Todos los personajes no me pertenecen, son originales de los dramas japoneses "Kamen rider OOO", "Litchi Hikari Club" y "Alice in borderland" por lo que recomiendo haber visto estas series para comprender mejor la lectura. También aclarar que solo me basare en la serie y no en las peliculas de "Kamen rider" ni el manga de "Litchi Hikari Club" solo en su película protagonizada por Yuki furukawa.


Y ahí estaba, la chica con una apariencia dulce e inocente que el mismo Zera sabía que no era así, entrando por aquella puerta doble que posteriormente cerró. Aunque él estaba de espalda trabajando en uno de sus tantos experimentos científicos pudo percibir la presencia de la joven chica.

—¿Necesitas algo? — preguntó él sin desconcentrarse de lo que estaba haciendo.—Nada en particular, es solo que me aburrí y vine a ver que hacías — subiéndose a la mesa donde él trabajaba, se sentó allí y comenzó a mirarlo mientras saboreaba un chupetín de cereza.

Era sumamente incómodo para Zera, ambos habían intercambiado una que otra palabra en toda sus estancia allí, llegaron a la playa casi al mismo tiempo y habían jugado algunos juegos juntos con más participantes pero no eran cercanos en lo absoluto, algunos habían desarrollado una especie de amistad entre ellos pero particularmente Zera no, solo hacia el esfuerzo de comunicarse con Chishiya debido a que parecía ser alguien estratégico que no parecía dejarse llevar por las emociones humanas que dificultaban el desarrollo correcto de los juegos. Mezool parecía seguir su misma regla porque tampoco la había visto desarrollarse con alguien de manera cercana, parecía extraña su presencia en el laboratorio, algo tramaba.

— Entonces si no deseas nada retírate por favor, entorpecerás mi trabajo — cruzando sus ojos con ella por primera vez en mucho tiempo — ¿Qué trabajo? no le veo utilidad a lo que estás haciendo — ligeramente eso cabreó a Zera, respuestas como esas no era lo que mayormente recibía, su reputación en el lugar era alta al punto que fue invitado como miembro de los líderes de la playa, esa niña parecía estar jugando un juego que no le pertenecía.

— Si mueres de alguna manera tendré que desintegrar tu cuerpo, a veces muere tan poca gente que no es práctico poner en riesgo la seguridad de la playa quemando solo unos cuantos cuerpos — ella dejó de lamer el chupetín por un momento y rápidamente respondió — No te preocupes no pienso morir de todos modos.

— Es maravillo que algunos tengan esperanza pero en mi caso intento ser realista — Dijo mirandola de abajo hacia para arriba para evidenciar la poca probabilidad que tenía una adolescente de sobrevivir en un mundo donde la inteligencia, la fuerza y el poder lo era todo — Entiendo — para luego soltar una pequeña risa y bajarse de la mesa — Pero no me subestimes "chico acido" — ella había observado algunos químicos que estaban en la mesa

Zera la ignoro y retiro todo lo que estaba en la mesa, los colocó sobre un estante dándole la espalda a la chica — Será mejor que salgas de aquí si no quieres que llame a los militares de la playa — Mezool volvió a reír una vez más — ¿Por qué eres asi Zera-kun o debería decir Hiroyuki-kun? — resaltando lo ultimo — Rápidamente Zera se volteo hacia ella —¿Como es que tu.. — Me preguntaba cuál fue la razón por la que fuiste el único sobreviviente entre tantos muertos, debiste sufrir mucho ¿no? Zera-kun, todos tus amigos murieron y tu solo ahí, entre medio de toda esa mierda, ¡ah y también entre medio de tu pipi, te gusta el apodo "chico meados" —siguió soltando algunas risas — ¡¿Cómo es que una mocosa como tu sabe eso?! — acercándose a casi centímetros del rostro de ella.

¿Cómo es que ella sabía tanto? no se lo había dicho a nadie dentro de borderland, era un secreto que tenía escondido hace más de diez años.

