• Autora: Ren
• Palabras: 380
• Advertencias: ¿Spoilers?
• Dedicatoria: A Iwaizumi Hajime, Nayen Lemunantu, Cadiie Mustang y Sunshine Loveless. Las chicas del squad AoKiLovers~, porque la OTP merece amor
Kuroko no Basket y todos sus personajes son propiedad de Tadatoshi Fujimaki.
Kise suspira largamente. Se toma un par de minutos para acomodar todo lo que tiene en su cabeza que no termina por hacer clic.
Aomine siempre ha sido aquella persona a la que desea alcanzar. Siempre le ha parecido imposible el llegar al mismo nivel que Daiki, y por eso había decidido que lo iba a admirar, para tener una figura a la cuál seguir sin importar lo que pasara. Eso siempre haría entretenido, le impediría sentir que ha llegado a aprender y dominar todo lo relacionado con el básquet.
Y aun así, en ese preciso momento, se siente extraño admirar a alguien como Aomine quien ahora juega para el equipo rival. No puede llegar a tener el mismo nivel que Daiki estando en la misma cancha, jugando contra él cuando el moreno conoce todos los vicios de los que no es consciente en su totalidad.
Ryōta conoce el modo de juego de Aomine al haber jugado infinidad de veces un uno contra uno durante su época en Teiko —antes de que todo se fuera a la mierda y se empezaran a destruir mutuamente. Antes de que terminarán con la estabilidad de aquel jugador al que siempre confiaron sus jugadas, en quien confiaron para saber que el balón llegaría siempre a sus manos—.
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Kise había llegado a la resolución de dejar de admirar a aquel hombre que le había llevado por el camino que, a partir de ese momento, sería importante en su vida.
Ryōta es consciente de que no puede imitar el estilo de juego de alguien a quien admira; su mente le impide hacerlo al considerarlo una falta de respeto, pero si se decide a ya no admirar a Aomine Daiki, sabe que puede copiar su estilo de juego.
Kise Ryōta, ese día, toma la decisión de dejar de admirar a la persona que iluminó su vida después de darle un fuerte balonazo sin ninguna mala intención de por medio. Aomine había llegado como un salvador, y Kise se encargaría de tirar a ese hombre con complejo de superioridad del trono en el que se subió sin que nadie se diera cuenta.
Kise Ryōta solía admirar a Aomine Daiki. Pero en ese partido, había terminado por tirar esa imagen creada por su mente para poderse superar.
