Sinopsis: "La calle desierta, noche ideal, un coche sin luces no pudo esquivar, un golpe certero y todo termino entre ellos. Songfic one-shot inspirado en una de las canciones de Alaska y Dinarama. Semi AU- No héroes, posibles muertes de personajes.

Muchas gracias a mi amiga Sofía L.C (externa a la pagina) por ayudarme un poquis a como escribiría esto

Estoy obligada a decir que ninguno de estos personajes son míos, todos pertenecen Zag Héroes y Thomas Astruc

Palabras: 1452

¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?

Capitulo único.

La vida no siempre es miel sobre hojuelas, en cualquier momento, cualquier cosa, podría tener consecuencias permanentes, eso Marinette lo aprendió a la mala. Por acciones que según su criterio, repetiría de ser posible. Es increíble como un accidente puede acabar con la vida de alguien, pero esta historia hay que contarla desde el desdichado principio de la franco-china.

Había acordado ella y su marido Adrien, tener una noche de amigos con sus compadres de instituto Alya y Nino, la joven pelinegra estaba muy emocionada, pero el rubio tuvo un "pequeño inconveniente" con la empresa que le había dejado su padre, por lo que llegaría mas tarde al café en donde se encontraría Marinette y la pareja de morenos.

-Adrien no tarda en venir-les había dicho ella a sus amigos

-Esta bien, chica, no hay cuidado-contesto Alya con cierto nerviosismo, pues su amiga y casi hermana azabache era ingenua a todo lo que ella y Nino sabían con respecto a Adrien, se lo habían callado durante meses porque no querían que la amistad se rompiera, ni con ellos ni con la japonesa de ojos cafés que estaba con el esposo de otra.

La ojizarca se levanto y se dirigió al baño, al desaparecer, Alya soltó la bocanada que no sabia que estaba reteniendo, su esposo Nino la abrazo de los hombros y le dio una sonrisa triste, no podían decirle nada a su amiga, la destrozaría por completo, y ellos no querían ser los causantes de haberla roto.

-Estoy cansada, Nino, ya no puedo mas-se quejo la morena

-El es quien debe decirle, nena. Esto no nos corresponde a nosotros

-¡Pero claro que si!, Marinette es mi mejor amiga y Adrien el tuyo y no es justo para ella que su esposo la este engañando con Kagami, que se llena la boca diciendo que es su amiga

-¿Alya, entonces que quieres hacer?, decirle "Oye Marinette, sabes que, tu marido se acuesta con tu amiga Kagami."- alegó

-¿Que Adrien hace qué?-el susurro de la azabache los saco de su conversación, s rostro detonaba los indicios de tristeza, asegurando que se echaría a llorar-, ¿Adrien esta con Kagami?-pregunto con las lagrimas empezando a salir de sus ojos, Alya se limito a asentir mientras la otra se sentaba a su lado

-Lo siento, enserio, no era nuestra intención que te enteraras de esta manera-se disculpo la morena, su amiga solo puso su puño en la boca, dejando escapar al libre albedrío su dolor hecho agua por los ojos.

-¿Desde cuando?-pregunto con hilo de voz

-Hace unos meses-le contesto, Marinette inhalo y exhalo profundamente, tomo una servilleta de la cafetería y se limpio las mejillas, pues era de esperarse para ella, llevaban alrededor de 2 años casados, poco amor y ni un hijo, pues se hicieron análisis y resulto que el era estéril, pero en su necedad, siempre le hecho a ella la culpa de que no fuera padre, debió imaginar que buscaría en otros úteros una posibilidad para procrear a pesar de que no servirían de nada sus intentos porque, el problema era el. Ella se levanto de ahí y se dirigió a su auto, los esposos fueron detrás de ella preguntando a donde iba o que haría.

-La verdadera pregunta es ¿a dónde iremos los 3?, necesito que me guíen a casa de Kagami, voy a aclarar las cosas con Adrien y a pedirle el divorcio.-Los morenos asintieron asustados por la expresión asesina que portaba la ojizarca.

Subieron al auto cabizbajos, Nino en la parte de atrás y Alya en el asiento del copiloto, con Marinette al volante, los chicos le iban indicando en que calles, plazas o avenidas tenia que cruzar, llegaron a una colonia oscura que llevaba consigo un pesado silencio, estacionada en una esquina sobre el coche de luces averiadas, loca de celos al ver como SU MARIDITO le enviaba besos voladores a su ahora ex-amiga japonesa desde su balcón.

"¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?
yo que te hubiese querido hasta el fin
sé que te arrepentirás"

Sentencio la azabache en su mente, con una expresión de odio en su rostro. De repente cayo en cuenta, la calle estaba desierta, y ¿cómo no?, si era domingo, la noche ideal, un coche sin luces, un golpe certero y todo terminaría.

