Porque demonios escribí de estos dos hasta ahora cuando todo el hipe por ellos ya pasó? No sé, apenas me dieron las ganas e inspiración y no me quise quedar con las ganas.
Conozco al personaje de Constantine, e visto sus series, películas e incluso e leído comics de él pero aclaro que el Constantine de aquí es una adaptación más personal, se cuánto mide Constantine y su edad pero eso será cambiado para este fic asi que si algo no les cuadra de la historia probablemente sea una modificación personal, está historia puede o no ubicarse dentro de la línea de las películas animadas pero realmente no hay un momento exacto donde ponerla así que bien puede considerarse algo completamente aparte.
Por fa no me acuses de zoofilia, bestialismo o parecido y mejor culpa a DC por andar antojando con sus parejas.
Advertencia: sexo explicito, rudo y con tal vez cariño. Pareja inusual humano/híbrido de animal, extraño coito y biología animal durante el acto, palabras malsonantes, celos, agresividad, chantaje etc, nunca confíen en algo echo por mi a las 4 de la mañana, eso es peligroso.
Si esto no te a espantando, bienvenido/a seas ya puedes leer.
Ah cierto, una gran fuente de inspiración de este oneshot fue otro parecido titulado "el brujo cobarde" lo encuentran en el foro 'amoryaoi', fue muy decepcionante ver qué aparte de la joyita ya mencionada solo había otras poquísimas historias de estos dos en español y bueno era mi responsabilidad aportar un mísero gramo al ship y vuala.
El abrigo cayó al piso y casi al instante Constantine le siguió cayendo al sillón completamente agotado.
Exhalo el humo del cigarrillo en turno y comenzó a relajarse en la intimidad de su departamento después de un largo trabajo de exorcismo.
El último demonio que había regresado al infierno le había puesto demasiadas trabas, huyendo y poseyendo continuamente a otros para que Constantine perdiera tiempo localizadolo pero después de tres eternos días donde comió poco y durmió aún menos por fin lo regreso al averno de dónde provenía.
Ahora se tomaba su primer y merecido descanso en semanas, el último mes parecían haberse puesto todos los espíritus y demonios de acuerdo para salir a pasear a la Tierra y joderle la vida un rato al rubio.
Por al menos las últimas tres semanas apenas y había pisado su apartamento durmiendo más en hoteles de paso y taxis ya que apenas vencía o calmaba a un demonio o espíritu enseguida debía partir al siguiente caso, como ahora, por el momento descansaba aprovechando que apenas eran cerca a la una de la mañana pero apenas amaneciera debía partir, el siguiente demonio ya le esperaba.
El cigarro se terminó y Constantine sin cuidado lo dejo caer en su abrigo sabiendo que por todo el trillón de hechizos de protección que le había puesto este no se incendiaria y en unos minutos el cigarro se apagaría solo y para entonces el ya estaría en el quinto sueño.
O al menos eso creyó pues apenas iniciaba a alucinar en sueños cuando un sonido brusco lo regreso a la realidad de golpe haciéndolo incorporar en alerta, era su puerta la cuál era tocada, no...mejor dicho golpeada con una agresividad que Constantine reconoció y repudio por unos segundos, segundos en lo que la puerta cedió y fue abierta en su totalidad mostrando al invitado indeseado.
Un extraño espécimen humanoide entro buscando a su presa la cual no tardó en encontrar sentada en el sillón de la sala y sobándose la cabeza.
—Eres un maldito dolor en el trasero 'Rey Tiburón'
—Dolor en el trasero en el que te va a dar mañana al despertar, rubia.
Constantine hizo un gesto de desagrado tanto por el apodo impuesto por el otro como por lo mencionado por este.
—Maldición ¿no puedes posponerlo o algo? —. Pregunto con esperanza el hechicero.
—Si fuera tan fácil no estaría aquí, ahora ven y cumple tu palabra.
