EL QUINTO ELEGIDO
"La tercera señal"
Solo la mano firme de la pelirroja aminoró la explosión del hombre. Aunque, por supuesto, eso no impidió que hiciera notar su rabia a través de sus amargas acusaciones.
- "¡¿Desde hace cuánto lo saben?!" – exigió, con su tolerancia pendiendo de un hilo.
Shaoran no titubeó en contestar con honestidad.
- "Desde hace un par de días antes de nuestra última reunión en el templo Tsukimine".
- "¡¿Y esperaron hasta hoy para informarme de la situación?!" – replicó molesto – "¡Tomoyo es mi hermana!".
- "Lo sabemos" – Lung intervino – "Pero en vista de la identidad del perpetrador y de la naturaleza del asunto que, además involucra directamente al Concilio, Xiao Lang, Eriol y yo tuvimos que coordinar nuevas respectivas disposiciones antes de compartir la información con otros".
La mirada de Touya echaba rayos.
- "¡Yo no soy cualquier persona!" – volvió a reclamar – "¡soy familia y ustedes no tenían ninguno derecho a ocultarme la verdad hasta que se les diera la gana informarme de lo que estaba pasando!".
Kaho afianzó su amarre sobre el empresario antes de que este se abalanzara contra los adolescentes. A su lado, Yukito y Nakuru intercambiaban miradas incómodas, sin expresarlo abiertamente, pero notablemente de acuerdo con Touya.
- "No era nuestra intención, te lo aseguro" – Eriol repuso serio – "Es solo que necesitábamos asegurar ciertas alianzas dentro de nuestra comunidad antes de que algo más sucediera".
Los ojos del moreno también fulminaron al británico sin el menor remordimiento.
- "¿Y qué es lo que han hecho respecto a esa maldita mujer?." – quiso saber – "Supongo que todos estos arreglos extraordinarios que han manejado tan eficientemente ha dado sus frutos y la ex novia de este mocoso está pagando por lo que le hizo a mi hermana".
Eriol volvió a intervenir ante la llaga que evidentemente tocó a todos los involucrados.
- "Aún no tenemos las pruebas necesarias para acusarla" – aceptó con la misma amargura que podía percibirse en la mirada de sus amigos.
- "Pero estamos haciendo todo lo posible para obtenerlas y que finalmente reciba el castigo que se merece" – agregó Shaoran, con una expresión severa que no dejaba duda alguna que lo que más deseaba era obtener justicia.
Touya se sorprendió al encontrar en el semblante del joven chino la misma furia contenida que él experimentaba. Y de alguna manera, eso logró apaciguarlo un poco.
- "Ahora entiendo la ausencia de mis hermanas en esta reunión" – murmuró el joven cruzándose de brazos.
- "Ellas han estado muy nerviosas desde que descubrieron la verdad y conociendo perfectamente cuál sería tu reacción, creímos que lo mejor era evitarles más aprensiones de las necesarias".
Eriol aclaró con tono neutral, pero Touya podía percibir la acusación en su mirada, y antes de que pudiera responderle, Yukito expresó sus inquietudes.
- "Me preocupa que la señorita Narazaki, al seguir creyendo que sus acciones permanecen impunes, decida atacar a Tomoyo o a la señorita Li de nuevo" – repuso sincero.
- "Eso no pasará" – replicó Shaoran con completa convicción, misma que se reflejaba en sus ojos.
- "¿Cómo puedes asegurarlo?" – Yukito insistió sin ninguna malicia, solo preocupación.
- "Xiao Lang, Eriol y yo no hemos dejado nada al azar" – Lung intervino con la misma seguridad que mostró Shaoran – "nuestras medidas dentro y fuera del Concilio son absolutas, de hecho, las dispusimos luego del incidente en Paris, y al enterarnos que era Kaory la responsable de ese ataque hemos podido precisar y concentrar nuestra seguridad donde debemos".
Intentando apaciguar un poco los ánimos, Kaho intervino pidiendo amablemente que explicaran a detalle estas medidas y si había algo en lo que ellos podían colaborar respecto a estas disposiciones.
Shaoran agradeció con la mirada el tacto y la prudencia de la maestra y tomó la palabra para exponer sus garantías de seguridad y contestar a todas las preguntas que pudieran tener.
El joven jefe habló de la sanción impuesta que le impedía a Kaory participar del protocolo cerrado respecto a las investigaciones de la profecía, de la moción impuesta para retirarle cualquier título que la consideraba aliada de su clan y de la pesquisa en marcha sobre el Clan Narazaki para conocer sus movimientos antes y después del atentado a Tomoyo y Mei Ling y averiguar si es que existen otros aliados dentro del Concilio que conspiran contra ellos.
Lung y Eriol agregaron un sentimiento más visceral al comentar sus campañas personales para atacar la reputación y provocar la degradación del Clan de la joven japonesa.
- "Me preocupa que tenga otros aliados dentro del Concilio" – comentó la pelirroja – "intentar colocar medidas preventivas se hace mucho más difícil cuando no sabes de quién cuidar tu espalda".
Yukito asintió ante la observación de Kaho – "Además de que desconocen los motivos de su participación en este ataque contra la señorita Li y Tomoyo".
- "Tenemos en estricta vigilancia a todos los clanes que alguna vez han colaborado con los Narazaki y nuestros secretarios están trabajando para conseguir información de cualquier actividad sospechosa en los últimos 6 meses" – Shaoran explicó.
- "Yo opino que deberían tener en especial vigilancia al Clan Zheng" – sugirió Nakuru – "después de todo, Narazaki estuvo compartiendo información confidencial con ellos para ayudar a uno de los hermanos herederos a casarse con Mei Ling. Quién sabe bajo que términos pactaron agradecer tan valiosa ayuda".
Touya se estremeció lleno de enfado ante la mención de aquel apellido, el cual, casualmente, era el mismo del maldito bastardo que acosaba a Kaho cada vez que podía.
- "El Clan Zheng es uno muy importante en Oriente, su credibilidad es incuestionable y el hecho de que mantengan alianzas exitosas con otros clanes hace difícil que encontremos alguna conexión deshonesta" – explicó Shaoran.
- "Lo que Xiao Lang quiere decir, es que clanes como los Zheng tienen los recursos necesarios y tendrían tendencia a ser más cuidadosos si decidieran involucrarse en alguna actividad ilícita" – aclaró Lung.
- "Aunque por supuesto que ellos encabezan nuestra lista de sospechosos" – Eriol repuso con convicción – "la actitud y los esfuerzos de Yang Zheng por querer casarse con Mei Ling son difíciles de ignorar, mucho más ahora que sabemos que estuvo conspirando con Kaory para lograr su cometido".
- "Extraoficialmente, ¿ustedes creen que la alianza entre ambos se haya limitado a asegurar la mano de Mei Ling o que están fraguando algo más peligroso en contra del Clan Li?" – dudó Kaho.
- "Por ahora no hay pruebas de algo diferente, además de que nunca ha existido una disputa entre nuestras familias; de hecho, el padre de los Zheng falleció junto al padre de Lung, de Mei Ling y el mío cuando a petición del Concilio participaron como mediadores en un conflicto entre clanes que se habían declarado la guerra. Ese incidente fortaleció la armonía y la alianza entre nuestros clanes pues compartían el dolor de aquella pérdida que dejaba a herederos de clanes que estaban prácticamente en pañales" – explicó un poco sobre la tragedia que los unía – "Es hasta hoy que nuestras familias se encuentran en un impase debido a la contienda por la mano de Mei Ling".
- "A pesar de todo, como ya han podido comprobar, hemos sido bastante cuidadosos manejando este asunto" – Lung retomó la defensa del porque no habían desvelado antes la información.
- "Supongo que puedo entender que quisieran tomar sus propias medidas preventivas para sentirse tranquilos" – Touya replicó con molestia – "pero quiero que quede claro que no volveré a tolerar que me oculten algo tan delicado relacionado a mi familia" – esta vez, volvió su mirada acusatoria al joven de ojos azules – "espero que al menos tú, que nos diste aquella vez el sermón "le prometí a Tomoyo apoyarla en lo que fuera incluyendo no ocultarle información importante" entiendas mi posición y no vuelvas a tener esta actitud tan en contra de la base de tu discurso".
Kaho se sorprendió ante la contención que exhibió su novio para ese reclamo, aunque era evidente por la mirada de su amigo inglés que este había entendido perfectamente el título de "hipócrita" que Touya estaba otorgándole. Eriol no pareció molesto en lo más mínimo, de hecho, la amplia sonrisa que mostró la confundió durante un instante al reconocer que era la misma que siempre plasmaba al sentirse complacido de saber cosas que otros desconocían, llevándolo irremediablemente a un momento divertido. Aunque, ciertamente, la discusión que sostenían no encerraba ninguno de esos elementos, el joven parecía creer lo contrario pues respondió de lo más animado.
- "Por supuesto. De hecho, aprovechando este nuevo espacio de honestidad, es el momento perfecto para informarte de un cambio muy importante" – Shaoran lo observó con curiosidad, pues también había notado la misma expresión que confundía a su ex maestra de primaria. Lung, por otro lado, parecía no comprender el rumbo de la conversación y aprovechó la pausa para tranquilamente servirse un vaso con agua – "como sabes, desde hace tiempo llevo felizmente desempeñando el papel de mejor amigo de Tomoyo, pero me temo que ese ya no es el caso" – los suspiros llenos de sorpresa de Nakuru y Yukito se escucharon con claridad – "creo debo renunciar a ese título ahora que ella ha aceptado convertirse en mi novia".
El atragantamiento de Lung con el agua fue el único sonido que se extendió por la oficina del jefe del Concilio de Oriente.
Al menos lo fue por un segundo.
- "¡¿QUE DEMONIOS DICES?!".
En la cocina de su apartamento, Shaoran contenía un ataque de risa a duras penas al recordar el desencajado rostro de Touya Kinomoto y el caos que se provocó después de la revelación de Eriol.
Sin abandonar su buen humor, continuó su labor ordenando la alacena y terminando su relato sobre aquella reunión que había empezado con una tensión palpable pero que, al menos para él, había terminado con un toque de diversión a costa del mayor de los Kinomoto.
- "No puedo creer que Eriol se haya atrevido a hacerlo" – comentaba una incrédula Sakura, intentando dar los últimos retoques a la comida que colocaba en un molde – "mira que soltarle esa bomba a mi hermano, así como así".
- "Yo lo que no puedo creer es que haya salido con vida después de eso" – el joven chino volvía a contener la risa – "pero mentiría si dijera que presenciar el disgusto de tu hermano no fue extremadamente divertido".
- "¡Shaoran!" – la joven reprendió – "fue una suerte que Kaho nos llamara después de pasado el escándalo para advertirnos de la situación y preparar a Tomoyo para el interrogatorio".
Shaoran se limpió las manos con una toalla de cocina y se retiró el mandil sin abandonar la sonrisa.
- "No dudo que la señorita Mizuki lo haya calmado bastante antes de permitir que fuera a exigirle explicaciones a Tomoyo. Lo juro, la paciencia de esa mujer es infinita".
Sakura suspiró, comentando las amenazas que su hermano mayor vociferó en contra de Eriol si este se atrevía a lastimar a Tomoyo de alguna manera. Al parecer, aún no renunciaba a la idea de que el muchacho era todo un "playboy europeo" como había leído en un artículo de periódico cuando recién se filtraba todo el malentendido de que había una relación sentimental entre su hermana y el inglés.
- "Dudo mucho que los chismes amarillistas le preocupen a tu hermano. Él no aceptaría ni al mismísimo Papa si este demostrara algún interés romántico hacia cualquier mujer en su familia".
- "Bien, mi hermano siempre ha sido un poco sobreprotector".
- "¿Un poco?" – repuso incrédulo – "No quiero ni imaginar su comportamiento si en el futuro fuera a tener una hija. Tendremos que elevar una oración por el alma indefensa del que se atreva a cortejarla".
- "Confío en que Kaho mantendrá a mi hermano en su justo lugar si eso llegara a pasar" – la joven asintió satisfecha ante su molde listo para colocarlo en el horno.
- "Vaya, estás muy segura de que tu hermano y la señorita Mizuki terminarán formando una familia".
- "Lo creo. Touya se enamoró de ella cuando era una adolescente y, desde que Kaho regresó a Japón hace años, ninguno de los dos mantuvo una relación seria con alguien más" – replicó, asegurándose de escoger la temperatura correcta – "ahora que han retomado su noviazgo, me da la impresión de que los sentimientos que los unieron la primera vez nunca desaparecieron".
- "Supongo que cuando conoces a la persona indicada simplemente no puedes evitarlo" – la observó con intención, pero la joven seguía distraída con su tarea con el horno.
- "A pesar de que mi hermano no es de los que expresa abiertamente sus sentimientos, mi familia y yo estamos seguros que quiere mucho a Kaho".
- "Es una lástima que no pueda aceptar que otras personas también tienen derecho a enamorarse; le ahorraría muchas molestias" – volvió a reír.
