Pues bueno me tarde de mas una disculpa de verdad fueron un poco ajetreadas estas fiestas de fin de año. Espero que hayan pasado una grata navidad y un año nuevo agradable, les deseo que sea lo mas bendecida y prospero este año, que puedan ser de bendición para ustedes, su familia y las personas que Dios ponga en su vida.

Ahora respecto a los comentarios...

SamOujiG: gracias por el apoyo al fic y me gusta que te guste… Respecto a Cosmo y Wanda… Si planeo que siempre se vea y se toque su convivencia, son seres milenarios casados… Me divierte mucho cuando se escriben sus escenas aveces parece que se hicieran solas…

vanessavanegascoa12: me alegra mucho que te guste el fic aun en sus últimos caps, hay algo que deseo tocar del dienton a lo largo del fic… Entonces si se permite, espero que se alcance a ver. Respecto a Sparky tiene y no que ver… Si planeo explicar un poco que paso con el perro con el pasar de los capítulos. Y respecto a... ¿Que se reconcilien Timmy y Chloe? "No aquí no hacemos eso..."

Sin mas los dejo con el cap…


Capitulo 10Lo que el deseo dejo… (Pt4)

Por su parte el hado yacía dentro del castillo de la pecera, mas en especifico estaba en su cocina. En la cual tecleaba en un microondas que tenia el nombre de "Magic 2000" en cursivas. El peliverde introducía una opción que combinaba galletas con chispas de chocolate, sumado a pizza de queso y peperoni. Desde que tuvo a Poof el hado verde había adquirido gustos más extravagantes para la comida, no es que antes no los tuviera. De por si las hadas tenían gustos extraños para comer según los humanos… Pero inclusive para la media de las hadas, Cosmo ya había superado la rareza común… Aunque Wanda respetaba eso desde que lo conocía, aunque ella no dejaba que el hado cocinara para que no saliera con un invento culinario para toda la familia… La madrina cuando cocinaba sabía que la comida de Cosmo tenía que ser especial para el… O el mismo hado verde se preparaba algo según lo que se le antojara.

Justo cuando sonó el microondas el hado volteo a este y hablo solo…

- uff… Piliph… Es el microondas… - Comentaba el ser mágico a una moneda de cinco centavos gigante en la mesa.

El hado solo floto hasta el micro y tomo el plato caliente, con una expresión que lo quemaba… Hasta que lo deposito en la mesa. Finalmente se soplaba ambas manos y procedía a aparecer un tenedor frente a él. En el plato se podía ver varias galletas con chispas de chocolate más grandes de lo habitual, pero con queso y pedazos de peperoni encima. Si se observaba bien, entre la galleta y el queso había salsa de tomate. Había alrededor de 10 galletas en diversos tamaños… El hado procedía a comer su cena, alcanzo a comer varias galletas solo con sus manos… Era su costumbre cuando estaba solo, pudo seguir así hasta que veía un foco de su varita encendida en verde.

Por un momento dejo de meterse sus galletas a la boca para aun con las manos algo sucias tocar la parte táctil de su varita. Allí descubrió que Wanda le había mandado un mensaje… Terminado de comer le respondería. Esperaba que su esposa estuviera bien y su ahijada también… Por su parte también pensó en Poof, sabía que el chico no era como el en la escuela… El infante magico era popular, tenía amigos, tanto sus compañeros y maestros lo querían… En parte era como Wanda…. Eso de algún modo le alegraba al peliverde. También le divertía la parte de que tenía novia… Bueno eran solo unos bebes mágicos… Quizás Wanda se lo tomaba más enserio esa parte… Pero no el hado, para él era solo un juego de los dos niños. Quizás cuando crecieran, el padrino pensaría que si es algo serio… Pero Goldie era una buena niña y una buena amiga de Poof o al menos era la idea del peliverde. Motivo por el que no se ponía tan estricto en el tema de que dijera ser su novia o viceversa. No quería parecerse a su madre destruyendo juegos infantiles…

Mientras pensaba en eso el ser mágico volvía a devorar una a una sus peculiares galletas. Los restos y migajas de estas solo las comía con el cubierto que había aparecido. La ventaja de los tenedores de Mundo Mágico a diferencia de los del mundo humano, radicaba en que eran mágicos. Toda la comida que sobrara en los platos parecía pegarse como imán a los tenedores mágicos. No era un invento reciente… Apenas tenía unos 100 años, pero hace algunos años habían comenzado a popularizarse. Quizás los humanos no lo entendían las primeras veces que iban a Mundo Mágico u otros reinos mágicos… Pero cada raza mágica tenía su propia cultura y avances tecnológicos… Aunque claro las diferencias culturales no eran tan marcadas como en la tierra…

Pasaron solo unos cuantos minutos más hasta que finalmente el hado vio su plato vacío. Lo que hizo que soltara una frase al aire a su moneda…

- Listo Philip… Es hora de responderle a Wanda… - Decía el hado aun con las manos sucias. Antes de tocar su varita procedía a limpiarse algo las manos con una servilleta, pero no era suficiente para que quedaran limpias. Aunque poco le importaba al ser mágico, el cual procedía a mover con su mano derecha una de las pantallas de su varita, la cual pasaba de tener de un color dorado a una apariencia de pantalla de teléfono sin perder la forma de la estrella.

