ME ENAMORE DE TI

One shot inspirado en la canción de Chayanne "Me enamore de ti"

by Lady Ardlay

Después de cuatro años de ausencia por fin regresé a Chicago, mi padre me llevó con él a diferentes destinos europeos, recuerdo con mucho cariño a mis primos los Cornwell y a la pequeña Candy que mi tío William adoptó, lamentablemente no pude convivir mucho con ella como mis primos, quienes la doran, yo solo la vi una vez en el portal de las rosas, al día siguiente llegó mi padre y me pidió que lo acompañara, fue una propuesta que no pude rechazar, pasar tiempo con él era lo que más deseaba.

Cuando la tía abuela envió la misiva para que ingresará al colegió San Pablo, me negué rotundamente, mi padre respetó y apoyo mi decisión, aunque la tía Elroy se puso furiosa él no se dejó intimidar. Después del inesperado regreso a América de mis primos por la Guerra, se establecieron en Connecticut para estudiar en la universidad de Yale. Mi padre y yo nos establecimos dos años en Sao Paulo, Brasil, después él se retiró de su trabajo y se estableció en Alaska en donde estuve dos años, extrañaba Chicago y no puedo negar que, aunque lo echo de menos, estoy feliz de estar con la familia de mi madre, sobre todo con el tío Albert que me trata como a un hijo. Mantuvimos comunicación todos estos años y en varias ocasiones me visito en Brasil.

A lo lejos escuchó e identifico aquella voz chillona que me seguía por todos lados cuando éramos unos niños y en mi ausencia no dejó de escribirme ni una sola vez.

_ ¡Anthony! ¿Cuándo regresaste? _ se lanza a mi para abrazarme y casi hace que caiga al suelo, se cuelga de mi cuello ejerciendo demasiada presión _ ¿porque no me dijiste? te hubiera preparado una gran fiesta.

_ Eliza querida, lo siento _ expresé bajando sus manos y tomándolas entre las mías, deposité un beso en una de ellas y después la solté y metí mis manos en los bolsillos de mi pantalón _ya sabes como soy de despistado _ respondí con una falsa sonrisa_ fue un placer saludarte, tengo que irme, solo vine por algunas cosas.

_ Neil me dijo que estudiarás aquí en Chicago, ahora podremos vernos cuando queramos ¡que alegría! _ grita mientras aceleró mi paso y asiento con la cabeza, regalándole una última mirada.

_ Nos vemos Eliza.

"Lo que me faltaba, ahora la tendré detrás de mí"

_ ¿Pero que te dieron en Alaska? ahora seré yo el que miré hacia arriba cuando te hablé_ ja, ja, ja_ ¿Cuándo llegaste? _ La voz animada de mi tío se acerca mientras me detengo para esperarlo, él corre y me abraza.

_ Hace unos días _ mencioné correspondiendo a su abrazo, a pesar de los años mi tío se ve muy joven, hasta parece que solo me lleva un par de años.

_ Supe que estudiarás aquí, sabes que mi casa está a tus órdenes.

_ Gracias tío, pero prefiero la independencia

_ Ja, ja, ja_ claro. Debes visitarme cuando puedas, a Candy le dará mucho gusto saber que regresaste.

_ La pequeña Candy, ¿qué ha sido de su vida?

_ Estudia enfermería, y al igual que tú, prefirió la independencia a pesar de las protestas de la tía Elroy y las críticas de Sahara, ya las conoces.

_ Vaya, entonces sigue siendo una rebelde. Espero verla pronto _ Cuando recibía la correspondencia de mis primos, hablaban maravillas de ella y siempre me contaban sus aventuras. La comparaban conmigo y decían que habíamos confabulado por desistir en ir a estudiar a Londres, tío Albert dio a conocer su identidad en la presentación de Candy, a la que tampoco pude asistir.

Había pasado más de un mes desde que llegué y la primera visita de Eliza estaba en puerta, mandó una carta en donde amenazaba con atormentarme pronto, ese fin de semana visité a mi tío y me encontré con Candice.