Sakura estuvo de acuerdo - "Y en este caso me temo que Touya va a pasarlo muy mal, pues no creo que Eriol vaya a disimular nada sus atenciones hacia Tomoyo" – comentó, aludiendo a la naturaleza juguetona del británico y a que seguramente iba a importarle muy poco si esas demostraciones de afecto en público hacían rabiar a su hermano mayor.
Con la atmosfera relajante que proporcionaban las tareas domésticas que realizaban, el joven chino aprovechó la distracción de Sakura abrazándola mientras le daba la espalda, haciéndola respingar por un segundo antes de que se relajara contra su pecho.
- "A mí tampoco me molestaría poder demostrar mis sentimientos hacia ti en público, pero honestamente prefiero hacerlo cuando estamos a solas" – susurró en su oído, provocándole un sonrojo evidente – "aunque admito que no tengo la personalidad de Eriol para hacerlo desvergonzadamente, además de que valoro un poco más mi integridad física como para ponerla a merced de tu hermano".
La de ojos verdes soltó una pequeña risa.
- "No creo que mi hermano sea capaz de hacerte daño" – giró sobre su eje para quedar frente a él y enlazar los brazos alrededor de su cintura – "pero si se atreviera a atacarte, prometo protegerte" – repuso bajito, intensificando el tono rojo en sus mejillas.
Sus palabras complacieron sobremanera al muchacho, acostumbrado a que su novia, y él mismo, se expresaran más abiertamente cuando estaban a solas.
Sin pensarlo demasiado, se inclinó sobre el rostro de la joven besando dulcemente sus labios y afianzando su abrazo. Sakura se dejó llevar gustosa, suspirando cuando su novio profundizó sus besos y en un instante la alzaba en vilo para apoyarla en el mostrador de la cocina.
Tomando conciencia un minuto después, Sakura respiró profundo separándose un segundo antes de murmurar con toda la coherencia que podía manejar.
- "Shaoran"- lo llamó bajito, aprovechando que el muchacho depositaba un beso en su mandíbula – "vas.. vas a ensuciarte la ropa" – fue consciente de que aún no limpiaban el área donde se encontraba apoyada, estaba cubierta de harina junto a otras especias y su novio ya se había retirado el mandil.
El aludido soltó una risita y besó con intensidad a Sakura una vez más antes de responder - "Debo estar haciendo un muy mal trabajo si aún puedes ser tan observadora en un momento como este".
Con las mejillas enrojecidas y su cabello castaño acunando su rostro, la expresión de Sakura se distorsionó reflejando inquietud, pero Shaoran volvió a besarla antes de que pudiera replicar.
- "Estoy bromeando, Sakura" – sonrió acariciando su mejilla, pensando por enésima vez esa misma tarde en lo hermosa que lucía ataviada en un mandil, moviéndose por su cocina – "¿Qué te parece si terminamos de limpiar aquí, me hago un cambio de camiseta y preparo una película en la sala mientras esperamos que la comida esté lista?".
Ella asintió, e intentando mantener un aire juguetón, se colgó del cuello de su novio para que este le ayudara a bajar del mostrador y no dar el salto ella misma.
Tiempo después, los jóvenes se acomodaron en la sala aprovechando la soledad que el apartamento de Shaoran brindaba ese día con la ausencia de todos los inquilinos, todos menos la de un discreto Wei que siguiendo las indicaciones de su joven amo, quien le aseguró que no necesitaría de sus servicios, se encontraba descansando en su habitación sin miramientos.
Acostados en el sofá, con manos y piernas entrelazadas, el joven chino se dejó arrastrar una vez más por esa sensación de calidez que Sakura le transmitía con su sola presencia, permitiendo también que esa necesidad de dejar todo a un lado siempre y cuando eso se tradujera en el bienestar y seguridad de ella, le cegaran tanto como su sonrisa.
- "Me parece que hoy regresarás tarde a casa" – aseguró él con un mohín – "hagamos rabiar un poco a tu hermano".
A pesar del triste contexto con el que habían terminado su última discusión, Nakuru intentó mantener la armonía en su relación los días posteriores al incidente. Después de todo, su amor por Yukito y su verdadera identidad era real y algo a lo que aún no estaba dispuesta a renunciar, sin importar las inseguridades que en ocasiones le hacían pensar que quizás el ángel jamás la aceptaría.
Yukito, por su parte, después de la revelación que había tenido en su intercambio con Touya aquella vez que ambos expresaron frustrados sus infortunios con sus respectivas parejas, había doblegado esfuerzos por hacerle sentir a la guardiana que sus sentimientos eran genuinos, al tiempo que preparaba la estrategia perfecta para enfrentar a Yue con sus emociones.
La oportunidad se presentó un sábado por la noche, donde después de una animada cena en el restaurante favorito de la modelo, Yukito decidió regresar a la mansión de los Kinomoto y llevarla al pequeño búngalo que una vez más se convertía en el lugar elegido para tener uno de esos encuentros trascendentales.
El joven maestro se permitió unos minutos de paz y de contemplación al juego de luces que las lámparas en el lugar proporcionaban, y con Nakuru recostada sobre su hombro, suspiró con valor antes de hablar.
- "Tú estás segura de lo que siento por ti ¿verdad, Nakuru?".
Ella levantó la vista con curiosidad ante la pregunta.
- "Por supuesto" - contestó sin pensarlo demasiado.
- "¿Sin importar lo que Yue, con su testarudez, te haga pensar?".
Nakuru sostuvo su mirada curiosa y asintió con honestidad - "Es verdad que no puedo evitar sentir tristeza ante su negativa y en ocasiones tiendo a ser muy pesimista respecto a nuestra situación, sobre todo considerando nuestros últimos encuentros, pero intento aferrarme a la esperanza de que tarde o temprano la fuerza de lo que sentimos prevalecerá sobre su terquedad".
- "¿Amas a Yue?".
Ella no pudo evitar respingar desprevenida.
- "¿Qué?".
- "¿Sientes por Yue el mismo amor que me profesas a mí?".
La mirada del hombre era intensa y Nakuru se perdió en sus orbes color miel por un instante antes de contestar.
- "Por supuesto. Yue y tú son uno solo, por lo tanto, no puede ser de otra manera".
Yukito sonrió con dulzura y girando un poco en su posición, tomó las manos de la joven.
- "He estado reflexionando mucho acerca de nuestra situación y la posición de Yue y creo que puedo comprender mejor la raíz de sus inseguridades" – repuso, ante la inquietud que empezaba a arrebolarse en su interior y que provenía del ángel - "y he llegado a la conclusión de que él nunca ha sido receptor directo de tus afectos y por lo tanto la diferencia que siempre ha podido advertir entre los dos, a pesar de sus propios sentimientos, le han hecho creer que lo que hemos intentado explicarle repetidamente no tiene fundamento".
- "Pero... ¿cómo puede ser eso posible?" - ella arrugó el ceño - "¿Por qué intentaríamos convencerlo con tanta insistencia si pensáramos que podemos separar su existencia de nuestra relación?".
- "Siempre intentaste explicarle la situación en base a mis sentimientos como Yukito, y a pesar de que le aseguraste que su aceptación era absolutamente necesaria para una colaboración exitosa en esta relación, nunca dirigiste a él los mismos sentimientos que siempre me declarabas a mí"
Los ojos de ella se llenaron de un súbito entendimiento para luego pasar a la angustia total ante la posibilidad, juzgando la confesión del maestro.
- "No es tu culpa" – intentó asegurarle, haciendo presión en sus manos apresadas entre las suyas – "Como es normal, asumiste que nuestros sentimientos eran los mismos y que estabas haciendo lo correcto. Jamás imaginaste que una parte de mí se aferraría a la inseguridad de no creer en tus palabras, pues conmigo eras capaz de expresar todo lo que sentías por ambos".
- "Nunca... nunca creí que..." – lo miró con ojos suplicantes – "¿se ha sentido así siempre?" – su corazón parecía hundirse ante la posibilidad.
Yukito sonrió con nostalgia – "No siempre. Sakura, por ejemplo, a interactuado con nosotros de manera efectiva estos años, siempre expresando su cariño por mí y por Yue de una forma que no daba lugar a pensar que hacía diferencias entre los dos; declarando sus afectos por mí y por Yue de una manera que ambos podíamos entender".
Nakuru bajó la mirada sintiendo la punzada de la culpa, no pudo evitar repasar en su cabeza cada encuentro que había tenido con el ángel y el intercambio de palabras respecto al tema de sus emociones. Ciertamente, y a pesar de que en un par de ocasiones demostró su tristeza al encontrarse con la desaprobación del guardián, no recordaba haber hecho afirmaciones constantes de sus sentimientos directamente a él. Toda declaración de confianza y convicción de su amor fue siempre para Yukito, mientras que la situación con su verdadera identidad llegaba al punto de negar cualquier interacción con él hasta que este permitiera una discusión seria del tema Yue-Yukito.
Con pesar, se dio cuenta que había estado descartando el sentir del ángel confiando en que Yukito, quien sí recibía su cariño, era suficiente para los dos.
El maestro alzó el rostro de Nakuru con delicadeza.
- "No te culpes más, por favor. Lo importante es que ahora comprendes un poco más la parte de mí que se siente insegura de nuestra situación" – le regaló la sonrisa que siempre lograba animarla cuando intentaba distraerla de temas más serios - "y ahora podemos empezar a corregir todas nuestras suposiciones" - la miró con intención - "Lo entiendes ¿verdad, Nakuru?".
Ella asintió con determinación tomando una distancia prudencial al tiempo que el maestro suspiraba optimista dejando que enormes alas lo envolvieran antes de revelar a su verdadera identidad.
Un silencio pesado envolvió a ambos guardianes antes de que alguno se decidiera a hablar.
La expresión ansiosa de Nakuru era un total contraste ante el gesto completamente serio de Yue, que como siempre, intentaba reflejar absolutamente nada de lo que en realidad sentía.
La modelo se animó a iniciar la conversación - "Yue... yo..".
"No es necesario que te excuses por algo" - la interrumpió él sin ningún tono en particular, aún un poco aturdido por la forma en la que su falsa identidad prácticamente lo había obligado a hacerse presente - "Yukito tiene buenas intenciones, pero me temo que solo ha complicado esta situación más de lo necesario. No estás obligada a probarme nada".
Ella acortó distancia rápidamente invadiendo el espacio del ángel hasta quedar a dos pasos de su cuerpo.
"¡Te equivocas!" - exclamó con vehemencia - "¡Todo este tiempo he estado asumiendo que mis sentimientos por ti estaban claros, cuando en realidad sólo contribuía a tu confusión!".
La mirada atormentada de la joven le provocó querer darle un consuelo que no sabía cómo expresar - "No debes permitir que los argumentos de Yukito te turben" - intentó de nuevo - "él y yo somos muy diferentes y es perfectamente natural que sea él el verdadero dueño de tus afectos".
"¡Te quiero a ti!" - soltó sin reparos y con intensidad - "Eres Yukito, y Yue... ¡Y eres lo más importante para mí!".
Los ojos de Yue miraron con sorpresa a los marrones, sin poder evitar notar que la joven buscaba en sus pupilas a la persona que amaba, como tantas veces lo había hecho con Yukito, y que en esta ocasión lo convertían a él receptor de sus deseos.
"He sido una tonta. Me avergüenzo tanto de la forma en la que intenté presionarte sin siquiera reflexionar un poco sobre la razón de tu renuencia a aceptarme" - continuó, sin darle al guardián oportunidad de reaccionar - "asumiendo tantas cosas que no hicieron más que lastimarnos a ambos" - tomando valor, dio un paso más alzando una mano hasta su rostro para acariciarlo con suavidad - "Perdóname" - pidió con un dejo de tristeza - "perdóname por no haber podido entender antes cómo te sentías" - se permitió una pequeña sonrisa - "nuestra situación, guardianes, identidades falsas con empleos regulares, dualidad de personalidad, no-dualidad de ellas, es tan especial que asumí que mi encanto natural también había conquistado al frío y taciturno Yue y que este tan solo estaba haciéndose el difícil".
A Yue cada vez le costaba más mantener el desapego con el que había decidido afrontar la situación. El diálogo que Yukito mantuvo con la joven, previo a su enfrentamiento, empezó a golpear la pared que había levantado desde que fue consciente del plan de su falsa identidad. Y por supuesto que conocía de antemano las intenciones del maestro, después de todo no había nada que alguno de ellos pudiera pensar que se mantuviera oculto para el otro, por lo que con confianza pensó que no habría nada que pudiera quebrantar su resolución de no creer en teorías absurdas acerca de sus propias emociones.
Estaba claro que esa auto imposición empezaba a caerse a pedazos con cada segundo que mantenía su interacción con la modelo.
El guardián se hundió en el silencio mientras su mente era un caos, sintiendo la calidez que desprendía la menuda mano de Nakuru sobre su rostro.
- "Creo que... tus sentimientos por Yukito te hacen creer que algo en mi personalidad te parece atractiva cuando en realidad..".
