Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.
Erasing the Bounds.
N/A: Hope significa "esperanza."
Capítulo 25
Pero sobre todo, el tiempo está lleno de esperanza y el tiempo es infinito.
Jasper había estado en Nueva York por cinco horas ahora.
Llegó a su nuevo apartamento, tomó una ducha y se vistió.
Salió de su casa sintiendo un cosquilleo en su bolsillo. Había algo ahí que pesaba demasiado.
Caminó hasta la estación del metro, luego de rastrear la ubicación en el GPS. Compró un boleto y se apretujo entre las personas, encontró un asiento libre y lo tomó. Hasta que una mujer que cargaba a un bebé apareció.
Jasper se recargó a un lado de ella. El bebé lo miraba y Jasper le sonrió. El bebé le regresó el gesto.
Cuando fue su turno de bajar, metió la mano en el bolsillo y sacó su celular. Siguió las indicaciones caminando y luego se detuvo cuando vio el edificio.
Tenía el estómago revuelto cuando entró y presiono el botón del elevador.
Caminó por el pasillo, doblando en la esquina y luego desandando el camino, pensando en alguna línea graciosa que pudiera decir al tocar la puerta.
Miró el papel. H675. El apartamento de Alice se encontraba a tres puertas de distancia.
Fue hora de doblar en la esquina, lo hizo, pero cuando volvió, se detuvo.
Ahí había un chico. Tocando la puerta de Alice.
Jasper se escondió en la esquina. Sólo escuchó.
La puerta se abrió, Alice saludó, sonriente, un beso, la puerta se cerró, la voz de Alice desapareció en el pasillo.
Que ingenuo había sido.
Con un suspiro, arrugó el papel y lo tiró a la basura.
Era hora de ir a casa.
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Habían pasado dos días desde que vio a Alice. Bueno, desde que escuchó a Alice.
Su primera reacción fue ir a casa, lo cual hizo, y su segunda reacción fue enojarse.
Odiaba que Alice siempre tuviera el poder sobre él. Se pasó las manos por el cabello y luego ordenó una pizza.
Alice no lo llamó, fue bueno que ella no supiera su dirección ni el día de su llegada.
Al segundo día, despertó más tranquilo. Y el mensaje de Bella lo animó.
"Jasper, estás en Nueva York. Todo es posible en Nueva York. Disfrútalo."
Sí, puede que hubiera sido un débil y le hubiera contado a Bella la situación.
Bella tenía razón. Así que salió de su apartamento y caminó hasta encontrar una cafetería en donde pudiera desayunar.
Tenía esperanza, podía con ello. Vivió sin Alice por cinco años y nada malo había pasado. Había tenido citas… que habían terminado mal pero no por eso iba a rendirse. Todo era posible.
Mientras esperaba su desayuno, pensó en las palabras de Bella: "Cuando conocemos a las personas en el "tiempo incorrecto" es porque en realidad esas personas no son las correctas. Nunca vas a conocer a las personas correctas en el momento equivocado, ¿sabes por qué? Porque las personas correctas son atemporales, son eternas."
Bella tenía razón. Todo se trataba de esperar.
Pero Jasper quería arriesgarse y tenía la esperanza de encontrar a alguien. Sabría que la encontraría. Probablemente sonaba desesperado por encontrar el amor, probablemente las personas que no lo conocieran le dirían: "Pasa tiempo contigo mismo, conócete" y toda esa mierda del amor propio pero Jasper estaba bien consigo mismo. Sólo quería probar algo que nunca había probado, quería enamorarse, quería lucir igual de tonto que sus amigos. Bella le había dicho que fuera paciente, que todo llegaba a su tiempo.
Bien, este era él arriesgándose. No siendo paciente. La vida era demasiado corta como para esperar.
—Siempre ves nuevos comienzos todo el tiempo—le había dicho Edward cuando Jasper le dijo que le había gustado la canción que escribió para él—. Eso me gusta de ti, siempre te arriesgas y todo vuelve a comenzar.
Jasper decidió que le pediría una cita a la primera mujer que entrara por esa puerta. Tenía esperanza.
Devoró su desayuno mientras leía en su teléfono y casi había olvidado el asunto, cuando la campana que anunciaba un nuevo cliente sonó.
Miró hacia a la puerta y se rio entre dientes. Era una anciana. Pasaba.
Cuando terminó de comer y esperaba la cuenta, sus ojos se movieron por sí solos hacia la puerta justo antes de que una chica entrara.
Una chica alta y rubia, que usaba un vestido floreado. Le sonrió a la mesera y se sentó en una mesa, lejos de Jasper.
Esta era la oportunidad, miró a la chica y la chica lo miró. De repente, Jasper se había acobardado. Compartieron miradas mientras Jasper pagaba y luego tomó el valor. Tenía esperanza.
Caminó hacia ella. La chica se miró las manos, esperando.
— ¿Está ocupado este asiento?—le preguntó.
—No—ella le sonrió. Y luego Jasper creyó en el amor a segunda vista.
Se sentó. Ella esperó. Luego él dijo: — ¿Quieres salir alguna vez?
— ¿Cómo en una cita?—ella preguntó, con voz suave. Su voz era ligeramente ronca, Jasper se preguntó si tenía un resfriado.
