Disclaimer: Tengo que aclarar que los personajes no son míos, como todos saben, pertenecen a la mente prodigiosa de la Sra. Meyer. Yo solo juego con ellos, intentando que ese juego los entretenga a ustedes.

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Algunas palabras o frases en este Fic están colocadas en cursiva, cuando esto pasa es que se está utilizando otro idioma. Al desarrollarse esta historia es los ., es de suponer que todos hablen Ingles y es por esto que las cursivas se refieren a las personas que hablan en Español.

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Para Recordar: Si estoy publicando esta historia y tú leyéndola, es porque hemos sobrevivido a "TODO", en el 2020, el Año de la Rata. A la Pandemia más grande conocida hasta ahora, y lo digo así, porque el resto de las Pandemias que han atacado a la Humanidad solo pudimos conocerlas por las referencias históricas y el COVID-19 ha llegado a nosotros mientras transitábamos esta aventura llamada "Vida". Si has perdido a alguien, realmente lo lamento. Si fuiste de los que nos contagiamos y sobrevivimos, o de los que han sobrevivido ilesos, entonces "Celebra la Vida".

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Dedicatoria: Durante mi viaje y mi periodo de cuarentena que duro varios meses, estuve en Colombia. Barranquilla y Bogotá.

Esta historia se la dedico a dos personas, Andrea (te quiero mi muchachita) y Nestor (para ti, aunque nunca la leas), quienes me vieron aquellos días frente al computador y de una forma u otra me incentivaron para seguir, mientras me "refugiaron" en su casa. Gracias.

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Capítulo 20

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Confianza Ciega

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Lucas: Oye Chaparrón. ¿Sabías que la gente sigue diciendo que tú y yo estamos locos?

Chaparrón Bonaparte: ¿Que tú y yo estamos locos, Lucas?

Lucas: ¡Figúrate!

Chaparrón Bonaparte: No les hagas caso. Oye Lucas.

Lucas: Dígame Licenciado.

Chaparrón Bonaparte: Licenciado.

Lucas: Gracias, muchas gracias.

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Diálogo entre Lucas y Chaparrón Bonaparte.

Personajes creados por Roberto Gómez Bolaños "Chespirito"

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This ain't a song for the brokenhearted

No silent prayer for the faith departed

And I ain't going to be just a face in the crowd

You're going to hear my voice when I shout it out loud

It's my life

It's now or never

I ain't going to live forever

I just want to live while I'm alive

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Esta no es una canción para los corazones rotos

No es una oración silenciosa para los que han perdido la fe

Y yo no voy a ser solo una cara entre la multitud

Vas a escuchar mi voz cuando grite bien alto

Es mi vida

Es ahora o nunca

No voy a vivir para siempre

Solo quiero vivir mientras siga vivo

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Bon Jovi – It's My Life

(Si aún no han notado que amo a Bon Jovi…)

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Quince minutos tardaron Irina y Ángela de regresar de los Sanitarios.

Ni Tanya ni Bella pasaron por alto la tardanza. Ambas interrogaron con los ojos a las mujeres y mientras Ángela desestimo con su mano las posibles preguntas y volvió a colgarse del cuello de Jasper, Irina solamente encogió sus hombros sin dejar nada concluyente para Tanya, hablarían en casa sin duda, y Bella no se quedaría así, que va.

—Cuéntame —fue lo primero que dijo Bella al subirse al auto y arrancar.

—¿Contarte qué? ¿En números romanos?

No te hagas la loca Ángela Christian —la acoso Bella.

—¿Cual loca Bella? No tengo nada que contar.

—Aaaa si, como es que te pasas 15 minutos en un baño con Irina Denali y resulta que no pasa nada.

—Pues yo estaba en lo mío y ella en lo suyo.

—Ángela, así como tú me conoces, yo te conozco y sé que algo te traías con ella y puedo apostar un ovario a que le sacaste todo, te conozco carajita.

Me saliste Pitonisa, pues.

—Aquí la única con complejo de Bruja eres tú. Y sigues haciéndote la loca.