- "Te amo" - los ojos de Yue se abrieron desmesuradamente - "Completa e irrevocablemente. Amo los monosílabos con los que contestas cuando te exasperan los interrogatorios, amo la manera en la que demuestras tu preocupación por los demás sin realmente expresarlo pero elaborando explicaciones que intentan sonar lógicas y sin ataduras sentimentales, amo que te moleste la impuntualidad de los demás, amo que los días de luna llena, en la que tu magia se regocija en ellas, te complazcan sin ocultarlo tanto como te gusta pensar..." - nada parecía existir para ella en aquel momento, solo Yue. Porque ahora más que nunca estaba segura que el universo era Yue o Yukito o quien quiera que él quisiera ser - "¿Me crees, Yue? ¿crees que te quiero?".
- "¿Querer?" – repitió el alado confuso, sin apartar la mirada de la mujer a un paso de distancia - "No lo sé. Yo... comprendo que en ti no existe una dualidad de personalidad y.. supongo que eso no te hace cuestionar nada acerca de tu carácter".
Yue buscaba razones, hechos, explicaciones que le probaran que no había forma alguna de que la joven pudiera sentir por él lo mismo que declaraba sentir por Yukito, y al mismo tiempo, era consciente del conflicto en su interior, de cómo Yukito luchaba por apartar sus inseguridades, sus miedos y le rogaba aceptar el cóctel de emociones que le revelaban la verdad de su ser.
- "La única diferencia que demuestra ese argumento es que yo no tengo ningún problema en expresar lo que siento por ti en esta forma o como Ruby Moon" – replicó con convicción, con la determinación en la mirada que parecía asegurarle que si lo que necesitaba era escuchar la misma declaración de los labios de su verdadera identidad, ella estaba dispuesta a transformarse en un segundo.
Él volvió a asombrarse ante la infalibilidad de la joven, sintiendo que volvía a quedarse sin evidencias para cuestionarla.
- "Suenas tan segura. Yo en cambio no sé si soy verdaderamente capaz de amar a alguie.."
Sus reflexiones y frases se cortaron en seco cuando Nakuru adelantó un paso más hacia él y, sin pensarlo, unió sus labios a los suyos en un beso tembloroso, inocente y rápido.
Un roce... unos labios cálidos.
Un instante apenas.
La mujer tomó casi un metro de distancia de un salto nervioso cuando retomó el control de sus emociones.
- "¡Discúlpame!" – pidió con mejillas arreboladas – "¡Mi impulsividad es definitivamente un problema! ¡Mi intención no es obligarte a corresponder de alguna forma o incomodarte!" – continuó, presa del pánico – "¡Perdona mi atrevimiento, por favor!"
El guardián quedó totalmente estupefacto, mudo y sin saber que decir o hacer.
- "Yo... es mejor que me vaya" – anunció ella – "lo mejor es que te deje solo para que puedas pensar en lo que hablamos" – con nerviosismo, se sacudió arrugas inexistentes en su vestido y empezó una retirada rápida del lugar antes de detenerse un segundo y dirigirse al guardián una última vez – "te.. te veré mañana en casa de Kaho... te quiero, Yue".
Casi corrió fuera del búngalo hasta la casa principal, dejando al ángel en el mismo estado catatónico con tal solo la voz de Yukito en su interior intentando sosegarlo.
En la pequeña área privada del lugar, la mesera explicó amablemente que en cuanto el resto del grupo se presentara, ella supliría el acostumbrado servicio de "La hora del té" tan famoso en su establecimiento.
Ante el asentimiento de los jóvenes, sonrió antes de retirarse.
- "¿Entonces piensas considerar la sugerencia de mi madre?" – dudó el muchacho, retomando el tema que empezaron a discutir camino al restaurante, jugueteando con la mano de la chica en total relajación.
Ella suspiró con indecisión.
- "No puedo negar que es una buena idea, de hecho, Nakuru y yo ya habíamos contemplado esa posibilidad" – respondió – "incluso Jean, su asesor de imagen, también ha estado insistiendo con el asunto".
- "Es comprensible; su trabajo es explotar los dotes comunicativos de Nakuru, sus proyectos y que tenga la presencia correcta ante el público al que se dirige" – Eriol apuntó con lógica – "Su manejo y extensión de los medios de comunicación podría ser muy útil si deciden anunciar oficialmente su asociación antes de tener listo su primer proyecto".
- "Sin contar que tu madre puso a nuestra disposición al asesor de imagen de tu padre y hasta el de la Casa Real Inglesa si prefería algo más familiar, según ella, para preparar el anuncio oficial junto con una extravagante celebración" – Tomoyo comentó divertida.
El inglés amplió su sonrisa – "Ya te había advertido que ella suele excederse en muchas cosas que considere personales".
- "Y no me molesta" – rio – "aunque últimamente su ofrecimiento parece ser de un perfil más inclinado a favores familiares".
- "Es natural, ella es bastante perspicaz y puede darse cuenta que nuestra relación es absolutamente seria" – la muchacha se sonrojó ante la declaración, lo que lo complació sobremanera – "Así que lo mejor es que te acostumbres a ese tipo de atenciones. Puedes incluso pedirle algún consejo a Yukito; y es que he escuchado de boca de papá que él maneja bastante bien el acoso de mi madre".
- "¿Yukito habla con tus padres?" – dudó Tomoyo con sorpresa.
- "Por supuesto. ¿Acaso olvidas que Nakuru comparte parentesco con la familia del lado de mi padre?" – hizo alusión a la farsa que sus poderes habían fabricado en torno a su familia desde muy pequeño cuando fue consciente que era la reencarnación de Clow y había tomado la decisión de crear a sus guardianes – "Nakuru es mi prima, crecimos juntos y es la sobrina favorita de mamá".
- "Es extraño que Yukito nunca nos haya comentado sobre esas interacciones".
El muchacho se encogió de brazos – "Probablemente lo hizo por Nakuru, para no incomodarla más de la cuenta, sobre todo porque lo de ellos empezó con una historia inventada por la prensa antes de que se convirtiera en algo real" - continuó – "Imagino que también, conociendo a tu madre, quien no tolera la intervención de la prensa en la vida privada de su familia, Yukito no quiso darles algún motivo de preocupación derivada de todo ese malentendido".
- "Tienes razón. Y en el caso de ustedes imagino que el escrutinio debe ser un poco más invasivo, considerando la naturaleza aristocrática de tu familia" – comentó Tomoyo – "Aún recuerdo el relato de que tu madre casi sufre un ataque de nervios por haberse enterado de nuestra "relación" por los tabloides" – repuso con humor.
Eriol se rio de buena gana.
- "Por supuesto, sobre todo porque en el pasado, si la prensa lograba fotografiarme con alguna chica y hacían un circo sobre eso, una pequeña llamada a mis padres y a nuestro publicista contando mi versión de los hechos lograba limpiar cualquier especulación".
- "¿Hubo muchas chicas antes de mí?" – dudó ella con una mirada divertida.
- "Pues no voy decirte que he sido un santo, me conoces bien" – repuso con honestidad – "pero no estuve enamorado de ninguna de ellas. Tan solo fueron citas casuales" – admitió, tomando con más intención la mano de la joven – "nada parecido a lo que nosotros tenemos".
Ella sonrió con dulzura, deslizando su mano libre contra la mejilla del muchacho en una caricia.
- "Pero ¿qué me dices de ti?" – Eriol repuso con un tono juguetón – "¿Cuántos incautos tuvieron el gusto de enfrentarse a tu encantador hermano mayor para tener una cita contigo?".
- "Oh, yo siempre he sido muy popular, ya lo sabes" – su risa traviesa elevó la expresión de su rostro en una que reflejaba completa alegría – "A pesar de eso no tuve muchas citas, pero sí existieron un par de muchachos que me robaron por completo el coraz..".
El británico tiró de Tomoyo tomando ventaja de la mano que tenía apresada entre la suya al tiempo que su mano libre voló inmediatamente hacia la parte trasera de su cabeza, en un agarre cuidadoso pero firme, cortando con un beso sus palabras. Ella soltó una exclamación al ser tomada por sorpresa, pero se relajó al instante con un suspiro.
- "Dudo mucho que eso sea cierto.." - Eriol susurró suavemente un instante después contra sus labios – "estoy seguro que tu corazón solo me ha pertenecido a mí".
Ella se sonrojó con el corazón acelerado. Su etapa en pareja llevaba poco tiempo, pero ambos parecían leerse a la perfección en todo lo referente a lo afectivo, a pesar de que nunca habían discutido relaciones pasadas y muchos contextos simplemente se daban por hecho entre ellos.
Tomoyo no tuvo tiempo de brindarle una respuesta socarrona, pues la mesera que los atendía se acercaba en ese momento con las cuatro personas que esperaban.
Luego de una broma mordaz de parte de Lung –que había presenciado de lejos la cercanía de los jóvenes- respecto a la etapa de "luna de miel" que ambos vivían en su relación y de una advertencia a la hija de Sonomi de no dejarse influenciar por el mal comportamiento de Eriol, el grupo se acomodó alrededor de la mesa y casi inmediatamente se volcaron a la discusión que les concernía.
Shaoran repartió copias del último documento que su secretario le había hecho llegar.
- "Gracias a algunos recuerdos que Mei Ling ha podido recobrar de su vida pasada, enviamos a nuestro secretario a obtener estos escritos que fueron donados en vida por Brigit Mong a un clan Taiwanés de clase media alta que en su tiempo era una estirpe que no contaba con un solo miembro con habilidades mágicas" – explicó – "al parecer ella les leyó su fortuna y predijo eventos positivos a corto plazo que le brindaron prosperidad a la familia y forjaron la confianza de sus intenciones. Ella continúo proporcionando sus servicios con la única condición de que guardaran sus escritos y los mantuvieran a salvo de generación en generación hasta el momento en que su clan formara parte de la comunidad mágica y algún representante de los Li se presentara ante ellos para investigar si existía alguna conexión entre su clan y Brigit".
- "Es increíble como su habilidad le permitía prever el futuro con tanta precisión, al punto de planificar muchas de estas situaciones a nuestro favor" – comentó Sakura.
- "No en vano era considerada la vidente más importante del siglo" – apuntó Eriol – "Aquí hay información bastante especifica de los que podrían considerarse lo poderes del Quinto y su interacción con los valientes" – se sorprendió al repasar los primeros párrafos del documento.
- "Pensé que eso sería parte de la revelación que brindaría el pergamino de la profecía" – comentó Tomoyo.
- "No necesariamente. De hecho, las profecías muestran una manera de percibir e interpretar el futuro y no implica razonamientos lógicos como se hace en las predicciones" – explicó el jefe del clan Sheng – "Claro que la mayoría de las predicciones, al considerarse un proceso lógico-racional, son también valoradas como un juicio más o menos subjetivo basado en indicios u observaciones".
- "Lo cual no se aplica a Brigit Mong Ruadh, por supuesto" – Shaoran intervino – "El don sobrenatural de profecía y revelación de predicción que ella poseía era considerado excepcional y sin comparación alguna; lo que hace de esta información una fuente más que confiable".
- "El Quinto tiene el control de los 4 elementos en el mundo, además de elevar el poder de los valientes que controlan esos elementos" – Mei Ling leyó sorprendida una de las habilidades listadas.
- "Tiene sentido" – asintió Eriol – "considerando la naturaleza del Quinto y como ha sido juzgado desde que se profesó su existencia" – al notar el rostro confundido de Sakura y Tomoyo, el inglés elaboró más la conclusión de su comentario – "verán, el Quinto es llamado de esa forma porque cuando se supo de su existencia su poder era apreciado como la destrucción, la nada, el vacío, o el éter; y esa definición prácticamente coincidía con lo que muchos consideraban era el quinto elemento en las diferentes doctrinas antiguas que intentaban explicar los constituyentes básicos de la materia y la naturaleza, y al ser este elemento el más poderoso al considerarse la fuerza vital del universo que guarda las matices de todo lo ocurrido desde la memoria universal de las galaxias y esencia espiritual, pero ahora reunido en una persona, nació el título del Quinto Elegido como profecía".
- "Por eso es que antiguas y modernas generaciones le temen tanto" – continuó el jefe del Clan Li.
- "Al punto de creer que la mejor solución es encerrar y ejecutar a esta persona" – replicó Mei Ling con amargura.
- "El Quinto puede reconectar e integrar su elemento de forma unificada en cualquier equilibrio" – Mei Ling leyó otra habilidad – "¿es esto una referencia a los planos humano, divino, demoníaco y espiritual?, es decir ¿el Quinto puede proyectarse en cualquier plano?".
Lung asintió – "Incluso me atrevería a pensar que el Quinto podría, amplificando la energía de dos seres con enormes poderes equivalentes a la luz y oscuridad, pasar a un plano que no sea ninguno de los que mencionaste, más bien un plano creado por las almas que combine en ese poder".
- "¿No sería eso demasiado peligroso para su cuerpo?" – dudó Sakura – "a pesar de su gran poder sigue siendo un ser humano y no puede sobrepasar su naturaleza".
