DISCLAIMER

Los personajes de Digimon son propiedad de de TOEI ANIMATION y AKIYOSHI HONGO.

Esta historia es sin fines de lucro. La autora sólo busca entretener y animar a los fans mimatos y Yamimis.


Recuerdos de amor.

—Yama… por favor—

—No, mimi, no lo voy a hacer— hablo mientras me levanto del sofá de la sala.

—Amor… ¿porqué no quieres?— me toma del brazo y me gira para que pueda ver de cerca su cara, mientras me hace un puchero.

—Eso no va funcionar, bella, ya dije que no lo haré— le beso la frente y camino hacia la cocina.

—Pero, Yamato, te verías muy sexy como Meliodas. Te imagino y… lo siento, se me cae la baba…— se ríe sin control y me contengo para no reír, porque se que en cuanto me ría dará por hecho que participaré de su locura. Sí, es una locura. Estuvimos viendo juntos el anime Nanatsu no Taizaiy nos enganchamos tanto que si alguno veía un capítulo sin el otro lo considerábamos traición. Sí, oyeron bien, traición. Palabras de Mimi.

Resulta que mirando sus redes se enteró de una convención de anime que se realizará dentro de dos semanas y el tema que más llamó su atención fue el de los cosplay. No llamo su atención para ir y mirar. No, ella quería participar. Vestirse. Vestirnos. Y ahí empezó todo.

Le doy la espada mientras preparo la cafetera, tengo un examen muy difícil dentro de dos semana y quiero una buena calificación. Y, justamente, esa es una excusa excelente para parar con toda esta locura.

—Mimi, recuerda que tengo examen y necesito pasar con la mejor nota posible— suspiro y me volteo para poder abrazarla. Me mira con atención— además, no es algo que me gustaría hacer, no me sentiría cómodo. ¿Me entiendes?—

—Ya… lo entiendo. Solo que tu no entiendes, ya tenía pensado todo. Se me había ocurrido decirle a los chicos que participaran con nosotros.—y aquí vamos— Verás, pensé que Taichi podía ir como Escanor, ya sabes es vanidoso y le encanta presumir sus músculos. Sora, como Merlín, tiene buen cuerpo y le quedaría de maravilla. Para Takeru, pensé en que vaya como Ban y Hikari, como Elaine, no es tan pequeña pero, se vería dulce. También pensé en Miyako y Ken…—

—Espera, espera, respira.— la corte— de verdad pensaste en meter a todos en esto. ¿No?— asiente.

—Sí, pensé que sería bueno que todos se despejaran un poco de sus obligaciones y reunirnos a pasar un buen rato. ¿No te parece estupenda mí idea?—

—La verdad lo veo muy complicado. Como dijiste, todos tienen cosas que hacer. ¿Qué te hace pensar que dejaran de hacer lo que deben y te seguirán en esta locura?—

—No lo sé, ¿quizás que no son tan amargados como mi novio?— dijo picando mi pecho.—

—Ah, ¿ahora soy un amargado porque no quiero seguirte en esto?—

—En realidad, siempre eres amargado pero, me tienes a mi para endulzar tu vida. ¿No?— se para en la punta de sus pies y me da un beso que gustoso acepto.— bueno te sigo contando lo que pensé…— y aquí vamos de nuevo.

—De verdad no te gustaría verme vestida como Elisabeth ni una vez?— pregunta mientras esta sentada en el sofá con las piernas estiradas, tomando una soda.


Ha pasado una semana desde que me negué a participar de su idea de hacer un cosplay. Obviamente, no se dio por vencida y no hay momento en el cual no me atormente para ceder. El tema es que cada vez me cuesta más poner negarme, mas cuando usa sus sucias tácticas.

—Yaaaamaaatooo… tendría puesta una falda diminuta y no tendrías que hacer ningún esfuerzo para mirar…— dice mirándome con una cara seductora.

Ishida, no tienes que ceder, esta haciendo todo esto para salirse con la suya.

—No vas a convencerme con eso, Mimi. Puedo resistir a tus encantos.— me mira con fastidio y se levanta de un salto.

—Bien, tu lo pediste. Iré a la convención sola. Me vestiré como Elisabeth y todos los pervertidos que se encuentren ahí podrán mirarme sin ningún problema. Estaré totalmente disponible para que me emparejen con cualquiera que vaya vestido como Meliodas. Y te digo más, ganaré el primer lugar. Solo mírame.— toma una larga respiración colocándose derecha y peinando su cabello hacía atrás.

—Amor, no puedes enojarte por esto.—digo anonadado por su último discurso— Recuerda que estoy estudiando. Es algo importante.—

—Esto también es algo importante para mí.— señala su pecho—es sobre algo que nos gusta a ambos. ¿Sabes que es lo que más me enoja?—

—No lo sé… ¿qué no te sigua en tus caprichos?— respondo quitándome las gafas y masajeando mi frente.

