Si bien Tashigi nunca se sintió atraída hacía un hombre como él que lo estuviera ahora era un problema. Un gravísimo problema. Primero, estaba la enorme diferencia de edad, 13 años de diferencia para ser exactos. Segundo, eran marines y no podían tener una relación, mucho menos cuando ella era sólo una subordinada tonta y de vez en cuando una sentimental que terminaba culpándose por cualquier cosa. En sí, se sentía un estorbo en el camino de Smoker. Pero ahí estaba, acompañándolo en su búsqueda por atrapar a los Sombreros de Paja. Aunque esa búsqueda tuvo que ser interrumpida momentáneamente al ser llamados al Cuartel General de la Marina, al parecer era una de esas juntas en donde reunían a todos los marines para hablar de lo que estaba sucediendo en el mundo.

El albino realmente no estaba interesado en ir pero habían sido tan insistentes con la reunión que no tuvo más remedio que aceptar. O al menos eso notó ella cuando le comento que estarían unos días en el Cuartel por lo cual podía tomarlo como vacaciones ya que sólo habían llamado a los de alto rango y la gente de menor rango como ella podía hacer otras actividades o ir a descansar a los departamentos que amablemente les habían ofrecido. No eran la gran cosa pero al menos era un lugar para descansar y dormir cuando no estuvieran en el mar. Tenía mucho que pensar y mucho que razonar sobre sus sentimientos.

—Ugh, esto es una mierda. —Susurro la de anteojos rojos mientras se acostaba boca arriba en su cama y miraba el techo.

¿Cuándo es que empezó a sentir algo por Smoker? ¿Acaso fue en la cena de navidad que los habían invitado hace meses? ¿O fue una de esas veces que le dedicó palabras de apoyo? ¿O acaso fue... Chilló de horror al recordar la primera vez que había ido a un bar con él y Hina, no quería ir porque ella no tomaba pero la pelirrosa había mencionado que si algo le pasaba, el Vicealmirante la llevaría de regreso al barco para que no terminara en las manos de un hombre que se quisiera aprovechar de ella. Sólo por eso aceptó ir, aunque en realidad no iba a tomar y si lo hacía sólo tomaría una vez y hasta ahí, el problema fue que empezó a tomar y tomar porque no le sentía un mal sabor a la bebida. Error de novata, porque una vez que se levanto de su lugar para ir al baño todo empezó a moverse.

¿Y que recordaba de ese día? Recordaba que Hina tuvo que irse antes que ellos porque al parecer le llamaron por una misión de emergencia, dejándolos solos a los dos, que no era incómodo porque siempre estaban juntos. Lo segundo que recuerda es que ante su visión de borracha el albino se veía demasiado guapo, demasiado lindo, con esa cara de mal humor y con esa cicatriz en su rostro. Lo tercero que recuerda, es que al parecer por estar influenciada por el alcohol empezó a decir todos sus sentimientos retenidos hacía él de sus años juntos. Lo cuarto y último que recuerda es estar en el barco con un Smoker dormido en su pequeño sillón de su habitación cuidándola, y a su vista se veía tan calmado y sereno, tan hermoso.

Se levantó de la cama, mientras sacudía su cabeza intentando borrar la imagen mental de Smoker dormido. Pero lo que más miedo le daba es que cosas había dicho ese día, preguntarle no era buena idea pero nunca habían hablado sobre lo que paso y no parecía importarle a él tampoco. Miro el reloj de la pared, la junta ya debió de haber terminado y el albino le había comentado que iría a verla ya que al parecer no quería llegar a su departamento. El sólo hecho de verlo le hacía ponerse nerviosa y ansiosa, ¿por qué debía recordar eso ahora?

10 minutos pasaron y ya estaban tocando la puerta, suspiro profundamente intentando calmarse, contó hasta tres y abrió la puerta.

—Smoker, pase. —Dijo tranquilamente, aunque en el exterior se veía nerviosa ya que notó la mirada preocupada de él sobre ella.

—¿Estás bien, Tashigi? —Cuestionó, aunque parecía mas una orden que una pregunta.

—¿Si? Quiero decir sí. —Rió nerviosa, mientras cerraba la puerta detrás de sí.

Tenía que actuar como normalmente era, no asustada y con incomodidad porque una vez que él notaba aquello las preguntas empezaban.

—Prepare algo de comida, puedes servirte si quieres.

—Gracias.

Mientras el albino se dirigía a la cocina, ella lo miró, podría preguntarle si recordaba ese día. Sacar el tema sólo para saber que no había dicho nada indebido, o si no había dicho nada que le incomodara. Si él no saco el tema en su momento posiblemente era porque no quería que se sintiera mal en dado caso de que si hubiera hablado sobre sus sentimientos hacia él o tal vez había dicho algo estúpido y para que no se se atormentará como siempre solía hacerlo prefirió no decir nada.