—En serio no pasa nada, o es que no confías en mi Swan.

Bello giro por un segundo la cara y luego volvió la mirada al camino.

—Confió en ti, siempre ha sido así, es por eso que no entiendo porque no me cuentas.

—Pues sigue confiando en mí, yo no te voy a fallar.

—Pero no me contaras lo que hablaste con Irina, ¿verdad?

Ángela miro a su amiga y Bella volvió a girar para mirarle por un par de segundo y luego volvió a la Carretera.

—No, ves, no lo harás.

—Todo a su momento, Swan —dijo Ángela—. Todo a su momento.

~0~

Un par de días después, la Casa Cullen seguía igual.

No aparecieron más mensajes, no hubo nadie en actitudes sospechosas.

Bella y Ángela trataron de hacer vida normal, aunque de normal no tuviera nada.

Bella –que estaba preocupada por el trabajo de Ángela– le pregunto si no estaba preocupada por su Consultorio. Ángela le dijo que no había problema, que había dejado en sus Pacientes con Colegas que harían un buen trabajo y cuando Bella se preocupó por qué no tuviera un sueldo mensual por la falta de empleo, prácticamente se rio en su cara y dijo textualmente "el dinero de los Abuelos se reproduce más que las plantas de cocaína de Pablo Escobar".

Y cuando Bella le pregunto en que ocupaba su tiempo, ella le dijo que estaba tratando a sus nuevas Pacientes favoritas, Bella supuso que una de ellas se trataba de Lizzy, pues Ángela y Lizzy se tomaban juntas una hora de la tarde dando vueltas por el Rancho y Bella no dudaba de que en cada paseo su amiga analizaba el comportamiento de la niña y no dudada en dar tic y consejos tanto a Bella, como a Edward y hasta los Abuelos de la niña que vinieron a visitarla para llevarla a su tour de compras.

La segunda Paciente pues tenía que ser Bella, no había nadie más a quien Ángela le gustara analizar.

Y ese análisis, o más bien la serie de preguntas cotilla que aplicaba Ángela era realizado justo cuando Bella, Lizzy y Edward volvían de su cabalgata matutina.

Porque si, después de aquella primera cabalga, se había vuelto una especie de costumbre que los tres hicieran lo mismo después de las clases de Lizzy.

Bella había mejorado en aquello de controlar su cercanía con Edward y hasta la fecha sus sensaciones y deseos estaban casi, casi, bajo control… casi.

Fue esa tarde en particular después de su cabalgata y cuando todos estaban terminando el almuerzo, cuando Jasper se presentó en la Casa Cullen para saludar a la familia.

Alice se llenó de irritación cuando vio como Ángela corría a los brazos de Jasper, y ya que no podía estar en la Ofician por las últimas remodelaciones, prefirió ir a su cuarto. Por su parte, el cobrizo, con ceño fruncido, solo espero que la efusiva Psicóloga terminara con el saludo, el formal saludo de Bella y las risas de Lizzy cuando Jasper le hizo cosquillas mientras la saludaba.

Los amigos no se habían visto desde que Jasper se despidió apresuradamente aquella noche de la cena y por más mensajes que hubieran intercambiado en su ausencia, no era lo mismo. Edward lo requería en casa y no entendía porque de estas ausencias prolongadas, ¿no había acabado ya con las investigaciones que estaba haciendo? Total, Bella ya estaba en el Rancho.

Ambos hombres se saludaron muy formalmente –cosa que no era normal en ellos pues habían sido amigos toda la vida– y Edward aún con evidente molestia invito al rubio a su Estudio sin esperar a que Bella le ofreciera ni siquiera un vaso de agua.

Cuando Jasper cerró la puerta del Estudio vio como Edward tomaba asiento en el gran sillón, Amo y Señor de la de la casa decía su actitud y su amigo que lo conocía bien sonrió ante la actitud del cobrizo.