Rápidamente el peliverde veía las notificaciones que tenía en su pantalla. Las cuales iban desde: "Juandisimo te etiqueto en una foto en "MagicBook"", "Poof te etiqueto en una foto", "Mama Cosma agrego nuevo contenido a su historia…". Entre más notificaciones… Definitivamente ignoraría el contendió de su mama, no era algo que le agradara checar al padrino verde desde que su mama salía con el papa de Wanda… Al principio ambas hadas pensaron que sería solo algo pasajero, pero si contaban el deseo de Timmy que paro el crecimiento humano en la tierra para que nadie envejeciera… Definitivamente cuando sacaron cuentas él y su esposa, sus padres ya llevaban saliendo varios años… Más de 30 años para tener una fecha más aproximada. Era algo que Cosmo y Wanda sacaron en base a la fecha del deseo y otros mas… Cosa que aunque no lo hablaban, los incomodaba un poco… Pero el lado positivo que ni su mama o el papa de ella interferían en su matrimonio desde entonces.

El hado solo veía la foto de su hijo, la cual consistía en que con magia habían levantado ballenas él y sus compañeros de grupo. Le agrado ver que su hijo tenía una nota de "A" afuera de la ballena… Era común que los kínder de magia pusieran esos ejercicios, los bebes mágicos debían probar el alcance de su magia, haciéndolos levantar con esta objetos pesados para entrenarlos y controlarla mejor. Aunque en su tiempo le toco a él levantar focas o dragones… Aunque esa experiencia no recordaba si fue a causa de su profesor o de sus compañeros… Volviendo a la foto, el hado verde veía la etiqueta que decía: "mira papa y mama, levante la ballena más grande…".

Rápidamente el hado verde respondía con: "muy bien Poof es enorme…", además de agregar el me gusta correspondiente a la imagen. Para el padrino no era preocupante lo que le pasara a los animales, porque sabía que todos los profesores tenían la regla de devolver a los animales tal cual a su entorno una vez que terminaran los ejercicios. Una vez checada la foto vio el comentario de Wanda en esta, la cual decía algo como: "ten cuidado cariño…". Por su parte sonreía el hado verde su esposa siempre podía llegar a ser fastidiosa y no solo con él...

Cosmo seguía viendo las notificaciones y luego buscaba el mensaje de Wanda el cual decía lo siguiente:

"Cosmo… Chloe se está bañando… Parece estar de mejor humor… Mande un mensaje a Poof en su pijamada en casa de Sammy y a sus papas. Todo va bien… Coméntale a Poof que me responda el mensaje… ¿Cómo están tú y Timmy? Cualquier cosa que necesiten llámame…

P.d. Ten una linda noche, te ama Wanda."

Por su parte el hado verde le agradaba recibir el mensaje de Wanda, rápidamente cambiaba la opción de su varita una opción que le permitiera mandar mensajes. Hacía lo propio al mandarle uno a su hijo, el cual decía:

"Poof diviértete en la pijamada… Ten una buena noche… Eh… A si… Mama quiere que le respondas el mensaje…

p.d. Te amo hijo…

P.d.2. Eh respóndele a tu madre… Ya sabe lo de las verduras…

P.d.3. Ehh… No fue mi culpa… Bueno si lo fue… Pero fue un accidente…

P.d. 4. Intentaba recordar algo y lo dije… Mañana lo hablamos con tu madre… Tranquilo…

P.d.5. ¿Ya dije que te amo? Oh si en la primera P.d… Descansa Poof, te amo… Bueno ya lo dije de nuevo…".

Después de enviar el mensaje a su hijo, el hado pasaba a mandarle un mensaje a Wanda:

"Listo Wanda, le envié el mensaje a Poof… No te preocupes por Timmy está mejor… Hasta pudo terminar su tarea… Y compro la historieta número 1000 de Barbilla Roja… Nada exploto por cierto… ¿Viste la foto de Poof? Era enorme esa ballena… Oh y comí galletas de chocolate con Pizza… Philip y yo vamos a dormir… Buenas noches Wanda…

P.d. También te amo…

P.d.3. Eh, si necesitan algo avísame…

P.d.2 .perdón puse p.d.3 y era p.d.2…

p.d.4. espera a la p.d.2 le puse 2, cuando es la p.d.3… Pero ya están en orden…

p.d.5. ¿Espera la p.d.4? ¿Si es la p.d.4? O ¿Debería ser la p.d.3, siendo la 4?

