Advertencia:
Esta historia contiene un alto contenido de lenguaje sexual explicito, si eres sensible a este tipo de Lectura por favor cambia de historia.
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PRÓLOGO
SAKURA
Desde que tengo memoria, mi hermano mayor ha sido la única constante en mi vida. Demasiado protector y leal hasta la médula, siempre he podido recurrir a él cuando lo he necesitado.
Cuando tenía cinco años, me acompañó a la guardería el primer día de clase, haciéndome olvidar el hecho de que nuestra madre había ingerido demasiadas metanfetaminas como para darse cuenta o preocuparse de dónde estábamos.
Cuando tenía siete años, sostuvo mi mano temblorosa en el fondo de una sala llena de gente mientras veíamos cómo se llevaban a nuestros padres a la cárcel.
A los ocho años, me prometió que no dejaría que nos distanciara haber terminado cada uno en una casa de acogida distinta. Siempre estaba «a solo un par de manzanas», sin importar cuántas veces cambiara de familia de acogida, y siempre estaba dispuesto a escuchar mis gritos de auxilio. Me aseguró que estaría ahí para protegerme.
Prometió que podría confiarle cualquier cosa, así que siempre se lo he dicho todo. Bueno, casi todo.
Esta historia es de Whitney G. Y los personajes pertenecen a M. Kishimoto.