—Mi Padre solía llevarme a los prados cuando decía que me había portado mal, sabía que sacaría su cinturón y me daría tres y solo tres correazos, mientras me decía las extractas razones por las cuales había metido la pata —relato el rubio, aquellas experiencias de la infancia—. Cuando me llamaba para esas ocasiones temblaba, todas y cada una de las veces. En cambio, tú Abuelo era el que se sentaba allí, queriendo dar una Cátedra de moral y buenas costumbres, a él jamás le temí.

El labio superior del cobrizo se movió, aguantando una sonrisa que quería producirse por los recuerdos que le inspiraba Jasper.

—Lo mandaste a la mierda —dijo—. Y más de una vez.

—Y cada vez mi Padre me reto, pero sé que estaba orgullo de que pudiera decirle lo que se merecía al viejo.

—Extraño a tu Padre.

—No más que yo. Fue el mejor Padre que se puede pedir y lo perdí demasiado pronto —dijo Jasper, esbozando una sonrisa triste—. Pero no puedo decir que extraño al viejo y dudo de que mucha gente lo extrañe.

—Tenía sus cosas —lo defendió Edward.

—¿Quieres que te repita lo que diría Rosalie?

Edward hizo una mueca, sabía muy bien lo que pensaba Rosalie del Abuelo.

—Lo sabía. Bien… ¿porque tu actitud de dueño de la situación, hermano?

—Te parece poco el que te ausentes tanto tiempo por quien sabe qué razón. ¿Dónde carajo te has metido?

—Tengo negocios fuera del Estado, eso lo sabes.

—Oye sí, pero los negocios jamás te habían tomado tanto tiempo.

—Me pase un muy buen raro buscando a Bella, no fue fácil y eso consumió mucho de mi tiempo personal.

—Y te lo agradezco —aclaro el cobrizo—. Lo sabes. Pero mientras estabas fuera aquí las cosas daban sus vueltas.

—¿Qué culpa tengo yo que tu familia sea como una ruleta rusa?

Edward volvió a sonreír.

—Tienes razón. Te extrañe. En serio tenías que tardar tanto, hermano.

—Acabo de llegar y he venido de inmediato —mintió descaradamente—. Casi que bajo del avión en marcha.

—Eso te lo crees tú.

—¿Para qué tanto me necesitas?

—Para todo. Primero, este hombre Emmett McCarty, ¿es verdad lo de sus credenciales? Me pone nervioso que alguien que no sea de mi confianza pase tanto tiempo en el Rancho.

—Es de la confianza de Bella, según tengo entendido.

—¿Eso debe dejarme más tranquilo? —preguntó con una de sus cejas levantada—. Puede y digo, puede que Bella haya cambiado sus actitudes, pero de allí a traer a un tipo a casa.

—¡Alto! ¡Alto! ¡Alto! Don Perfecto Nro. 2, porque ya sabemos que el viejo carcaman era Don Perfecto Nro. 1. Estas diciendo que le estas dando un mínimo de confianza a tu Mujer.

—¿No es lo que querías? ¿Que llevara la fiesta en paz?

—Es que la última vez que estuve en este Estudio me dijiste que no sabías si podías volver a convivir con ella. Y Edward, estemos claros, tú no eres de esos que dan segundas oportunidades.

—Hablas como ella o como Rosalie.

—Tal vez estoy comprendiendo que algunas mujeres son más sabias que los hombres.

—¿De sabios o de idiotas?

—De sabios, yo no me considero un idiota y menos te considero a ti.

—Jasper, ¿crees de verdad que debemos confiar en todo lo que diga Bella? ¿En su cambio?

—¿No confías ahora tú? ¿O sigues viviendo el infierno de antes? —dijo el rubio enarcando una ceja.

Edward lo miro, habían sido amigos desde niños. Amigos y confidentes uno del otro. La única vez que no hablo con él, que se separaron y no se vieron por semanas, fue cuando termino su relación con Alice. Jamás quiso hablar del tema y él lo respeto. Así como él había respetado su decisión de mantener el matrimonio con Isabella y continuar con aquel pacto.

Siempre habían sido sinceros uno con el otro, eso no había cambiado.