P.d.(De algo) Si necesitan algo avísame… Te amo…

P.d. ignora las otras p.d.

P.d. (Final) Ignora las otras p.d. menos la que puse (De algo).".

- Espero que quedara claro Philip… - Decía el hado verde viendo a su moneda, sin embargo este ladeaba la cabeza viendo a la moneda.

- ¿Qué olvide que? Oh… Es verdad Philip… No le mande saludos a Chloe… - Concluía el hado verde.

Mientras volvía a su varita y escribía un último mensaje: "P.d. (Nueva) Saluda Chloe de mi parte…".

Concluía el hado mandando el nuevo mensaje, mientras veía el desorden en la cocina... Debía limpiar el tenedor, plato, microondas y recoger las migajas del suelo.

- La parte que menos me gusta Philip… - Decía el hado verde cansado. Mientras levantaba su varita y salía una nube de colores verdes con letras que decían poof y todo en su cocina quedaba organizado.

- Es tan aburrido y difícil limpiar… Pero ya está… Oh si bola de nieve… - El ser mágico volvía a levantar su varita y salía otra nube de poof, a los pocos segundos se oía un gruñido en alguna parte del castillo.

- NO ES NADA BOLA DE NIEVE DESCANSA… ESTOY CANSADO… NOS VEMOS MAÑANA… - Gritaba el padrino en el interior de su casa. Sin embargo un gruñido tosco volvía a salir de la boca del dragón…

- ¿QUÉ CLASE DE LENGUAJE ES ESE? ESTOY CANSADO FUE UN DÍA DIFICIL… - Concluía el hado verde, hasta que volvía a sonar otro triple gruñido aunque menos fuerte.

- POR SUPUESTO QUE TE QUIERO… DESCANSA… IREMOS CON POOF EL SÁBADO MAGIC MOUNTAIN… Y DE ALLÍ ALGÚN OTRO LADO… - Decía el padrino mágico a su mascota mientras este volvía a dar un rugido.

Finalmente el ser mágico hacia una nube de humo con las letras que decían "poof" en cursiva saliendo de esta, de un momento a otro el peliverde estaba en su cuarto tal y como lo recordaba. Su cama en forma de auto de carrera en el fondo derecho del cuarto y la cama de Wanda en el otro extremo izquierdo. Quizás era una práctica rara para algunos matrimonios… Pero les funcionaba a ellos… Dormían en el mismo cuarto, pero cada uno en su propia cama para no golpear al otro mientras dormían… A la par que cuando debían juntar las camas lo hacían… Funcionaba para ellos. Después de 500 años de amanecer con golpes por moverse dormidos y con la rareza del sueño del otro alado... Optaron por ese método que les termino gustando más de lo que les desagrado al inicio.

El hado verde simplemente se acercó a su cama y puso alado a su centavo, mientras quitaba una sábana para acostarse en la cama. Agradecía internamente por un día más y el padrino iba a dormir como de costumbre… No sin antes soltar una frase…

- Buenas noches Wanda… Buenas noches Philip… - Cuando termino su frase rebobino lo que había dicho y volvió hablar. - Ohh es verdad… Wanda esta con Chloe… Buenas noches Philp - Concluía el hado verde mientras se volvía atapar y cerraba los ojos.

Los rayos del sol volvían a mandar su calor y energía a la tierra… Esta recibía en ese lado del globo una vez más el calor que emanaba del gigante llameante… Todo planeado en la ruta trazada para todo los cuerpos celestes… La ciudad de Dimmsdale no era la excepción al recibir un nuevo día, lentamente varias personas de la metrópoli comenzaban a levantarse mientras otras personas ya estaban levantados por causa de sus trabajos matutinos. Sin embargo la atención se colocaba en una casa blanca en los suburbios… En específico en el cuarto del vástago de la familia Turner…

- !VOY A LLEGAR TARDE! - Gritaba desesperado un niño castaño de once años.

Por su parte el hado dentro del castillo comenzaba a abrir los ojos de manera abrupta por los movimientos raros que llegaba a recibir el castillo bajo el agua. Antes de preguntarle a su moneda que sucedía, el ser verde se levantaba de su cama y hacia aparecer su varita sobre su mano. En un parpadeo una nube de humo lo cubría y aparecía en el cuarto de su ahijado aun en pijamas…

La primera imagen que vio el ser verde, fue la de su ahijado moviéndose con el pantalón de la pijama aun puesto y su camisa sobre su cama. El niño de once años se movía de un lado a otro como loco…

- Buenos días Timmy ¿Qué sucede? - Decía el padrino en tono despreocupado, mientras lanzaba un bostezo al finalizar su frase…

- VOY TARDE… - Respondía desesperado el ahijado, mientras buscaba en uno de sus cajones algún calcetín…

- Tranquilo son las siete con quince… - Volvía a comentar muy tranquilo el padrino.

