Deseos en conflicto
N.A: ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez? Ummm… ¿casi medio año quizás? WOW…si yo estuviera en vuestro lugar me mataría TT 3 TT. Ejem, q-quiero decir… ¡perdón por la larga espera (una vez más)! Dios, siento que mientras más nos acercamos al final de esta ¨serie¨…más lenta me vuelvo para escribirla TT o TT. En todo caso, debo decir que, esta parte de la historia me salió más larga de lo que esperaba, por lo que decidí dividirla en dos partes para que fuera más fácil de leer ^_^. Sin nada más que decir ni aclarar, espero que disfruten su lectura (y que la espera haya valido la pena XD).
Parte 1: ¿Qué esperas ganar?
El sol brilla, la mar resplandece y el aroma a sal se extiende a lo largo del lugar hasta colarse por las ventanas abiertas de un autobús que anda por una desierta carretera. No parece que en él haya mucha gente, solo un pequeño grupo de amigos que hablan entre sí amenamente y disfrutan del suave roce de la brisa marina, la cual les indica que ya han llegado a su destino. Terminando ya un viaje de hora y media, el autobús por fin se detiene en una nueva parada y de él se bajan sus únicos pasajeros. Nada más confirmar que el último muchacho ya ha bajado del bus, el chofer cierra las puertas y prosigue su camino, dejando completamente solos al grupo de jóvenes. Mientras unos se estiran y otros se cubren de los fuertes rayos de sol, un castaño fortachón admira el majestuoso océano que se cierne frente a ellos y sin poder aguantarlo más, termina gritando con energía:
- ¡ES EL MAAAAAAAAAR!
- ¡Ya cállate grandulón! –quejó Senku, dándole a Taiju un ligero golpe con la revista que tenía en manos-Ya tuve más que suficiente con soportar tus gritos durante el viaje, así que mejor cállate antes de que decida hacerte pagar por casi romperme los tímpanos-expresó con cara de pocos amigos, a la par que se hurgaba la oreja con molestia.
- ¡AH, YA VEO! ¡PERDÓN SENKU!
-Vale. Solo tenlo en cuenta a partir de ahora-correspondió este con un simple suspiro de cansancio- ¿Y bien? ¿Ahora por dónde vamos?
Ante su pregunta, Yuzuriha soltó un corto ¨ ¡AH! ¨ y sacó rápidamente su mapa del bolsillo, y tras desdoblarlo, lo empezó a revisar con la mirada.
-Pues…según el mapa la posada no debe de quedar muy lejos-respondió la castaña, levantando ligeramente su vista del mismo-Al parecer el camino es… ¡por aquí! –dio esta un par de pasos, volviendo a posar su vista sobre el mapa, y al levantarla apuntó hacia la dirección que debían seguir.
-Oh, contamos contigo, así que por favor no hagas que nos perdamos, ¿de acuerdo? –comentó con cierta gracia.
-A-Ah, o-okey, ¡daré lo mejor de mí! –correspondió Yuzuriha con algo de nervio. Aunque sabía que Senku solo estaba bromeando, el pensar en la mínima posibilidad de que terminaran perdiéndose por su culpa la ponía algo tensa.
Dejando a un lado ese pensamiento, Yuzuriha siguió caminando en la dirección a la que había apuntado, siendo seguida de cerca por el resto del grupo.
-Je, je, cuando vamos caminando todos juntos así, como que parecemos boy scouts*-dijo Chrome divertido mientras recostaba ligeramente su nuca sobre sus manos.
-Ahora que lo mencionas…sí, es verdad-profirió Ruri entre una corta risa.
-Bueno, todavía nos faltan el uniforme y las insignias… ¡pero sé perfectamente quien podría ser el líder de equipo~! –detalló Kohaku con una sonrisa ladina, dándole un codazo y guiño a Senku en el proceso.
-AH NO, ¡NO-NO-NO-NO-NO! –negó el mentado con cara de espanto.
- ¡Oh vamos! ¡Si el puesto te queda que ni pintado!
- ¿¡ESTÁS LOCA!? ¿Sabes CUÁNTAS cosas tendría que hacer? ¡No duraría ni un día!
-Jeh, en eso tiene razón-afirmó Chrome con un tono divertido, y ante su frase, todo el grupo (menos Senku) estalló en risas.
Tras soltar un corto gruñido de (falsa) molestia, Senku esbozó una efímera sonrisa de alivio y confort. Después de todo lo sucedido en esas últimas semanas (desde su ¨pelea¨ con Kohaku, hasta su disculpa y sus intentos de reconciliarse con los demás), el joven científico no esperaba que llegara tan pronto el día en el que todos podrían volver a reír juntos como buenos amigos…pero debía admitirlo: estaba feliz de que ese día había llegado.
-Ah, es una lástima que este ¨viaje¨ solo sea por este fin de semana…-profirió Chrome entre un ligero suspiro de resignación, antes de agregar más enérgico-… ¡Pero aun así debemos darle las gracias a tu tía por cedernos su reservación, Ogawa-san!
-Ja, ja, no es necesario, Kinomoto-kun. Simplemente le pareció un desperdicio cancelarlo todo justo cuando ya tenía la reservación hecha-expresó esta con una risa algo apenada.
-Ciertamente el área es muy bonita-dijo Ruri deleitando su mirada con los alrededores-Es una pena que Asagiri-san no pudiera venir después de todo.
-Mah, ¿qué se le va a hacer si le avisamos en medio de una gira? –expuso Senku con simpleza y desgano-Total, él es el que se lo pierde.
(Aunque puede ser que todavía este huyendo de recibir su ¨castigo¨ tras revelar la existencia de la grabación del ¨Incidente BCW¨)-pensó el peliblanco mientras le daba una rápida mirada a la rubia frente a sí.
- ¡Ah, ahí está! –exclamó la castaña al levantar su vista del mapa- ¡Esa es la posada! –apuntó esta, emocionada.