Eriol se encogió de brazos.
- "Siempre deberá pagarse un precio por romper las leyes naturales" – explicó – "aunque en este caso no sabemos que tanto puede aplicarse esa regla al Quinto. Basándonos en las teorías que le adjudicaron su nombre, su poder prácticamente guarda un archivo de cada esencia espiritual en todos los planos y eso también le da la habilidad de trasmutar, limpiar y reescribir los registros de esta memoria universal; por lo tanto, quién sabe en qué momento podría llegar el límite de su poder para traerle consecuencias serias a su cuerpo".
- "Recuerdo que ya antes habían mencionado que la profecía también hablaba de 4 valientes" – Tomoyo señaló – "Y en estos escritos esa mención se repite bastante, ¿acaso el poder del Quinto está atado a ellos?".
- "No exactamente" – esta vez fue Shaoran quien respondió – "pero, tal y como lo explicó Eriol, el Quinto fue nombrado bajo la teoría del quinto elemento el cual está siempre acompañado de los otros cuatro elementos y cuya participación fue prevista en predicciones donde cada uno de los valientes representa a uno de ellos. Podemos asumir entonces, citando las palabras que nos reveló mi vida pasada en una de nuestras visiones, que el Quinto es capaz de canalizar y llevar al máximo el poder de los designados valientes hasta convertirlos en la salvación o en la perdición de este mundo".
- "Entonces, si también se conocía de la intervención de otras personas, que fue confirmada con la mención de "los cuatro valientes de Oriente y Occidente se unirán para dar muerte o continuidad" en la profecía, ¿por qué estos valientes no son considerados una amenaza para el mundo y no son condenados y perseguidos como el Quinto?" – quiso saber Sakura.
- "Porque el Quinto es el verdadero catalizador de lo que podría ser el fin del mundo" – el jefe del clan Li repuso serio – "la comunidad mágica se dio cuenta que los valientes, a pesar de ser personas que seguramente serían dueños de un increíble poder mágico, no podrían llevarlo al máximo para intentar provocar la destrucción sin la ayuda del Quinto, su "elemento" más importante".
Los jóvenes guardaron silencio un instante reconociendo lo injusta de la situación.
- "¿Hay alguna otra información importante que pudo recobrarse de este Clan al que Brigit Mong Ruadh confió estos escritos?" – dudó Eriol.
Shaoran asintió – "De todos los beneficios que el clan Taiwanés pudo obtener gracias a la intervención de la druidesa, existió un terreno en el extranjero que ella pidió exclusivamente fuera donado a una familia con raíces orientales y occidentales. Lung y yo creemos que este lugar podría ser la 'Colina de la Luna' de la que nos habló Brigit en el sueño de Mei Ling".
- "Me parece una suposición acertada" – comentó Eriol – "considerando todas las pistas y conexiones que aparentemente ha dejado para nosotros".
- "Estamos intentando acelerar la obtención de la documentación necesaria y rastrear la ubicación".
- "Si todo sale bien conoceremos el lugar donde aparentemente se encuentra un poder sellado y nuestros recuerdos; aunque aún existe la duda de cómo deberíamos proceder para liberar el sello" – replicó Lung con intriga.
- "Es por eso que confiamos en que estas nuevas sesiones grupales que llevaremos a cabo en los próximos días, nos permitan recobrar suficientes recuerdos que nos ayuden a comprender cómo proceder" – Shaoran explicó.
Después de descubrir que Mei Ling era la reencarnación de Brigit Mong Ruadh, gracias a aquella última (más que reveladora) sesión en el templo Tsukimine, una de las medidas más importantes que los hechiceros acordaron para forzar la recolección de sus recuerdos, fue la de tener sesiones en grupos pequeños que incluyeran una mezcla razonable de magia pura y magia espiritual que les ayudara a crear un balance de energías y evitar cualquier contratiempo. Ambos grupos estarían acompañados de Yui, quien, como brújula de luz, junto al pergamino, ayudaría a canalizar la energía de todos los involucrados.
- "Así es. Todo está listo para la primera sesión en casa de Kaho" – Mei Ling tomó otro de los documentos compartidos para repasar la logística – "Sakura será la fuente de magia pura y utilizará la carta Sueño para colocarnos a Lung y a mí en trance, al mismo tiempo que Kaho levantará las paredes espirituales para apoyar a Sakura." – continuó – "Más tarde, en una habitación especial en la sede del Concilio, repetiremos el proceso con Lung tomando el papel de Sakura, utilizando un simple hechizo de trance y regresión en Shaoran y Eriol, con Kinomoto completando el poder espiritual que formará las paredes a su alrededor" – repuso, refiriéndose a Touya.
- "Yukito ha estado de acuerdo en no participar activamente en la sesión, pero me pidió estar presente en otra habitación en casa de Kaho mientras la llevábamos a cabo" – informó Sakura.
- "Nakuru ha hecho la misma petición para estar presente, con la diferencia que ella desea esperar en la sede del Concilio" – Eriol agregó.
- "¿Estamos de acuerdo en seguir manteniendo al margen de estos nuevos avances al señor Ota?" - dudó la prima de Shaoran.
- "Me temo que es necesario" - el jefe del clan Li asintió - "ahora que la pequeña Yui confirmó nuestras sospechas de que él es la reencarnación de Zhuo Atiya, el amigo de Clow que aparentemente estaba del lado del Concilio cuando se desató el conflicto, y guiándonos por la actitud reservada que ha adoptado con nosotros últimamente, Eriol, Lung y yo creemos que por ahora lo mejor es no compartir con él información importante, al menos no hasta que podamos estar seguros de que su pasado no va a repetirse con nosotros".
- "Además, a pesar de que cuando nos reveló su identidad aseguró ser nuestro aliado, encuentro extremadamente sospechoso que aún no haya recobrado muchos más recuerdos de su vida pasada que los que nos compartió en un principio" - la mirada llena de desconfianza era notable en el joven británico - "A través de todos nuestros esfuerzos por develar la profecía, cada uno de nosotros a ido gradualmente recuperado algunos recuerdos sellados, pero cada vez que intercambiamos información al respecto, él asegura no tener nada que aportar. Su actitud parece reflejar lo poco que sabemos hasta ahora de Zhuo Atiya y eso me hace cuestionar si su lealtad está realmente de nuestro lado".
Sakura y Tomoyo intercambiaron una mirada preocupante, sobre todo porque Yasuhiro Ota, quien era considerado la mano derecha y una persona de confianza de su madre, siempre les había parecido alguien fiable. A pesar de ello, en este contexto, ellas confiaban mucho más en la opinión de los hechiceros.
- "Estamos de acuerdo" - asintió la de ojos verdes, notando que los jóvenes esperaban respetuosamente la respuesta.
- "¿Y tú, Tomoyo, continúas firme en tu decisión de no estar presente en nuestra próxima sesión?" - Mei Ling tocó el siguiente punto en la agenda.
- "Sí. Considero que en esta ocasión entre menos distracciones tengan a su alrededor será mucho mejor. Ese día estaré con Silvia, quien muy pronto regresará a Paris, por lo que será una excelente oportunidad para que pasemos tiempo juntas en una especia de despedida".
El grupo pareció satisfecho con la explicación, pasando rápidamente a discutir otro par de detalles antes de tomarse un receso y degustar de la hora del té y el servicio que proporcionaba el lugar.
La bella joven cerró la puerta tras de sí y sin sentirse intimidada por la mirada de hielo que el Jefe de Clan mostraba desde su escritorio, se acercó hasta tomar asiento frente a él.
- "Espero que entiendas que permitir una audiencia por mera cortesía no es para nada mi estilo." – comentó el hombre con el ceño fruncido – "He autorizado tu presencia en mi despacho pues aseguraste que aún tienes información importante por revelar. Espero y hayas dicho la verdad y esto no sea una treta para insistir en un tema que ciertamente considero cerrado".
La joven de ojos violetas pareció imperturbable.
- "Te aseguro que mi contribución sigue teniendo la misma fuerza que al principio de nuestra asociación".
- "¿Ah sí? Porque según el último reporte que envió mi secretario, Hiragizawa ha logrado neutralizar tu intervención y las pocas alianzas que aun te quedaban dentro del Concilio".
- "Puede que por el momento mi situación sea un poco complicada, pero eso no significa que mi ayuda sea insignificante".
Lao soltó una risa burlona – "Por favor, Kaory, no estás en posición de ofrecer nada. Dudo mucho que por el momento tengas alguna aportación útil para mi Clan y mi causa".
- "¿Estás seguro?" – retó – "no olvides que aún tenemos muchos planes en pie para la familia de la Maestra de las Cartas, intenciones que no podrás llevar a buen término sin mi colaboración".
- "Puedo encontrar aliados y matones que causarían menos problemas que tú para la mayoría de esos planes de los que hablas" – replicó sin perder su ceño fruncido – "lo realmente valioso en nuestra alianza era la información que podías obtener sobre la profecía y, por ende, lo que eso aportaba a mi Clan y a las aspiraciones de mi hermano por convertirse en el esposo de Mei Ling Li".
- "Nada tiene porque cambiar" – insistió sin alterarse – "como lo discutimos antes, sé que el inconveniente de la sanción de Shaoran es una molestia, pero te aseguro que no alterará nuestros planes".
Lao intentó no soltar un suspiro exasperado ante las bases sin fundamento de la joven, pues aún le interesaba la supuesta información que la japonesa proclamaba tener en sus manos.
- "¿Cuál es tu nueva aportación?" – preguntó sin dilatar más la razón del encuentro.
Kaory colocó sobre el escritorio la carpeta que traía consigo.
- "Como bien sabes, y basándonos en el último informe que pude recibir antes de la sanción, Shaoran pidió hacer una investigación profunda sobre una tal Ume Ogawa a petición de Mei Ling, pues aparentemente era de suma importancia conocer su identidad y si tenía alguna relación con el mago Clow" – continuó – "suponiendo, por el nombre de esta mujer, que era de descendencia japonesa pensé que a un clan tan bien posicionado como el mío le sería mucho más fácil recolectar esos datos, así que le pedí a mi secretario que iniciara una investigación" – sonrió – "mi secretario, al no encontrar nada utilizando las vías más lógicas, tuvo un instante de inspiración y especuló que no se perdería nada con hurgar las arcas donde es archivada la información de aquellos hechiceros de clase baja sin relevancia y sin un clan que perpetúe la estirpe. Y como ya puedes adivinarlo, fue precisamente siguiendo esa corazonada que logramos conseguir algunos documentos bastante llamativos sobre su identidad".
- "¿Por qué estaría interesado en conocer la vida de una hechicera mediocre y sin descendencia cuyo clan parece extinto?" – dudó el hombre con frialdad.
Kaory no contestó y con una mirada sobre los documentos lo animó a que los leyera.
Lao Zheng tomó la carpeta con un poco de fastidio, pero la joven se sintió recompensada al ser testigo de cómo la expresión de su interlocutor cambiaba a cada minuto y con cada línea que leía.
- "¿Cómo es posible que esto estuviera resguardado precisamente donde lo encontrarse y que el Concilio nunca haya reparado en ello?" – no pudo evitar su tono lleno de sorpresa.
- "Ah, esa es la pregunta del millón" – se acomodó en su silla – "¿por qué la información de una hechicera con ese rango y perfil, con ese tipo de referencias acerca de sus habilidades mágicas y con una historia familiar tan... fascinante, pasó de largo para el Concilio hasta el punto de guardar sus registros en un arca donde probablemente sería olvidada?".
- "No tiene sentido. Es como si el Concilio nunca hubiera tenido conocimiento de su existencia".
- "Exacto" – ella sonrió con malicia – "Como si los recuerdos de cualquiera que la haya conocido hubieran sido alterados, ¿no te parece?; y en vista de que este tipo de archivos, a diferencia de los de hechiceros corrientes, no pueden ser destruidos debido al tipo de magia con el que son creados, no dejan otra opción viable más que la de ocultarlos" – terminó, esperando que el hombre comprendiera su teoría.
- "Si el propósito es el de encubrir algo relacionado a ellos, por supuesto" – Lao replicó reflexivo.
- "Es increíble que quién lo haya hecho se saliera con la suya" – Kaory brindó su opinión sincera – "Sobre todo por lo que implica manipular las mentes de cierto número de personas, que muy probablemente incluía hechiceros muy poderosos, y luego cubrir perfectamente su rastro para no ser descubierto".
- "Es fascinante. Especialmente por la cantidad de poder que requiere hacer algo como lo que suponemos" – sus claros ojos azules chispearon con astucia – "¿Están Li y su grupo al tanto de esta información?".
- "No. Después de la sanción de Shaoran, su secretario cortó todo vínculo de colaboración con nosotros y por supuesto que yo nunca compartí mis hallazgos; ni siquiera creo que estuvieran enterados de que estaba haciendo mi propia investigación" – su sonrisa retorcida se amplió – "Además, por todas las circunstancias que rodean estos documentos, no hay ninguna copia archivada en ninguna parte. En nuestras manos tenemos los originales y únicos escritos".