- !QUERÍA LLEGAR ANTES A CASA DE CHOLE! PARA HABLAR CON ELLA... PERO ME QUEDE DORMIDO… - Hablaba el castaño desesperado, mientras se quitaba lo que le quedaba de la pijama dejándola en el piso y entraba al baño. Antes de que pudiera decir algo el hado solo oía un grito desde el baño que decía… - FRIA… COSMO… POR FAVOR… - Concluía el castaño con un grito como si le hubiera llegado algo inesperado. El ser mágico solo levantaba su varita mientras brillaba, el niño de once años le volvía a responder…

- GRACIAS - Decía en un tono más fuerte pero a la vez más amable.

Por su parte el hado sentía como le gruñían las tripas… A la vez que veía a moneda…

- ¿Qué quieres desayunar Philip? Genial… Me gusta esa idea… - Concluía el hado verde mientras volvía a su castillo envuelto en una nube mágica.

Por su parte el castaño salía rápido del baño de su cuarto aun mojado y con una toalla de por medio, agradecía que su mama convenciera a su papa de tener que arreglar todos los baños de la casa. Para no usar solo el del pasillo de arriba… Así cada quien podía bañarse en su cuarto sin tener que esperar a los otros.

De un momento a otro el ser mágico aparecía frente al castaño. La curiosidad que ya estaña vestido, con sus zapatos negros, pantalón en el mismo tono. Sumado a su camisa blanca de botones, el hado solo se ajustaba su corbata. Tampoco ya se veía rastro de su moneda…

- ¿Cosmo que hora son? - Decía el castaño aun desesperado.

- Las siete con diez… Ah... Espera lo estoy leyendo mal… Siete veinte… Siempre confundo el uno con el dos… y con el tres y cuatro… y a veces el cinco… - Concluía el hado verde sin darle mucha importancia a su vaga noción del tiempo. Mientras terminaba de ver la hora en su varita.

- Tengo que irme rápido, antes de que mi mama… - Antes de que pudiera concluir su frase el hijo de los Turner, su madre le hablaba desde debajo en la cocina.

- Timmy el desayuno está listo… Chole llegara pronto apúrate… - Hablaba la mama del castaño. El niño dentón solo se daba un facepalm en la cara. Se supone que puso el despertador para tener tiempo y hacer las cosas bien… Pero termino parándose a las siete diez… Y quizás el padrino a las siete con doce…

- ¿Necesitas ayuda Timmy? - Preguntaba el hado verde, sabía que él y su esposa tenían el acuerdo de ya no arreglar estas situaciones de Timmy con magia... Pero dado lo desesperado que se veía el niño. El hado verde podía pasar esos detalles aveces…

- Si por favor… - Respondia el castaño en tono suplicante.

El hado verde solo levantaba su varita y una nube de colores cubría al castaño, de un momento a otro esta nube se disipaba dejando ver al niño de once años seco y vestido con su misma ropa de ayer.

- Ok, no le digas nada a Wanda por favor… - Concluía el peliverde.

- Si, tranquilo... - Hablaba el castaño, mientras salía por la puerta rápido.

El mágico a su vez levantaba su varita y aparecía en la cocina transformado en un salero verde. Casi a los pocos segundos veía a su ahijado bajar mientras, este entraba a la cocina. Lo primero que veía el niño de once años era su madre que calzaba unos zapatos blancos bien lustrados. También llevaba un pantalón en el mismo tono, con una playera polo también en blanco. En la mesa se veía un saco morado, que tenía el nombre bordado en el bolsillo del izquierdo del pecho. Para Timmy no era novedad ver a su madre así en las mañanas, ya que era su uniforme usual de vendedora de bienes raíces.

- Hola cariño buenos días… - Decía la mujer que le sacaba bastante altura a su hijo.

- Hola mamy, buenos días… - Respondia el chico de once años mientras la mujer se agachaba para que el castaño le diera un beso en la mejilla. Al terminar su acción rutinaria el niño volteaba en varias direcciones de la cocina, pero no veía rastro de su padre.

- Tu papa tuvo que ir temprano a su trabajo, parece que hay una gran demanda de lápices después del contrato y todos en la empresa deben estar antes estos días… - Concluía la mujer castaña.

- O ya, decía sin darle importancia el castaño… - Aunque en el fondo le gustaba ver a sus dos padres en las mañanas. Ya que era de las pocas horas del día que podía convivir con ellos.

- Tranquilo me dijo que te deseaba un buen día… - Decía la mujer mayor intentando animar a su hijo.

El cuál iba buscar en algunos cajones los cubiertos sin mucho ánimo. Una vez que los encontraba, solo tomaba asiento a la par que ponía unos cubiertos para él y su madre en la mesa.

Por su parte la señora mayor ponía un par de platos en la mesa de la cocina, el de ella consistía en una ensalada de frutas y el desayuno de su hijo consistía en huevos revueltos con jamón y tocino.