— Digamos que soy lo suficientemente suertuda, al final del último juego una hoja de papel cayó sobre mí, no podía reconocer el nombre de Hiroyuki Tsunekawa, hasta que vi la foto, lucías tan joven en ella acariciando su rostro suavemente

— También estaba incluido lo de los meados — rápidamente Zera retiró la mano de su cara — No te preocupes, no le he contado a nadie sobre esto, puede ser muy impactante para ellos saber que tal vez están conviviendo con un potencial asesino — cada palabra que salía de su boca parecía ser una ironía

— ¿No te has puesto a pesar que tal vez pueda asesinarte ?

— ¿Acaso me veo asustada, además que te hace pensar que yo no pueda ensuciarme las manos matándote a ti?

— ¿A si?

— No sabes nada sobre mi Zera, podría hacerlo si quisiera pero ahora mismo me interesa más saber que tal vez te tenga comiendo sobre la palma de mi mano — tomó el cuello de su camisa y lo acercó hacia ella.

Estaba lo suficientemente enojado, sabía que fuera cierto o no el rumor que esparciera sobre él bastaría para que lo destituyeran de los altos mandos e incluso podrían asesinarlo, pero aun si una extraña tensión nació entre Mezool y él, teniéndola así de cerca se pudo dar cuenta de lo bonita que era, hace algunos años tal vez hubiera hecho lo imposible por tenerla como una de sus ladys porque justamente ella era su tipo de persona, joven, bella y de alguna u otra manera inteligente. Tal Vez en el otro mundo intentaría alejarse de este tipo de situaciones, desde el último incidente su padre lo había estado presionando para que no se metiera en ningún problema legal y estar cerca de Mezool era uno de ellos, no estaba seguro que edad tenia ella, lucia tan joven, le recordó de alguna manera a su antiguo "yo", solo que Mezool parecía ser algo menos impulsiva.

— ¿Vas a asesinarme? — Menciono ella mientras él aun vagaba en sus pensamientos.

Pero este era el maldito Borderland, donde no estaba su padre, tampoco leyes ni mucho menos alguien además de ellos en esa habitación.

— Así es, lo haré ahora — Para luego estampar sus labios con los de ella.

Había pasado tanto tiempo desde que había tenido un encuentro sexual con alguien, ahora mismo lo anhelaba, no había encontrado a nadie que fuera digno para hacerlo con él, Jaibo había sido un buen amante pero su constante sumisión lo había aburrido en un cierto punto y las prostitutas que su padre le había traído desde que era tan joven solo había ayudado a que incrementara su odio hacia las mujeres mayores. No sabía porque se estaba comportando así, tal vez era por la inminente atracción que había entre ellos. No estaba planeando ser dulce con ella mientras procedía a besarla, ella lo había hecho enojar así que debía tener una especie de castigo. Mezool parecía estar algo reacia a besarlo pero luego de unos segundos le permitió introducir su lengua en su boca, la acorralo contra una de las paredes sin dejar de besarla desesperadamente, sus labios se separaron por un instante, con la respiración acelerada le preguntó:

— ¿Siquiera eres mayor de edad?

— Tengo más años de los que piensas.

— Entonces estoy bien con eso.

Sus lenguas chocaban una contra la otra, haciendo que el calor descendiera entre ellos. Zera rápidamente le retiró la chaqueta a Mezool, por su parte ella desabrochó uno a uno los botones de su camisa ayudándolo a retirársela, él se disponía hacer lo mismo con la blusa de Mezool pero ella lo detuvo y lo hizo por su cuenta.

— Haz lo que quieras — para luego comenzar a besar el cuello de esta, al instante ella soltó un gemido, nuevamente se miraron y comenzaron a besarse salvajemente, iba besando cada parte a la que Mezool le daba acceso, se sentía tan cotidiano, como si lo hubieran hecho antes. Zera la condujo hacia la mesa que por suerte no tenía ningún tipo de químico peligroso, subió a Mezool allí. Él se deshizo de la posterior falda y dirigió su mirada hacia el pecho de esta, tímidamente se acercó a ella y desabrocho su sostén, ella parecía tener la misma actitud. Pudo evidenciar por primera vez unos pechos firmes y jóvenes en una piel tan tersa como la porcelana, hechizado por estos se apresuró a tocar uno.