- "Espero que hayas pagado muy bien el silencio de los que te ayudaron a encontrar el paradero de este expediente" – Lao arqueó una ceja – "Pues no dudo que Li, Sheng y Hiragizawa estén siguiendo minuciosamente cada uno de tus pasos después de que te expusiste tan estúpidamente con todo el asunto de Mei Ling".
Su mirada se tornó molesta – "Iban a enterarse irremediablemente en cuanto tu clan presentara los nuevos avances para reactivar la petición de mano de la insulsa de Mei Ling".
- "Efectivamente, pero ya teníamos un plan elaborado para brindar explicaciones que nos harían a ambos ver un poco menos culpables y cómplices" – repuso sin alterarse – "claro que eso fue antes de que tus ataques de celos y el deseo patético de regodearte te vencieran" – agregó con claro fastidio, interrumpiéndola cuando ella estaba a punto de justificarse otra vez – "pero eso ya importa, no hay nada que hacer. Por otro lado, debo reconocer que lo que has traído hoy es información excepcional que nos abre una puerta muy importante".
Kaory lució complacida con su declaración.
- "Tendré que disponer de ciertas medidas y discutir algunos asuntos con mi hermano durante los próximos días antes de dar el siguiente paso" – Lao replicó con un tono eficiente – "Con todo dispuesto, nuestro próximo objetivo será investigar lo que podamos acerca de la hermana adoptiva de Ume Ogawa que aparece registrada en su información" – revisó nuevamente el documento buscando refrescar su memoria – "Veremos qué puede aportar a nuestra causa conocer un poco más sobre Hikaru Ogawa".
La joven supo en un segundo que algo no andaba bien cuando su interlocutor no la saludó con la misma dulce sonrisa con la que solía agraciarla siempre que la visitaba en su casa.
- "¿Qué sucede?" – dudó con cautela – "¿Traes malas noticias?".
- "Se podría decir que confirmé las peores noticias que podría tener en estos momentos" – respondió él con una risa amarga – "Pero supongo que eso ya lo sabes, querida Brigit" – la miró con una expresión acusatoria.
Ella entendió en un segundo lo que revelaban sus palabras, sus ojos se abrieron con sorpresa y, mirando a su alrededor para comprobar que el personal de servicio no estuviera cerca para escuchar su conversación, tomó con premura la mano de su interlocutor y lo obligó a cruzar la puerta que daba al patio de su casa tradicional china, alejándose lo más que pudo de oídos curiosos.
- "¿Quién más lo sabe?" – preguntó la joven con agitación.
- "¡¿Eso es lo primero que se te ocurre preguntarme?!" – replicó el hombre con enfado – "¡por Dios, Brigit ¿cómo has podido ocultarnos la verdad todo este tiempo?!".
- "¡Era necesario!" – se justificó – "¡Tenía que proteger a Ume!".
- "Eso puedo entenderlo, ¿pero por qué no confiar en nosotros?".
- "No queríamos involucrar a nadie más en esta situación".
El hombre pareció ofuscado ante lo que revelaba la declaración – "¿Qué quieres decir con eso? ¿Quién más está enterado de lo que está pasando?".
La joven se mordió el labio con renuencia a contestar.
- "¡Brigit, por favor!" – pidió con la poca paciencia que le quedaba.
- "Ume y Mio" – susurró apenas – "Ambas están al tanto de todo".
Su ofuscación regresó en un segundo, pero antes de tener la oportunidad de arremeter con un nuevo reclamo, la mujer se adelantó con tono suplicante.
- "Por favor, Hao, dime si le has dicho a alguien lo que has descubierto en tu lectura".
El hechicero guardó silencio un instante, intentando recuperar la compostura.
- "Cuando empecé a notar el patrón repetitivo en mi lectura del I Chin, que apoyaba parte de la interpretación de lo profesado en las runas de Zhuo, le pedí a Yi Jie su asistencia para unir los cabos" – contó con toda la calma que pudo manejar – "y cuando estuvimos seguros de la información recabada fuimos juntos a discutirla con Clow. Y Miriel estaba con él cuando llegamos".
En los ojos color rubí de Brigit se arreboló la inquietud.
- "¿Cómo descubriste que yo estaba enterada de todo?" – dudó, preocupada de haber sido negligente en su plan por encubrir su información del Concilio.
Los ojos de Hao brillaron con renovado enfado – "Después de revelarle a Lead lo descubierto en mi lectura, fui a pedirle al Concilio un poco más de competencia sobre la profecía y tener acceso a la información recolectada por otros videntes durante el pasado año, pero ellos me informaron que hace unos meses tu habías pedido jurisdicción total sobre el augurio de la profecía y que estabas trabajando en un pergamino esclarecedor" – su mirada se volvió severa – "En otras circunstancias tus acciones no me habrían parecido para nada sospechosas, pero el hecho de descubrir que Ume estaba involucrada en este conflicto, me dejó bastante claro que tu intención era ocultarle la verdad a todos".
- "¡No puedo permitir que lastimen a Ume!".
- "¡¿Qué acaso no entiendes en la posición en la que te encuentras?!" – a pesar de su rabia, el hombre intentó no alzar la voz y llamar la atención de alguna persona dentro de la casa – "¿Lo que el Concilio podría hacerte si se enteran de tu traición?".
- "¿Y qué esperabas que hiciera?" – los ojos de Brigit brillaban con lágrimas contenidas – "¿Acaso tú no hubieras hecho lo mismo por alguien que significa tanto para ti?".
El hombre se frotó el rostro con ambas manos, visiblemente frustrado, intentando comprender que los fuertes lazos de hermandad que unían a ambas mujeres era innegable.
- "Con más razón debiste buscar nuestra ayuda" – insistió con voz suplicante, tomando los hombros de la joven – "sobre todo porque conoces los sentimientos de Lead por Ume".
- "Ya te expliqué que Ume no quería involucrar a nadie más, mucho menos a Clow".
- "¿Pero sí pudieron contarle todo a Mio?".
- "¡No es así! El caso de Mio es diferente" – se defendió.
- "No entiendo a qué te refieres" – los ojos negros de Hao la contemplaban inquisitivamente – "¿acaso hay alguna relación entre ella y la situación de Ume?".
La mujer evadió su mirada sin responder.
- "Por favor, tienes que decirme la verdad".
- "La situación es delicada" – replicó ella, aun con la cabeza gacha, pero sin responder puntualmente la pregunta acerca de Mio – "Ume ha considerado la posibilidad de entregarse al Concilio si Clow se entera de todo. Logré convencerla de que eso no ayudaría a nadie, pero no podemos estar seguros que no cambiará de opinión".
- "No puedes ocultar la verdad por siempre, Brigit" – Hao tomó el mentón de la joven obligándola a enfrentarlo – "y tampoco puedes ser tan egoísta e ignorar los sentimientos de Lead y Yi Jie, quienes no se detendrán ante nada para proteger a Ume y Mio" – repuso con convicción – "de ahora en adelante tenemos que trabajar juntos... nos protegeremos unos a otros, te lo juro" – intentó vaciar toda la frustración y el enfado con los que se había presentado en la casa de la muchacha, provocados por el miedo que lo apresó al enterarse de la verdad y de las posibles repercusiones que ella podría tener si el Concilio descubría su traición.
Los ojos de Brigit se arrebolaron con más lagrimas ante la mirada y el nuevo tono del muchacho.
- "Aún no le he contado a nadie acerca de tu participación en esta situación" – él continuó – "enfrentaremos a nuestros amigos después de que discutamos todo lo que sabes sobre la profecía, y de que hagamos el anuncio oficial de nuestro compromiso matrimonial".
La joven se enjuagó las lágrimas con sorpresa ante la declaración.
- "¿Qué.. qué dices?".
- "Te vas a casar conmigo" – dijo sin preguntar, dando ya por hecho la respuesta – "tu vinculación con mi Clan hará que el Concilio confíe más en ti y aleje un poco cualquier posible sospecha si la situación no se resuelve a nuestro favor".
- "Ese.. ese tipo de trámites fueron suspendidos temporalmente hace casi un año, con toda la atención volcada en el estado de alerta que anunciaron los videntes de las diferentes prácticas mágicas" – recitó casi mecánicamente, aun sorprendida por su declaración.
- "Tú no formas parte de un Clan oficial, así que no necesito colocar una petición formal con el Concilio" – repuso sin titubear – "la evidencia del cortejo es suficiente para hacer mis propios arreglos y casarme contigo cuando quiera".
- "Pero..".
- "Hagamos un pacto" – sugirió – "No más esperas. Le diremos a mis padres esta noche, haremos el anuncio y nos casaremos tan pronto como encontremos a alguien que dirija la ceremonia. Te mudarás conmigo y mi familia y ya no tendrás que sobrellevar esto sola".
- "Mudarme contigo y tu... Hao... eso es un poco.. pronto" – protestó débilmente – "Además, ¿qué pasará si tu familia no me acepta?".
Brigit, quien había perdido a sus padres siendo apenas una niña y había crecido prácticamente sola a partir de ese momento sin tener más familiares que pudieran hacerse cargo de ella y viviendo de la generosidad del Concilio que apreciaba sus habilidades y su contribución a la institución, consideraba que su pobre abolengo no era con el que un Clan tan importante como el de Hao esperaba emparentar, a pesar de que toda la comunidad conocía del interés del joven por ella y el cortejo al que la había sometido desde hacía un tiempo.
- "Sabes que mi madre te adora. Y mi padre te respeta, lo que él mismo diría es más importante que agradarle, pero de igual forma aprenderá a hacerlo, estoy seguro".
- "Pero.." – la druidesa no daba crédito al radical cambio que había dado la conversación – "existe la posibilidad de que puedan desheredarte".
- "Eso no pasará. Nadie en mi familia tendrá problemas con mi esposa una vez el Concilio te proclame la vidente más importante del siglo" – repuso con orgullo.
Brigit se sonrojó al instante.
- "No... no tienes que sentirte obligado a protegerme".
- "Lo nuestro no es una obligación y lo sabes" – acarició su rostro con convicción – "las circunstancias solo han contribuido a que adelantemos los planes que ya teníamos" – sonrió con optimismo – "lo cual es lo único bueno que podemos considerar de toda esta situación".
La muchacha no pudo resistir más la carga emocional y entre lágrimas ocultó su rostro en el pecho del hechicero.
- "Todo saldrá bien" – él la acunó entre sus brazos – "sin importar lo que pase, lo enfrentaremos juntos".
Con ese sentimiento sobreprotector bailando en el ambiente, y el aura que desprendía la pareja dando la impresión de poder quedarse ahí abrazados para siempre y sin dudarlo, Mei Ling y Lung abrieron sus ojos despertando del trance al que fueron sometidos, empezando a tomar conciencia de su entorno y el lugar en el que se encontraban.
Frente a los jóvenes chinos, la energía que emanaba del báculo de Sakura empezó a desvanecerse al tiempo que la carta Sueño se desactivaba. Al lado de la hija de Fujitaka, Kaho cerraba su canal de poder asegurándose que la pequeña Yui, quien sostenía el pergamino de la profecía entre sus manos, no era afectada por la corriente de energía a su alrededor.
Cuando la tenue luz que emanaba del pergamino desapareció, la niña abrió los ojos sin problemas y sonrió ampliamente para su hermana mayor y la maestra, dándoles la señal que necesitaban para comprobar que se encontraba bien.
Kaho se permitió entonces acercarse a sus amigos.
- "¿Cómo se sienten?"– preguntó a los jóvenes que aún parpadeaban confundidos, como intentando regresar a su realidad.
- "¿Están bien?" – Sakura tomó a Yui en brazos acercándose con preocupación a la pareja.
- "Era ella... Brigit Mong Ruadh" – Mei Ling fue la primera en hablar saliendo de su estupor, permitiendo a su cabeza unir los cabos – "quien... quien le ocultó la verdad al Concilio cuando descubrió que la profecía involucraba a personas cercanas a ella".
- "Y por eso Hao Feng se preocupó tanto cuando descubrió la verdad" – Lung se acercó a la joven china para tomar sus manos temblorosas – "pues temía por la vida de ella, porque ellos... estaban enamorados".
La mente de ambos jóvenes empezó a llenarse de otros recuerdos compartidos entre ellos y los amigos de sus vidas pasadas, dándoles una nueva sensación de claridad que antes no habían sentido. Aún había rostros llenos de sombras, irreconocibles, pequeños detalles apenas definidos como ojos amatistas brillantes, largos cabellos castaños, inocentes ojos miel, lo que parecía ser un árbol de cerezo bañado por una luz cegadora, sangre sobre círculos mágicos que no reconocían, entre otras imágenes borrosas sin una secuencia lógica.
Sakura y Kaho intercambiaron miradas inquietas, permitiendo que sus amigos reaccionaran lo suficiente para poder explicar lo que vieron bajo el trance de la carta Sueño, en combinación con el pergamino y la Brújula de Luz.