Constantine escucho claramente cada palabra dicha por ese estúpido tiburón parlante pero realmente su cuerpo estaba casi en su límite; definitivamente no podría cumplir, lo sentía por ese enorme espécimen pero está vez, pasaba.
—Hace apenas un mes o menos que lo hicimos King, cuando cerramos el trato quedamos que sería solo en tu celo "el cual puede pasar años sin aparecer" pero mágicamente desde que lo hicimos por primera vez se presenta con mayor frecuencia, ¿qué vez es ya está? ¿La cuarta? ¿Quinta tal vez?
—Es tu culpa —. Respondió king shark con gracia.
—¿Disculpa? —. Contesto Constantine con incredulidad. —Yo e cumplido con mi parte al pie de la letra no me vengas con que es mi culpa.
—Pero sí lo es querido Johnny —. El rubio arrugó el entrecejo con molestia ante el apelativo causándole gracia al híbrido. —Mi ciclo reproductor se sigue activando porque tú no has quedado preñado aún.
—Se que dije esto hace poco pero ¿DISCULPA? Por si no te has enterado soy un humano masculino ¡Yo no me puedo embarazar! Es más ni siquiera conozco un maldito hechizo o conjuro que pueda hacer eso.
Constantine había abandonado el cómodo sofá para estar ahora frente a ese imponente espécimen, aún cuando su cuerpo gritaba por descanso, además que aunque no lo admitiría nunca, a veces la enorme altura del otro si que lo intimidaba, de pie se sentía un poco mas seguro.
—Por supuesto que lo sé no soy idiota pero eso no quita que mi cuerpo quiera seguir intentando reproducirse contigo —. El hechicero giro los ojos con hastío antes de agregar: —Recuerdame, ¿Porque carajo hago esto?
Constantine no espero a que el otro le respondiera simplemente se giro y camino hasta su nevera, buscando algo de comida pero como era de esperarse, estaba vacío; solo con algunas latas de cerveza de las cuales el rubio tomo una y bebió casi hasta el final.
—Porque era más fácil que tú aceptarás, Zatanna y la tal Raven me echarían por un portal apenas abriera la boca ¡ni esperar a que aceptarán el trato!
—¡Tienes toda la maldita razón! Ahora dime ¿Porque demonios no hago yo también eso y te mando al infierno u otra dimensión?
King Shark solo río como si aquel hubiera sido el mejor chiste que le hayan contado.
—Porque no tienes tanto poder como para mandarme a otra dimensión y porque odias mandar almas que no pertenecen al infierno, aún.
—Touche mi querido tiburón —. La segunda lata que se acababa de beber fue arrojada detrás del híbrido ocasionando un molesto sonido metálico que no inmutó a los presentes. —Escucha King, realmente estoy jodido físicamente si lo hago contigo estoy seguro que me desmayo antes de terminar, tendrás que buscar a alguien más.
Constantine tomo rumbo a su cuarto quedandosé en la puerta esperando la respuesta del contrario.
—Bien supongo que tendré que buscar a una dama de la vida galante para calmarme, espero no matarla, ya sabes que aveces me pierdo un poco en ese estado y me vuelvo algo salvaje —. King sonrió al ver a Constantine titubear así que siguió con su teatro. —O tal vez acuda a con Zatanna, ya sabes que me gusta hacerlo con seres con magia y si le comento que solo puedo hacerlo con aquellos que pueden protegerse con algún hechizo para no morir seguro que acepta a cambio de que nadie muera, sí eso haré ahora... ¿Dónde recuerdo haber visto la dirección de esa maga?
—Entra —. King Shark sonrió mostrando todos sus puntiagudos dientes ante su victoria y casi ríe al ver cómo el otro arrugó el cejo al darse cuenta que había caído en su treta.
—Mierda, tu me vas a deber una muy grande amigo —. Constantine comenzó a aflojar su corbata hasta arrancarla del lugar donde debe ir y dejarla caer en algún rincón del pequeño cuarto.
—Claro rubia, lo que quieras pero ahora apúrate a desvestir, no tienes idea de cómo mierda me duele la falta de desahogo.