—Que te niegas a hacer esto conmigo. —escucho su voz quebrarse y levanto mi vista para mirarla a los ojos— no te pedí que perdieras tu preciado tiempo de estudio. Solo tenías que aceptar y yo me encargaba de todo. Se que es importante que pases el examen y siempre que me pides que te apoye en algo, o te acompañe a la biblioteca, o a ver las estrellas, lo hago con gusto porque se que es importante para ti y lo anhelas. Se que piensas que es un capricho, y si puede que lo sea, pero también es culpa tuya por consentirme tanto.— se queda en silencio.

—Bueno, esta bien, iré a la estúpida convención y me vestiré como el idiota de meliodas. ¿Contenta?— dije con fastidio

—No.—espera ¿qué?— ya no quiero hacer esto contigo. Iré sola.— caminó hacía la puerta.

—Mimi, espera. No puedes ponerte así por algo como esto. ¿De verdad vamos a pelear por algo así?— corrí para alcanzarla antes que abriera la puerta y la tomé del brazo.

—Tu no entiendes, Yamato, te acabo de explicar como me siento y no te importa. Solo piensas que es un capricho mío, nada más.—suspira —Y no estoy enojada.— se gira y me da un beso en la mejilla— me voy para que puedas estudiar tranquilo. Nos vemos después de tu examen. Éxitos.— y se fue, dejándome ahí parado como un idiota.


—Y desde entonces, ignora mis mensajes y llamadas.— Estoy exhausto. Hoy realice mi examen por el que estaba tan preocupado y fue demasiado sencillo.

—Tu si que eres el rey de los idiotas, Yamato.—

—Ya, no te hablé de la situación que estoy viviendo para que me digas cosas que ya sé. ¡Necesito que me ayudes! Y créeme que pedir tu ayuda, ya me hace saber que soy un idiota.— lo miro fijamente mientras veo crecer la vena de su frente. Me río internamente.

—¿Sabes? No tendría que ayudarte nada. Pero, yo sí soy un buen amigo.— sí, sí, como sea. Le hago señas con la mano para que continúe.— la verdad es que esta bien que te sientas mal., porque Mimi estaba haciendo con Sora los trajes del cosplay desde que se enteró de la convención. Iba a ser una sorpresa para ti, para cuando le dijeras que si ibas a realizarlo. Claro que ella sabía que no sería fácil convencerte pero, nos dijo que haría todo lo posible porque era algo que ambos disfrutaban juntos y esto sería un gran recuerdo que tendrían para contar a sus hijos y nietos. Aunque pensándolo bien, y teniendo en cuenta todo lo que hiciste, quizás esto que pasó le abra los ojos y ya no quiera tener ni hijos, ni nietos contigo… y yo la apoyaría. No quiero que mi amiga sufra al lado de alguien que no tiene en cuenta como se siente y no tiene sentimiento, alguien parecido a un iceberg.— termina su monólogo con una sonrisa en los labios y yo solo puedo sentirme peor de lo que me sentía.

—Bueno, Taichi, claramente eres un buen amigo. Me hiciste darme cuenta que soy una basura por no comprender los sentimientos de mi novia. Gracias. Ahora me voy.— me levanto y tomo mis llaves y celular.

—Espera, Yamato, no era mi intención. De verdad quiero ayudarlos. Rayos, Sora va a matarme.— puedo escucharlo lamentarse mientras me alejo y es ahí que me doy cuenta que fui con la persona equivocada.

Si que soy idiota, tendría que haber llamado a Sora desde el principio.


DÍA DE LA CONVENCIÓN.

—Ya hombre, quita esa cara. Cualquiera que te vea va a pensar que si eres un demonio.— lo escucho carcajearse mientras busco con la mirada a mi novia.

—Yo que tu no me reiría tanto, ese bigote te queda ridículo. Siempre me sorprendes, cuando creo que no puedes hacer ya nada para sorprenderme porque te conozco bien, sales con algo nuevo. Eres de no creer, Taichi.—

—Eres un envidioso—se sujeta el bigote con los dedos pulgar e índice— sabes que a ti no te quedaría tan bien como a mi.—

—¡Ya! Cuándo van madurar ustedes dos?—

—El empezó, Sora— decimos al mismos tiempo.

—Siempre lo mismo. Yo creo que si estos dos fueran parte de algún anime, seguro los shippean.— fulmino con la mirada a mi hermano.

—No me molestaría, siempre y cuando yo sea el activo— ya, de verdad, que alguien le cierre la boca a Taichi.

