Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.
Erasing the Bounds.
Capítulo 19
Edward se reunió con Angèle en su hotel el lunes siguiente.
Angèle había volado a Los Ángeles después de aceptar trabajar con él. Era una chica delgada y rubia, muy linda. Y estaba llena de ideas.
Edward aceptó cada una de ellas y luego le contó las suyas. Trabajaron y decidieron escribir una canción animada y optimista.
Edward le dijo que le gustaría cantar en francés. Ella aceptó, sonriente, diciendo que esperaba un dueto bilingüe.
Edward traía rondando en la cabeza algo que Bella le había dicho cuando se sinceró con él. Bella había dicho: "Quiero una felicidad contigo y voy a luchar por ella." Entonces Edward creó la línea "esta felicidad, si la quiero la tendré."
—Es una canción sobre olvidar y concentrarte en lo bueno…—él explicó.
—Olvidar todo—completó Angèle.
Edward le dijo las líneas que creía sonaban bien pero se sintió estúpido la mayor parte del tiempo, pues Angèle tenía que traducirlas al francés y en realidad era ella la que estaba jugando con las palabras. Edward uso el traductor en un intento por hacer algo.
— ¿Qué tal esto? "Cierra los ojos y olvida que siempre estás solo, olvida que ella te lastimó, olvida que él te engañó, olvida que perdiste todo lo que tenías" y luego la completamos con esto…—Edward tomó el cuaderno y señaló la línea—. "Es simple, sólo sé feliz"
— ¡Se escucha bien!—dijo Angèle, con su acento.
—Bien—Edward sonrió.
Terminaron de escribirla y luego Angèle se dedicó a enseñarle la pronunciación de las palabras, Edward lo encontró relativamente sencillo. Alrededor de las seis de la tarde Edward dejó el hotel y acordaron grabarla al día siguiente.
Edward escuchó la grabación en su teléfono durante el trayecto a casa, tenía que aprender esas líneas.
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No existe sin su opuesto,
Lo que parece fácil de encontrar.
La felicidad existe sólo para complacer, la quiero.
Finalmente empiezo a dudar haber realmente soñado,
Es un deseo que a veces siento, aunque es obligado.
La melancolía está pasando de moda,
No es difícil ser feliz.
La melancolía está pasando de moda,
No es complicado.
Todo, deberíamos olvidarlo todo.
Para creer, tendríamos que olvidar todo.
Jugamos, pero aquí jugué demasiado.
Esta felicidad, si la quiero, la tendré.
No existe sin su opuesto,
Un joven lleno de sentimientos,
El aburrimiento es incondicional,
Puedo sentir la incomodidad de la gente que baila.
Intenta olvidar que estás solo,
Viejos recuerdos como fotografías,
Y si todos te han dejado, ¿qué más da?
Todo, deberíamos olvidarlo todo.
Para creer, tendríamos que olvidar todo.
Jugamos, pero aquí jugué demasiado.
Esta felicidad, si la quiero, la tendré.
La melancolía está pasando de moda,
No es difícil ser feliz
La melancolía está pasando de moda,
No es complicado.
No es difícil ser feliz.
Cierra los ojos y olvida,
Que siempre estás solo,
Olvida que ella te lastimó,
Olvida que él te engañó,
Olvida que perdiste todo lo que tenías,
Es simple, solo sé feliz.
Si lo quieres, lo tienes.
Todo, deberíamos olvidarlo todo.
Para creer, tendríamos que olvidar todo.
Jugamos, pero aquí jugué demasiado.
Esta felicidad, si la quiero, la tendré.
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Las vacaciones de Pascua se acercaban y Edward quería hacer algo lindo por sus amigos. Logró arreglarlo en su trabajo y después de salir de la entrevista para la revista de la que iba a ser portada, le dijo a Tia y a Benjamín que se iba a tomar unas vacaciones.
Ellos aceptaron, no tenían otra opción y comenzaron a adelantar algunos pendientes para terminarlo y dejar a Edward libre por dos semanas.
Mientras se comía un sándwich en su apartamento empezó a buscar destinos paradisiacos y luego encontró uno.