- Y ¿Cómo va todo en la escuela?, ¿Cómo te fue con el trabajo que dejo el señor Croker? - Comentaba la madre a su hijo de once años.

- Eh… Bien y me dio una C… - Decía sin darle mucha importancia el dueño de la playera rosa, mientras rápidamente se comía un pedazo de huevo con los embutidos.

- Bueno es mejor que tus últimas notas… Pero deberías seguir esforzándote más Timmy… Tu educación es muy importante… Mira a A.J. Se esfuerza bastante en la escuela y Chloe también… Eso te ayudara a escoger una mejor carrera… - Terminaba su frase la mujer castaña para comenzar a masticar su ensalada.

Y era el mismo comentario que oía de varias personas de un tiempo atrás… Era raro para el castaño ser amigo de la rubia, porque los profesores nunca paraban con comentarios como: "Se mas como Chloe", "Deberías aprender de tu amiga…", "me preocupa que termines siendo una mala influencia para Chloe…". Sabía que no era culpa de su amiga, pero si era molesto que todo mundo recalcara las diferencias obvias en las personalidades de los dos niños…

- Si mama… - Respondia en un tono afirmativo, pero con un deje de molestia oculta.

Por su parte la mujer mayor veía a su hijo con compresión, solo quería que mejorara en el área académica para poder tener un mujer futuro. Aunque claro ella mejor que nadie sabía que eso no te garantizaba estabilidad laboral o económica… Sin embargo, no quería que su hijo fuera alguien infeliz haciendo algo que no le gustara a costa de varios dígitos… Solo quería que entendiera, que en la vida haya que trabajar y esforzarse por hacer las cosas bien. Tampoco quería que fuera como A.J. o Chole… Simplemente quería que fuera él, y tomara el ejemplo de los demás para aplicarlo en su propia vida sin dejar de ser el… Justo cuando iba tocar ese punto, un sonido en la cocina se hacía presente…

Por su parte el castaño reconocía el sonido del celular de su mama… Era obvio que era una llamada de la agencia de ventas… Con el tiempo el castaño había aprendido a ignorar esos sentimientos de tener una plática normal sin interrupciones con sus padres. No es que no las pudiera tener… Las podía tener, pero era complicado a veces por el trabajo de ambos padres… Por un lado su mama era la mejor vendedora de casas de la ciudad, la agencia donde estaba le había hecho una oferta hace algunos años y ella acepto por las mejores prestaciones… Por su parte su papa había gastado de más lo que había ganado gracias a Chloe, lo que provoco que regresara a su antiguo trabajo… No era secreto que trabaja para uno de los hombres más ricos de Dimmsdale. El señor Ed Leadly, el cual tenía fama de explotar a sus trabajadores. Aunque les pagaba lo justo a todos con los llamados bonos de productividad, una forma elegante de decir: "dinero extra por tu trabajo extra…"

Pero para Timmy no era de su agrado esa decisión, aun no entendía por qué su papa no podía buscar otro trabajo y ya. El estaría orgulloso de el sin importar que trabajara probando lápices u en otra profesión… Pero quizás eso era lo que en ocasiones aun molestaba al castaño, que aunque sabía que sus padres y él se amaban… Siempre el ambiente laboral se imponía… Quizás aún no entendía del todo porque sucedía eso con sus padres, cuando iba a casa de Chester por mas ocupado que estuviera en su trabajo de pepenador el sr. Macbate siempre tenía tiempo para hablar con su hijo…

Antes de poder seguir con su llamada la sra. Turner se dirigía a su hijo, mientras tapaba la bocina.

- Timmy debo atender esto… Es importante… Deja tu plato en el fregadero y lava tus dientes… Chloe no debe tardar en llegar… - Al concluir volvía a tomar su llamada.

Por su parte el chico de dientes grandes, seguía al pie lo que decía su mama… Parándose de la mesa y dejando su plato en su lugar. Por su parte salía de la cocina el castaño, mientras oía la voz de su mama decir: "esa casa ya estaba apartada…". El niño de once años volvía a subir la escalera.

Al llegar al piso de arriba recorría el pasillo, allí se podían ver varias fotos de la familia Turner sobre un buro de pasillo. El cual era un mueble de madera grande. De la nada aparecía el hado verde al lado de su ahijado, el cuándo se percató que Timmy no estaba en la cocina supo rápidamente que iría a su cuarto a lavar sus dientes. Además de preparase para ir a la escuela…

- Hola Timmy ¿Listo para la escuela? - Preguntaba el hado verde mientras flotaba a su lado.

Por su parte el castaño solo suspiraba mientras entraba al cuarto, rápidamente veía sobre el reloj de la mesa del escritorio que eran las siete treinta y cinco… El chico de once años se dirigía al baño mientras preparaba todo para lavarse los dientes. Era oficial, Chloe no llegaría… Su amiga siempre era puntual, llegando a las siete treinta.