- ¡Bien hecho, líder de grupo! Has logrado guiarnos hasta aquí sin perdernos-correspondió Senku con satisfacción, antes de darle unos ligeros codazos a Taiju y agregar de forma ladina-Eso merece un premio, ¿no crees, grandulón?
- ¿EH? –solo pudo decir este, desubicado por completo del ¨mensaje¨ tras esas palabras.
- ¡S-SENKU-KUN! –replicó Yuzuriha entre molesta y avergonzada, tomando una coloración más roja que un tomate. Y de nuevo, el grupo se sumió en risas.
Cuando cesaron ya las carcajadas, el grupo de amigos se dispuso por fin a entrar al ryokan*.Como era de esperarse, estos fueron recibidos educadamente por la okami* en la puerta, quien, tras confirmar la reservación, le entregó a Yuzuriha la llave de su habitación designada. Como la okami tenía de momento otros asuntos que atender, decidió llamar a una de sus nakai-san* para que se encargara de guiarlos hasta la habitación.
-Discúlpenme un momento-profirió la okami en un tono educado, dando una ligera reverencia por la ¨molestia¨ que estaba causando- ¡A-chan!
- ¡Ya voy-Ya voy! –se oyó exclamar a una bella voz femenina en la cercanía.
Al poco tiempo, esta apareció frente a ellos: tenía un frondoso y algo largo cabello castaño, el cual iba adornado con un lindo moño blanco (cuyas puntas recordaban parcialmente a las orejas de un conejo), su rostro era precioso y aunque ahora mismo procuraba mostrar un aura de ¨inocencia¨, daba también un ligero indicio de sensualidad. Después de arreglarse rápidamente el kimono (el cual ocultaba grandemente sus buenas proporciones) y pararse más recta, la joven muchacha les brindó una brillante sonrisa (cerrando sus ojos por un instante). Ante su presencia, Yuzuriha tuvo la impresión de que la conocía de algo.
-Estimado clientes, ella es…
- ¿Mikami-san…? –pronunció inconscientemente la joven castaña tras rebuscar en su memoria, con un tono aun algo dudoso.
- ¿Oh? –ante la mención de su apellido, la joven abrió los ojos con cierta curiosidad, pero al notar a Yuzuriha exclamó- ¡AH, OGAWA-CHAN DEL CLUB DE MANUALIDADES!
Rápidamente, la castaña del lazo blanco dejó su posición se acercó mucho a la menor.
- ¡HYAH, ESTO SÍ QUE ES UNA SORPRESA! ¡HACE MUCHO TIEMPO QUE NO TE VEÍA! ¿¡CÓMO HAS ESTADO!? –profirió esta con emoción, mostrando una increíblemente brillante sonrisa.
-A-Ah, B-Bien, j-je, je…-solo pudo responder Yuzuriha entre una corta risa nerviosa.
- ¿LA CONOCES? –indagó Senku, levantando una ceja algo extrañado.
-A-Ah, sí-asintió ella, volteando ligeramente su rostro hacia su amigo-Una vez le pedimos que modelara un vestido que hicimos en el club de manualidades.
- ¡SÍ-SÍ, Y ERA UN VESTIDO PRE-CIOSO! ¡Así que si me necesitan en otra ocasión no dudes en llamarme! –expresó la mayor prácticamente con estrellas en los ojos y sin soltar todavía las manos de la menor.
-S-Sí, l-lo tendré en cuenta…-no pudo más que corresponder Yuzuriha, sintiéndose un tanto abrumada por la energía de la mayor.
-EJEM-tosió la okami para llamar la atención de los presentes-A-CHAN, ¿no deberías mostrarles ya a los clientes a su habitación? –profirió ahora con una expresión y tono más serio, el cual enfrió por completo la energía desbordante de la joven.
-A-Ah, cierto-asintió esta de forma entrecortada, con una clara expresión de ¨Ups¨.
Volviendo rápidamente a su puesto inicial y retomando su buena postura, la castaña de lazo blanco expresó de forma muy educada:
-Disculpen por las molestias causadas, estimados clientes. Permitidme que me presente nuevamente-llevó entonces su mano al pecho y prosiguió diciendo-Mi nombre es Mikami Amarylis. Estaré a vuestra disposición desde hoy hasta el fin de vuestra estancia, así que por favor sentíos libres de llamarme siempre que me necesitéis-y terminó sus palabras con una nueva y refinada sonrisa.
De no ser por haber visto antes su verdadero carácter, esas palabras y actuar les hubieran engañado por completo, haciéndoles creer que esta era en verdad una persona ¨amable y correcta¨.
-Entonces, permitidme que os muestre vuestra habitación-dijo ella manteniendo su tono y expresión amable, mientras hacía un suave ademán en señal de que la siguieran.
Tras unos instantes de mirarse entre ellos con cara de ¨ ¿qué rayos acaba de pasar? ¨, el grupo se dispuso a seguir a Amarylis, quien, nada más alejarse de la vista de la okami, volvió a actuar con naturalidad.
-Ah~, esto sí que es agotador-quejó esta entre un pesado suspiro.
-Por cierto, Mikami-san…
- ¿Umm? –giró ella ligeramente su rostro hacia atrás.
-… ¿por qué estás trabajando aquí? –inquirió la castaña menor.
-Ah, ja, ja, en realidad no estoy ¨trabajando¨ del todo aquí-expuso Amarylis con cierta risa apenada-Solo vine a ayudar un poco porque mi abuela me lo pidió.
-Por abuela… ¿te refieres acaso a la okami-san? –preguntó Ruri con curiosidad y algo de sorpresa.
-Sí, así es. Este ryokan le pertenece a mi familia. Increíble, ¿verdad~? –comento esta en un tono muy alegre, hasta cantarín-Sin embargo, estamos algo faltos de personal hoy en día, así que un amigo mío y yo tenemos que venir a menudo a echar una mano aquí-agregó con cierto fastidio, volviendo ya su mirada al frente.