_ ¡Hola Candy!, "mírate eres toda una dama" _ la giré para admirar sus cambios físicos, su belleza se ha acentuado, pero sigue siendo la misma niña que contagia con su alegría.

_ Puedo decir lo mismo de ti, señorito Anthony _ me dice haciendo una reverencia y burlandose de la forma en que se dirigen a mí los empleados. La noté un poco tímida, algo que se me hizo muy raro ya que no era así como me la describían mis primos.

Comencé a visitar al tío Albert con más frecuencia. Pero no siempre coincidía con Candice, solo pasaron quince días desde que dejé plantada a Eliza, un día me aviso que me visitaría, me fui con el tío Bert antes de que ella llegará. Eso basto para recibir la inesperada visita en el campus de la tía abuela.

_ Jovencito, ha llegado hasta mis oídos la queja de Eliza, que no la has querido recibir, me parece muy descortés de tu parte que trates así a tu futura esposa _ mencionó elevando su mentón con altivez, haciendo énfasis en las últimas palabras.

_ ¿Qué? ¿Mi futura esposa? _ comencé a reírme y añadí _ Debo aceptar que su broma es buena tía, casi la creo _ tomé su brazo y comencé a caminar con ella para salir del campus.

_ No es ninguna broma, así como tampoco es un secreto que ella es tu prometida _ arqueo una ceja y me miró con enfado, para después agregar_ es una falta de respeto que la trates así, y si has olvidado tu compromiso con ella, para eso estoy aquí, para recordarte lo que tú mismo solicitaste hace años.

Fue mi turno de alzar las cejas, no tenia idea de lo que estaba diciendo, la miré interrogante y expresé_ ¿Cuándo fue eso? Yo jamás hubiera pedido semejante…

_Cuando eran pequeños se estableció el acuerdo de su compromiso _ rebatió, esta vez levantando la palma de su mano para que dejará de hablar y ella tomará la palabra_ recuerdas que siempre decías que era la niña más bonita y que querías casarte con ella.

Analice esas palabras y busque entre mis recuerdos y vagamente como un sueño recordé que no pasábamos de los seis años cuando jugamos a casarnos, y si, lo dije, pero fue antes de que supiera que era alguien tan insoportable.

_ Eso fue solo un juego de niños, no lo dije de verdad _ aludí

_ Si lo hiciste, un Ardlay cumple su palabra y como los padres de Eliza estaban presentes cuando pediste su mano, el señor Leagan que como sabes es abogado, se encargó de todo y ese mismo día se firmó el acuerdo, es un excelente arreglo que beneficia a ambas familias.

_ ¿Mi palabra tenía validez a lo años? _ pregunté antes de estallar en carcajadas, mi tía con su imponente y elegante figura me miraba con reproche_ ja, ja, ja ¡Que gracioso! _ solté tratando de controlarme, pero sin obtener éxito.

_Eres un Ardlay, el segundo en sucesión al patriarcado, así que sí, siempre ha tenido validez tu palabra, así como la tuviste cuando te encaprichaste en irte con tu padre y después te negaste asistir al mejor colegió de Londres.

Espetó con ojos llameantes, conque de eso se trata, así que todo era una venganza por haberme negado a ir a ese estúpido colegió.

_Entiendo _ mascullé _ ¿y quién firmo ese contrato? porque no creo que haya sido yo.

_ Fui yo, como tu tutora que era, claro está. Y también hay una huella tuya, si deseas cerciorarte puedes hacerlo, en realidad no era necesaria, pero nos pareció tan tierno ver como se llevaban que no pudimos evitar que se sellará con sus pequeñas huellas _ saco un documento de un sobre que no había visto que traía en su mano y me lo entregó. Una diminuta huella dactilar era lo que me condenaba.