Constantine volvió a bufar molesto, molesto con el dramatismo del otro y por ese estúpido sobrenombre que le había puesto apenas se conocieron.
King Shark observó atento cada movimiento del contrario, como cada prenda cayó al piso y cada pieza fue dejando ver aquel delgado cuerpo que estaba a minutos de ser suyo de nuevo. Vio a Constantine activar el hechizo de "adormecimiento" como siempre, un hechizo que el rubio hacia antes de sus encuentros para mitigar su sensibilidad y soportar el encuentro sin todo el dolor que él pudiera provocarle durante el coito.
—Te tocará hacer la mayoría, ya te lo dije estoy cansado así que al menos sirvéte tu mismo.
King Shark no necesito mayor invitación, comenzó a disfrutar de aquel cuerpo humano con la insana gula que ese rubio le provocaba.
Mordisqueó lento las piernas, lamió todo el abdomen con paciencia, chupo el cuello casi con cariño como si no hiciera unos minutos estaba ansioso por desgarrarle las ropas a John y follarlo apenas lo diviso en el gastado sofá.
Los malos hábitos de años ya eran bastante notorios en el cuerpo humano bajo suyo.
Constantine no era demasiado alto, apenas pasando el uno setenta, era obvio que estaba bastante bajo el promedio de su nación, la mala alimentación que llevo de niño y el mal hábito de brincarse las comidas que tomo desde la adolescencia hasta la fecha eran palpables en su anatomía.
Las costillas eran notorias, no demasiado pero ahí estaban demostrando la delgadez del cuerpo que si no fuera porque el hechicero hace mucho ejercicio -sin quererlo en realidad- durante sus exorcismos esa delgadez sería una vista demasiado frágil pero por suerte los músculos presentaban una tonificación ligera y acentuada que en opinión del mamífero semi-acuatico le venía de maravilla al hechicero.
El humano gimió al recibir la primera mordida del encuentro la cuál gracias al encantamiento solo le daba placer filtrando el dolor para después.
Y tras esa primera, llegó otra y otra más, pronto todo el cuerpo fue cubierto de grandes hileras de dientes que dejaban a propósito su marca en cada rincón del cuerpo humano.
Varias gotas de sangre habían empezado a teñir las sábanas de la cama, nada raro en realidad.
Y cuando King Shark mordió el cuello dejando no solo sus dientes marcados si no un enorme hematoma fue que recordó aquello que tenía atorado en la garganta desde hace un buen rato, burbujeando, queriendo salir y calmar su curiosidad innata.
La pregunta comenzó a formularse en su mente mientras su lengua degustaba aquella sangre maldita del hechicero el cual solo se dejaba hacer y se dejaba guiar por las reacciones naturales de su cuerpo.
—Sabes Constantine, desde nuestro último encuentro me nació una curiosidad por ti.
—¿Ah si? Oh joder... sigue haciendo eso se siente genial.
—Oh si y ¿Sabes que más? E conocido un centenar de amantes tuyos, tienes una enorme reputación hechicero.
El enorme tiburón híbrido bajo hasta dar con la entrada que buscaba donde jugueteo con su gruesa lengua en el orificio, aflojando toda esa tierna carne para lo siguiente, por el contrario su amante había comenzado a gemir más alto que antes pero aún manteniendo el sonido controlado, a nadie le interesa saber que un tiburón le está comiendo el alma con esa lengua.
—De- de que sirve oh tener un cuerpo si no los vas a usar para disfrutar los agh los placeres que se te ofrecen.
La voz cada vez más descontrolada de Constantine eran la melodía favorita del rey tiburón quien cambio su lengua por sus dedos cuidadosamente pulidos para seguir estimulando esa zona.
—Me sorprendió la enorme cantidad de demonios que aseguraban haberse acostado contigo, siendo tu un exorcista eso me suena bastante ¿Irónico?
—Ja esos malditos me daban a beber su sangre a cambio de un revolcón y aún con toda la sangre que bebí no tengo ni el diez que digo diez ¡Cinco por cierto de resistencia que el maldito Superman¡ Apenas y estoy por encima de otros humanos.
