Advertencias: ¿Un poco de angustia? (pensamientos de autocrítica)
Disclaimer: No soy dueño de KHR ni de ninguno de sus personajes y la autora original le pertenece a ariathal2410.
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"Admiradores Secretos"
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Capitulo Único
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By: Black_Kuroi
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Todo había comenzado hace casi medio año, un poco antes de su cumpleaños número 16. Había vuelto a la escuela después de vacaciones y ni siquiera una semana después ocurrió el primer incidente.
Comenzó de manera bastante simple. Tsuna encontraría algo al azar en su escritorio, un boleto de cine aquí, una flor allí, y esa vez donde encontró un nudillo de bronce. Tsuna lo encontró extraño, si no es que un poco molesto. Se intensifico bastante rápido.
Comenzó a encontrar cosas no solo en su escritorio, sino que también en su casillero de zapatos, su bolso e incluso en la puerta de su casa. Flores, chocolate y otros dulces (malvaviscos) y caramelos (a alguien le gustaban las uvas), notas, vendas, armas, a veces incluso pinzas para el cabello o joyas...
¿...Tsuna menciono las armas?
Honestamente, se estaba saliendo un poco de control. Después de todo, quien diablos estaba dejando su mierda en todo su espacio.
El moreno llegó a la escuela y abrió su casillero, solo para que una gran cantidad de artículos le cayera encima. Chillo de dolor cuando algo pesado cayó sobre su pie. El adolescente suspiro y comenzó a ordenar todo.
Por lo general, dejaba flores, chocolates y cartas en el basurero (oye, la gente dejaba su mierda en su casillero, no era su responsabilidad cuidarla), y cualquier otra cosa era llevara a las cosas perdidas. Nunca conservo ninguno de ellos, no era un ladrón no quería problemas por esto. Había intentado averiguar quién era, muchas veces. Sin embargo, nunca pudo encontrar a los culpables.
Sí, culpables.
Después de todo, había demasiada variedad en los objetos para que fuera una sola persona.
Tsuna suspiro mientras entraba al salón de clases con la misma vista en su escritorio. Limpio el desorden de la misma manera que lo hizo con su casillero, sin notar las miradas tristes de ciertos compañeros de clase, y finalmente se sentó. No noto el grabado en la parte inferior de la tarjeta (su nombre), o el nombre garabateado desordenadamente en el papel(también suyo).
No prestó atención en los hermosos detalles del cuchillo, ni los coloridos clips que tenían el mismo color naranja que sus ojos cuando se emocionaba o se enojaba. Ni siquiera abrió la caja que estaba seguro de que contenía algún tipo de joyería, o los paquetes de caramelos y dulces. No se quedó con las flores(a pesar de que eran sus favoritas), y se negó obstinadamente a pensar en esas dinamitas como cualquier otra cosa. Las había visto todas antes, y probablemente lo volvería a ver tan pronto como llegara a casa.
El adolescente moreno no entendía como la gente podía ser tan descuidada.
Algunos de estos artículos eran indudablemente preciosos y deberían cuidarse mucho, no dejarlos en el escritorio de nadie.
Porque eso era Tsuna.
Un don nadie.
Le habían dicho esto la mayor parte de su vida y había llegado a aceptarlo como un hecho. No era mas que un mal perdedor que no se merecía ningún amigo. Sus notas eran terribles, sus habilidades atléticas eran peores y tenia la mala costumbre de tropezar con el aire.
Había sido acosado desde que era joven, y aunque la mayor parte de eso se había detenido recientemente, todavía había algunas personas amargadas que lo despreciaban con todo su ser. Tsuna nunca había descubierto por qué era tan terrible, solo que no era nada para el mundo excepto para su madre.
Había aceptado esto más fácilmente de lo que debería haberlo hecho, renuncio a ser mejor. Después de todo, solo era Dame-Tsuna.
Pero no era cierto.
Y algunas personas habían comenzado a notar esto, el fuego en sus ojos cuando alguien hacia algo despreciable. La valentía cuando alguien estaba en peligro. El total y absoluto desinterés que reservaba solo para lo que a él realmente le importaba (y pequeños animales que no intentaron matarlo).
Habían visto a Tsuna a través de su mascara de indiferencia e inutilidad.
Y les gusto lo que vieron.
No ayudo que hubiera florecido bastante bien durante el periodo de vacaciones y se había convertido en algo hermoso y adorable, en partes iguales.
Así que estas personas decidieron mostrar su creciente afecto por su adorable moreno a través de regalos.
Lastima que Tsuna fuera tan denso.
Tal como estaba, el adolescente moreno no tenía ni idea y sus admiradores estaban demasiado ocupados tratando de encontrar formar nuevas y creativas de cortejar a la persona que te gusta para sentir la tormenta que se avecinaba.
Los padres eran criaturas protectoras después de todo, incluso si solo volvían a casa una vez en una luna azul.
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Tsuna llego a casa un día y encontró una sorpresa.
Su puerta estaba limpia.
Eso era extraño, por lo general había un montón de cosas allí.
Oh bueno, el moreno solo se encogió de hombros y saco su llave.
"¡Estoy en casa!".-Llamó, abriendo la puerta y preparándose para entrar a la casa.
"¡Atún~!"
Se lamento antes de que hubiera dado un paso dentro de la habitación. El joven chillo y arremetió por puro instinto, golpeando el cuerpo frente a él con su mochila. Se congelo cuando su cuerpo registro el apodo que sonaba familiar a través del sorprendido "uff.
"¡¿Papá?!".-Jadeo cuando retrocedió un poco y vio la forma de un gran hombre rubio frente a él.
"¡Atún~!".-El hombre volvió a gritar y salto sobre el pobre chico.