_ ja, ja, ja _ reí de nuevo, pero ahora sin tanto ánimo_ Dios mío, tía, la adoro con todo mi corazón. Es muy divertido todo esto, entiendo que es una broma _ la risa fingida que había soltado se fue y mi paciencia se agotó, respondí con mi cara transfigurada por el coraje_ pero ya es suficiente, mi humor se ha esfumado y no deseo seguir escuchando sus bromas. Esté contrato para mí no tiene validez, ahora si me disculpa la dejo, tengo asuntos que atender.

_ Claro que tiene validez, querido. Recuerda que los Ardlay siempre cumplimos nuestra palabra _ replicó, me di la vuelta y comencé a caminar sin dejar que terminara de hablar_ "Pero que modales te enseño tu padre ahora que estuviste con él" Es una aberración, ¡cielo santo! tantos años tirados a la basura.

Me alejé de ella y aunque me ordenaba que regresará no lo hice. Llegué a casa del tío Bert aún con el sabor de la hiel en mi boca.

_ ¡Señorito Anthony! _ me recibió George con su estricto comportamiento.

_ Al diablo con ese formalismo, George, deja de llamarme así. "Anthony, solo Anthony", ya te lo he dicho.

El pobre hombre estaba desconcertado, entré al estudio de mi tío creyendo que allí lo encontraría, no estaba, pero su mejor whisky sí. Me llene un vaso, George me miraba sorprendido.

_ ¿Qué? _ exclamé cuando vi a mi acompañante que seguía mis movimientos al tomar el primer sorbo del líquido ambarino_ ¿no puedo tomarlo? _ espeté molesto, él no salía de su estupor por mi comportamiento y no lo culpo, no acostumbro a ingerir bebidas alcohólicas, pero hoy lo amerita.

_ Por supuesto, seño…rito. El señor William no se encuentra, pero no tarda en llegar, fue por la señorita Candy _ susurró _ queda usted en su casa, con su permiso.

Las risas se fueron acercando, la puerta finalmente se abrió entrando primero Candy y después Albert.

_ ¡Anthony! Que gusto verte _ saludo Candy, aún enfundada en su uniforme blanco.

Le sonreí, pero mis ojos buscaron a mi tío inmediatamente.

_Bueno, yo me retiro _ estiró los brazos y bostezó_ tengo mucho sueño, me tocó cubrir el turno nocturno esta semana… me dio gusto verte.

La despedí con un asentamiento de cabeza, ella se despidió de mi tío y yo caminé hacia la ventana en donde terminé de tomar el resto del whisky.

_ ¿Qué sucede Anthony? La pobre Candy solo tuvo que mirarte para salir huyendo _ mi tío quiso bromear, pero no estaba de humor.

_ ¿Tú sabias algo de mi supuesto compromiso con Eliza?

_ Ah, es por eso _ respondió caminando por el despacho, esquivando mi mirada.

_ ¿Entonces si lo sabias?

_Algo supe hace tiempo, pero jamás lo comprobé

_ ¿Lo sabias y no hiciste nada para impedir esa locura?, ese maldito papel no puede tener validez.

Albert se rascaba el mentón, se sirvió un poco de whisky y se paró junto a mí, su mutismo no me gustó.

_ ¿Tiene o no tiene validez? _ presioné, con la mandíbula apretada y sintiendo mis dientes rechinar de la ira.

_ Como sabes los matrimonios por conveniencia siempre han existido, incluso en algunas familias se hacen los acuerdos antes de que nazcan los herederos.

_ Si, si, eso ya lo sé, lo que quiero saber es, si en mi caso aplica. Lo hizo la tía abuela, pero ahora tú eres el patriarca, tu palabra esta por encima de todos, puedes disolver ese maldito contrato _ lo reté con la mirada, jamás le había gritado a nadie, pero este asunto me saco de mis casillas. Y por si fuera poco mi tío no decía nada, solo me miraba y eso me exasperó.

_ Si puedo _ dijo al fin_ tal vez si rompo ese compromiso y… hago otro_ dijo con cautela.