Un grito que el hechicero calló mordiendo su mano fue proferido cuando esos dedos comenzaron a rozar todo su interior buscando su próstata.
—El más bocón dijo haber hecho un trato contigo para follar siete días enteros.
—Oh ese hijo de pe...
—Dijo que llegaste a cinco.
King Shark tomo las caderas del hechicero, obligándolo a girarse y ponerse en cuatro para que su magnífico trasero quedará a su total vista.
—Hermosa vista.
Shark volvió a hundir su lengua en aquella apretada cavidad mientras su mano estimulaba el pequeño -a comparación de los suyos- miembro del hechicero. —Sigo esperando tu versión, rubia.
—Joder, ¿En serio me vas a obligar a hablar con tu lengua dentro de mi? —. Una fuerte nalgada seguida de una amenaza de arañarle toda la espalda fue toda la respuesta que recibió del tiburón humanoide, John comenzó a ordenar sus palabras en la mente antes de que esa amenaza se hiciera realidad.
—Si es verdad, todo. Hice un trato con ese maldito demonio a cambio de... No recuerdo a cambio de que mierda era pero el trato consistía en qué si lograba pasar siete días follando con él en el infierno yo ganaba, como dices solo logré llegar al quinto día.
Pero es que joder no pensé que cuando ese hijo de perra dijo "follar siete días seguidos" fuera tan literal, apenas pise -si es que me dejó tocar el piso- el suelo mi ropa fue arrancada y aquello entro en mi para no salir.
Cada hora sin falta debía lanzar un conjuro de sanación para aguantar, sin contar que el infierno es un maldito lugar tóxico para la vida mortal.
No podía tomar siestas para recuperar energías ni tomar alimentos o bebidas porque si comes cualquier cosa del infierno solo lograrás sentir más y más hambre cada vez.
Para el cuarto día mi magia se agotó por completo y solo pude resistir un día sin ella, sin mi hechizo de sanación mi cuerpo sucumbió rápidamente al aire tóxico y las exigencias que eran follar sin descanso, tuve que implorar porque se detuviera y solo se detuvo por que así el ganaba el trato, es un bastardo del que aún quiero una revancha.
Constantine llegó a su límite corriendose fuertemente en sus sábanas bajo suyo donde su cabeza cayó ante el cansancio que le embargo tras su clímax manteniendo solamente su trasero al aire.
—Eres una maldita puta mágica Constantine —. King Shark tomo los rubios cabellos del hechicero jalandolos hasta levantar el rostro a medio dormir del humano. —Hasta tienes el color de cabello de una.
Y Constantine reaccionó por fin de nuevo cuando sintió algo demasiado grueso querer entrar en el.
—No intentarás meter ambos a la vez, ¿verdad?
La retorcida sonrisa que apareció en aquel rostro de filosos colmillos hizo palidecer hasta la médula al hechicero.
—No, no, no, ¡déjame! Dijimos que intentaríamos con ambos cuando estuviera listo y en buen estado.
—¿Que mejor momento que esté? En el que me enteré que por tu cuerpo han pasado más amantes de los que incluso podrías recordar, vamos, tener a mis dos amiguitos dentro tuyo después de albergar hasta al mismísimo Lucifer no será problema para ti.
Constantine se dejo caer completamente en la cama con la esperanza de poder escapar veloz antes del entierro pero sus acciones fueron previstas antes de y el que su cuerpo aún estuviera resentido del cansancio no jugó a su favor en lo absoluto.
King Shark tomo ambas manos de Constantine con las suyas propias manteniendolas fijas a cada lado de la cabeza rubia la cuál giro de lado intentado conectar su azul -casi gris- mirada con aquella otra.
—Casi me muero aquella vez King, hasta los demonios que quieren mi alma se hicieron presentes seguros de que sería mi fin... Tarde dos semanas en poder emitir una mísera chispa de magia y meses para que mi cuerpo y magia se restaurarán por completo, ¿Porque crees que cuido mucho el no quedarme sin magia? ¡Me lleva semanas recuperarla!