Al sentir unos pasos ajenos y notar una conocida silueta no muy distante de ellos en el pasillo, Amarylis dijo:
-Oh, hablando del rey de Roma que su cabeza asoma-y entonces, levantó la mano para llamar su atención y exclamó- ¡HEY! ¡MOOOOZUUUUU!
De repente y sin razón aparente, Kohaku sintió un escalofrío.
(N-No sé por qué, pero…creo que tengo un mal presentimiento…)-pensó inquieta.
Y en cuanto el mentado se dio la vuelta, su presentimiento se confirmó.
-Ah, Amarylis-saludó este con una simple sonrisa- ¿Qué pasa? ¿Sucede algo?
-No, nada-respondió ella con simpleza, pero entonces apuntó a los futones* que este llevaba y agregó con un tono algo petulante-Solo que otra vez estás yendo por el pasillo equivocado~.
Al caer en cuenta de su error (al parecer ya tantas veces cometido), el chico alto no pudo más que soltar inconscientemente un simple ¨Ah¨ y rascar su cabello con cierta ¨pena¨…Pero al reconocer rápidamente a cierto ¨rostro bonito¨ entre el grupo visitante, este profirió de forma coqueta:
-Vaya, que grata sorpresa verte aquí Kohaku-chan.
(Grato sería no volver a verte)-pensó esta con pesadez, pero trató de no exteriorizar mucho su desagrado al responderle con un simple-Ah, hola.
- ¿Are? ¿Os conocéis? –indagó Amarylis, pasando su vista del uno al otro con una expresión muy curiosa.
-Sí, algo así-afirmó este con simpleza, antes de agregar con una sonrisa ladina-Nos conocimos en una cita a ciegas con un grupo de chicas de vuestra misma escuela, ¿cierto, Kohaku-chan?
-A-Ah…-solo pudo pronunciar ella, sintiéndose algo incómoda y molesta por tener que admitir dicha información.
Ante la mención y actualización de los detalles de ese dato conocido, los ojos de Senku se abrieron con cierta sorpresa, pero tardaron solo unos instantes en volver a la normalidad…Sin embargo, ese pequeño tiempo fue más que suficiente para que su gesto fuera captado por aquel que menos le agradaba en ese pasillo…quien no pudo contener una sonrisa…
-Aun así, permítanme presentarme. Yo soy Kumewa* Mozu. Si os surge algún problema, no dudéis en ir a pedir mi ayuda, ¿okey señoritas? –expresó este afable, aunque sus últimas palabras fueron dichas con un tono y expresión tan sensual como nada sutil, dejando en claro que su ¨oferta de amabilidad¨ estaba limitada a solo una mitad del grupo presente.
No hace ni falta decir que sus palabras no fueron bien tomadas del todo por el público…pero eso no le importó en lo más mínimo…de hecho, por su expresión, casi que parecía que lo estaba disfrutando.
-HEY MOZU-el repentino (y doloroso) agarre de su oreja trajo sus sentidos de vuelta a la tierra- ¿Cuántas veces te he dicho que dejes de tratar de ligarte a nuestras clientas? ¿No ves lo malo que es para el negocio? –le regañó Amarylis claramente fastidiada, bajándolo hasta el nivel de su vista- ¡Además míralos! ¿Nunca has oído la frase ¨cada oveja con su pareja¨?
Ante esa frase, el grupo de amigos de sintió de repente algo incómodos entre ellos.
-Venga, vete ya a continuar con tus tareas antes de que causes más problemas y hagas enojar a la abuela-dijo su amiga castaña con un tono entre cansado, resignado e ¨indulgente¨, soltándole ya la oreja y dándole un empujón hacia el inicio de otro pasillo.
(¿Con qué derecho lo dices tú?)-pensó Mozu pasmado por el actuar ¨inocente¨ que se traía Amarylis cuando en realidad ella causaba igual o más problemas que él, pero prefirió dejarlo pasar, pues justo como esta había dicho, era mejor que este volviera ya a su trabajo (o si no su paga puede que no lo contara).
-Mah, supongo que eso será todo de momento…-se expuso este por lo bajo, antes de girar ligeramente su rostro hacia atrás y despedirse del grupo con un simple-Nos vemos.
Y sin más decir, este se fue por el pasillo.
-Ese tipo me cae mal-declaró Chrome con simpleza.
-Que coincidencia, a mí también-agregó Senku de igual forma.
-Mn-Mn-asintió Taiju en mudo acuerdo.
-Ah, perdón por eso. Por favor no se lo tomen a pecho-se disculpó rápidamente la castaña de lazo blanco, claramente apenada.
- ¡N-No-No, no pasa nada! –profirió Yuzuriha.
-S-Solo fue un tanto…i-inesperado-correspondió Ruri algo nerviosa.
-En todo caso, si él vuelve a decir o hacerles algo que las incomode, ¡no se contengan de darle una bofetada!
-Vale, entendido. (Y encantada) –asintió conforme Kohaku, guardándose la última frase para sí misma.
- ¡N-NO CREO QUE SEA NECESARIO LLEGAR A ESOS EXTREMOS! –exclamó la castaña menor alarmada.
-No se preocupen, tienen mi permiso para hacerlo, ¡así que no pasará nada! –levantó Amarylis el pulgar en alto en señal de confianza y aprobación.
- ¡E-ESE NO ES EL PROBLEMA!
-Bueno, en todo caso será mejor que continuemos-detalló esta, haciendo caso omiso de la última frase de la castaña menor, y entonces añadió enérgicamente- ¡Todavía he de mostraos vuestra habitación!
Tras cruzar un par de miradas entre ellos y soltar un corto suspiro de resignación, el grupo siguió a Amarylis, quien les mostró por fin la ubicación de su habitación. Después de darles un corto ¨tour¨ por las ¨facciones¨ del cuarto y repetirles que solo tenían que llamarla en caso de que la necesitarán, la revoltosa Amarylis dejó al fin solos a sus queridos visitantes.