Le mandó la información a Kate y le pidió que lo ayudara a organizar unas vacaciones. Kate aceptó, no tenía otra opción tampoco, y luego le dijo que lo mantendría informado.
Se vistió y luego fue al apartamento de los chicos, era hora de darles la noticia.
Se encontró con Bella en la cocina, se estaba preparando un bagel y le preguntó si quería uno. Edward había comido apenas pero al ver el bagel caliente de Bella no pudo negarse.
— ¿Dónde está el resto?
—Emmett sigue en el trabajo y Rose está en la escuela. Jasper está encerrado en su habitación hablando con su novia.
— ¿Tiene novia?
Bella se encogió de hombros.
—No lo sé pero ha estado teniendo citas con la misma chica.
Comieron juntos, Edward la sentó en su regazo y se alimentaron mutuamente, entre besos cortos. Luego él puso una película y se tiraron en el sillón, él la acostó delante de él y enredó sus piernas con las de ella.
— ¿Estás incómodo?—Bella le preguntó, al ver que no cabían.
—No—Edward la atrajo a él y le restregó su dureza contra el trasero. Bella se rio.
Luego de un rato, Bella se quedó dormida y Edward la siguió.
Rosalie los despertó, lanzándoles un empaque de papas fritas a la cara.
—Despierten—les dijo—. Me las gané en la máquina expendedora del lobby.
— ¿Te ganaste unas papas? ¿Por qué?
Rose se encogió de hombros.
—Algún tonto creyó que la máquina se había quedado con su dinero y no esperó.
Emmett ya estaba ahí, así que Edward fue a buscar a Jasper, jugaba videojuegos en su computadora.
Fueron a la sala y Jasper preguntó qué pasaba.
—Tengo buenas noticias—dijo Edward—. Tengo un plan.
— ¿Un plan de qué?—preguntó Bella, tirándose otra vez al sillón. Lucía tan linda, con su rostro levemente hinchado por su siesta.
—Nos iremos de vacaciones—dijo Edward.
Rosalie chilló.
— ¿De vacaciones? ¡Genial! ¿A dónde?—preguntó Jasper.
—Palaos—Edward respondió.
— ¡Palaoos!—celebró Emmett.
—No sé qué hay en Palaos, sólo he escuchado que hay un lugar llamado Palaos—dijo Rosalie.
—Es una isla—dijo Edward—. Es genial.
— ¿Isla?—dijo Rose—. Genial, podré usar un bikini.
Bella sonreía desde el sillón.
—Palaos—murmuró—. ¡Qué tan genial es eso!
Edward llamó a Alice, ella aceptó la video llamada y parecía haber olvidado su enojo contra Rose y Bella porque después Rosalie se apoderó del teléfono de Edward y se fueron a la habitación a seguir hablando sobre la playa.
— ¡Por Dios! Podremos festejar nuestro cumpleaños en Palaos—dijo Alice.
— ¿No es eso lo mejor del mundo?—dijo Rose.
Alice tuvo que irse porque tenía una cita.
— ¿Y Jasper?—le preguntó Bella.
Alice fingió no escuchar y terminó la video llamada.
—Pequeña cachonda—murmuró Rose.
Durante la cena, Bella y Rose comenzaron a buscar información sobre Palaos. Los chicos pronto se olvidaron de eso y volcaron su atención a las cervezas.
Al día siguiente, Bella y Rose fueron al centro comercial a comprar bikinis.
—Vamos, Bella, hagamos que se note nuestro progreso en el gimnasio—murmuró Rose cuando entraban a la primera tienda.
Compraron bikinis de todos colores y de todos los estilos. Rosalie dijo que sería buena idea comprar ropa de verano.
Bella le compró algunas bermudas y unos trajes de baño a Edward, Rosalie hizo lo mismo con Emmett, ya que ninguno de los dos se mostró interesado en acompañarlas.
Bella compró unos vestidos y Rosalie algunos otros.
—Estoy emocionada. No he estado en el mar desde hace años—dijo Rosalie.
