DISCLAIMER: Black Clover no me pertenece, sólo hago uso de sus personajes por mera diversión.
ADVERTENCIA: Muy posible OoC. Universo Alternativo Escolar.
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PATERNIDAD REPENTINA
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― ¡Waah! ¿¡Dónde está!? ―
De repente su grito se vio interrumpido cuando chocó contra el pecho de alguien más, y ambos cayeron al suelo.
― ¡Ugh! ¿Qué pasa contigo Asta? ― Interrogó Magna mientras se acomodaba sus lentes de vidrio morado.
El menor sacudió su cabeza. ― Lo siento Magna Senpai ― Se puso de pie, y le extendió la mano para ayudarlo.
Ya de pie, volvió a interrogar. ― Entonces ¿cuál es el problema? ―
El cenizo parece que volvió a procesar aquella pregunta, y como si un interruptor se encendiera, volvió a ponerse ansioso. ― ¡Es cierto! ¡La perdí, la perdí! ¡Ella me va matar! ― Exclamó, agitando sus brazos de forma exagerada.
Magna lo tomó por los hombros. ― ¡Hey, tranquilízate hombre! ― Le pidió, intentando ayudarlo a respirar con regularidad. ― Lo que necesitas es tomar algo de agua, todos esos gritos te van a dejar afónico ― Agregó, conduciéndolo por el lado contrario del pasillo del edificio, en dirección a la cocina.
Asta trotaba en su lugar a la espera de que su Senpai lo dejara ir. El segundo, con tranquilidad servía dos vasos de agua fría; casi luego de entregársela, Asta se bebió el contenido de un solo sorbo.
― Ugh, no tengo tiempo para esto, ¡debo buscar a mi hija! ― Comentó, luego de limpiarse las gotas de agua de su boca con el dorso de la mano. ― ¡Adiós Magna Senpai! ― Se despidió, corriendo nuevamente a gran velocidad.
El de cabello pintado negó mientras bebía de su vaso. ― Rayos… ese chico tiene demasiada energía ― Tardó unos cinco segundos más en procesar las palabras del de ojos verdes. ― ¿¡Qué mierda, su hija!? ― Escupió su agua y empezó a toser con fuerza.
― Oh Magna, te asfixias ― Anunció Luck, llegando al lugar muy tranquilo. Sonriente, le pegó en la espalda para salvarlo.
Nuevamente en el suelo, el Swing recuperaba el aliento. ― Maldito Luck ― Murmuró. El rubio sólo reía a sus espaldas sin nada de culpa. Pero éste estaba más preocupado por lo que acababa de descubrir. ― Pero Lady Noe… ¿cuándo?... Yami-san los va matar ― Pensaba con genuina preocupación.
¿Cómo es posible ocultar un embarazo?
¡Son estudiantes!
¡Sólo tienen quince, maldita sea!
― ¿Ah? ¿Estás muerto? ― Cuestionó Luck picándole la cabeza, luego de verlo perder el conocimiento.
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― ¡LIEBE! ―
El aludido giró y observó a su hermano menor llegar. ― Oh, ya era hora idiota ―
Asta se inclinó, sujetando sus rodillas para tomar aire. ― ¿Dónde está Niki? ―
El peliblanco le mostró sus brazos, justo donde una tierna conejita de color café descansaba. ― Me debes unas galletas baboso ―
― Ven con papá ― Pidió Asta, ignorando el mal humor de su hermano y centrando toda su atención en el animalito.
Liebe se cruzó de brazos, algo incómodo de presenciar aquel reencuentro. ― ¿No crees que lo tomas muy enserio? ― Preguntó, mirándolo de costado.
El de mirada verde sonrió, acariciando la cabeza de Niki. ― Sabes que es muy importante para Noelle ―
El mayor bufó. ― Lo sé… sólo por eso fui a buscarla ― Recalcó.
El otro por fin lo miró con cierta indignación. ― Me alegra tanto que seas mi hermano ― Respondió con ironía. ― Vamos Niki, es hora de recoger a Mamá a sus prácticas ― Anunció, con su mirada nuevamente en la coneja.
Internamente, Liebe contaba hasta diez con intención de buscar paz interior. No lo malentiendan, los dos, o en este caso, los tres le agradaban. Noelle era dueña de aquella conejita; cuando formalizó su relación con Asta, ambos llevaban esa rutina de "padres" y parecían entretenerse bastante.
Niki ya era más grande por lo que era difícil entretenerla. Por eso cuando su hermano le llamó pidiendo ayuda, no dudó ni un segundo en salir a buscarla; aunque no lo admitiría abiertamente.
― Gracias Liebe ―
Rodó sus ojos rojizos y sonrió de lado. ― Como sea, ya lárgate señor papá ― Hizo un gesto de desinterés con la mano.
Asta sonrió y asintió, alejándose a pasos lentos mientras seguía hablándole a Niki.
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Escena Post-créditos
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― Estúpido Asta ― Musitó Magna sujetando su pecho, como si eso regulara su respiración.
― ¿Quién es la niña más linda? ― Interrogó Noelle con voz pequeñita, tomando a la conejita en brazos, chocando sus narices.
El peli cenizo sonreía ante tal escena, mientras cargaba el bolso de su novia, para que ésta tuviera más libertad de acariciar a la esponjosa criatura.
Desde unos arbustos, el chico de apariencia de delincuente los observaba. Por fin estaba tranquilo de que no había ningún embarazo de por medio.
N/A: ¡Wa! No sé de dónde salió esta idea, pero me agradó un montón. Espero piensen lo mismo.
¡Hasta la próxima!
GEMITHA0208