Al terminar de desempacar e instalarse a comodidad en la habitación, el grupo de amigos decidió ir a disfrutar de la playa cercana al ryokan.
- ¿Sombrilla?
- ¡Listo!
- ¿Toallas?
- ¡Listo!
- ¿Bloqueador solar?
- ¡Listo!
- ¿Bolso?
- ¡Listo!
-Bien, creo que ya tenemos todo lo necesario-asintió conforme Chrome tras comprobar con el fortachón las cosas que llevaban-Pero… ¿no crees que es un poco exagerado que lo lleves todo tú, Taiju? –comentó este con una gota en la nuca ante la ¨curiosa¨ apariencia del otro ahora mismo.
- ¡Ja, ja, no hay de qué preocuparse! –exclamó con energía y confianza el grandulón, mostrando una gran sonrisa- ¡PUEDO CON TODO ESTO Y CON UNAS VIENTE COSAS MÁS! –se golpeó este el pecho en señal de su resistencia.
-Ah sí, eso te lo puedo asegurar-afirmó Senku con una expresión entre petulante y cómplice.
(Ah cierto, los experimentos)-al caer en cuenta de esto, la expresión de Chrome cambió a una de cómica condolencia. De no ser por el fuerte lazo de amistad que sabía que los unía a ambos, uno bien podría creer que el peliblanco explotaba al fortachón.
-Disculpen la espera-al oír la voz de Yuzuriha a sus espaldas, los tres chicos volvieron sus miradas hacia ella.
La joven castaña llevaba ahora un traje de baño de una sola pieza, de un pulcro color blanco con un par de líneas negras a los lados y unos pequeños lazos de adorno en los lados de la cadera. En pocas palabras: se veía TAN linda…que Taiju casi se cae desmayado por el golpe de humo y calor que le estalló en la cara. Gracias a la ayuda de Chrome eso no pasó, pero aun así Yuzuriha no pudo evitar mostrarse tremendamente avergonzada y feliz al mismo tiempo por la reacción de su novio.
- ¿Um? ¿Tú sola? ¿Y las demás? –indagó Senku sin más, un poco extrañado de que la ausencia de las otras dos chicas.
- ¡Ah, sobre eso! –reaccionó por fin esta ante su frase-Al parecer todavía no logran encontrar una cosa que trajeron, así que dijeron que nos adelantemos.
Senku levantó una ceja por un instante, mostrándose curioso y algo confuso por la petición de las dos hermanas, pero aparte de eso y el suspiro de resignación de Chrome, no hubo más palabras en el asunto. El grupo de amigos no tardó más de diez minutos en llegar a su destino, y mucho menos en escoger un puesto entre la arena. Una vez abierta y firmemente hundida la sombrilla sobre la arena, una manta se colocó bajo esta a modo de ¨suelo¨ y ¨asiento¨, y entonces se dejó sobre esta el resto de las cosas.
Nada más terminar esta acción, el joven peliblanco se sentó sin más bajo la sombrilla, y ante las miradas de sorpresa de sus compañeros (quienes ya habían empezado a aplicarse el protector solar), sacó de su respectivo bolso un libro.
-Am, ¿Senku…?
- ¿Um?
- ¿Q-Qué haces? –preguntó incrédulo el castaño flacucho.
- ¿No lo entiendes con solo mirarlo? –pronunció el científico con simpleza, sin siquiera levantar la vista del escrito.
(Este tipo…)-no pudo evitar decir Chrome en sus pensamientos.
Cuando Senku pensó que ya lo habrían dado por caso perdido, una mano le sorprendió al arrebatarle el libro de entre manos.
-OYE-al oír esa reconocida voz en conjunto con dicha acción inesperada, el joven peliblanco volvió instintivamente su vista hacia atrás…solo para confirmarse lo que ya se intuía.
-Yoh, leona. Como siempre, se te da bien aparecer en el momento adecuado-saludó este con una sonrisa de lado y un tono un tanto ladino.
-YA TE HE DICHO QUE PARES DE LLAMARME ASÍ-gruñó ella con clara molestia, retomando una posición erguida a la par que le pasaba el libro ¨decomisado¨ a Chrome.
La leona llevaba ahora una camiseta blanca (bajo la cual uno podía suponer que llevaba su traje de baño), mientras que su hermana lucía ahora un lindo bikini violeta con un patrón de pequeñas flores blancas y un pareo a juego amarrado en la cintura. Al notar ese detalle, Chrome se sonrojó. Al verlo así, Ruri también se sonrojó. Y al estar nerviosos por la reacción del otro, ambos apartaron rápidamente su mirada hacia otro lado, apenados a más no poder.
Ignorando por completo la acaramelada escena entre los otros dos tórtolos a su lado, Senku preguntó a Kohaku:
- ¿Y bien? ¿Se puede saber qué era eso tan importante que estaban buscando con tanto esmero?
En respuesta, Kohaku solo mostró una amplia sonrisa orgullosa…antes de mostrarle a este lo que venía aguantando a sus espaldas.
- ¿Una pelota de playa? ¿Es en serio? –expuso Senku en un tono entre sarcástico, incrédulo y ligeramente decepcionado.
-Venir a la playa sin una pelota de playa, es como salir a comprar sin la billetera-declaró ella sin más.
El joven científico abrió instintivamente la boca para refutar su frase, pero no pudo decir nada al darse cuenta de que en realidad no podía combatir contra esa lógica.
-En todo caso…-la figura de ella hizo sombra sobre él y con voz firme y decidida le dijo-…Este es momento para divertirnos, ¿te quedó claro?
Al ver la determinación en su rostro, Senku no pudo más que desviar su mirada hacia otro lado, colocarse una mano tras la nuca y soltar un corto suspiro antes de pronunciar con resignación:
-Está bien-Está bien. Participaré.
Conforme (y contenta) con su respuesta, Kohaku retomó su postura erguida y esbozó una gran sonrisa satisfecha.