— Con cuidado que duele — se quejo ella al sentir su tacto — Entonces procuraré hacerte sentir bien querida — Humedeció uno de sus dedo y comenzó a hacer movimientos circulares contra ellos supo que lo estaba haciendo bien cuando ella desprendió de su boca un gemido.

—Ahora te toca a ti — dirigió su mirada hacia su miembro — No hare eso, no pienso arrodillarme ante ti.

Mezool parecía querer dominar toda la situación, Zera con seguridad en otra circunstancia le hubiera bajado esos humos de superioridad pero estaba tan excitado para contradecirla e iniciar una pelea

—¿Por qué no lo intentas tú, querido? — ella estaba balanceando sus pies mientras seguía sobre la mesa

— Espero obtener lo que me merezco luego.

— Lo pensaré.

Zera se inclinó un poco y retiró la única prenda que quedaba en ella, sus bragas. Se relamió los labios y con su gran mano, sostuvo los pies de ella mientras bajaba a chupar, succionar y lamer ahí abajo, Mezool trataba de gemir bajo, pero a este punto, era casi imposible, lo estaba disfrutando tanto, amaba la forma en la que Zera quería poseerla. Con su mano libre, acariciaba a la joven malvada, masturbando su clítoris, después de unos segundos, comenzó a penetrarla con dos de sus dedos, la estaba preparando.

—Te gusta, Mezuru?— dijo con la voz ronca, ella casi no pudo articular alguna palabra coherente, era un lío de gemidos— Me gusta... también me gusta que me llames así, nadie lo ha hecho en bastante tiempo

—Entonces Mezuru voy a entrar.

Ella solo asintió y soltó un gran gemido que fue atrapado por los labios de Zera, él había rozado su pene contra todo el sexo de ella y ella lo había hecho enloquecer, relajó sus piernas sobre los hombros de Zera mientras dejaba que éste entrará, gemía sobre la boca de este, y apretaba un poco el miembro de Zera para escucharlo maldecir y gemir, él dio una estocada débil hasta que pudo percibir que ella lo estaba disfrutando le exitaba tanto saberlo, entró nuevamente con una gran estocada, ambos gimieron, Zera comenzó a moverse rápido de una, se besaban apasionadamente mientras tenían sexo. Mezool mordió ligeramente el labio de Zera pero lo suficientemente para extraer un poco de sangre de él, ella relamió sus labios y dientes el líquido rojo mientras penetraba su mirada con la de él.

— Demonios... ¿Quieres volverme loco acaso? — procedió a estampar su cabeza sobre el cuello de Mezool y ella comenzó a succionar su piel provocando algunos chupones en el cuello de Zera.

Mezool fue la primera en alcanzar el orgasmo, lo había hecho gracias a las fuertes estocadas de Zera, y los constantes movimientos en su sexo por parte del pelinegro, ella jaló el pelo de este y le susurró que cogia increíble, que no se detuviera por nada de mundo, que se iba a correr nuevamente en cualquier momento, Zera no podía dejar de sentirse victorioso y solo podia seguir complaciéndola, cambiaron de posiciones varias veces, probaron muchas cosas, conforme pasaban los segundos, él estaba tan cerca del orgasmo, iba a reventar en cualquier momento. sus fluidos salieron con fuerza, había sido el mejor orgasmo en su vida, Zera inconsciente se corrió dentro de ella, probablemente había sido el mejor sexo en toda su vida, realmente no tenia muchas situaciones para comparar pero por alguna razón que desconocida había disfrutado tanto que no quería que solo fuera ocurriera una vez.

No pasó mucho tiempo para que ella comenzara a vestirse nuevamente.

— ¿Ya te vas? — él se había sentado en una de las sillas cercanas a la mesa.

— Si, tengo cosas que hacer — se acercó a él y se inclinó para besarlo, un casto beso comparado con los que se habían dado hace un rato — nada mal, chico orines.

Posteriormente ella salió de la habitación y Zera quedó completamente solo, de alguna manera u otro se alegró que ella no se hubiera intimado cuando él mencionó a los militares de la playa.