Tendría que hablar con ella ya fuera en el recreo o después de la escuela… O eso pensaba el niño de gorra rosa, no recordaba si hoy tenia club de reciclaje o ayuda en el lugar de caridad. Pero si era necesario tendría que acompañarla… Esos eran los pensamientos del vástago de la familia Turner mientras ponía la pasta sobre el cepillo. Fueron unos minutos en el que rápidamente lavaba de arriba hacia abajo los dientes de boca y escupía. El niño repita el ciclo y lo invertía al llegar a la parte de los dientes de abajo. Fue así hasta que termino de lavar todos sus dientes, una vez que había acabado colocaba su pasta de dientes sobre su vaso y lo tapaba con su porta cepillo de Crash Nebula. El hijo de la familia Turner solo bajaba las mini escaleras que usaba para verse en el espejo del lavabo del baño. Rápidamente se dirigía a tomar su celular, el cual tenía una carga de 80% pero le sería suficiente… Justo cuando iba tomar sus cosas de la escuela volvía a oir la voz de su mama.

- Timmy, Chloe está afuera… Faltan quince minutos para que el autobús llegue… - Concluía la señora Turner aun desde la cocina.

Por su parte el castaño veía muy extrañado al hado verde y este a él…Un par de segundos después el dientón espiaba rápido por la ventana de su cuarto y veía a su amiga con el mismo conjunto que vestía ayer. Aunque eran prendas iguales, no eran las mismas que vestía ayer. Además de cargar su típica mochila rosa… La niña de once años estaba parada en el frente de su casa como siempre, hacía en las mañanas que le tocaba ir por su amigo. El castaño solo bajaba rápido las escaleras, a la par que el hado se posesionaba de la mochila verde de su ahijado.

Al llegar a la cocina nuevamente veía a su mama la cual estaba guardando los platos de la cocina en una de las repisas altas… Esta el oír que entraba su hijo, solo lo volteaba a ver y se acercaba.

- Ten un buen día en la escuela cariño, te amo - Decía la mujer castaña, mientras tomaba una bolsa de papel café de la mesa y le quitaba un momento la gorra a su hijo para darle un beso en la cabeza. A la par que el niño recibía la bolsa de papel con su almuerzo.

- Yo también te amo, ten un buen día mamy - Concluía el castaño mientras las mujer se agachaba y el niño de once años le daba un beso en la mejilla. De un momento a otro el niño salía de la cocina y atravesaba el comedor de su casa hasta llegar a la entrada. Por un momento el castaño respiraba, según él debía hablar con Chloe sobre lo que paso ayer… Pero era más fácil decirlo que hacerlo. Simplemente el castaño hizo lo que mejor sabia, hacer las cosas sin importar lo que resultase… Abrió la puerta y una vez que la atravesó la cerró. Se dirigió rápidamente a la banqueta enfrente de su casa. Donde estaba su mejor amiga y su madrina convertida en mochila esperando.

Justo cuando el castaño atravesaba el jardín de la casa de sus padres, vio cómo su amiga se volteaba. Fue un rápido cruce de miradas… Sin que nadie se diera cuenta los dos terminaron uno frente al otro, nadie decía nada y nadie sabía en verdad como decir algo… Sin embargo el padrino verde aun no entendía que tan golpeado podría estar el vínculo de sus ahijados e hizo lo que siempre hacia…

- Hola Wanda, buenos días… Hola Chloe, ¿Cómo amaneciste? - Saludaba el padrino verde en un tono casual, como si todo fuera normal.

- !COSMO! - Hablaba algo molesta la madrina rosa posesionada de la mochila.

- ¿Qué? - Respondia confundido la mochila verde, viendo a su esposa mover su cara a uno de los lados de la mochila.

Sin embargo la madrina respondía imitando la acción de su esposo, además de darle una mirada de molestia y señalando a sus dos ahijados con sus correas…

- O ya… Que Timmy y Chloe deben hablar sobre lo que paso ayer… - Decía sin darle mucha importancia la mochila verde.

- !COSMO! - Esta vez comentaban los tres presentes con algo de molestia al padrino verde que tenía forma de mochila.

¿Qué? - Volvía a preguntar confundido el ser mágico sin entender lo que pasaba.

La mochila rosa solo suspiraba, mentalmente sabia como era su esposo… Pero rápidamente se dirigía a sus dos ahijados. - Caminen chicos… O el autobús los dejara… - Decía en un tono amable pero de fastidio la madrina.