- ¡WOOOOOOH, SENKU POR FIN ACCEDIÓ A METERSE AL AGUA! –exclamó Taiju muy emocionado.
-Ah, será mejor aprovecharlo antes de que cambie de idea-profirió Chrome divertido.
- ¡OH, CIERTO! –al darse cuenta de esto, el fortachón levantó repentinamente al peliblanco y ante la mirada sorprendida de los demás lo colocó sobre su hombro cual saco de papas.
- ¡H-HEY! ¡AUN NO ESTOY-! –el grito desesperado del científico no pudo terminarse siquiera, pues el grandulón se tiró al agua con él aún aguantado, causando en el proceso una mini ola de buen tamaño.
Unos instantes después del forzado chapuzón, las cabezas de los dos amigos salieron del agua.
-TE DIJE QUE NO ESTABA LISTO AUN, GRANDULÓN CABEZA DURA-gruñó Senku claramente molesto, y aunque sabía que era una acción en vano, no pudo contenerse sus ganas de darle un golpe en la cabeza a su compinche (quien solo sonrió y rio con camaradería).
Al momento, el resto del grupo corrió hacia la orilla de la playa.
-Chicos, ¿estáis bie-? –las palabras de Kohaku se quedaron mudas al ver la ¨curiosa¨ realidad que tenía frente a sí.
El pelo de Senku, el cual siempre estaba en alto y que por su coloración le hacían parecerse a un vegetal…al mojarse se había ¨desinflado¨ cual rueda de auto y ahora yacía para abajo. No era realmente algo fuera de lo común, de hecho, el pelo del propio Taiju estaba alborotado por el agua, pero el ver expresamente el efecto de la misma sobre el pelo de SENKU…fue un tanto…
-Pffft…-diablos, ya no podía contenerla más-… ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA!
Cual detonador de una bomba, sus potentes carcajeadas sirvieron para hacer explotar las que el resto de sus compañeros estaban aguantando.
-Aaaaah, sabía que esto iba a pasar…-dijo Senku sin más.
- ¿P-Por eso era que evitabas mojarte? Y-Y yo que p-pensaba que, pffft, e-era simplemente que n-no sabías nadar-comentó Kohaku como pudo entre el dolor y la casi falta de aire por las fuertes carcajadas.
-Nah, es solo que es un dolor de cabeza tener que secarlo después. Si no lo hago bien hay partes que se quedan para abajo, y eso sí que da lugar a una escena muy ¨graciosa¨-expuso el peliblanco con simpleza, aburrimiento y ligera resignación mientras levantaba una de las hebras de su mojado cabello.
(Me gustaría ver eso)-pensaron inevitablemente todos los demás (menos Taiju, quien, por su falta de risa y comentarios al respecto, parecía conocer de antemano todos estos detalles).
Al acercarse a la orilla y llegar por fin al punto de que podía pararse sobre la arena, el joven científico examinó su camiseta y profirió fastidiado:
-Rayos, esto no lo tenía planeado.
La había traído consigo porque era una de sus camisetas favoritas, sin embargo, sabía muy bien que su tela no era idónea para mojarse, pues se volvía más pesada y en vez de ser fresca, le empezaba a dar calor. Él ya se había imaginado que esta clase de situación en la que por fin accediera a meterse al agua se daría, pero esperó poder tener tiempo de quitarse la camiseta antes de eso. Lastimosamente, cuando eres un ser al que le persigue la mala suerte ocasional, tus planes están condenados a no salir siempre como tú esperas.
Tras soltar un corto suspiro resignado, el joven peliblanco se quitó la camiseta y la exprimió parcialmente para quitarle el exceso de agua que había absorbido y para que así no empapara mucho cuando la colocara junto a su bolso. Al descubrirse por completo la tersa piel que la camiseta estuvo escondiendo, y complementarse con el ¨nuevo¨ estilo de peinado que ahora lucía, la mirada de Kohaku se clavó inconscientemente en él y sus mejillas empezaron a tomar un ligero color rojizo.
- ¿Um? –alarmada por ese simple sonido y el instintivo levantar de su mirada hacia ella, la rubia giró rápidamente su vista hacia el otro lado.
- ¡S-Será mejor que te seques un poco para poder ponerte el bloqueador solar! –detalló esta con una energía casi demasiado exagerada, lo cual hacía notar ligeramente los incontrolables nervios que trataba de reprimir en su interior.
- ¡Oh cierto! Taiju-kun no te dio ni tiempo para eso-recordó Yuzuriha y enseguida se fue a buscar la toalla de Senku.
- ¡Ah! A nosotras también nos falta ponernos, Kohaku-recordó también Ruri y con un gesto de mano, le indicó a su hermana que se le acercara para ayudarla a ponérselo.
-Okey-asintió ella y sin más dilación acudió al lado de su hermana.
Mientras que Senku se secaba con la toalla sentado bajo la sombra de la sombrilla, las dos hermanas terminaron de ayudar a la otra a ponerse el bloqueador.
- ¡Yosh! ¡Pues a nadar se ha dicho! –exclamó Kohaku con energía y en un rápido movimiento se quitó su camiseta blanca, revelando así su traje de baño.
Era un simple bikini de color azul oscuro con bordes blancos, pero le quedaba tan bien que casi parecía que este había sido hecho expresamente para ella (sobre todo porque…realzaba de buena forma sus encantos físicos). Senku (quien había levantado ligeramente la mirada ante la exclamación de esta) se había detenido automáticamente en su tarea de secarse, quedándose con una expresión casi de en shock. Sus ojos bien abiertos no paraban de mirarla (siendo esto tan obvio que cualquiera podría darse cuenta si tan solo le diera la suficiente atención) y entonces… ¡tic!
…Como si de un switch se tratara…una curiosa ¨casa de campaña¨ le saludó desde su bañador…
- ¡IIIGGHHH! –gritó por lo bajo alarmado mientras se apresuraba a ocultar a su ¨visita¨ con la toalla y trataba de controlar el extremo rubor en sus mejillas.