Y así fue, pues ni Alya, ni Nino supieron en que momento Marinette desato su furia sobre el acelerador, hasta que el rubio desapareció por debajo del auto junto con el golpe seco del atropello.

-Marinette… ¿qué fue lo que hiciste?-habló la castaña completamente horrorizada, su esposo había palidecido al igual que la susodicha, quien abrió grandes los ojos al notar el terrible crimen que cometió, retiró las manos del volante como si quemara y se las llevo directamente a la boca por la impresión, volvió a mirar a Alya con los ojos llenos de agua, su amiga la abrazó y volvió a llorar desconsolada por enésima vez ese día, Alya y Nino también lloraban, habían perdido a un amigo que a pesar de no haber tomado las mejores decisiones antes de su partida, siempre estuvo ahí en las peores situaciones, no tenían palabras, habían matado a Adrien.

Marinette, sin saber que hacer ahora, dejo el cuerpo sin vida en la carretera sin importarles las quejas de sus amigos por ser tan desconsiderada, dejo a ambos en su casa y dio la vuelta en dirección a otra casa que no era la suya, toca la puerta repetidas veces y nadie contestaba o abría, decidió sentarse a un lado de la puerta del departamento abrazando sus piernas, hipando a mas no poder hasta que escuchó la voz de quien buscaba detrás de ella.

-¿Marinette?

-¿Luka?-el aludido se agachó hasta quedar a su altura-, hice algo muy malo y no puedo arreglarlo-su rostro hinchado y lloroso le indico al chico a simple vista lo realmente dolida que estaba la joven mujer, le tomó la mano y la ayudó a levantarse par entrar a la casa del de mechas azules.

Adentro, el chico le preparo un te de pasiflora para que se calmara un poco, ella habló sobre lo que sucedió en el café, lo que pensaba estando en el auto y lo que paso después, Luka no podía creer lo que escuchaba, esa no podía ser la melodía que había estado en su cabeza desde los 16, esta era una melodía de notas bajas y llena de dolor, una melodía rota.

-…y eso no es lo peor de todo-dijo la azabache casi al final de su narrativa-, lo peor es que no me arrepiento…lo peor es que si pudiera, volvería a hacerlo, porque así son mis celos-ahí, Luka conoció el verdadero terror, pues la murada de su huésped estaba completamente vacía, sin sentimientos, una mirada gris.

Inmediatamente, el mayor tomó una hoja de papel y bolígrafo para escribir un nombre y un número telefónico: -Es una terapeuta, te ayudara a manejar lo que sientes en este momento-se lo entregó y esta miró la hoja interrogante, Camile Leclercq, como decía el papel fue la terapeuta que apoyo a Juleka a superar sus inseguridades antes de convertirse en la modelo mas famosa del mundo que ahora es-, llámala, no puedes pensar eso, esa no es la Marinette que conozco.

Ella asintió, pues pensaba que se había convertido en un monstruo, se despidió de su amigo y agradeció su hospitalidad y que la escuchara sin juzgarla.

Al día siguiente, Kagami de forma ingenua a lo que paso le llamo a la azabache para comunicarle la muerte de Adrien, el velorio duro una semana completa, todos asistieron, incluso Chloe detuvo una gira importante de moda para despedirse de su amigo de la infancia.

Vestida de blanco, como era costumbre en la cultura de su madre, Marinette pidió a todos que la dejaran un momento a solas con el cadáver de su difunto esposo, los maquillistas lograron un excelente trabajo haciendo que aun pareciera vivo: el usual rubor en sus mejillas, sus cabellos rubios bien peinados, el traje impecable, sus ojos cerrados y aun así seguía viéndose como el perfecto modelo que es, bueno…era.

-Me enfermas-susurro en su oído por si la habitación vacía y llena de flores hacían eco en el espacio-, eres una persona despreciable, y realmente espero que el Señor Oscuro imparta un castigo justo y digno del pecado que cometiste, y también espero que tu alma arda en el fuego del infierno, recuerda que todo santo tiene un pasado y todo pecador un futuro…pero a pesar de todo, te perdono-se enderezó y acarició su mejilla, mientras una lagrima corría por la propia-. La muerte es un castigo para algunos, para otros un regalo, pero para mi…es un favor, nos vemos en el infierno, querido.

Fin.


Espero que les haya gustado esta historia, a todos los Adrientte's, lamento haber matado al rubio, pero sino, no hubiera quedado acuerdo con mi fuente de inspiración.

Para hacer este fic, utilice como base la canción de "¿Cómo pudiste hacerme esto a mi?" de Alaska y Dinarama, es una canción que tiene como 40 años, es viejita, pero a mi me gusta. ¡Confórmense!

Adiós, nos leemos, lávense las manos ;)

Atte: Mu bug moon

PD: ¿Merezco review?