Las puntas -que eran lo más delgado- comenzaron a abrirse camino en aquel pequeño hoyo dilatado, abriendo la carne en dos y haciendo que todo el cuerpo humano se contrajera en respuesta.
—Eres un maldito celópata.
King Shark sonrió con prepotencia antes de responder.
—Solo con mi puta favorita.
Y con aquella declaración el enorme cuerpo se dejo caer en aquel más débil, enterrandose tan dentro de Constantine que esté grito y enmudeció al mismo tiempo, sus ojos se abrieron enormemente mostrando su inusual iris aún más visible ante las diminutas pupilas que los adornaban y que apenas recobro la conciencia el hechicero gruño con una mezcla de sentimientos y sensaciones que solo calló cuando su cabeza fue forzada a girar y recibir aquella larga lengua en su boca.
—Esa mierda que hiciste me dolió aún con el hechizo hijo de perra.
Constantine dejo de maldecir cuando sus entrañas comenzaron a ser rozadas por esos falos que apenas y los podía albergar pero que gracias a toda esa estimulación y su reciente orgasmo el placer no tardó en inundarlo de nuevo haciendolo gemir y maldecir a partes iguales.
O al menos así estuvo por largos minutos donde el único movimiento que hacía era echar las caderas hacia atrás para recibir la nueva embestida que lo haría ver las estrellas una y otra vez hasta que lo sintió.
Su carne siendo atacada por aquellos espolones, atorandose en lo más profundo de su ser para no salir cuál si fuera una hembra a la cuál preñar, sintió la punta entrar aún más profundo en él asustandolo cuando claramente sintió como su piel bajo el ombligo se levantó indicando la profundidad de la penetración, y como cereza de su desgracia un espolón se atoro justo donde estaba su próstata estimulando con cada roce toda esa zona.
Sintió la sangre correr por sus muslos cuando su carne cedió al abismal tamaño de aquella cosa que de un momento a otro se hinchó aún más dentro suyo y algo se comenzó a depositar en sus extrañas, algo líquido y caliente que para su incredulidad la sintió golpear sus paredes internas y correrse aún más dentro de el buscando algo que el no tenía, un óvulo.
Incluso comenzó a pensar que estaba alucinando cuando le pareció ver su abdomen ligeramente inflamado y escuchar líquido moverse dentro de el cada que King Shark lo embestia, sí seguía follandolo a pesar de todo.
Pero lo que realmente le asusto fue ser obligado a intercambiar posiciones siendo ahora él el de arriba, más no el dominante; las enormes manos de King Shark le rodeaban por casi toda cintura moviéndolo como si de una pluma se tratará, haciéndolo rebotar una y otra vez contra el , su nueva erección también rebotaba al compás golpeando ambos abdomenes intercaladamente mientras sus ojos se volvían a abrir como cuando esos dos penes entraron en él al sentir como su cuerpo empezaba a dolerle por cada diminutas herida hecha, cada músculo lastimado, como si cada poro de su cuerpo doliera, para su terror sintió como rápidamente su hechizo se desvanecía dejándole sentir todo el verdadero placer y dolor que su cuerpo estaba recibiendo.
Su magia se había agotado.
Y cuando King Shark le volvio a encajar sus colmillos en algún hombro libre de marcas, follandole hasta el alma, con una furia mal contenida por unos estúpidos celos del pasado sintió a su miembro palpitar de nuevo con fuerza y eyacular por segunda vez mojándose el mismo y al contrario de su semilla , disfrutando de ese adictivo placer solo por unos momentos pues para cuando su clímax llegó a su fin, Constantine había perdido.
Se había desmayado, justo como aquella vez.