Tsuna chillo de nuevo cuando el hombre lo levanto lo cual no fue difícil considerando el pequeño cuerpo del adolescente.
"¡Papá! ¡¿Qué estás haciendo?!".-Chillo el moreno, aferrándose a los hombros de su padre en busca de apoyo. El hombre lo ignoro y se dio la vuelta para regresar al interior, pero no sin ates de que unos agudos ojos color avellana recorrieran la calle y ver a todas las personas que seguían a su dulce atún.
"¡Tsu-kun, bienvenido de nuevo!".-Su madre gorjeo cuando entraron por completo a la casa. Por lo que parece, la mujer estaba cocinando una tormenta.
"¡Mamá! ¿Qué está pasando?".-Lloro Tsuna en voz alta, su madre de se volvió hacia él.
"Tu padre decidió volver a casa para una visita, ¿no es maravilloso?".-Exclamo feliz ella, para después volver directamente a la cocina.
Tsuna grito de sorpresa cuando fue repentinamente bajado y se volvió giro hacia la mesa de la cocina. El adolescente parpadeo sorprendido cuando vio todos los diversos regalos que deberían haber estado en la puerta. El moreno parpadeo de nuevo cuando vio la expresión inusualmente seria en el rostro de su padre.
"Ahora Tsuna, tu madre me dijo que eso pasa a diario, encontrar todas estas cosas cuando llegas a casa.".-Dijo Iemitsu, su habitual tontería desapareció.
Tsuna solo pudo asentir tontamente.
"¿Es solo en casa?".-Pregunto seriamente el mayor. El adolescente negó con la cabeza, pero al ver la mirada aguda en los ojos de su padre decidió explicarlo con detalles.
"En la escuela también. En mi escritorio, en mi casillero de zapatos y a veces en mi bolso si lo dejo desatendido.".-Se las arreglo para murmurar el más bajo. Se pregunto cómo su madre podía tararea tan felizmente, como si su padre no pareciera un asesino o algo así en este momento.
El ceño de Iemitsu se frunció más, una sonrisa forzada trato de abrirse camino en su rostro.
"Atún, ¿te gustaría venir con tu papá a Italia? Mamá también.".-Pregunto seriamente Iemitsu.
"¡¿Hah?!".-Fue la única respuesta ahogada que pudo formular el adolescente. Su madre, por otro lado, grito de total alegría y emoción.
"¿Qué— pero – por qué?".-Tartamudeo Tsuna, terminando la oración con un chillido. Su madre salto sobre su marido y empezó a balbucear sobre los preparativos.
"Bueno... ¡Acabo de conseguir un trabajo en Italia! y pensé que ustedes dos podrían vivir conmigo ahora que no me estoy moviendo tanto.".-Dijo el Hombre, riendo con su fuerte y desagradable risa que Tsuna había etiquetado hace mucho tiempo como su risa de "Estoy mintiendo". El menor entrecerró los ojos y estaba a punto de protestar cuando alguien lo hizo por él.
"Me temo que Tsuna no irá a ninguna parte".-Una voz fría sonó detrás de ellos.
La familia se volteo en estado de shock hacia el adolescente que llevaba un sombrero fedora, parado junto a la puerta corrediza de vidrio ahora abierta, los ojos de Iemitsu se entrecerraron peligrosamente ante la vista.
"Él nos pertenece después de todo. Jajaja".-Comento alegremente otro adolescente desde cerca.
"¡Maldita sea, kora!".-Exclamó un rubio alto.
Una mujer de aspecto aterrador cerca del rubio murmuro su acuerdo.
Y fue entonces cuando entró el resto.
"Hn, herbívoro."
"Kufufufufu"
"Tsuna-sama... Mukuro-sama..."
"¡Dame-Tsuna es de Lambo-sama!"
"Tsuna-kun... Ummm... ¡Por favor no te vayas!"
"¡Toca lo que es mío y te volare en pedazos!"
"¡Extremo!"
"Tsuna-chan~ No puedes huir, después de todo tengo un conocimiento infinito de dónde encontrarte~"
"Ts-Tsuna-kun, lo siento por irrumpir... ay, mi estomago..."
"Mini basura, ¿A dónde diablos crees que te vas?"
"Shishishishi, el campesino pertenece al príncipe, aunque compartirá con el jefe si es necesario."
"¡Hahi, Haru se va a casar con Tsuna-san!"
"¡Vooooooiiiiii!"
"Mu... Supongo que vale la pena el dinero..."
"Esto no estaba en mis cálculos... Supongo que tendré que analizarte más, Tsunayoshi."
"Tsuna-kun, lo siento por el volumen de mi hermano. ¡Pero realmente no quiero que te vayas!"
El adolescente moreno solo podía mirar boquiabierto cómicamente a la gente que se apiñaba en su casa.
¡Había demasiados para contar, y todos tenían personalidades tan diferentes!
Sabía que los había visto en la escuela, pero no conocía a ninguno personalmente, lo cual provoco una pregunta.
"¿Quiénes son todos ustedes?".-Chillo Tsuna.
El adolescente con sombrero de fieltro ladeo la cabeza ligeramente, una sonrisa curvo sus labios mientras inclinaba su sombrero de fieltro.
"¿hm? Porque somos tus admiradores secretos, por su puesto Dame-Tsuna~"
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Nota de autor:
Jejeje... Esto se salió de control, no tengo idea de lo que pasó... Aunque me encanta. ¿Pensamientos?
Debo decir que... Amo esto jajaja, simplemente genial. Me gusta imaginar un Au en donde Tsuna no este enterado de la mafia y de alguna forma igual logro encantar a todos jsjsjsjs, simplemente espectacular.