Senku miró a su alrededor apresurado para ver si alguno de los demás lo había notado, pero por suerte, todos ellos ya habían corrido hacia el agua. El joven científico no pudo más que dejar escapar un largo y pesado suspiro de alivio.
-En momentos como este…desearía que mis hormonas siguieran muertas…-quejó este incómodo y apenado en un murmuro tan bajo que apenas y sí se oyó a sí mismo, mostrando su rostro un sonrojo que, aunque controlado, era de un profundo e innegable color rojo.
Aprovechando este momento de ¨soledad¨, el peliblanco dio lo mejor de sí para calmarse. Cuando su ¨visita inesperada¨ por fin se fue, este se dispuso a terminar de secarse y aplicarse el bloqueador solar. Logró terminar justo a tiempo para cuando los demás empezaron a pedirle a gritos que volviera al agua. Sin poder (ni querer realmente) evitarlo, Senku esbozó una media sonrisa y dio al aire un simple ¨Ya-Ya, ya voy¨ antes de reunirse con ellos.
Como era de esperarse, Kohaku les propuso jugar a la pelota y todos, aceptaron (aunque puede que uno fuera más a regañadientes que los demás). Después de estar un BUEN rato jugando, el grupo de amigos regresó a tierra a descansar.
-Uff, sí que hace calor-dijo Chrome abanicándose con la mano-En estos momentos mataría por un helado.
-Ah, justamente estaba pensando en eso–correspondió Ruri.
-Um, no es mala idea-asintió Yuzuriha-Si mal no lo recuerdo…creo que había un chiringuito por aquí cerca. Así que sería bueno ir allí a ver si tienen.
- ¡AH, ENTONCES YO IRÉ POR ELLOS! –exclamó Taiju con energía, levantando la mano en alto cual niño que quiere responder una pregunta en clase.
-Normalmente estaría de acuerdo contigo, grandulón…pero lamento decirte que tengo el acertado presentimiento de que si tú vas por ellos…se te van a caer en el camino-expuso Senku sin más, cruzándose de brazos.
-Ah-pronunció este por inercia al caer en cuenta de ello y entonces bajó un poco su ánimo.
-B-Bueno, yo podría ir con él…-propuso Yuzuriha para tratar de animarle.
-Ummm, no sé~. Creo que aun así estos correrían peligro…aunque ahora en otro sentido-profirió el peliblanco entre un tono y sonrisa ladina.
- ¡SENKU-KUN! –gritó la castaña enojada ante la descarada insinuación de su amigo.
- ¿AH? –solo pudo decir Taiju al no entender a qué se refería este exactamente.
-E-Entonces, ¿qué tal si decidimos quienes van con un juego de piedra, papel y tijera? –intervino Ruri algo nerviosa.
-Mah, está bien-correspondió simplemente el científico con cierto aburrimiento.
El grupo de amigos formó un círculo y dijeron todos a la vez:
- ¡Piedra, Papel o Tijera!
Todos miraron entre sí lo que habían sacado y entonces Chrome comunicó:
-Cuatro papeles y dos piedras. Lo cual quiere decir…-el castaño flacucho hizo una pequeña pausa dramática antes de mostrar una gran sonrisa y declarar con voz divertida-… ¡que les toca ahora ustedes hacer de recaderos~!
Senku y Kohaku miraron con incredulidad sus puños cerrados que los declaraban como los innegables perdedores de la partida.
-Senku, ¿tu mala suerte es contagiosa? –preguntó la rubia cómicamente incómoda.
-No tengo ni la menor idea-correspondió el peliblanco con simpleza, pero su tono fue igual al de su compañera.
Después de resignarse por el resultado del juego y tomar nota de los sabores de helado que sus (demasiado sonrientes) amigos pedían, Senku y Kohaku pusieron rumbo al chiringuito. No tardaron más de diez minutos en llegar a su destino, pero al nada más llegar, pudieron notar que el lugar estaba casi completamente abarrotado.
-W-Wow, ¿qué habrá aquí que sea tan bueno? –no pudo evitar indagar Kohaku, curiosa y algo intranquila por la situación.
Senku miró más detenidamente a la multitud y entonces se dio cuenta: la mayor parte de los que estaban ahí…eran chicas.
(Tengo un mal presentimiento sobre esto…)-pensó el científico con incomodidad.
Y como si el pensamiento fuera lo único que necesitara para hacer realidad su mala suerte, vio a una molesta conocida figura salir del interior del chiringuito con una nevera colgándole del hombro y despedirse muy ¨cariñosamente¨ de algunas chicas lindas que parecían dispuestas a seguirle.
(UGH, LO SABÍA)-pensó este con un desagrado visible en su rostro.
Con tal de evitar ¨encontrarse¨ con el baboso, Senku estuvo a punto de aguantar a Kohaku y decirle que mejor iban a buscar el helado a otra parte, pero desgraciadamente, el maldito castaño alto se dio cuenta de su presencia antes de poder hacerlo.
- ¡Kohaku-chan! –saludó este con una alegre sonrisa, corriendo a reunirse con ellos.
- ¡T-TÚ! –expresó Kohaku, sorprendida de encontrarse con este aquí y ahora mismo.
Fastidiado por el tan esperado y no tan querido giro de los acontecimientos, Senku repasó rápidamente con la mirada la figura del castaño que se acercaba: a pesar de que acababa de salir de un ¨establecimiento¨, este solo vestía unas bermudas negras con patrones de flama rojo, una gorra parecida y unas chancletas negras. No lo había notado antes (porque sinceramente no le importaba en lo más mínimo ese detalle), pero su piel estaba ligeramente bronceada, lo cual complementaba de una curiosa forma su visible y bien formada musculatura.
Como si acabara de recibir un pinchazo, de repente, Senku se sintió consciente de cuán flacucho y pálido era. Incómodo y molesto por ese fugaz pensamiento que no lo que quedaba para nada, el joven científico se giró de medio lado hacia la dirección contraria y se cruzó de brazos. Este hecho no pasó desapercibido por parte de Mozu…quien no pudo evitar esbozar una maliciosa sonrisa complacida…la cual se aseguró de borrar inmediatamente antes de quedar frente a Kohaku.