Cuando Mei Ling y Lung pudieron relatar lo sucedido y confirmar que ahora tenían mucho más sentido las anécdotas de los sueños de Yui y que era Brigit esa mujer que tanto le preocupaba a Hao y lo ponía triste por ocultarle una "verdad", ataron más cabos referentes a las revelaciones que la misma muchacha les dio respecto a que fueron Clow y ella quienes sellaron sus recuerdos.
- "Me temo que algo en su plan debió salir terriblemente mal para que hayan tomado esa decisión" – comentó Kaho con reflexión.
- "¿Creen que finalmente el Concilio se enteró de todo?" – dudó Sakura.
- "Existiría un registro al respecto. Es decir, ya consta un archivo sobre la profecía pues es un acontecimiento que viene monitoreándose desde tiempos ancestrales" – Lung intervino – "Y aunque nunca pudieron revelarse detalles exactos más que la posible destrucción que traería el Quinto al mundo, si el Concilio hubiera intervenido de cualquier manera con un evento relacionado a la profecía, existiría algún escrito que documentara ese momento tan significativo".
- "Sobre todo porque estaría atado a miembros importantes y poderosos de la época como lo eran el mago Clow y la vidente Mong Ruadh" – Kaho apoyó la teoría.
- "¿Y qué me dicen de Mio, la mujer que ambos mencionaron? – Mei Ling replicó – "¿Qué tiene ella que ver con el Quinto? Ya había soñado algo parecido una vez, en donde mi vida pasada discutía con ella y con Ume Ogawa acerca de su involucramiento y de que a pesar de ser Ume la que presentaba más notoriedad por llenar el perfil de la profecía, nadie sabía aún de la participación de Mio en la misma o que formaba parte del segundo conflicto".
- "¿Segundo conflicto?" – dudó Sakura.
Mei Ling se encogió de hombros dando a entender que ella también desconocía el significado de aquello y que sus recuerdos aun no eran lo suficientemente esclarecedores para formar una teoría.
- "Quizás es momento de llevar a Yui junto al pergamino a Touya, Eriol y Li" – sugirió la maestra, mirando su reloj de pulsera y confirmando que se aproximaba la hora en la que el otro grupo debería tener su propia sesión – "Seguramente ellos también recobrarán recuerdos valiosos que nos ayuden a esclarecer un poco más la situación que vivieron sus vidas pasadas".
Los jóvenes intercambiaron miradas de conformidad al tiempo que Sakura se despedía de su hermana menor y le pedía que recordara ser una buena niña y no causarle problemas a Lung, quien la llevarían a la sede del Concilio donde los mencionados por Kaho seguramente ya la esperaban.
El hombre cayó de rodillas ante el dolor punzante en su cabeza y la oscuridad cegadora que le hizo perder el equilibrio.
Su mente se llenó de nuevas imágenes, algunas claras y otras aún borrosas, dándole un poco más de contexto sobre las dificultades que había enfrentado su vida anterior. Como, para él, estaba claro que sus amigos habían traicionado su amistad y confianza y le habían dado la espalda a la institución mágica a la que todos habían jurado lealtad.
Podía recordar como finalmente, después de muchos esfuerzos, la lectura de sus runas le dio la claridad que buscaba y de cómo la predicción estaba vinculada a la mejor amiga de Brigit Mong Ruadh; fue ahí que comprendió porque ella había restringido la participación de cualquiera que quisiera colaborar pidiendo jurisdicción total sobre el augurio, su matrimonio con Hao Feng, el también repentino casamiento entre Yi Jie Li y Mio Satou, y el comportamiento sospechoso de todos ellos en los meses posteriores, junto a su evasión por colaborar con él para seguir trabajando en la profecía con la excusa de que Brigit tenía todo controlado y que su trabajo estaba avanzando.
Recordó una de las discusiones con Yi Jie y como este intentó convencerlo de que el Quinto era una persona inocente que aún no había desatado ninguna destrucción por lo que consideraba injusto que el Concilio insistiera en un juzgamiento prematuro con pena de muerte. Recordó otra discusión con Clow acerca de la supuesta lealtad que le debían al Concilio y como para él siempre sería más importante la lealtad hacia las personas importantes en su vida, a quienes consideraba tenían un verdadero valor que el Concilio nunca tendría. Recordó como Hao insistía en que no debería tomarse las reglas tan seriamente, sino más bien como una guía aceptable para vivir, pero sin abandonar la idea de que todo escenario tenía un matiz y que no eran simplemente blanco o negro.
Recordó algunas charlas tensas de trabajo entre Zhuo y Brigit y como esta última mantenía una mirada severa y actitud renuente a todas sus opiniones, siempre aludiendo a que debería considerar que todas sus decisiones afectaban su futuro, y que únicamente él era el responsable de su destino.
Recuperado del torbellino de sensaciones provocados por el directo impacto de la liberación de una parte de sus recuerdos, no pudo evitar comparar su situación actual con la de su vida pasada. Shaoran Li había llamado esa semana para informarle que no tenían más información relevante que compartir y que no planeaban ninguna reunión en un futuro cercano. Había utilizado excusas parecidas a las que dio la última vez que brindó razones para posponer sus esfuerzos en develar la profecía y recuperar sus recuerdos.
Y Yasuhiro no era ningún tonto, había una prudencia y desconfianza que antes no estaban ahí y que probablemente tenían que ver con el hecho de que se sospechara de él y que estaba ocultándoles información.
Ciertamente, no podía culparlos por eso porque, de hecho, eso era precisamente lo que estaba haciendo.
La primera vez que tuvo una vista al pasado se sintió confundido y pensaba que esos recuerdos sin ningún tipo de orden eran probablemente sugestiones de las premoniciones que a veces le mostraban situaciones aun incomprensibles y en ocasiones con rostros que aún no conocía; pero la claridad y la acumulación de los mismos empezaron a ocurrir al mismo tiempo que Li, Sheng y Hiragizawa parecían recuperar sus recuerdos. Al principio fue uno más del grupo compartiendo información, pero dejó de hacerlo cuando la desconfianza, las dudas y todas esas sensaciones que Zhuo Atiya experimentó en su tiempo empezaban a reflejar las suyas, sobre todo en el instante en que especuló a conciencia lo que pasaría si el Quinto resultara ser alguien sumamente cercano a los hechiceros. ¿Estarían dispuestos a luchar contra un ser amado que amenazaba la humanidad?
Estaba claro que su deber, desde el principio de los tiempos al igual que el de sus antepasados, es intervenir a favor de aquellos que buscaban preservar la vida. Pero ahora, a pesar de que los hechiceros no buscaban el poder de destrucción del Quinto, ya no estaba tan seguro de que ellos interpusieran el bien de la humanidad sobre sus sentimientos personales por un ser querido. Aquello podría resultar una apuesta arriesgada si en algún punto el Quinto escogiera el bando equivocado y la decisión de detenerlo a cualquier precio recayera sobre ellos, sobre todo porque por capricho del destino, el grupo entero estaba involucrado románticamente entre sí y eso para nada fortalecía la sensata objetividad de cada uno.
Aún no tenía la recolección completa de todos sus recuerdos, pero cada vez más se asentaba en él la posibilidad de que la historia se repitiera con sus reencarnaciones, sobre todo por la desconfianza que se albergaba con cada memoria recobrada.
Ota suspiró con la tensión aun contenida provocada por la ola de sus últimos recuerdos, temiendo que la falta de confianza terminaría por destruir una alianza muy importante.
Sopesando esta nueva información, tomó la decisión de cavilar detalladamente cuál debería de ser su siguiente paso.
- "¡Es una locura!" – el joven intentaba razonar con su interlocutor – "¿Sabes lo que ese esfuerzo mágico le hará a tu cuerpo?, si persistes en tus planes perderás la vida".
- "No existe otra opción, Yi Jie. Si esta es la única posibilidad que tengo para salvar a Ume voy a tomarla sin importar las consecuencias".
El joven chino volvió a protestar – "Por favor, sé razonable. Ya hiciste el pacto una vez hace tiempo cuando creaste a tus guardianes, uno basado en los poderes del Sol y el otro representando a la Luna, cuyos poderes imitan la forma en que la luna reacciona a la luz, lo que significa que no puede crear su propia luz y depende de la luz del sol para brillar, que en este caso es el poder de su maestro para obtener fuerza" – explicó, señalándolo como si el hombre no supiera ya ese hecho – "no puedes volver a comprometer tu magia de esa forma, y mucho menos intentando sellar la energía de otro ser mágico cuyo poder se dice es el de la destrucción. Eso provocará un desequilibrio en tu magia con consecuencias mortales para tu cuerpo".
- "Nada de eso importa si puedo conseguir que ella esté a salvo".
- "Primo, por favor" – volvió a suplicar – "estoy seguro que, si nos dieras un poco más de tiempo, Hao y yo podríamos encontrar otra forma de ayudar a Ume".
- "No tenemos más tiempo que perder y lo sabes bien, ¿o acaso vas a decirme que tu discusión con Zhuo fue productiva y él ha cambiado su postura respecto a su lealtad hacia el Concilio y su opinión sobre el Quinto?" – cuestionó el hechicero – "Brigit ya nos confirmó que Zhuo está muy cerca de sacar sus propias conclusiones con la ayuda de sus runas, eso a pesar de que ella tiene jurisdicción total sobre el augurio de la profecía, que es lo único que ha podido detener sus avances por descubrir la verdad".
- "Sí, sé que a pesar de verse limitado a colaborar aún sigue investigando por su cuenta, ayudado de la información con la que contaba antes de que Brigit tomara total control del augurio" – asintió el castaño – "Y si bien fue un fracaso mi intento por hacerlo reflexionar acerca de su actitud respecto al Quinto, haciéndole ver que esta persona era inocente y que no deberíamos condenarla, eso no significa que todo esté perdido".
- "No puedo dejar este asunto en manos de la suerte. Estudiaré con Brigit a profundidad el encantamiento céltico Ròn a bhith* que ha podido encontrar en los rituales documentados por sus antepasados, y si como ya te lo he explicado, este es capaz de provocar un desequilibrio perecedero a quién lo invoque, correré el riesgo" – continuó – "sobre todo ahora que sabemos que el poder ancestral del Quinto bloquea el don de Brigit y por eso ella no puede proyectar su dominio de adivinación para conocer nuestro futuro con precisión, dejándonos en la completa oscuridad respecto al porvenir de esta situación".
Yi Jie Li apretó los puños, lleno de impotencia ante las palabras de Clow. Era verdad, la total incertidumbre de no conocer siquiera un atisbo de un resultado positivo en estas circunstancias era más que abrumador.
- "Además.." – el hechicero continuó con seriedad – "basándonos en el escrito que Brigit ha podido develar hasta ahora, y si no logramos detener la intervención de algún miembro del Concilio, tendremos que sellar los recuerdos de cualquier involucrado que pudiera comprometernos".
- "Maldición" – murmuró, consciente del lío que significaba enfrentar al Concilio de esa forma – "Comprendo perfectamente que ya es tarde para disuadirlos a ambos de desafiar al Concilio, mucho menos ahora que Brigit es la esposa de Hao y sabemos a ciencia cierta que Ume está en peligro, pero sigo pensando que debemos mantener la cabeza fría y buscar soluciones más lógicas que no pongan la integridad de nadie en peligro".
- "Escucha, primo" – el semblante de Clow se puso aún más serio – "entiendo que, en tu caso, al no tener un motivo lo suficientemente fuerte para sentirte igual de desesperado que Hao y que yo, te empeñas en encontrar una solución razonable que nos ayude a todos, y no quiero preocuparte con lo que voy a decirte, pero debes saber que Hao me ha comunicado que Mio Satou estará presente hoy cuando nos reunamos a discutir nuestras posibilidades y la información que Brigit quiere compartirnos acerca de la profecía".
- "¡¿Mio?!" – se espantó – "¡No puedes estar hablando en serio! ¡¿Por qué Brigit querría involucrarla?!".
- "Hao no pudo darme explicaciones, pero me temo que esto es algo que ella tampoco desea, más bien es algo que no puede evitar".
Lead Clow notó el cambio radical en el rostro de su interlocutor. En su silencio casi podía leer la nueva postura que el joven estaba tomando respecto a la situación.
- "Ya ha pasado un año desde que el Concilio suspendió los trámites oficiales de petición de mano entre clanes de alto rango" – repuso serio y totalmente decidido – "necesito tu ayuda y que utilices tu influencia con el Concilio para convencerlos de permitirme proceder con la gestión para que Mio se convierta en mi esposa a la brevedad y forme parte oficialmente de mi Clan".
El hombre asintió sin vacilar.
- "Cuenta conmigo. Estoy seguro que Hao y ahora Brigit, en su nuevo status reconocido por el Concilio, estarán más que dispuestos a apoyarnos".
- "Quiero también que me incluyas en tus esfuerzos por estudiar el encantamiento céltico" – pidió con la misma seriedad – "ya que insistes en llevar a cabo un hechizo tan peligroso, me parece que lo justo es que más de uno esté preparado para ayudarte cuando llegue el momento".
