Un beso, una flor, una tormenta, todo eso era lo que ella era para él, un anhelo que se marchita, con espinas tan filosas que lo lastimaba cada vez que estaba cerca.
Quisiera olvidarse, solo que como olvidar a un amor tan dulce, cuando no paraste cuando tuviste la mínima oportunidad, eres el cínico de todo esto.
Cuando la ves recuerdas las espinas que te clavo en lo mas profundo de tu ser, con la inocencia de no saber.
Sonreíste cuando por dentro lloraste por el mar que no fue.
Marcaste un límite que termino hiriéndote.
Todo porque sabias que era ella tu persona predestinada