_ ¿Otro? ¿Y porque todos se empeñan en querer casarme? que tal si ya estoy enamorado de alguien, ¿me obligaran a casarme con alguien a quien no ame?

_ ¿Lo estas? ¿existe esa persona? _ cuestionó

Mis pensamientos se fueron hasta Alaska, en donde conocí a Alice, tuvimos un breve romance antes de que ella se fuera a Canadá a estudiar y yo regresará a Chicago. No quería romper con ella, pero ella lo hizo porque dijo que un amor a distancia jamás funciona, pienso buscarla cuando terminé la universidad.

_ Hay alguien, pero no sé si me esperará _ susurré

_ En ese caso…

Tío Bert se sentó detrás de su escritorio, tomó una hoja y comenzó a redactar una carta. No tenia idea de lo que era ni lo que pensaba hacer, si me ayudaría o no. Me senté esperando que dijera algo.

_Convocaré a una reunión familiar urgente, entiendo que dejaste tu corazón en Alaska, pero para poder ayudarte tengo que hacer algo que me involucré directamente para que nadie pueda contradecirme. Y siendo Candice mi única heredera…

_ Espera, que tiene que ver Candy en esto _ me puse de pie, tomando con fuerzas el respaldo de la silla.

_ Nadie podrá decir nada si el compromiso se rompe para comprometerte con mi hija.

Caminé por toda la habitación tratando de asimilar esa información, Candy es linda, pero jamás la he visto como algo más que una niña pequeña, aunque soy dos años mayor que ella.

_ No será real _ mencionó mi tío al ver mi preocupación, me detuve para enfrentarlo_ fingiremos que se comprometen y quizás en algunos meses o un año declaremos que rompieron su compromiso y así puedes casarte con la mujer que de verdad amas. Estoy seguro de que Candy no se negará ayudarte.

Albert mandó a buscar a Candice, mi tío le explicó el plan y también le dijo lo de Alice. Me sentía incomodo ventilando mi vida privada, pero que otra opción tenia, Candy me miró y en sus labios estaba esa sonrisa dulce que recordaba.

_ Acepto el compromiso falso para ayudarte, Anthony _ mencionó ella.

_ Gracias, pequeña…

_ Jamás permitiría que pasarás el resto de tu vida con una víbora como Eliza _ añadió socarronamente.

_ Si, eso sería una tortura _ me senté a lado de ella y cuestioné a mi tío.

_ ¿Cómo funcionará este falso compromiso?

_ Cómo si fuera uno real, tendrás que frecuentar a Candy, necesitamos que los vean juntos el mayor tiempo posible. El sábado todos vendrá aquí y anunciaré su compromiso.

Esa semana visite a Candy dos veces, un día fuimos a una cafetería después de que salió del hospital, estuvimos juntos al menos una hora y la segunda vez que la vi, cómo era viernes y ambos tendríamos el día siguiente libre la invité al teatro, realmente disfrute mucho su compañía.

Al día siguiente todos nos reunimos en la residencia del tío William, estaba nervioso no sabia como reaccionaria la tía abuela.

_ Bienvenidos, les agradezco que hayan hecho lo posible por estar aquí. El motivo de esta reunión es por que me complace anunciar el compromiso de mi hija.

Todos en la sala comenzaron a murmurar, Eliza sonreía mientras Neal le susurraba algo. Sahara se abanicaba seguramente para ocultar los comentarios que le hacia a su esposo. La tía abuela tenia un semblante de indiferencia, Candice estrujaba sus manos de los nervios y yo sentía que la corbata me asfixiaba, mi tío le paso un brazo por encima de sus hombros para darle seguridad.

_ No le podría confiar a mi hija a nadie que no considerará un hombre de muchos valores y por supuesto de una excelente familia. Para mí no podría haber nadie mejor que mi propio sobrino, Anthony.