—No —contesto al final—. Ciertamente no ha sido el infierno que vivía antes. Ella ha… cambiado. Es una Madre dedicada, es una mujer cordial con el Servicio y conmigo…

—¿Contigo? —Oh, lo que Jasper estaba notando de su amigo.

Edward miro a su amigo fijamente.

—Ha sido... cordial.

—Cordial… ahora lo llaman así —susurro el rubio la última parte.

—¿Que?

—Nada hombre, que me alegro que tu vida haya mejorado por lo menos.

—Debo asumir que tú también le has creído a este cambio.

—Oh si, se lo creo. Y para demostrarlo, aquí tienes —Jasper saco de su portafolio un fólder que entrego a Edward—. La vida entera, con pelos y señales de Emmett McCarty. Familia honorable, rico por nacimiento, notas sobresalientes, recomendaciones por donde ha pasado. Esta más limpio que la pistola de un Soldado cuando pasa inspección el Comandante.

Edward tomo el fólder y vio una tras otra las recomendaciones que Jasper había recopilado sobre McCarty, pero ninguno de aquellos papeles le decía de donde y como se habían conocido él y Bella y la clase de relación que ambos llevaban y eso lo irritaba profundamente.

—Una gran adquisición de Rosalie entonces, tendremos suerte de tenerlo acá.

Jasper noto el desagrado en el deje de la voz de su amigo y sonrió por su actitud.

—Sí, así es. Y también me tome la libertad de investigar sobre su semental, Samson, un gran caballo, su pedigrí es el correcto, las yeguas de Rosalie parirán campeones.

—Me alegro por ella —dijo Edward, con una sonrisa que más parecía una mueca—, la cría de esos animales ha sido su sueño de toda la vida.

—Pues puedes estar tranquilo, Bella ha traído a un gran Entrenador.

—Bien… bien —dijo Edward se perder su ceño fruncido.

—¿Es para esto para lo que me requerías? —interrogo el rubio.

—Sí, eso me interesaba mucho y también lo de la Aseguradora.

—¿La Aseguradora? —pegunto extrañado.

—Sí, llamaron para hacer un montón de preguntas, no solo de la Oficina sino del Rancho y es extraño porque los seguros están por separado.

—¿Que preguntaron? —preguntó tratando de disimular el nerviosismo que había nacido de las palabras de su amigo.

—De la seguridad del Rancho, de que, si estábamos seguros de que teníamos cobertura total, de las armas que podían utilizarse para la seguridad, un sin fin de estúpidas preguntas.

—¿Y tú que les respondiste? ¿Diste esa clase de información?

—No —contesto extrañado el cobrizo—. No tengo que contestar esas preguntas Jasper, ni a los Federales les diría cuantas armas tenemos por acá y yo siquiera tengo idea de lo de la cobertura, eso lo sabes tú, por eso los envié contigo, les di tu número, ¿creí que te llamarían?

—No, no me ha llamado nadie —dijo Jasper, sospechando que esto no era ninguna Aseguradora y alegrándose de que su amigo aún fuera un desconfiado en su fuero interno—. No te preocupes, si me llaman lo arreglare todo.

—Sí, contaba con eso.

—Bien —dijo Jasper, mientras por su mente pasaban gran cantidad de ideas, que incluían una posible intervención a los teléfonos del Rancho y la Oficina, nada era demasiado en este instante—. Como imaginas tengo un montón de cosas que arreglar gracia a mi ausencia, así que me despido.

—Bien amigo, gracias por venir tan pronto —le sonrió—. Espero que no vuelvas a perderte así —bromeo.

—No, no volverá a pasar, hay mil cosas por hacer por aquí, no estaré muy lejos de este Rancho de ahora en adelante.

Edward se levantó de su asiento y tomo la mano de su amigo despidiéndose.

Fue cuando Jasper tomo el pomo de la puerta y estaba dispuesto para salir, cuando su mente le dijo que debía darle alguna clase de ayuda a su amigo, si es que como él pensaba lo necesitaba.

—Edward.

