Fic
Reto Albert Oficios
22 de Junio - Mesero
Inspirado en la Canción de Guns N Roses
Dulce niña mía
Por Mayra Exitosa
Quise encontrar un trabajo y también que dejaras de trabajar, verte afligida por el gasto, por la comida y por lo que podíamos alcanzar, quise ser quien te protegiera ahora que estabas vulnerable, con trabajo, conmigo y con todos los problemas que solían pasar, no podía saber lo que iba a suceder, trabajando de lavaplatos de ocho horas, me pasaron a horas extras para ser el mesero del lugar, ahora no solo eran unas monedas, sino el horario entero para laborar, me importaba si con eso te podía comprar, un vestido nuevo o una hermoso chal, que cubriera tu precioso cuerpo cuando no estuviera contigo, si te daba frío siempre había querido ser quien te abrazara y besara hasta poderte mi amor entregar.
Las bebidas que servía y las luces del restaurant, me mareaban en sueños ajenos que no lograba recordar, cenas lujosas y copas brillantes me daban escenas muy lejanas con risas de hombres elegantes y finos en otro alejado lugar, llegar a casa agotado del trabajo no era extraño últimamente pasaba con mayor continuidad, ver tus lágrimas de angustia porque no llegaba, me dejaba en el limbo, definitivamente no sabía que esperar, tus brazos me cobijaban la lluvia me había empapado y estabas segura de que me querías secar, quitándome la ropa, desnudándome tu misma, pero tu ternura no esperaba lo que podía despertar, eras tan ingenua y yo todavía disfrutando de lo que no podía dejar pasar.
Ir al trabajo lavar y servir era un relajo que quería seguir, si con ello podía recordar cosas que no sabía si contigo las viví, me encontraba sirviendo copas y una botella lleve a la mesa, el hombre alzo la cabeza y me vio fulminante con una mirada paralizado, de su piel blanca a un verdoso azulado, me dijo otro nombre, me hablo abrazándome y yo solo en mi mente deseaba regresar a nuestra cama tomarte de nuevo, ajustarte en mi pecho y estremecerme en tu cuerpo una y otra vez y es que ese hombre me decía cosas y mi cabeza giraba, más lo único que podía ansioso pensar era la noche de lluvia en que mojado llegue a nuestro preciado hogar, te tome gustoso porque me amabas, me acariciabas y ese hombre que ahora me conocía me estaba diciendo en mi interior que de ti me iba a separar.
No quiero irme, no quiero dejarla, ella es mía, ahora es mi mujer y ella me ama, nos hemos dado tanto placer que ya nadie podría separarnos, o tonto pensamiento inútil fue, cuando mi cabeza entre giros te volvía a ver, no eres mi niña, eres mi mujer, no eres aquella a la que yo quería, eres a la que amo y a la que le di todo mi ser, quiero que dejes de ser mi dulce niña, porque ahora solo eres mi mujer, todavía amándote como lo hice, me entregue en cuerpo y alma cuando te tome, eres ahora a quien siempre querré.
¿A dónde he de irme? ¿A dónde has de llevarme? que pueda rectificar que ella es mía y yo soy el hombre que la hizo su mujer, el que sabe que el amor se encuentra en ese pequeño cuerpo cálido y necesitado de mi ser, ¿A dónde has de llevarme? que ella me espera ansiosa a que llegue, porque quiere cobijarme, quiere ser ella la que me abrigue y yo quien se quede en su cuerpo completamente dentro hasta el amanecer, quien se despierte a su lado y que nada le falte, quien le dé lo que nadie pudo jamás darle, que la haga sonreír y no la deje llorando, ella es mía y yo solo quiero entregarme, porque ella quiere cobijarme entre sus brazos y yo la he de amar aun con mi cabeza hecha pedazos.
¿A dónde has de llevarme? Que pueda convertirme en el hombre que ella necesita para poder continuar amándonos en la noche que llegue, en la lluvia que me empape y en su cuerpo que me entregue hasta el final.
FIN
Gracias por ´continuar leyendo y comentando cada historia, cada capítulo que con detalle transmito para que leas e imagines junto conmigo
Continuaremos con más historias de Albert y Candy
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