Ambos chicos solo caminaban uno a lado del otro… Mientras ninguno decía nada. Por su parte las mochilas pensaban para sus adentros la situación actual… Bueno la rosa al menos, la mochila verde repetía en su cabeza una canción de dominio público olvidándose un poco lo que ocurría a su alrededor…

Quizás para el castaño era algo incomoda la situación, después de todo Chloe era su mejor amiga y quizás de las personas que más lo conocían… Pero intentaba pensar como arreglar las cosas sin meter la pata. Por su parte la rubia no sabía por dónde empezar… Si fue culpa de Timmy llevarlos a esa situación… Pero ella también pensó que actuó muy fuera de lugar en muchos momentos de lo que sucedió ayer…

- Lo siento… - Fue lo que dijo el castaño interrumpiendo los pensamientos de la rubia. Antes de que esta pudiera responder el castaño seguía hablando - Yo no quería que pasara lo que paso ayer… Nunca pensé que se iba a salir todo de control… - Comentaba el castaño mientras seguían avanzado hasta la parada del bus escolar.

Después de las palabras del castaño solo había un silencio para los presentes. La madrina no sabe cuánto tiempo paso, pero si sintió un poco incomoda la situación…

- Quizás… La próxima vez… Puedas dejar que te ayude con tu tarea… - Decía la rubia como intentando encontrar las palabras adecuadas. Pero ahora el castaño el que no entendía la frase y cuando iba responder la rubia se adelantaba una vez más - Es solo… Que… Todo fue muy confuso ¿Esta bien? Sé que no querías ponernos en esa situación… Y quizás me altere más de lo debido ayer…

- Si te alteraste más de lo debido… - Comentaba el padrino verde interrumpiendo la conversación a la par que la madrina rosa lo veía con una mirada de enojo aun siendo mochilas. Por su parte el padrino verde solo respondía con un "¿Qué?", mientras veía a su esposa.

Como fuera la ahijada seguía hablando a pesar de la interrupción de su padrino. - ¿Pero sabes? Me dio miedo perderlos a todos… Wanda y Cosmo son… Muy cercanos para mi ahora también… Y no quería perderlos… - Terminaba la rubia, en un tono algo triste mientras veía al piso.

- Si lo se… Solo que nunca pensé que todo se saldría de las manos… - Decía el castaño volteando a ver a su amiga.

Por su parte la chica de pecas solo aguantaba las ganas de no comentarle a su amigo. Respecto a lo que le dijo en el túnel del tiempo sobre "que nunca se detiene a pensar en si algo se saldría de las manos…". Él estaba haciendo un intento por pedir disculpas y ella también tenía que poner de su parte… Y no sonar como una cretina. Por su parte Wanda había creado una burbuja de silencio alrededor de ella y Cosmo, para que no pudieran soltar ningún comentario… Bueno más Cosmo… Necesitaban Timmy y Chloe arreglar las cosas.

Por su parte la rubia pensaba un momento la situación… Quizás habría que decir algo más… Al menos ella así lo sentía… Pero pensaba en ese momento que Timmy era sincero en sus disculpas y que de verdad consideraría mejor sus deseos en el futuro... Pero su mejor amigo no era malo en el fondo, sabía que solo le costaba expresar sus emociones… Quizás solo tendría que encontrar una manera de solucionarlo en el futuro… Pero a pesar de todo, seguía siendo su mejor amigo.

- Bueno… Ya sabemos que no es bueno parar el tiempo ¿No? - Decía la rubia viendo a su amigo.

- Si… La próxima vez pediré un helado gigante… - Hablaba con su típico tono cínico el castaño e intentando amenizar el ambiente con una broma.

- Solo si es de vainilla natural... Espera no… Si tenemos padrinos mágicos para hacer el bien… - Respondía la chica vestida de amarillo, intentando no ceder ante los caprichos de su amigo.

- Y pedir helados… - Concluía el niño de gorra rosa.

- Y vivir aventuras locas… - Hablaba el hado verde alegre aun en la burbuja de silencio. Mientras los dos ahijados seguían hablando.

- No te escuchan Cosmo… - Respondia la hada rosa a su esposo.

- ¿Por qué? ¿Me quede afónico? - Preguntaba preocupada la mochila verde.

Un poco más de diez mil años y la actitud de su esposo había cambiado muy poco… Pero eso no era lo que le preocupaba a la madrina rosa… Quizás Timmy y Chloe solo estaban tocando por la superficie del asunto… Ella quizás por su miedo a perder a Timmy como amigo y él quería terminar con el asunto, para que pudiera seguir como si nada hubiera pasado entre los dos… Bueno a pesar de todo lo que habían pasado, los dos seguían siendo unos niños y como muchos niños a veces la forma de resolver los problemas la veían de forma superficial… Quizás este era uno de esos casos que dejaría que las cosas se dieran por si solas. Si algo les habían enseñado en la escuela mágica, que los humanos van a cometer errores y que si era importante persuadiros cuando eso sucediera… Pero que al final se les permitiría ver las consecuencias de sus deseos para bien o para mal… Quizás de momento la pelirosa dejaría las cosas así, cuando pudiera hablaría con los dos chicos sobre el tema… Aunque no lo aceptaran tan abiertamente, los dos se habían acostumbrado a convivir con el otro. De momento le agradaba que fuera un inicio para que pudieran arreglar las cosas…

Ambos chicos seguían con su plática bastante común, de lo que verían en la escuela… Hasta que veían a la distancia el autobús escolar. Por su parte la madrina aun posesionada de la mochila quitaba la burbuja de silencio, a la par que veía a su esposo diciendo todo tipo de cosas…

- ¿Cómo pediré pudin en la tienda mágica? - Soltaba el hado verde el tono desesperado.

