aplastarla.

Ella lo hizo.

Sasuke se apretó contra ella, abrazándola como pudo. Se sentía tan obnubilado, todas las sensaciones de placer lo habían desbordado.

Sakura sintió como él la llenaba -rara, pero agradable sensación- y sólo lo abrazó para contenerlo. Su respiración era tan irregular y temblaba demasiado.

-Tranquilo, tranquilo Sasuke-kun.- ella le acarició la espalda.

Sasuke apoyó su mejilla en el pecho de su amor, justo donde estaba su corazón.

Quizás era su lugar favorito después de todo.

Diez minutos después, seguían en la misma posición.

Sasuke había salido de ella, pero no se había movido.

Su rostro sobre el pecho de Sakura, su pulgar acariciando el hombro de ella. Ella jugando con el cabello de él, tomando los mechones entre los dedos de su mano. Su otra mano descansando en su estómago.

Sus piernas desnudas enredadas.

-¿Te estoy aplastando verdad? -él rompió el silencio.

-Claro que no. Tu sabes que no podrías. -ella bromeó un poco, a pesar de ser cierto.

Él sonrió un poco ante su respuesta.

Sasuke levantó la mirada, apoyando su barbilla esta vez.

-¿Estas bien?

Ella bajó la mirada para verlo. Ella sonrió.

-Estoy bien. ¿Te-te gustó?- ella miró a otro lado cuando le preguntó eso.

Sasuke sonrió ante la pregunta.

-Sí. Hacía tanto tiempo no me sentía tan bien. - Sakura se sonrojo ante su respuesta.

Él volvió a recostarse en su pecho, colocando su oído en su corazón.

-Sé que duermes así en las noches. - ella le dijo.

-Eres inteligente, suponía que lo sabías.- respondió.

Ella seguía acariciándolo. No sabía si debería seguir preguntando.

-No tengo pesadillas. Cuando duermo así contigo. Cuando siento tu calor o escucho tu corazón latir. Me relaja y puedo dormir. - Sasuke respondió a la pregunta que Sakura no hizo. -¿Te molesta?

-Claro que no. -ella besó la coronilla de su cabeza, pasando sus manos a lo largo de su espalda de arriba a abajo. -Tú eres mi único amor, Sasuke -kun, quiero darte todo el amor que pueda, todos los mimos y caricias, alejar todas tus pesadillas. Quiero que seas feliz.

Sasuke escuchó cada palabra, abrazándose más a ella pasando su mano por su cintura. Pensó en lo que estúpido que era no poder decirle alguna palabra linda.

Pensó que no la merecía.

Pensó en que alguien más la trataría mejor.

Alguien más le diría palabras bonitas.

Tal vez alguien más la complaceria en el sexo de formas que él no sabía.

Tal vez alguien más la haría más feliz.

Pero él...la necesitaba.

Lo siento.

Sabía que era egoísta, pero ahora, en este mismo momento, ella era lo único bueno en su vida.

Él la amaba, siempre la aprecio, siempre la quiso, pero ahora sabía que la amaba en forma que no podía entender o controlar. Eso lo asustaba.

Perderla… lo asustaba mucho .

-¿En que piensas? -ella lo sacó de sus pensamientos.

-En que estarías mejor con alguien más. - le confesó.

Alguien no tan… roto.

Ambos volvieron a verse.

Ella dejó de acariciar su cabeza para ahora acariciar su mejilla. Sakura también negó con la cabeza.

-Yo no podría ser feliz sin Sasuke-kun. Mi corazón siempre ha sido tuyo. Si Sasuke-kun me quiere a su lado, entonces todo estará bien. Nos cuidaremos mutuamente, y nos acompañaremos. Sé que Sasuke-kun ha sufrido mucho, por eso todo mi amor es para él. Lo necesita, necesita ser cuidado, que cuiden su corazón. Yo lo haré. Creo que ya lo hago. Velaré por el sueño de él, así cómo sé que él velará por mi seguridad. Si nos quedamos así, juntos, no pasará nada. Seremos felices.

-¿Cómo lo sabes? ¿Qué no pasara nada? -le preguntó. Él todavía apoyado con la barbilla en el pecho de ella.

-Tengo esperanza. -le dijo ella con honestidad.

Sasuke negó y dirigió su mirada a otro lado.

Él no se sentía todavía a ese punto de poder volver a tener esperanza en algo.

-Ten esperanza en mi entonces. -ella le sonrió.

Sasuke posó de nuevo sus ojos en su amada, y se dió cuenta que siempre tuvo esperanza en ella.

Él no contestó, sólo estiró la cabeza para besarla.

Sakura le correspondió.

Estaban besándose cuando ella tembló.

-¿Qué pasa?

-De repente sentí frío.

Sasuke miró a la entrada de la cueva, la tormenta había empeorado, y sí, entraban ráfagas de viento frío.

Tal vez no lo habían notado antes porque estaban ocupados.

Sasuke se estiró para alcanzar su capa, que había dejado colgada en una de las paredes de roca al lado del fuego.

Volvió a acomodarse sobre ella mientras los cubría a ambos. Ella río cuando el pelo de él le hizo cosquillas en el cuello.

Ya no sentía más frío.

Ella entrelazo su mano con la de él, dejándolas descansar en su estómago. La otra la usó para acariciar su nuca y mantenerlo ahí donde le gustaba estar.

Él cerró los ojos mientras exhalaba. Estaba cansado.

Sasuke abrió los ojos cuando sintió como Sakura apoyó su mejilla en su cabeza y también cómo su respiración se relajaba uniformemente.

Se quedó dormida.

Él cerró los ojos de nuevo.

-¿Sakura? -susurró.

-¿Mmm?

-Dime que me amas. -él pidió de nuevo.

Ella sonrió.

Es como un bebé.

-Te amo mucho Sasuke-kun. Mi chico hermoso.- le dijo en voz muy baja.

Sasuke se quedó dormido en el pecho de su amada.

Quizás…

No.

Estaba bastante seguro de que era su lugar favorito.

Siempre tuve el headcanon que Sasuke duerme en el pecho de Sakura. Tambien que es un chico bastante sensible, ya que veo que en varios fics lo ponene como duro, insensible, nosé, no es el tipo que yo me imagino.
La idea de los lunares es de cherrynandomo 💓
Es la primera vez que escribo NSFW, así que perdón si no llega a sus expectativas, si hay errores o si tiendo a ser muy repetitiva. Quería que pudieran imaginarse el escenario bien.

Gracias por leer y disfruten!

twitter: sakurach4n_