Día 1: Shibari

Def. es un estilo japonés de bondage que implica atar siguiendo ciertos principios técnicos y estéticos, y empleando cuerdas generalmente de fibras naturales.

"En pocas palabras, es la técnica de la atadura segura, sensual, dramática y erótica que está siendo elevada a una forma de arte en Japón." (Master K, The beauty of kinbaku, 2008)

— ¿Ya vienes?— Preguntó Ichigo por medio de su celular. Admiraba por la ventana de su oficina la vista que le ofrecía el rascacielos del cielo nocturno de Tokio, el contraste de las luces de la ciudad que opacaban el cielo hasta volverlo negro, le parecía muy excitante en ese momento.

— Estoy muy cerca— Respondió una voz femenina con un dejo de lujuria—, no puedo esperar para verte.

— ¿Y cómo te has sentido con los 'listones'?— Una erección potente se estaba formando en sus pantalones.

Escuchó la puerta de su oficina abrirse y pasos de tacones acercarse a su escritorio, no le dio importancia, seguramente era su secretaria dejando los últimos papeles del día antes de retirarse. Ella, y todos sus subordinados, tenían la orden de retirarse temprano ese día y todos los viernes. Él decía que era para que descansaran de verdad, pero la verdad era otra...

— De maravilla, Ichigo, espero que pronto lo podamos repetir— Él se dio la vuelta al darse cuenta de que no era su secretaria—. Nel-san, ya se retiró— Dejó sobre el escritorio las carpetas que le había quitado a la pechugona mujer que gustaba de su jefe más de lo debido, aunque no le llenara el ojo al hombre, ni su esposa lo hacía—, me aseguré de ello.

— Bendita sea tu llegada, Rukia...

Ichigo se dejó embriagar por la imagen de su amante, ella era el verdadero motivo por el que enviaba a sus empleados a casa temprano, situación de la que era ignorante su esposa, la aburrida y mojigata de su esposa. Rukia, la mujer con la que compartía una doble vida a espaldas de sus respectivos cónyuges, era la mujer de la que realmente había estado enamorado toda su vida y a la que había iniciado en todas sus verdadera experiencias sexuales, las que valían la pena experimentar. Lástima que no les permitieron casarse, tal vez por la diferencia de edades o de estratos sociales en ese entonces...

Rukia vestía un cómodo abrigo que la cubría hasta las rodillas, pero que tenía mucho movimiento, que desabotonó poco a poco, seductoramente y sólo para él. Debajo del abrigo sólo vestía un elegante, aunque cómodo, juego de lencería, medias de seda sujetadas con liguero y unos tacones rojos que ayudaban a alargar sus piernas, uno de rasgos de Rukia que más le gustaban a Ichigo del cuerpo de Rukia. Sin embargo, por encima de la lencería, atravesando el torso, rodeando sus pechos y ombligo y estimulando el coño de Rukia se encontraban una serie de intrincados nudos en forma hexagonal, nudos kikkou, que hacían su camino hasta su coño.

— ¿No te lastimaron el nawa o los musubime?— Preguntó Ichigo preocupado mientras se acercaba a Rukia a inspeccionar la piel.

— Para nada, seleccionaste un material excelente— Ella pasó su brazo izquierdo por el cuello de Ichigo para obligarlo a bajar a su altura y que él complemento al pasar su mano por la cintura de ella—, aunque él que más me está gustando es el matanawa— Con su mano derecha tomó la izquierda de Ichigo y la dirigió a la entrada de su coño para que comprobara cuan mojada y estimulada estaba por él—, su roce me ha hecho desearte todo el día.

— Me alegro— La mano de Ichigo que permanecía en la cintura de Rukia bajó hasta posarse sobre su glúteo; la otra, aprovechando su ubicación, la usó para estimular su coño con sus dedos y depositó besos ligeros y suaves sobre su cuello para sacarle suspiros y gemidos a la mujer que consideraba suya.

— Ichigo— Se acercó a su oído—, no me quites los musubime— y le rogó como si su vida dependiera de ello—, sólo fóllame.

— Sí es lo que deseas...— Ichigo la tomó de las nalgas, presionó su centro contra su pelvis para que ella pudiera atestiguar el tamaño de su deseo por ella— no me detendré de jugar contigo hasta el amanecer— Con su cabeza le señaló que había preparado más cuerdas.


Por fin sus labios se encontraron en un beso lento pero apasionado antes de llevarla a un diván que tenía en su oficina para descansar cuando trabajaba demasiado.

En este A.U. Ichigo es como diez años mayor que Rukia y la conoce desde niña. Ambos están casados en matrimonios arreglados, aunque nunca le han sido fieles a sus parejas.

Vocabulario:

Kikkou (亀甲): Atadura corporal con formas hexagonales (similares a un caparazón de tortuga) en la parte delantera del torso.

Nawa: cuerda

Musubime: nudo

Matanawa: Atadura que se centra en la parte genital.