- ¿Cosmo quieres un pudin? - Comentaba la ahijada confundida, al oír los lamentos de su padrino.

- Si un pudin estaría bien Chloe… O espera… ¿Ya me pueden oír de nuevo? Qué bueno… - Decía satisfecho el hado verde aun posesionado de la mochila.

- Cosmo puse una burbuja de silencio… - Volvía a comentar el hada rosa aun en su forma de mochila.

- No Wanda… Fue una experiencia horrible… Nadie podía escucharme… Fue como estar en el espacio… O como cuando mama me llevaba al dentista… - Concluía la mochila verde.

- Cosmo solo fue una burbuja de silencio… - Decía el hada rosa con un tono de fastidio.

- No Wanda… Fue una carga que tuve cargar… Ahora veo diferente la vida y valoro cada vez que puedo ser escuchado… Ahora compartiré este secreto que me fue revelado con los demás seres mágicos… - Concluía la mochila verde en un tono bastante serio.

- Deseo un pudin para Cosmo… - Comentaba la rubia divertida por las ocurrencias de su padrino.

- Gracias Chole… - Respondia el hado verde mientras sacaba su varita con su correa y hacia brillar esta. De la nada aparecía una maza dulce sobre la boca del padrino, este solo abría muy grande la boca para tragarse completo el dulce del cual era fanático.

- Muy bien nada como un nuevo día… - Decía el castaño sorprendiendo un poco a todos los presentes.

- ¿Por qué es una nueva oportunidad para que tomas más enserio tu educación y mejores como persona? - Preguntaba la chica de la pañoleta morada viendo a su amigo.

- Bueno quizás… Lo decía más para vengarme de Croker… - Respondia el chico que vestía la playera rosa sin mucha importancia.

- Timmy no puedes vengarte del sr. Croker… Él te reprobó por que no entregaste tu tarea… - Comentaba la niña de once años.

- ¿Porque no? Siempre me… Nos hace la vida imposible a todos… - Hablaba el niño de once años.

- Porque es un maestro y su deber es llevar a sus alumnos al límite para que puedan ser personas de provecho… - Respondía la ahijada, mientras el autobús escolar se paraba frente a ellos.

- Si… Y para que los alumnos nos desquitemos con el… - Volvía hablar el ahijado mientras la puerta del autobús se abría y se veía la figura del maestro hippie en el asiento.

- ¿No aprendiste nada? - Comentaba algo molesta la rubia mientras el castaño subía al autobús.

- Si que el tiempo es importante y hay que saberlo usar… - Respondía el castaño mientras era interrumpido por el maestro hippie, a la par que su amiga subía al autobús.

- Así es hermano… De eso habla la canción "Time" – Hablaba el hombre de los 60s levantaba su puño muy eufórico. Su vestimenta era la misma que ayer, solo que ahora tenia una playera rosa con patrones psicodélicos.

- Gracias sr. Birken - Respondía el dientón mientras avanzaba al fondo del autobús. A la par el padrino solo sonreía alegre por el comentario del maestro hippie.

- Buen día sr. Birken - Saludaba la pecosa, al ver al profesor hippie.

- Buen día Chloe, ten un gran día… - Devolvía el saludo el profesor de la escuela, mientras cerraba la puerta del bus y este comenzaba avanzar.

Ambos chicos seguían con su discusión sobre porque si sería bueno o no, vengarse del sr. Croker… A la par que ambos se sentaban en el asiento enfrente de los amigos del castaño… Cuando ambas mochilas estaban juntas sobre las rodillas de sus ahijados. Los otros dos niños se unían a la conversación sobre hacerle o no algo al profesor de quinto de primaria… Por su parte el hado verde hablaba bajo dirigiéndose a su esposa…

- ¿Lo ves Wanda? Todo volvió a la normalidad… - Decía ingenuamente el padrino.

La hada rosa solo suspiraba mientras le respondía a su marido.

- Este va ser un año largo… - Comentaba con tono bajo y de fastidio la madrina.

- Si… - Concluía la mochila verde muy alegre.

Mientras el autobús se dirigía a la escuela primaria de Dimmsdale, con una parte de los alumnos de la escuela.


"Hubo una vez en el mundo un pesebre, y en el pesebre algo más grande que todo el mundo."

- C.S. Lewis