El hombre volvió a asentir.
- "Yue y Kerberos quedarán al margen de este plan, por supuesto" – aclaró el mago Clow – "si he de verme obligado, alteraré sus recuerdos antes de que sean sellados en el libro de cartas".
La aprensión de Yi Jie crecía con cada situación hipotética que solo auguraba resultados negativos a cualquiera de las posibilidades.
- "¿Estás seguro que no deseas contar con su ayuda?".
- "Ya Brigit me ha ayudado en la proyección del futuro, de varios posibles futuros de hecho, y solo hay una forma de ayudar a orquestar los eventos necesarios para que una nueva persona se convierta en el nuevo dueño de mis cartas. Por supuesto que antes de todo nombraré a Kerberos "Seleccionador" y a Yue "Juez" para el próximo candidato que se convertirá en el nuevo Maestro de las Cartas Clow".
- "Odio discutir todas estas disposiciones que parecen preparar tu caída inminente" – el joven repuso con amargura – "No me gusta nada".
- "No puedo ignorar los posibles desenlaces que vayan a desencadenar mis actos. Después de todo, estamos conspirando contra el Concilio y estudiando hechizos peligrosos" – repuso con un suspiro, para luego permitirse una media sonrisa – "aunque no puedo estar más que agradecido por todo el apoyo que Brigit, Hao y tú están brindándonos, arriesgándose más de lo necesario".
- "Ni lo menciones. Tú y yo somos familia y nuestros amigos son prácticamente miembros honorarios" – intentó sonreír.
Clow le devolvió el gesto, consciente de que, si las circunstancias fueran diferentes y alguno de sus amigos fuera directamente afectado por las mismas condiciones que lo aquejaban él, tampoco dudaría en prestar su ayuda y enfrentar las consecuencias.
- "¡Lead!".
La voz juguetona y emocionada de una niña que corría acercándose al jardín donde los hechiceros charlaban, interrumpió la discusión al instante.
Una feliz nena de ojos claros y largo cabello ondulado se lanzó directamente sobre Clow, quien reaccionó a tiempo para atraparla, alzarla en vilo y sonreír ante su entusiasmo.
- "Hikaru, que sorpresa" – el hombre rio ante la moción exagerada con que la niña saludó a Yi Jie desde sus brazos – "¿A qué debo tan encantadora visita?".
- "Mi hermana dijo que se reuniría contigo, Brigit y otros amigos esta tarde, así que le insistí para que me trajera con ella y así poder jugar con tus guardianes mientras ustedes trabajan" – repuso con sinceridad y una amplia sonrisa.
- "Excelente idea" – asintió el mago – "Kerberos, como siempre, aceptará gustoso cualquier tipo de entretenimiento que le ofrezcas, aunque no puedo decirte lo mismo de Yue, ya sabes que él es mucho más serio".
- "No importa. Aunque Yue nunca participa en mis juegos, siempre escucha mis historias sin chistar y me deja hablar por mucho tiempo sin aburrirse" - declaró más que feliz.
Yi Jie y Clow volvieron a reír.
- "¿Y dónde está tu hermana... dónde dejaste a Ume?" – preguntó el de ojos castaños.
- "Se quedó saludando a Miriel en la entrada, así que yo me adelanté".
- "Impaciente por jugar con mis guardianes, por supuesto" – comentó el hombre – "tan solo voy a pedirte que esta vez no animes tanto a Kerberos con tu magia sobre las aguas intentado vaciarle el contenido del pozo, mira que la última vez él, irresponsablemente, intentó contrarrestar ese ataque con una bola de fuego y pudo haberte lastimado" – replicó sin abandonar su tono fraternal – "ya advertí a Kerberos al respecto, pero quiero que tú también me prometas que vas a cuidarte".
- "Nos pondríamos muy tristes si algo malo te pasara, pequeña Hikaru" – Yi Jie intervino con sinceridad.
- "Mi hermana ya también me pidió que le hiciera esa promesa cuando se enteró de lo que pasó" – repuso algo apenada – "¡les prometo que no lo volveré a hacer!"
Clow y Yi Jie sonrieron satisfechos, al tiempo que la niña empezaba a contar emocionada la última lección de sus clases de magia.
La energía que bailaba en el ambiente con la presencia de Hikaru empezó a desvanecerse para que Eriol y Shaoran abrieran sus ojos despertando del trance, empezando a tomar conciencia de su alrededor.
Frente a los jóvenes, el poder que emanaba de Touya y Lung junto al canal que abría la pequeña Yui, quien sostenía el pergamino de la profecía entre sus manos, también empezaron a desaparecer.
En una acción calcada de la interacción anterior con el grupo de Sakura, cuando la tenue luz que emanaba del pergamino se apagó, Yui abrió los ojos sin problemas y sonrió ampliamente para su hermano mayor, dándole la señal que necesitaba para comprobar que se encontraba bien. Hasta ese momento fue que Touya se permitió redirigir su atención.
- "¿Se encuentran bien, mocosos?"– preguntó a los jóvenes que aún parpadeaban confundidos – "¿O tengo que llevarlos a emergencias?
- "Dales un minuto" – pidió Lung, que por experiencia conocía esa extraña sensación de regresar a la realidad.
- "Definitivamente los planes no salieron como esperaban" – comentó Eriol, con una mente totalmente clara después de revivir aquellos recuerdos.
Shaoran asintió con el ceño fruncido – "Es evidente que fue necesario tomar medidas extremas".
- "Y esa niña.. Hikaru" – el británico intercambió una mirada con su mejor amigo.
El joven chino observó a la pequeña Yui con intensión.
- "Lucía unos años mayor, pero no hay duda de que Yui es su reencarnación".
- "¡¿De qué diablos están hablando?!" – el comentario llamó la atención del mayor de los Kinomoto.
Shaoran suspiró, a sabiendas de que la situación se complicaba cada vez más.
Los hechiceros relataron los hechos, unieron cabos y expresaron aquellas teorías que se asemejaban más con la información documentada en relación a lo que poco a poco empezaban a recordar.
- "Eso explica los sueños de Yui, que no eran inspirados por lo que desvelaba en la profecía como pensábamos" – comentó Lung – "más bien eran los recuerdos que empezaba a recobrar de su vida pasada".
- "Maldición. ¿Y dicen que era la hermana de la tal Ume Ogawa que ahora más que nunca sospechan es la clave de todo este desastre profético del Quinto Elegido?" – Touya intentaba mantener sus nervios en orden.
- "No hay dudas" – asintió Eriol – "Y ahora también debemos incluir en nuestras teorías a Mio Satou, quien al parecer contrajo matrimonio con Yi Jie Li y está más que involucrada en el conflicto. Aunque me causa mucha curiosidad el hecho de que no podamos tener acceso a los recuerdos en relación a ellas".
- "Además de que no había ningún dato específico en la información que recibimos de Yi Jie Li que reflejara el nombre de su esposa" – Shaoran señaló – "Nada está claro respecto a la identidad de esas mujeres".
- "Tomoyo podría ser la reencarnación de una de ellas ¿no creen?" – comentó Lung dubitativo – "Recuerden que Yui reconoció su rostro identificándola como una amiga del grupo".
Los cuatro hombres posaron sus ojos en la niña quien sonrió, entendiendo, con una madurez impropia de sus años, la pregunta tácita que le hacían.
- "Solo pude ver a esa muchacha que se parece a mi hermanita Tomoyo una vez; estaba con el hechicero amable que se parece a Eriol y la amiga con la que va a casarse que es idéntica a Silvia" – pareció pensativa – "es extraño... yo sé que, aunque se parezcan ella no es mi hermanita, pero siento que la conozco; y me pasa lo mismo con todas esas personas que veo en mis sueños".
- "¿Recuerdas lo que te explicamos acerca de las reencarnaciones, Yui?" – preguntó Shaoran, a lo que la aludida asintió – "la razón por la que tienes esa sensación de familiaridad es porque tú eres la reencarnación de una niña que era muy cercana a todos ellos" – explicó – "por eso es que sueñas con todas esas personas, pues estás recobrando esos recuerdos".
La pequeña abrió los ojos con fascinación y reflejando la manifestación de un intelecto que parecía liberarse.
- "A mí me cuesta creer que Tomoyo sea la reencarnación de alguna de esas dos mujeres y que aún no haya tenido un solo recuerdo de su vida pasada como el resto de ustedes" – Touya replicó – "Y es que todos los involucrados, incluyendo a Ota del que están seguros está ocultándonos ese hecho, y la chica francesa que recientemente le comentó a mi hermana haber tenido "sueños extraños" con todos ustedes pero que ha relegado la idea a meras sugestiones de su mente, han liberado de alguna manera los recuerdos de su vida anterior".
Eriol estuvo de acuerdo - "Es curioso, incluso si al final resultara que Tomoyo no tiene relación con Ume Ogawa o Mio Satou" – repuso intrigado – "De ser así, la duda aún existe. ¿Qué papel jugaba entonces en la vida del mago Clow?".
- "Oye, Eriol" – Yui llamó su atención tirando de su pantalón – "¿Y si mi hermanita Tomoyo hace lo mismo que hacen ustedes y eso le ayuda a recordar?" – dudó con inocencia, alzando el pergamino en sus manos, dejando claro que se refería a las sesiones que acababan de llevar acabo con él y Shaoran y anteriormente con Lung y Mei Ling.
Los rostros llenos de sorpresa reflejaron exactamente la conmoción de darse cuenta que nunca se les había cruzado por la mente involucrar a la joven diseñadora en ese tipo de ejercicios. Mei Ling había sido la excepción –a pesar de que al igual que Tomoyo no poseía poderes mágicos- pues los recuerdos que la asaltaron para luego confirmar que era la reencarnación de Brigit Mong Ruadh, la convertían en pieza clave para intentar encontrar una forma de romper el sello de sus recuerdos perdidos.
Shaoran y Eriol intercambiaron una mirada significativa antes de que el joven de ojos azules asintiera.
- "Debe estar aun con Silvia" – comentó con seguridad – "en cuanto salgamos de aquí la llamaré y le pediré que nos alcance en casa de Kaho".
El grupo se apresuró a salir de la habitación especial –que parecía usarse para entrenamientos- y reunirse con Nakuru quien los esperaba en la sala más cercana según lo acordado.
Por supuesto que ninguno de ellos se esperaba el giro de eventos cuando doblando una esquina se encontraron cara a cara con Lao Zheng.
- "Li, buenas tardes" – el hombre saludó como si nada y sonrió al resto del grupo a modo de saludo.
Shaoran no tuvo tiempo de devolver la cortesía cuando el gruñido de Touya fue gutural y mucho más irascible de lo que alguna vez lo hubiera escuchado dirigirse a alguien.
- "¡¿Y tú qué demonios haces aquí?!".
- "Ah, Kinomoto, como siempre un placer volver a encontrarme contigo" – replicó con indiscutible malicia.
Lung se volvió al moreno con evidente sorpresa – "¿Ustedes se conocen?".
- "Por supuesto. En vista de que llevo un tiempo razonable intentando cortejar a la hermosa Kaho Mizuki, hemos cruzado sin remedio nuestros caminos en un par de ocasiones".
Touya estuvo a punto de abalanzarse sobre el hombre de no ser por la intervención de Eriol, quien advirtió sus intenciones de inmediato y logró contenerlo con fuerza y sin importarle la mirada asesina que había desviado hacia él por su atrevimiento.
- "Tranquilízate, por favor" – pidió Shaoran con un tono serio – "estamos en las instalaciones de la sede del Concilio y a quien intentas atacar es el jefe del clan Zheng" – replicó, revelando tácitamente que podría haber serias consecuencias si se atrevía a agredir sin motivo aparente a alguien con ese rango mientras él estaba presente y en calidad de jefe de su clan y del Concilio.
- "¡Me importa un demonio!" – intentó forcejear ante el agarre de Eriol, fallando rotundamente cuando Lung se unió a la tarea por retenerlo.
- "¿Jefe del Clan Zheng?" – repitió una confundida Nakuru con la pequeña Yui en brazos, quien parecía atemorizada ante la reacción de su hermano mayor – "Eres un hechicero" – no era una pregunta.
- "Así es" – le sonrió a la guardiana - "Comprenderás que nunca se los haya mencionado pues ese pequeño hecho no es algo que podamos ir revelando por ahí a todos los que conocemos" – se justificó con naturalidad.
- "Y, sin embargo, tú no pareces para nada sorprendido de encontrarnos aquí y juntos" – replicó el joven jefe del clan Li con evidente sospecha.
Lao soltó una pequeña risa – "Verás, en cuanto consideré que Kaho era una persona muy especial que deseaba tener en mi vida, quise conocer un poco más de ella y de sus personas más allegadas" – explicó, como si tener un reporte detallado, personal y probablemente un poco invasivo sobre todo aquel que te interesaba conocer, fuera de lo más normal – "fue toda una sorpresa descubrir que la familia de tu novia era tan cercana a Kaho y que también compartían el don de la magia".
