Y hay estaba él a solo unos pasos de ella, estaba segura que si los contaba no serían más de veinte pasos, seguía tan guapo como siempre a pesar de que ya había pasado más de diez años desde la última vez que se habían visto.
Pero él no estaba solo a su lado, tomando su mano se encontraba una despampanante peliroja de lentes, ella lo miraba sonriente. Lo sabía, ya hacía tiempo se había enterado de su matrimonio, y si le había dolido, había estado llorando por días cuando supo la noticia, su amiga Ino la había consolado pero el dolor nunca había cesado, así que no le quedó de otra más que adaptarse y sobrellevarlo a pesar de que le destrozara el alma.
También sabía que él había logrado su sueño, era reconocido por todos, no por su exitoso padre, ni por su brillante hermano, no, el era conocido por ser el presidente de sus propias empresas, por ser un hombre inteligente, audaz y eficaz. Por su excelente trabajo y esfuerzo propio, sí, por eso era reconocido.
Aún recordaba la última vez que se había visto, aún sufría el haberse tenido que alejar de él y su triste despedida aún le causaba noches de insomnio.
Flashback:
Se podía ver en medio del parque de diversiones a un chico de apenas dieciséis años esperando a su novia, en ese momento oyó su nombre a lo lejos
-Sasuke-kun!!! – dijo la joven chica pelirosa mientras saltaba a los brazos de su novio, el chico logro reaccionar a tiempo gracias a sus buenos reflejos y la atrapo antes de que se fueran a caer, dando varias vueltas mientras le sujetaba por la cintura
-Sakura!!, Ten más cuidado – la regaño mientras se plasmaba en su rostro una pequeña sonrisa – pensé que no vendría, ¿porque has tardado tanto?
-Lo siento mucho Sasuke-kun, pero no te enfades conmigo, no en nuestra última cita - dijo la chica con los ojos aguados al recordar que posiblemente esa sería la última vez que vería a su novio. No por decisión propia eso era evidente, sino porque sus padres se mudaron al extranjero debido a su trabajo y ella como su hija debía de acompañarlos.
-Shuu - dijo el mientras colocaba su dedo sobre los labios de ella para acallarla - no pienses en eso, hoy vamos a divertirnos – expreso con una sonrisa para luego tomarla de la mano y caminar hacia las atracciones del parque.
Los enamorados se pasaron todo el día riendo y jugando pero en ningún momento se soltaron de las manos, por lo menos no hasta llegar a la casa de ella, entonces era hora de la triste despedida, debían separarse y lo sabían.
Ella lo abrazo fuertemente, luego se separo de él y tomando su rostro lo beso, para luego pedirle:
-Por favor no me olvides – dijo ella con los ojos aguados a punto de llorar
-Eso jamás sucederá, te lo aseguro – luego la beso y abrazo tan o más fuerte que como ya lo había hecho ella minutos antes.
Luego de eso la chica abrió la puerta de su casa solo que antes de dar el primer paso dentro se volteo, su novio seguía hay parado en la acera esperando que ella entrará a su casa justo como siempre hacia luego de sus citas.
Entonces ella con lágrimas deslizándose por sus mejillas dijo:
-Recuerda lo que prometiste – a lo que el respondió:
-No lo olvidaré.
Fin del flashback.
Esa había sido su última vez.
Ella aún lo recordaba, lo recordaba siempre en todo momento, pero él se acordaría de ella, o ya la habría olvidado, habría olvidado su amistad de cinco años o su noviazgo de casi dos, todos los momentos que vivieron juntos los besos compartidos y los abrazos regalados, todos y cada uno de esos momentos ¿él los recordaría?
En ese momento sus miradas se encontraron jade vs onix ella intento sonreir el solo la miro antes de que su esposa ajena a la mirada que los antiguos enamorados se dedicaban y sin malas intenciones de por medio se inclinó hacia su esposo y lo beso en los labios.
Sakura incapaz de seguir con aquella tortura dio medio vuelta y salió corriendo de aquel salón, dejando atrás a su antiguo amor.
Por otro lado Sasuke si que se acordaba de ella y de su triste despedida, el sabía que aún la amaba, y que la amaría por siempre, ella siempre sería su primer, único y eterno amor.
Cuando su esposa lo beso lo había tomado por sorpresa, él no hubiese querido que lo besara delante de Sakura, no enfrente de su Sakura ya que sabía que eso le causaría dolor no solo a ella sino también a él, ya que el sufrimiento de la pelirosa también era él suyo propio.
El la recordaba, la recordaba como el primer día y la amaba como tal, el jamás la olvidaría, esa era su promesa y él siempre cumplía sus promesas.
Por otro lado la pelirosa había salido llorando, sus ojos estaban nublado debido a las gruesas gotas saladas que salían de sus bellos ojos jades como si de una cascada se tratase.
Debido a las lágrimas que salían descontroladas de sus ojos no vio al chico que estaba parado enfrente de ella, así que cuando chocaron ella creyó que caería y hubiese pasado si el joven no la hubiese tomado a tiempo antes de llegar al suelo.
Cuando él chico la vio llorar de una manera tan descontrolada su instinto protector salió a flote y la abrazo mientras que a su vez acariciaba su cabello, lo hizo hasta que ella se calmó.
Cuando se sintió mejor se separo del joven entonces lo vió, delante de ella estaba un muchacho alto, de cabello rojizo y ojos aguamarina, además de un extraño pero atractivo tatuaje en su frente el chico le brindó una amable sonrisa antes de decir:
-Las chicas bonitas no deberían de llorar tan amargamente – la frase y la expresión de él, la reconfortado y la hicieron recordar a Naruto su amigo mientras vivía en el extranjero, cuando ella se deprimía a causa de Sasuke él siempre la consolaba, este chico sin siquiera conocerle la estaba apoyando así que decidió brindarle una pequeña sonrisa – vez así estás mucho mejor, mi nombre es Gaara – dijo mientras extendía su mano.
-Yo soy Sakura – le respondió ella mientras tomaba la mano que el le extendía – muchas gracias por sujetarme y discúlpame por manchar tu camisa con mis lágrimas.
-No es nada, no te preocupes, es un gusto conocerte Sakura, que te parece si para compensarme me acompañas a tomar una copa.
-Por supuesto - dijo ella - es lo menos que puedo hacer – Sakura tomo la mano que Gaara le extendía y se dejó guíar hacia su auto.
La verdad era que el amor que sentía por Sasuke siempre estaría allí y que nunca encontraría a alguien como él. Eso era poco probable para no decir que imposible, pero ella prefería recordar y atesorar los recuerdos que tenían juntos, ella sabía que esos serían solo de ellos y de nadie más, pero ya era momento de seguir con su vida tal y como el había hecho y sí, era cierto que el era especial pero no era único y estaba segura de que podría encontrar a alguien, con quién crear nuevos recuerdos y vivir nuevas experiencias.
Aunque nunca podría olvidar a su primer amor, podía encontrar uno nuevo y el chico que estaba a su lado, intentando hacerla reír, él pues, no parecía un mal candidato para ayudarla a sanar su herido corazón.
Fin
Gracias por leer.