_Eso no puede ser _ gritó Eliza _ él está comprometido conmigo _ su padre se apresuró a tomarla del brazo, le susurró algo y ella apretó los labios.

_ ¿Dijiste algo Eliza? ¿Acaso te atreves a contradecir mi decisión?

_ William _ intervino la tía abuela_ ¿estás seguro de que no hay un error en esto?

_ Completamente tía, sabes que jamás me atrevería a reunirlos para jugarle una broma _ lo dijo con tanta frialdad que la tía Elroy solo hizo un leve movimiento de cabeza en afirmación.

Tomé la mano de Candy, estaba tan fría que la miré preocupado_ ¿Estas bien? _ pregunté mientras colocaba con sutileza mi otra mano en su cintura.

_ Estoy bien _ ella se veía nerviosa y triste, nadie se atrevió hacer ningún comentario que no fueran para expresar sus felicitaciones.

Cada semana la visitaba por lo menos un día, comenzamos a hablar más, era agradable su compañía, con frecuencia le gustaba ir de picnic. En otras ocasiones visitábamos el hogar de pony y el rancho de Tom, en donde practicábamos equitación, terminábamos nuestro recorrido en Lakewood, por supuesto en el portal de las rosas que con tanto cariño cultive de niño.

Mi cumpleaños se acercaba y en mi honor darían una fiesta en Lakewood, mi tío sabía lo que significaba ese lugar para mí, allí estaba el mausoleo en donde descansaba mi madre.

Habían transcurrido seis meses desde que se anunciará mi falso compromiso con Candy, sabia que en cualquier momento tenia que terminar, pero no sabía cómo.

Ese día mi tío me pidió que habláramos en su despacho.

_ Anthony, ya han pasado seis meses desde el compromiso, quiero que sepas que estas en libertad de terminar con esta farsa en el momento que desees, el compromiso con Eliza esta completamente disuelto. Ya no debes preocuparte por eso. A lo mejor quieras presentarnos pronto a la verdadera dueña de tu corazón.

Se escuchó el chirrido de la puerta, alguien la abrió, pero no entró, salí a ver quien era, pero no había nadie.

_ "Así que presumes que te casarás pronto con Anthony, huérfana"

_ Si y tal vez nos casemos antes de que termine la universidad, espero que no faltes a nuestra boda.

_ Ja, ja, ja Candice, la tonta y ridícula Candice, de verdad creíste que alguien como Anthony se fijaría en ti. Neal y él se fueron de fiesta, al parecer tomaron de más, a mi hermano le sorprendió que Thony le dijera que ya no soportaba fingir que eras su prometida. Le dijo que se avergüenza de ti y que si aceptó fue solo por el tío William, también le dijo que esta enamorado de una joven de buena familia que vive en Alaska…

_ Estas mintiendo. Anthony jamás diría eso, porque… porque no es verdad.

_ También dijo que como ya habían pasado un tiempo prudente, por fin podría acabar con esta farsa, porque como sabes él no quería casarse conmigo porque esta enamorado de alguien más y bueno por eso inventó todo esto, ahora Candice, es tu turno de llorar como yo lo hice, la única diferencia es que yo no estaba enamorada, y tú querida, si lo estas. Ja, ja, ja ahora te has quedado sin palabras. ¡Ay no!, no me digas que vas a llorar ja, ja, ja, nos vemos querida, te dejo este pañuelo creo que lo necesitas más que yo.

_ Stear, Archie, ¿Han visto a Candy?

No sabía quien había oído la conversación que mi tío y yo tuvimos en el despacho. Comencé a buscar a Candy como un loco, ni siquiera me tomé el tiempo para saludar a mis primos que después de tanto tiempo no había visto, pero sentía miedo de que hubiera sido ella, el corazón me latía tan rápido que parecía que se iba salir de mi pecho.

_ La vi en el portal de las rosas _ respondió Archie, si dijo algo más no lo escuché, salí corriendo, necesitaba verla, hablar con ella.