—Si —dijo el cobrizo mirándolo fijamente.

—Son amigos, Bella y Emmett McCarty, se conocieron hace años y según lo que supe, y me lo confirmaron, son como hermanos. Bella lleva una excelente relación con los McCarty. Son solo amigos.

Y con esto abrió la puerta y salió del Estudio.

~0~

Aquella noche Rosalie llego a la Casa Cullen sin avisar y detrás de ella llegaron no solo sus Padres, sino también Kate, Carmen, Irina y Tanya.

Lizzy se emocionó al ver a tantas de sus personas favoritas, porque recordaba bien a las chicas de cabellos dorados y a la Señora Bonita que hablaba palabritas de "Español" en las palabras de Lizzy. A ella también le gustaba cuando su nueva Mami y su Tía Ángela hablaban así, sabía que estaban jugando, porque siempre lo hacían para que nadie pudiera entender de qué hablaban. Lizzy estaba ansiosa por aprender más sobre las palabritas, para tener secretos con su nueva Mami.

La pequeña, que se había convertido en una pequeña juguetona, pasó de brazo en brazo y fue llenada de besos por su propia petición, ante la perpleja mirada de todos los que estaban acostumbrados a la niña tímida, retraída y a veces huidiza.

Bella y Edward sonreían ampliamente ante la evidente mejoría de la niña. Y Bella dio un agradecimiento silencioso a quien sea allá arriba que permitió que cualquier daño que se le hubiera hecho en el pasado no permaneciera con ella.

A diferencia de las veces anteriores, Bella fue saludada con respeto y comprensión y hasta con cariño por parte de las Denali y Rosalie. La nueva relación familiar o esta unión secreta entre aliados convertía a Bella en depositaria de toda la solidaridad.

Mientras que los Patriarcas Cullen apoyaban a su hija menor, confiando no solo en su instinto con respecto a Isabella, sino con la casi convicción que su "Nuera" había cambiado.

Alice por supuesto no entendía como todo el mundo había cambiado la actitud para con esta mujer, ella solo estaba esperando que todos recibieran el puñal enterrándose en sus espaldas, la mierda que arrastraba a Isabella los aplastaría a todos y ella estaría allí, para decirles "se los dije".

Las Denali traían en sus manos varias bolsas de comida y Bella y Ángela se alegraron que esta vez, las visitas inesperadas no las hicieran trabajar de más en la Cocina.

Cuando todos estaban listos para entrar en la casa, un auto se apresuraba por el camino principal. Un gran Jeep, que arrastraba un remolque se abría paso por el camino. Los ocupantes de la casa se miraron unos a otros extrañados, sin saber que otro invitado llegaba.

Y luego, la música, fuerte, identifico a quien venía en camino. Bon Jovi cantaba nuevamente, presentando a quien estaba dando la vuelta a la rotonda.

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This ain't a song for the brokenhearted

No silent prayer for the faith departed

And I ain't going to be just a face in the crowd

You're going to hear my voice when I shout it out loud

It's my life

It's now or never

I ain't going to live forever

I just want to live while I'm alive

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Ángela, una vez, más salió corriendo arrojándose en los brazos de su amigo, mientras Lizzy se removió en los brazos de su Padre y corrió detrás de su Tía Ángela mientras saludaba a Emmett y sorprendiendo nuevamente a todos, comenzó a moverse al ritmo de la música como lo hacían los dos amigos.

Emmett McCarty estaba de nuevo en el Rancho Cullen y esta vez era para quedarse.

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Wenday 14: Los culpables están allí cerquita, descúbrelos. Felices Fiestas para los Hondureños.

Adriu: Hay que ir descubriendo quienes son verdaderos aliados y los enemigos, todos están cerca. Felices Fiestas para los Ecuatorianos (mi hermano menor, un pedazo de mi corazón está en Quito, gracias por su acogida).

Jade HSos: Aunque no creas los enemigos están muy cerca y hay otros que son cómplices peo que solo son oportunistas. Felices Fiestas.

Felices Fiestas Para Todos.

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