Takeru se da vuelta comenzando a caminar. Como si ese traje rojo le quedara bien. Aunque quien soy yo para juzgar. También me veo ridículo con el pantalón negro y este chaleco que no cubre nada. ¿Dónde está Mimi? Estamos todos acá y no hay rastro de ella.

—Chicos, Mimi no va a venir.— dice Hikari mirando su celular.

—¿¡Qué!?— decimos todos.

—Sí, me acaba de escribir, dice que no se siente muy bien. ¿Que creen que sea?—todos me miran a mi.

—Vaya disimulados— susurro tras cruzarme de brazos.— si, la cargué, ya sé. ¿ahora qué hago?—

—Nada. Esperar— Hikari me sonríe y me muestra su celular con un mensaje— Miya al rescate.— sonrío.

Después de esperar como una hora, estuvimos dando vuelta por todo el lugar. Estoy sorprendido de la cantidad de personas que asiste a estos eventos, la dedicación y esfuerzo es visible cuando ves sus trajes.

La experiencia sería más agradable si todas esas chicas, y algunos chicos, que pasan por mi lado dejarán de mirarme como si fuera un pedazo de carne recién salido del horno. Ya perdí la cuenta de cuántos me pidieron que me tomara una foto con ellos. Me iba a negar pero, Taichi me obligó a posar para cada una de ellas. Había muchos cosplay de Elizabeth pero, la que yo ansiaba por ver no esta por ningún lado.

Nos dirigimos hacia donde se encontraba un tumulto de gente. No entendía nada, cabe aclarar, ya quería irme. Cuando preste la suficiente atención, me di cuenta que estábamos en el sector de la competencia de cosplay. Estaba frustrado hacía todo esto por Mimi y ella ni siquiera estaba aquí.

Las personas empezaron a pasar y las palabras y las caras de asombro no faltaron. Taichi me empujó para que pasara, lo iba a golpear para que no fuera tan bruto e inmaduro, cuando mis ojos la vieron.

Es de público conocimiento la belleza que Mimi posee pero, viéndola ahora mismo parada frente a mí con una bella sonrisa y sus manos entrelazadas al frente mientras me mira. Hace latir mi corazón, también otra parte, y no puedo negar lo que amo a esta mujer frente a mi. Me acerco a ella y la tomo de las manos…

—Los tortolos, ¿van a pasar o no?— nos interrumpe el tipo del micrófono.

—Sí, ya vamos.— Mimi me sonríe y camina tirando de mi hacia el escenario.

Después de presentarnos y contestar algunas preguntas bajamos del escenario a juntarnos con los demás. Observaba a mi novia y se veía feliz. En ningún momento se apartó de mí o soltó mi mano, creo que ya esta mejor.

—¿Mimi, podemos hablar?— me mira y asiente. Cuando estoy por tirar de ella para alejarnos de nuestros amigos, escuchamos por las bocinas al presentador hablar.

—Por favor, pueden prestar atención? Vamos a nombrar a los ganadores.— genial, tendré que seguir esperando.— los ganadores del concurso de cosplay son…. ¡¡¡¡YAMATO ISHIDA Y MIMI TACHIKAWA!! Como meliodas y Elizabeth de Nanatsu no Taizai. ¡Aplausos para los ganadores!

¡¡¡¡¡QUÉEEEEEEEEEE!!!!!

—¡Yama, ganamos!— decía Mimi saltando.

Esto debe ser una broma, que sea una broma.

Ya hombre! Ve con tu novia y posa con una sonrisa para las fotos. ¡Sonríe!— Taichi se carcajeaba mientras yo subía al escenario, con Mimi, en estado zombie.

Cuando nos estaban tomando fotos Mimi se acerca a abrazarme.

—Gracias, Matt, estoy muy feliz de que estés aquí conmigo. —

—Yo también estoy feliz de estar aquí contigo mi amor. Ahora tendrás más historias que contarle a nuestros hijos y nietos.— cuando dije eso en su cara se notó la confusión y fue ahí donde me di cuenta que Taichi me había engañado. De nuevo.— Maldito Taichi me las pagarás.— ella sonrió.

—La verdad que ustedes me sorprenden, siempre se queja uno del otro pero, siempre se buscan cuando tienen un problema.—

—Si, si. Ahora vamos a darles a estos algo bueno para sus fotos.—

—Que… ¡Yamato!— se sonrojó cuando tomé sus pechos y sonreí a la cámara.

—¿Qué? Meliodas no hacía esto siempre?—


Mimatoweek Día 2: crossover

Dedicado a las bellas personas que integran el grupo: The Rial Mimatosas de WhatsApp y creadoras de este gran Mimatoweek. 2021

Las quiero chicas!!