- ¿N-No deberías estar trabajando en el ryokan? –indagó esta algo intranquila.
-Ah, eso-señaló entonces al chiringuito a sus espaldas-Este lugar también le pertenece a la familia de Amarylis. Así que cuando no tengo trabajo que hacer en el ryokan, me mandan para acá.
-A-Ah, ya veo…-solo pudo decir ella. Normalmente le respondería más cortante a este, pero debido a que ahora mismo sus palabras eran transmitidas sin ningún tono o mensaje ¨coqueto¨ en el proceso, no lograba hacerlo.
-Ejem-tosió falsamente Senku en pos de hacer notar su presencia casi olvidada en la escena-Perdona por interrumpirte el rodaje, surfista, pero tenemos una tarea importante que hacer-declaró este con un tono pesado y mala cara.
-Oh, ¿necesitáis algo? –inquirió el mentado cordialmente, haciendo (a propósito) caso omiso del desagrado del peliblanco.
-La verdad es que veníamos a comprar unos helados-pronunció Kohaku involuntariamente, antes de que Senku tuviera siquiera tiempo a decirle a este que ¨no era asunto suyo¨.
- ¡Vaya, mira que coincidencia! –exclamó Mozu en un tono (quizás demasiado) alegre y tomó en manos la nevera que llevaba colgando-Justamente el jefe me acaba de pedir que saliera a vender estos-y tras abrirla parcialmente preguntó- ¿Y bien? ¿Cuáles quieren?
- ¡N-No-No, esto…! -Kohaku se fue a negar (le resultaba incómoda la idea de recibir los helados por parte de este), pero el joven castaño la interrumpió antes de pudiera hacerlo.
-Créeme. Les saldrá mucho mejor comprármelos a mí que allí dentro-expuso este con una sonrisa amable.
Y como si sus siguientes palabras fueran secreto de estado, Mozu miró a su alrededor, se acercó un poco más a Kohaku y escondió parcialmente su boca tras el dorso de su mano para decirle en un cómplice tono bajo:
-Aquí entre nos: allí están más caros que una pelota firmada por Michael Jordan-siendo sus palabras cómicamente serias.
Aunque se contuvo, Kohaku terminó por escapar una corta risita divertida. Ante su reacción, Mozu mostró una contenta sonrisa…y a Senku le empezó a dar un tic sobre una ceja.
- ¿Y bien? ¿Cuáles quieren? –repitió afable el castaño.
-Ah, pues…
-Tres de vainilla, uno de chocolate, uno de fresa y uno de menta-respondió Senku por ella, aunque lo hizo de una forma muy brusca y seca, tanto, que sorprendió un poco a Kohaku.
-Tres de vainilla, uno de chocolate, uno de fresa y uno de menta–repitió Mozu como confirmación y entonces, esbozó una simple sonrisa y asintió-Vale, entendido.
Sin decir más, el castaño alto buscó en la nevera los respectivos helados y cuando ya los tuvo todos en mano, se los dio.
-Serán 1200 yenes.
Kohaku fue a sacar su monedero, pero para su sorpresa, Senku se le adelantó y los pagó (aunque la cara con la que le entregó el dinero a Mozu era de todo menos una agradecida). Mostrando una cordial sonrisa que no dejaba adivinar qué era lo que en ese momento pensaba, Mozu dijo:
-Gracias por su compra-y tras guardar el dinero en su bolsillo, se despidió con un simple-Nos vemos.
El joven castaño se fue por el camino contrario por el que ellos tenían que regresar, pero aun así Senku no paró de mirarle feo hasta que lo perdió de vista. Extrañada por el actuar del chico científico, Kohaku le preguntó si le pasaba algo, pero este simplemente lo negó y le recordó que los demás los estaban esperando.
Cuando llegaron con los demás y contaron el por qué se habían demorado tanto, el grupo se puso incómodo por un momento, pero pronto hicieron el hecho a un lado. Total, no se iban a quedar con las ganas de comer helado solo porque el que se los vendió era Kumewa Mozu. Sin más dilación, todos empezaron a degustar sus respectivos helados, excepto Senku, quien miró fijamente al suyo con cara de pocos amigos por un largo instante…antes de ponerse a comerlo con demasiado furor.
-Unas horas más tarde-
- ¿Are? ¿Y Senku? –preguntó extrañada Kohaku al no verlo alrededor.
-Ah, dijo que ya estaba muy cansado, así que iba volver antes al ryokan-le explicó Yuzuriha.
- ¿¡EEEEHHH!? ¿¡AHORA!? –exclamó esta desconcertada- ¡Pero si ni falta tanto para que nos vayamos!
-A-Ah, ja, ja, ya sabes: así es él-solo pudo decir la castaña en su defensa, con una cómica gota de sudor sobre su nuca.
-Donde Senku-
Después de darse un buen baño, cambiarse de ropa y secarse bien el pelo con su secadora, Senku decidió salir un momento al exterior del ryokan a tomar un poco de aire fresco…pero para su desagrado, volvió a encontrarse con quien menos quería ver en ese día…
-Vaya, hola de nuevo-le saludó simplemente Mozu.
A juzgar por su ropa (la cual era prácticamente la misma, solo que con una camiseta negra incluida), el castaño alto acababa de llegar, lo cual indicaba que hasta hace poco seguía trabajando en el chiringuito de la playa. Senku no tenía intención de devolverle el saludo…y al parecer Mozu tampoco la tenía para decir algo más. Haciendo caso omiso de su existencia, Mozu pasó por su lado con la intención de seguir su camino hacia la entrada de empleados del ryokan…
- ¿Qué esperas ganar?
…pero las repentinas palabras de Senku le hicieron pararse en seco a mitad de camino. Volteándose ligeramente hacia atrás, Mozu miró por un momento al peliblanco por encima del hombro…y tras esbozar una simple sonrisa preguntó:
- ¿A qué te refieres?