La encontré llorando cerca del portal de agua. Cuando me vio se limpio las lágrimas, pero su rostro estaba hinchado.

_ Candy ¿qué te sucede? _ pregunté con un hilo de voz, me acerqué a ella, pero se aparto de inmediato _ te he estado buscando, ya casi iniciará el baile y no puedo hacerlo sin ti.

_ Estoy segura de que alguien más lo hará por mí. No me siento bien, prefiero quedarme aquí.

_ ¿Te sientes mal? ¿quieres que llame a un médico? _ de nuevo me acerqué y esta vez la tomé del brazo _ Candy, que te pasa, mírame por favor _ tomé su cara entre mis manos y me vi reflejado en las gotas cristalinas que brotaban de sus ojos, fue como si me hubieran sacado el aire de un solo golpe. La abrace sin preguntar nada, seguro fue ella quien abrió la puerta.

_ tío Albert, me dijo que ya había pasado mucho tiempo y que si queremos podemos dar por terminado todo esto.

_ Lo sé _ murmuró__ solo que no esperaba que fuera hoy. Sé que por mi no has podido ir a verla… Seguramente la extrañas

_ ¿Extrañar, a quién? _ interrogué

_ A ella…

_ Candy _ quise abrazarla, pero se soltó de mi agarré y agregó.

_ No tienes porque seguir fingiendo, estamos solos, no tienes porque abrazarme, si quieres decirlo antes del baile puedes hacerlo, puedes romper el compromiso, pero no me pidas que yo esté ahí _ Me miró furiosa

_ ¿Qué fue lo que escuchaste?

_ Escuchar, no sé de qué hablas, solo sé que fue cobarde de tu parte que hayas ido a llorarle a Neal.

_ ¿Llorarle a Neal? De que hablas _ la obligué a que me viera, sosteniendo su cara con mis manos.

_ Lo sé todo, Eliza me dijo que le confiaste a Neal de nuestro falso compromiso y también de lo mucho que te avergüenzas de mí, así que no te preocupes, puedes irte con tu novia a Canadá a Alaska o a donde esté o si prefieres casarte con Eliza no me importa, ya no tienes que fingir que me quieres.

_ Eliza, claro, quien más sino ella. Candy todo es mentira, Eliza escuchó cuando mi tío Bert hablaba de romper el compromiso si yo quería. No soporto a Neal, ¿cómo pudiste creer que le confiaría esto a él?

_ Al final nada de eso importa, si deseas que esto terminé, puedes hacerlo.

_Candy, Mírame. No deseo romper el compromiso ni hoy ni mañana, no deseo romperlo nunca.

_ ¿Por qué? _ respondió con voz queda.

_ "Porque cuando estoy contigo crece mi esperanza, has alimentado el amor de mi alma y sin pensarlo, el tiempo me robó el aliento. ¿Qué será de mí si no te tengo?"

Candice, mi amor, no hay nada que cambiar, no hay nada que decir, me enamore de ti. Ni siquiera me di cuenta cuando fue, pero es la verdad, tenemos tantas cosas por inventar y hacer juntos, no hay nada que fingir, tienes que creerme "me enamoré de ti".

Fue la primera vez que la besé en los labios, no hacia falta que me dijera que me amaba porque me di cuenta desde la primera cita que tuvimos, pero sin embargo lo dijo.

_ ¿Y Alice?

_ No lo sé, tal vez también se haya enamorado de alguien en Canadá. No me interesa saber nada de ella _ su reacción fue la de un saltamontes, dio unos pequeños saltos de alegría y rodeo mi cuello con sus brazos.

_ Anthony, yo también te amo.

Regresamos al salón en donde apenas ingresamos comenzó a sonar el vals, ese día fue el verdadero comienzo de nuestro compromiso y solo cuatro años después, estamos aquí en la iglesia rodeados de nuestros amigos y familiares.

Candy luce hermosa con su vestido de novia, mi padre está a mi lado y mi tío Bert camina junto a ella.

FIN