—Si, como en una cita—Jasper le dio una media sonrisa.
—Creí que nunca preguntarías.
Jasper le dio una sonrisa con todo y dientes.
— ¿Es eso un "si"?
—Si—ella sonrió.
Él asintió con la cabeza. Y creyó en nuevos comienzos.
—Soy Jasper, por cierto.
—Jasper—ella repitió.
— ¿Cuál es tu nombre?
—Soy Hope.
Jasper sonrió.
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Bella y Rosalie caminaron hacia la sala. Edward ya estaba ahí junto a Sarah y Emmett.
—De acuerdo, estoy lista—anunció.
Edward la miró y le sonrió, pasando su mirada sobre toda ella.
—Andando entonces—él murmuró mirando a Sarah en sus brazos y luego se la pasó a Emmett—. Tómala antes de que me vomite encima.
Emmett la tomó y la alzó, agitándola. Sarah alzó sus pequeños brazos y pateó.
Rose le acomodó el cabello a Bella y luego fue con Emmett.
—Nos vemos luego—Bella se despidió.
—Diviértanse—respondió Rosalie, con una sonrisa.
Marcus los esperaba. Iban rumbo a la ceremonia de premiación. Era una noche importante para Edward, con tres nominaciones en las categorías principales.
La voz de Led Zeppelin comenzó a sonar con Sweet Home Alabama. Edward subió el volumen desde su celular. Bella estaba usando un vestido corto y dorado, de lentejuelas, con escote y Rosalie le había alborotado el cabello. Edward le había dicho que podría contratarle una estilista, ella dijo que no. Rosalie era suficiente.
Edward vestía un traje, un traje azul, con camisa negra, llevaba los tres primeros botones desabrochados y no usaba corbata.
Bella no se contuvo y lo besó.
Se encontraron con Lynn Davis y se sentaron junto a ella. Lynn usaba un vestido largo y rosa, su cabello lacio y suelto.
Bella miraba a Edward y, literalmente, quería saltarle encima. No podía contenerse más, sus manos picaban por tocarlo y besarlo. Quería pasarle la mano por el cabello y besar sus manos y su cuello.
Lynn la mantuvo distraída durante la noche, Bella lo agradeció. Ella era toda sonrisas y bromas, Bella le siguió el juego y se divirtieron bastante.
Entonces llegó el turno de anunciar la primer categoría en la que Edward estaba nominado, Artista Pop/Rock Favorito, y él se puso nervioso. Lynn se burló de él.
Y Bella lo miró, observando sus cejas y su perfil, observando sus manos pasarse por su pelo, observando sus labios estirados en una sonrisa.
Cuando la presentadora nombró a Edward, Bella abrió la boca, sorprendida y luego sonrió y se puso de pie.
Edward la abrazó, sus dos grandes manos cubriendo su espalda y la besó en los labios. Y luego Edward abrazó a Lynn y se dirigió al escenario.
Lynn Davis rodeó a Bella con su brazo mientras lo veían tomar el premio en sus manos, mientras se giraba hacia el micrófono, deslumbrando a todos, con su sonrisa patentada. Se pasó una mano por el cabello, naturalmente.
Y luego Bella se llenó de amor por él, la sensación onduló por todo su cuerpo y se abrió paso hasta su pecho. El estómago se le encogió y el corazón le latía en la garganta. Estaba expuesta y vulnerable. Abrazó el sentimiento y cuando se sentó luego de que Edward desapareciera por detrás del escenario, su cuerpo aun ardía.
Él llegó y volvió a tomar su lugar. Las manos de Bella temblaban y anhelaban tocarlo. Lo tomó de la mano y la apretó. Edward la miró, sonriente y le guiñó un ojo.
Bella le besó la mejilla. Estaba loca de amor por él, cada parte de su cuerpo, cada parte de su alma estaba en sintonía con él. Murió mil muertes cuando él le acarició el brazo, riéndose de algo que Lynn había dicho.
Bella también se rio, aunque no la había escuchado.
— ¿Estás bien?—Edward le preguntó luego de un rato, mientras veían la presentación de Alison Finlay—. Te has quedado congelada.
—Si—ella respondió.
— ¿Te deslumbro?—él bromeó, con su sonrisa torcida de siempre.
—Si—ella aceptó y volvió a besarle la mejilla, deshaciendo la distancia entre sus rostros, borrando los límites.
Bella ya no tenía que recordárselo, ahora sólo fluía.
FIN
¡Muchas gracias por acompañarme en esta historia y en Mocking The Bounds! Siempre fue muy bueno leer sus comentarios, todavía los recuerdo. Muchísimas gracias por leer y por comentar.
Estoy emocional. Me fue muy díficil escribir el final y, a su vez, despedirme de estos personajes que vivieron en mi mente por tantos y tantos años.
Les dejaré la playlist de Edward por si gustan escucharla, sólo presionen "siguiente" y, como siempre, podrán descargar el pdf en el grupo de facebook, el link está en mi perfil o simplemente lo encuentran como Redana Crisp. Subiré el archivo el 13 de julio.
Otra vez, gracias, gracias y GRACIAS.