King Shark siguió embistiendo tan duro y profundo, perdido en su embriagante placer, corriendose un par de veces más dentro de Constantine como si fuera una hembra de tiburón y que por un momento, King Shark realmente lo deseo, deseo con tantas ganas preñar a ese cuerpo ajeno que sus dos penes eyacularon al mismo tiempo dentro del rubio llenando sus intestinos hasta retosar el límite obligando a una parte a salir del orificio, aún siendo penetrado y sellado por la hinchazón en la base del tiburón producto de su reciente orgasmo.
Cuando las cosas -y miembros- empezaron a calmarse, un portal se abrió en medio de la diminuta habitación de dónde emergio una oscuridad tan densa como el que había hecho el portal.
King Shark no se alteró, sabía quién era.
—Felicidades, lograste agotar por completo a Constantine algo que podrás presumir, casi nadie lo a logrado —. Y ahí estaba, con una maquiavélica sonrisa y una extraña bruma oscura rodeandole; el otro que portaba el título de haber dejado fuera de juego al hechicero en la cama, el demonio de aquel trato que un impulsivo Constantine había hecho y que ahora este venía a reclamar.
—Sin tus ciervos demoníacos perturbando su vida los últimos días no lo hubiera logrado. El maldito sucumbió apenas tras un mes de continuos exorcismos y se atreve a decir que no es especial —. El enorme tiburón, acariciaba los mechones de desprolijo cabello rubio del hechicero.
—¿Entonces tenemos un trato?
—Claro, hasta ahora yo e cumplido ¿Qué hay de ti?
—Lo e hecho pero ¿Estás seguro que quieres que "eso" sea la madre de tus hijos?
—No existe nadie mejor para eso.
—Bien, a oídos sordos... Entonces aquí está la poción. Dásela a diario hasta que se acabé, hará que su magia se regenere lento y si tú haces tu trabajo de diario follarlo hasta que su cuerpo no pueda más tienes altas probabilidades de que logres preñarlo con tu magia antigua pero recuerda debe ser antes de que su magia se reactive, si para entonces aún no lo está su magia lo curará y eliminara todo rastro de la tuya en él y tú perderás toda oportunidad de tener tu descendencia, ¿Te quedó claro?
—Bien, vayan a destrozar con confianza que yo me encargo de que al menos por un mes no tenga magia y no pueda ni levantarse de la cama sin ayuda.
El hechicero, completamente inconciente no sabía lo que se le avecinaba apenas despertara.
Extra:
—¿Una semana dices? Será pan comido.
Un joven Constantine inhaló el humo del cigarro expulsando ese mismo humo por la nariz poco después.
—Si ganó me cederas tu lugar en el infierno, si voy a estar ahí por la eternidad al menos que sea en un buen asiento pero si pierdo tienes derecho a joderme la vida como más quieras.
—Bien, como extra... tu olvidarás este trato una vez que toques mi mano.
—Espera, ¿Que?
Las manos fueron estrechadas.
Ñe, que decir... Supongo aclarar cosas?
Sip el demonio con el que hizo trato King era el mismo que follo a Jonh 5 días.
En esta historia me imaginé a un Jonh de entre 27-31 años cuando mucho, en los cómics a llegado a tener hasta 200 así que lo rejuveneci bastante.
Si, algunas cosas dichas por Constantine son canon del personaje, entre ellas acostarse con Lucifer, beber sangre de demonio y vender su alma a diferentes demonios -3 en realidad- pero aquí bien pudiera ser a muchos más, además de que si bien si que se a acostado con demonios no se exactamente con cuántos así que puede que haya exagerado con la cantidad para está historia.
El demonio del trato es de mi total autoría.
Cuando Constantine hizo aquel trato de 7 días rondaba los 17-21 años de edad, si pensé en todo, según.
Y como dato perturbador, los 'miembros' de los tiburones (si son dos) tiene un grosor de entre 5-7 cm CADA UNO y un largo de chan chan chan...30-40 cm ahí se los dejo de tarea, releerse la historia con estás medidas en mente :)
Creo es todo igual cualquier cosa que se me haya pasado pueden resaltarla.
Nos leemos pronto.
Bye-bye.