—La última vez que estuve en el mar fue cuando empecé la preparatoria—dijo Bella—. Renée me llevó a sus vacaciones a Cancún con uno de sus novios.
Comieron una ensalada y continuaron con las compras.
Cuando decidieron volver a casa, ya era hora de la cena.
Ni Edward ni Emmett le prestaron atención a la ropa que habían comprado para ellos, musitaron un "gracias" y luego preguntaron qué iban a cenar.
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Durante el resto de la semana, Bella y Rosalie se encargaron de los pendientes y con ayuda de Kate lograron tener todo listo para el viaje.
La escuela estaba por terminar, al menos por un tiempo, y se estaban presionando para entregar todos los trabajos y hacer bien los exámenes del periodo. Fue un alivio que Edward se la pasara trabajando y durmiendo en su apartamento. Bella lo extrañaba pero al menos podía concentrarse en terminar la tarea sin sentir la mirada de Edward sobre ella todo el tiempo, Bella lo miraría de vuelta y luego él le alzaría las cejas y se acercaría y la besaría y luego Bella perdería el hilo de sus pensamientos y no irse a tirar junto a él era difícil.
Charlie aceptó a regañadientes el viaje. No tenía mucho qué decir de todas formas. Edward se haría cargo de los gastos y aunque Charlie se lo impidiera, Bella se iría. Era bueno que Charlie supiera eso.
Bella prometió llamarlo cuando estuviera a punto de subirse al avión y también cuando hiciera escalas y cuando llegara a Palaos. Charlie, en cambio, prometió buscar su celular y después conectarlo.
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Jasper no había llevado a Selena a su casa. No le gustaba llevar a sus citas a casa porque Edward estaba ahí todo el tiempo y no quería que un chico famoso le robara la atención, además, no creía que fuera conveniente que las chicas fueran diciendo por ahí que tuvieron sexo con el amigo de Edward Cullen.
Besó a Selena por última vez y luego tomó sus cosas de la mesa de noche.
—¿Te veo…
—Mañana—aseguró Jasper—. ¿Mañana terminas a las 4, cierto?
—Si—. Ella asintió y no se movió de su lugar en la cama. Su largo cabello café extendiéndose por la almohada.
—De acuerdo. Pasaré por ti—él le sonrió y se ajustó los anteojos.
—Genial.
Jasper salió del apartamento de Selena rumbo a su coche.
Las cosas iban bien con la chica. Fluían y ella no preguntaba muchas cosas, hasta ahora no había preguntado sobre por qué nunca la había llevado a su casa o por qué casi no hablaba de sus amigos.
Aunque si le dijo que saldría de vacaciones con ellos cuando ella le dijo que podían pasarlas juntos.
Jasper se moría por eso. Por vivir con ella durante dos semanas, sexo sin medida durante dos semanas, pero nunca había ido a Palaos y sonaba muy divertido.
Jasper había comenzado a olvidar a Bella. Ya no comparaba a las chicas con ella, pero algunas veces se descubrió a sí mismo comparando a Selena con Lauren.
Lauren era más cohibida, más dulce. Selena era toda apasionada y explosiva, tomaba las cosas con franqueza y era ruidosa… y divertida.
Lauren también era divertida pero Lauren lo hacía pensar demasiado, lo hacía reflexionar, lo hacía encontrar poesía en las hojas de los árboles. Para Selena, las hojas sólo eran hojas, las cosas eran sí o no con ella.
Le gustaba. Era guapa y tenía unas muy buenas tetas, también olía como a canela. Además, era refrescante.
No tenía problemas para expresar lo que sentía o lo que pensaba, decía las cosas en el momento en que las quería y cómo las quería.
Era tiempo de avanzar. Lauren estaba en el pasado, si, había ido a la fiesta de Rosalie a inicios del mes pero… pero seguía siendo el pasado y ni siquiera sabía si iba a formar parte de su futuro.
canción: tout oublier-Angèle feat Roméo Elvis
Muchas gracias por leer (: y por sus comentarios (:
¿Quién me acompaña a la playa?