¨Tsk¨-chasqueó la lengua Senku con clara molestia. Mira que tenía que tener coraje para jugar a hacerse el desentendido ahora.
-Solo digo que si sigues incordiándola…créeme, ella terminará dándote una paliza-expresó sin más el científico, con una expresión y tono conocedor.
-No me molestan las chicas fuertes…-aclaró el castaño con simpleza…y entonces, se volvió hacia este con una enigmática expresión y le preguntó con un extraño tono de curiosidad-… ¿Y tú? ¿Qué esperas conseguir a estas alturas?
- ¿AH? –pronunció Senku por inercia, siendo su tono en plan ¨ ¿De qué rayos estás hablando? ¨.
-Creo que es un poco tarde para tratar de tomar de vuelta lo que en un principio no quisiste tomar.
Al ver el rostro atónito que mostraba el peliblanco ahora…Mozu no pudo evitar esbozar una oscura sonrisa complacida.
-Eres el chico que le gusta, ¿no? –el silencio sepulcral de la sala y la expresión seria de este, le bastaron de respuesta-Pero la rechazaste…y eso la hirió mucho.
Nada más eso…Senku sintió que se le formaba un nudo en la garganta. Aprovechando la tensión creciente en el aire, Mozu continuó diciendo:
- ¿Sabes? Ese día en el karaoke…Kohaku-chan lloró tras cantar una canción. Corrió al baño para que no la vieran…pero aun así era imposible no notar en sus ojos el rastro de las lágrimas. Al parecer…le dolió tanto acordarse de sus sentimientos por ti, mismos sentimientos que tú pisoteaste…que…no pudo contenerse.
Con cada palabra que se clavaba con dolorosa firmeza sobre su mente, Senku oprimió sus puños con cada vez más y más impotencia, y agachó su rostro lentamente. Sabía que la había herido, hasta la había visto llorar, pero…el saber de esa verdad hasta ese momento desconocida…le hizo sentir sobre sí mismo un nuevo peso muy distinto a la vez anterior.
Regocijándose grandemente por la reacción de este a sus palabras, Mozu decidió encestar por fin el golpe final. Y entonces…inclinándose más hacia él…le susurró con astuta malicia al oído:
-Así que, dime…aun después de todo el daño que le has hecho… ¿crees que tienes el derecho de retenerla junto a ti?
…Su pregunta…no obtuvo respuesta alguna…aunque, bueno, tampoco es como si la esperara…
Al retomar su postura erecta, el castaño le dedicó una última mirada a la patética apariencia del peliblanco, y sin más, retomó su camino hacia la puerta, dejando atrás en el olvido a su derrotado ¨rival¨…
N.A: ¡DIOS-MÍO!Puede que ustedes no lo hayan visto, pero he tenido que pasar por UN MONTÓN DE COSAS para por fin terminar esta parte de la historia TT o TT. Tareas universitarias, un bajón de ánimo, señorita Musa que se va de vacaciones, una montaña rusa emocional, señorita Musa viene y que se vuelve a ir, sueño de día, apagones por doquier, y etc., etc., etc. Uff, en realidad tenía planeado publicar esta parte a inicios de este mes…pero todo lo anterior me retrasó los planes TT x TT. Ejem, en todo caso: gracias por leer hasta el final de este testamento por fanfic XD. Disculpen si les resultó muy largo, pero como quería incluir TODO lo que tenía en mente para esta primera parte…como que se me fue la mano, je, je. En fin, sin nada más que decir: ¡espero nos leamos pronto (o al menos en este mismo año)!
P.D: Por cierto, aquí les dejo un par de datos curiosos y aclaraciones sobre detalles de esta parte de la historia:
Boy scouts-también conocidos como los ¨niños exploradores¨, son (en palabras simples) un grupo de educación juvenil con el propósito de enseñar a los niños y adolescentes diferentes valores morales con el objetivo de se desarrollen a futuro como ¨buenos ciudadanos¨. Están presentes en casi todo el mundo y llevan a cabo varias actividades, entre las cuales se destacan las relacionadas con la naturaleza (como aprender a acampar, pescar, hacer fogatas, etc.). Y si aún después de leer esta definición sigues sin tener bien en claro lo que es un boy scout: mira a Russell de la película UP o a Isabella de Phineas y Ferb, o mejor… ¡BÚSCALO EN LA MALDITA WIKIPEDIA, POR DIOS!
Ryokan-tipo de alojamiento tradicional japonés. En pocas palabras: es como la versión entremedia entre un hotel y un hostal. Es (supuestamente) uno de los alojamientos favoritos de los turistas en Japón. Y los protas de anime siempre vienen para aquí cuando toca el episodio de aguas termales XD.
Okami-es como se refiere a la gerente del ryokan. Generalmente es la dueña del mismo o la esposa del dueño. Su función principal es esperar y atender a los huéspedes, al igual que atender todas las actividades relacionadas con el ambiente exterior al ryokan (negocios y demás cosas de adultos responsables). Tradicionalmente, tanto este puesto como la posesión del ryokan pasan de generación en generación dentro de la familia que lo lleva; pero aquí entre nos…la verdad es que Amarylis no tiene muchas ganas de heredar el local ^ o ^.
Nakai-san-se refiere a una camarera, quien también sirve de asistente en el ryokan. Su deber es encargarse de las habitaciones y auxiliar al huésped cuando este lo necesite. Debe siempre mostrarse amable y mantener un buen carácter para no agobiar al viajero (¡no vaya a ser que este vaya sin pagar!).
Futon-cama tradicional japonesa que consistente en un colchón y una funda unidas. Son plegables y deben ser ventilados al sol regularmente (o si no wakala o_O).
Kumewa-el apellido que le inventé a Mozu es en realidad un anagrama de la palabra ¨mewaku¨, la cual significa en japonés ¨molestia¨.