- "Claro, toda una sorpresa" – murmuró Shaoran sin abandonar su serio semblante.
Durante el intercambio, las quejas del mayor de los Kinomoto no pararon, al tiempo que les exigía a sus captores que le quitaran las manos de encima.
- "Pensaba que eras un acosador común y corriente pero ahora entiendo la facilidad con la que parecías encontrar a Kaho" – comentó Nakuru con disgusto – "Sin duda había magia involucrada para rastrearla".
- "Me parece que 'acosador' es una palabra muy fuerte y para nada describe mis intenciones con tu amiga.." – se defendió sin abandonar la sonrisa – ".. quien por cierto no parecía demasiado molesta al verme, de hecho, siempre me recibió de una manera bastante cariñosa".
- "¡Maldito bastardo!" - Touya vociferó otra maldición y estuvo a punto de escapar de la custodia de Eriol y Lung ante la furia que le causó la provocación del hombre.
- "Zheng, por favor" – esta vez, la mirada de Shaoran era amenazante – "Voy a pedirte que te abstengas de hacer esos comentarios claramente malintencionados. A pesar de que intento evitar este enfrentamiento para ahorrarnos a ambos problemas, no voy a permitir que le faltes el respeto a quien dentro de poco formará parte de mi familia" – ignoró el gruñido del moreno ante su declaración – "Así como yo no he olvidado tu rango dentro de estas instalaciones y la consideración que eso merece, ten en cuenta el mío, cuida tus palabras y evítate las consecuencias".
Lao sostuvo la mirada todo el tiempo que pudo a pesar de que sabía perfectamente que por el momento no podría ganar ese pulso. Con una nota más llena de sarcasmo, le deseo al grupo una buena tarde y retomó su camino por el pasillo contiguo.
Cuando estuvieron seguros que Touya no podría ir por Lao para reanudar el conflicto, Eriol y Lung le soltaron enfrentándose a su rabieta y reclamos.
- "Entiendo perfectamente tu enfado" – el joven inglés lo interrumpió – "pero por el momento tenemos cosas más importantes de que ocuparnos" – intentó regresar la atención a sus asuntos – "Ya tendremos tiempo para reflexionar sobre este nuevo acontecimiento que, créeme, nos perturba a todos y nos hace sospechar aún más de los Zheng y sus intenciones".
Touya no tuvo más remedio que ceder e intentar retomar su serenidad, tarea que se volvió un poco más fácil cuando su hermana menor llamó su atención y estiró sus manitas con la clara intención de cambiar los brazos de Nakuru por los de él.
Yui acomodó su rostro en el hombro de su hermano, trasmitiéndole todo el alivio que pudo e intentando espantar sus propios miedos ante las malas vibras que el jefe del clan Zheng le trasmitió.
Pareciera que a la joven acabaran de decirle que había ganado la lotería.
La pelirroja dio un chillido al tiempo que abrazaba a su amiga con fuerzas dando saltitos de felicidad y proliferando exclamaciones de victoria.
- "¡Jessica, estoy tan feliz por ti, por ambos, de hecho!" – Silvia agitaba a su amiga de lado a lado sin perder el entusiasmo – "¡siempre supe que ustedes dos eran el uno para el otro!".
Tomoyo reía ante el arrebato de la francesa.
- "Te lo agradezco, Silvia" – replicó cuando pudo respirar un poco de la fuerza de su abrazo – "supuse que te alegraría saber la noticia tomando en cuenta la campaña activa que prácticamente llevaste desde el día que te enteraste éramos amigos de la infancia".
- "No puedes culparme, los dos tienen demasiada química para negarlo; y después de presenciar cómo evolucionó la dinámica de su amistad tendría que haber estado ciega para no darme cuenta" – sonrió – "¡pero necesito que me cuentes los detalles! ¿Cómo sucedieron las cosas?, ¿quién dio el primer paso?, fue por eso que te siguió hasta Japón cuando decidiste dejar la academia, ¿verdad?, ¡se dio cuenta que te amaba y simplemente no podía dejarte ir!".
La joven de ojos azules no abandonó la sonrisa ante el interrogatorio.
- "No hay mucho que contar, de hecho, lo único que tuvimos que hacer fue aclarar un par de malentendidos y aceptar que ambos sentíamos más que amistad" – Tomoyo no podía contarle a detalle las dudas iniciales que la asaltaron, las cuales involucraban a la propia Silvia y todos los enredos que tenían que ver con vidas pasadas.
- "¿A qué tipo de malentendidos te refieres?" – dudó – "la única vez que te noté distante con Eriol fue un par de semanas antes de que regresaras a Japón".
- "La verdad es que durante un tiempo estuve completamente convencida de que Eriol tan solo me veía como su mejor amiga, y en vista de que yo sí empezaba a tener sentimientos de índole romántico hacia él, cerré la puerta a cualquier tipo de discusión, y eso nos trajo... ciertas dificultades a la hora de enfrentar el hecho de que nuestra relación empezaba a cambiar" – Tomoyo intentó ser lo más honesta que pudo.
- "Jessica, por Dios, jamás pensé que tú serías la parte testaruda de esta ecuación" – suspiró con resignación – "aunque supongo que no debería sorprenderme tanto, después de todo, siempre desviabas olímpicamente la conversación cada vez que intentaba sonsacar tus verdaderos sentimientos" – reflexionó – "pero cuéntame más, por favor, ¿quién fue el que dio el primer paso?"
- "Eriol" – contestó sin titubear pues técnicamente fue el inglés quien la besó en París, desencadenando el principio de una serie de situaciones que terminaría acercándolos.
La joven de ojos grises juntó las manos con emoción.
- "¡Lo sabía! ¿Y luego te confesó sus sentimientos?".
- "No exactamente. De hecho, después de nuestro primer acercamiento ambos tuvimos algunos desacuerdos, pero eventualmente logramos superarlos".
Silvia asintió y continuó haciendo preguntas específicas sobre los detalles que ella creía románticos y relevantes para la anécdota. Tomoyo intentó responder a todas sus dudas de la manera más sincera posible omitiendo algunos detalles (por razones obvias) hasta que la pelirroja pareció satisfecha.
- "Esta es la mejor noticia que pudiste darme antes de regresar a Paris" – la joven pelirroja volvió a sonreír – "pero no te acostumbres demasiado a mi ausencia, porque en cuanto termine el semestre voy a tomarles la palabra a ti y a Nakuru para que participemos juntas en su proyecto de moda".
- "Por supuesto, ya sabes que nos encantaría que trabajaras con nosotras" – repuso con sinceridad – "te estaré enviando actualizaciones y propuestas del concepto para que puedas compartirnos tu opinión".
- "¡Excelente! Todavía no me voy y ya no puedo esperar por regresar. He pensado seriamente en instalarme en Japón por tiempo indefinido" – replicó – "a menos que Nakuru y tú deseen mover la sede de su proyecto a otro país".
- "La madre de Eriol sugirió New York o Londres como capital para asentar nuestro trabajo, pero comprendió que por ahora ambas preferimos Tokyo para desarrollar este proyecto".
- "Es comprensible. En tu caso porque no podrías estar más cómoda que en casa y Nakuru porque no podría ser más feliz que aquí con su primo, su mejor amiga, su novio y su familia postiza".
- "Es verdad que Nakuru se siente afortunada de encontrar estabilidad en el lugar que por el momento considera su hogar" – admitió Tomoyo – "aunque en el futuro no descartamos la posibilidad de una nueva ubicación".
- "Yo las seguiré sin chistar" – aseguró la francesa- "¡El solo hecho de que pueda colaborar junto a mi mayor inspiración y modelo favorita, es más que un sueño!" – la muchacha expulsaba estrellas de adoración como cada vez que declaraba su admiración por la modelo – "¡hasta me pidió que le hablara por su nombre de pila!" – declaró más que emocionada.
- "Es natural. Nakuru y tú han convivido bastante el tiempo que has visitado Japón".
- "Claro, pero no por eso tengo que agradarle. Además, estoy consciente que la oportunidad y confianza que muestra al ofrecerme una participación en su proyecto es gracias a ti y a la fe que tú me tienes".
- "No olvides que Nakuru tuvo la oportunidad de ver tus diseños y plan de moda la última vez que hablamos de trabajo" – le recordó la ocasión, hace un tiempo ya, en la que compartieron con la súper modelo una tarde de bosquejos, intereses, aficiones y postres – "así que nunca deberías sacar de la ecuación a tu talento ¿de acuerdo?" – sonrió – "¿o acaso crees que Nakuru pondría en manos de una persona en la que no confiara algo tan personal e importante?".
La pelirroja se animó ante sus palabras y volvió a sonreír feliz.
- "Voy a extrañarlos mucho" – suspiró de nuevo – "tienes que prometerme que vas a intentar visitarme, aunque sea una vez antes que pueda regresar a Japón. Ya conseguí que Takato me diera su palabra de hacer lo mismo, además de conceder una serie de video llamadas que se adecúen a nuestra zona horaria".
La hija de Sonomi quiso comentar sobre la interesante camaradería que, desde hacía poco, y gracias a que su mente estaba ya despejada de dudas, había notado entre Takato y Silvia; pero guardó silencio dejando esa interesante discusión para otro momento.
- "Te prometo que iré a visitarte en cuanto pueda y que, por supuesto, tendremos todas las video llamadas que quieras cuando el tiempo nos lo permita".
El teléfono móvil de Tomoyo sonaba en ese instante y luego de una broma soñadora por parte de Silvia cuando su amiga mencionó que era Eriol el que llamaba, la diseñadora saludó al joven inglés con una sonrisa.
- "Sí, aún estoy con Silvia" – replicó, extrañada por el tono serio que podía percibir del otro lado de la línea – "Por supuesto, la acompañaré a casa de su primo y luego los alcanzaré en casa de Kaho" – replicó, después de un par de explicaciones dadas con premura antes de concluir la llamada.
La joven se aseguró de mantener la sonrisa cuando le explicó a Silvia que Eriol tan solo llamaba para recordarle que tenía un compromiso pendiente con la maestra; dejando fuera el detalle de que el tono del hombre era urgente y que por supuesto que no creía que fuera casualidad ser convocada con apremio el mismo día que las sesiones especiales para recobrar los recuerdos de sus amigos habían comenzado.
Ciertamente, Tomoyo se inquietó ante la posibilidad de recibir malas noticias.
Intentando mantener su preocupación a raya, se volvió a la pelirroja proponiéndole dar por terminado su paseo y así poder reunirse con el joven inglés y el resto de hechiceros lo más pronto posible.
Notas de la autora: Siento que muy poco ha cambiado en estos meses. Aunque la buena noticia es que poco a poco parecemos volver a la vieja normalidad donde podíamos salir y abrazarnos sin miedo a romper la regla del distanciamiento social. De corazón, espero que en el lugar en donde estén sus condiciones hayan cambiado para bien y que sus familiares y amigos se encuentren plenos y con buena salud. Y para aquellos que aún están lidiando con alguna situación difícil, les mando todas mis buenas vibras y les pido mantener la fe, sabiendo que este tiempo difícil pasará. Espero que este pequeño espacio de imaginación les ayude a distraerse y a desconectarse y que mi insignificante aportación a su momento de ocio sea algo positivo en su rutina.
Bien, pasando a la discusión de este capítulo, espero que no haya tanta confusión en cuanto a las líneas de tiempo y que las situaciones y eventos estén lo suficientemente claros para las bombas de los próximos capítulos. Ahora, si tienen dudas de que demonios sucedía exactamente en la vida pasada que corresponde a cada uno de nuestros protagonistas, pueden preguntarme lo que quieran y yo con gusto explico lo que se pueda. De otra forma, espero que, con cada nuevo recuerdo que plasme en los próximos capítulos, las dudas se vayan despejando. Por supuesto que ahora que hasta el concepto de porque el Quinto es llamado de esa forma empieza a tomar forma, espero que cuando lleguemos a la revelación todo haya quedado más que claro.
En otras noticias, como ya les había comentado, sigo volcada en la tarea de editar toda la historia, sobre todo los primeros capítulos. Por supuesto que mi promesa de no cambiar la trama sigue en pie; tan solo quiero hacer la lectura un poco más tolerable y adaptar lo que se pueda a mi estilo actual así que no habrá que preocuparse por perderse de nueva información agregada. He editado dos capítulos más y continuaré trabajando hasta alcanzar aquellos que al leerlos ya no me provoquen querer lanzarme por la ventana.
Por último, espero de verdad que aun tengan espacio en su corazón para esta historia. Les doy las respectivas promesas para una nueva actualización lo más pronto posible. Y como siempre, disculparán cualquier error de ortografía.
¡Muchas gracias a todos los que siguen leyendo, son mis héroes!
*Ròn a bhith: Sellando al ser.
Avances del próximo capítulo: Planes que se llevan a cabo, más visiones desatadas, un malentendido y un instante de paz antes de que llegue el momento de la verdad.
Comentarios, tomatazos, dudas, reclamos y todo lo que quieran en un review.
¡Nos leemos pronto!
Saito Ryuzaki