Cuando Smoker se acercó de nuevo a ella la miro, y entonces expulso el humo de su boca dejando sus dos puros sobre el cenicero de la mesa.

—Si vas a decir algo escúpelo de una vez Tashigi, te ves ansiosa.

Oh no, se ha dado cuenta. Su mente gritaba en ese momento mientras sentía sus manos sudar.

—Usted... —Trago saliva, si este era el momento lo hablaría de una vez.— ¿Usted recuerda el día del bar con Hina?

El de ojos ámbar quien había empezado a comer alzo una ceja, tragando la comida en aquel momento para después sonreír.

—¿Quieres hablar sobre lo que me dijiste o sobre lo que hiciste ese día? —La sonrisa se ensanchó más y miro a los ojos de la peliazul quien parecía horrorizada al escuchar lo último.

—¿Yo hice algo? —Oh no, oh no, ¿qué hiciste Tashigi? Pensó y sintió que su cara se sonrojaba, un montón de cosas pasaban por su mente pero no sabía que pudo haber hecho.

—¿No lo recuerdas, Capitán? —Dejo el plato a un lado, y casi en una orden le pidió levantarse y acercarse hasta él quien sólo se quedo sentado en su lugar, observándola.

—No recuerdo nada de ese día, Señor... más que pequeñas cosas. —Susurro lo último para si misma.

Y entonces él la miro, una mirada traviesa mientras seguía sonriendo.

—¿Con qué empiezo? —El mayor hablo mientras sus ojos estaban fijos en los de ella.— Primero hablaste sobre lo mal que lo pasas en el G-5 con todos esos hombres alrededor tuyo, luego mencionaste que al único que dejarías estar alrededor tuyo... —Pauso un momento, sólo para notar los nervios en aumento de la menor.— Sería yo, porque tú... —Otra pausa.— Sientes algo por mí, y quiero que me lo digas ahora que no hay nadie y sólo estamos tú y yo.

Por supuesto que sabía de sus sentimientos de ella hacía él pero la estaba atormentando en ese momento porque no es lo mismo escuchar algo como eso de una persona influenciada por el alcohol que no recuerda nada al día siguiente, a escucharla ahora que esta completamente sobria. Además, de que le parecía tierno y lindo el como la menor se sonrojaba más de lo que ya estaba.

Tashigi trago saliva, sintiendo su cara completamente roja. Quería mirar a otro lado que no fueran sus ojos pero no podía, estaba hipnotizada por aquellos ojos ámbar. Intento hablar pero lo único que salían eran palabras sin sentido. Smoker suspiro, y entonces la tomo de la mano sentándola encima de él y ella soltó un grito ahogado y de sorpresa. Estaban frente a frente, sus rostros casi cerca.

—Supongo que estas muy nerviosa así que seguiré contando la historia. —Dijo tranquilo mientras los ojos color chocolate de la menor seguían viéndolo fijamente.— Aunque no sé si quieres escuchar lo que hiciste... o que lo repita para ti. —Sonrió otra vez, mostrando ahora sus dientes. En realidad no habían hecho nada malo, tampoco habían cruzado el límite de la intimidad ese día. Pero Smoker no podía olvidar aquel acto de valentía de la menor, y por eso quería intentarlo.

—¿Uh? ¿R-Repetir? —Más nervios la invadieron, intento alejarse del rostro del mayor moviendo un poco su cuerpo pero este tenía sus manos en su cintura. Estaba atrapada.

Smoker no estaba completamente seguro de si hacerlo o no, pero ella lo había besado aquel día y aunque pensó que era por estar borracha el beso se había sentido tan sincero, tan dulce y honesto que él no pudo negarse porque termino correspondiéndole. Al igual que Tashigi, pensaba que no debía sentir nada por la diferencia de edad y por su trabajo, pero han estado juntos tanto tiempo que se ha acostumbrado a verla todos los días y pasar tiempo con ella, que si su relación profesional pasará a algo más sabría que no les afectaría y lo sobrellevarían de la mejor forma posible. Ante ese pensamiento dudo unos segundos antes de decidirse, pero acerco su rostro al de la chica y la beso.

Tashigi pensó que estaba soñando, juraba que a lo mejor era un sueño pero no lo era, Smoker la beso y ella casi sin dudar le correspondió el beso colocando sus pequeñas manos sobre el pecho de este, sintiendo su corazón latir rápidamente al mismo tiempo que sentía el suyo propio. Lentamente se separaron y ambos se sonrieron, entendiendo ahora con una simple acción el sentimiento mutuo de ambos. Volviendo a besarse como si quisieran comprobar que no era un sueño lo de ahora.