Pov. Serena.
Voy camino hacia el departamento de mi querido Darién después de que fuera con Lita para mis clases de cocina de casa semana que con gusto ella me ayuda realmente yo le agradezco mucho su ayuda, cuando llegue al departamento pude notar que la puerta se encontraba entre abierta y al entrar vi ropa tirada haciendo un camino a su habitación.
—Darién... ¿estas ahí? ¿estas en casa? -lo dije en un pequeño susurro no creyendo lo que estaba viendo, pero escuchaba gemidos provenir de la habitación- esto no puede ser posible...
Vi a través de la puerta de la habitación de él como dicen... La curiosidad mató al gato ¿cierto? sentí como todo se derrumbo dentro de mi, como escuche que se rompió mi corazón lentamente... Él y ella, ¡ella! Mi mejor amiga haciendo el amor con la persona que más amo.
Pov. Normal.
—No puede ser -murmuró con la voz quebrada haciendo caer las bolsas que ella tenía en sus manos- Darien nunca te creí capaz de hacerme esto...
—¿Quien anda ahí? -preguntó por el ruido de las bolsas, pero después se escucho un gran golpe Serena había resbalado y su frente dio con la pared abriendo una leve herida- ¿quien anda ahí?
—¡Demonios!
—¿Eres tu Serena? -preguntó asustado saliendo del cuarto y pudo ver a Serena irse corriendo- ¡Serena!
Una vez fuera del lugar Serena sostuvo su frente con su mano bastante temblorosa, su mente no podía creer lo que acabada de ver con su prometido y mejor amiga.
—No puedo ir con ninguna de ellas -murmuró bajando la mano mientras aún lloraba sintiéndose tan mal- no por ahora...
Una mujer peliverde que miraba desde la ventana el mar de forma melancólica aunque el mar fuera una de sus cosas favoritas eso no le quitaba lo melancólico de ese momento y de un momento a otro se le cae su taza.
—Desde hace semanas tengo un mal presentimiento, pero como se me pudo caer -murmuro recogiendo la taza rota y se levantó al escuchar la puerta- voy... ¿princesa?
Dijo sorprendida al ver a Serena frente a ella con los ojos llorosos y con una herida en su frente la cual sangraba.
—Setsuna...
—¡¿Que te ha pasado?! -exclamo alterada, Serena se lanzó y abrazo a Setsuna- ¡¿que te paso?!
—¡Ellos me traicionaron! -grito enojada y dolida provocando que Setsuna abriera los ojos más grandes- ¡ellos me dañaron!
—¡¿Quienes te traicionaron?! -volvió a exclamar observando la sangre de su frente y la alejó de ella- espera, ahora me sigues diciendo, tengo que curarte esa herida.
—Eso no es importante ahora...
—¡Claro que lo es!
Vio que en la frente de Setsuna apareció su símbolo de plutón al momento le beso la frente suceso que le sorprendió y notó que ya no había herida ni dolor en su frente.
—Ven -dijo haciendo que la rubia pasará a la casa- te traeré un poco de té.
—Muchas gracias Setsuna -agradeció con timidez y Setsuna entro en la cocina- "esa calidez, la he sentido antes y no solo eso también me agrada".
—Toma princesa -dijo volviendo a la sala con una taza de té en manos- esto te hará bien.
—Dime Serena o Serenity como en el pasado -pidió Serena con una leve sonrisa y Setsuna sonrió- ¿de acuerdo? Ya no me digas Princesa.
—Esta bien Serena, dime -dijo y Serena sorpresivamente colocó su cabeza en las piernas de Setsuna- ¿que paso? Como para que llegarás así.
—Encontré a Darien y Rei haciendo él amor... -comenzó a decir con la voz quebrada nuevamente al recordar el suceso con ambos- no se que hice, Rei es mi mejor amiga y se mete con mi novio, ¿soy tan inmadura? dime Setsuna ¿lo soy?
—No lo eres, tu forma de ser es lo que nos gusta -mencionó juntando su frente en la de Serena y sonrió para darle apoyo emocional- la puerta del futuro se cerro hace unos meses pensé que era por un enemigo, pero la razón es por el engaño de ellos dos.
—Setsuna... -le llamó y al ver la mirada de ella decidió ya no decir nada sobre el tema- entiendo...
—Será mejor que te deje en tu casa.
—No, yo me quiero quedar aquí... -pidió desesperada mientras se levantaba de su lugar- por favor Setsuna, no quiero volver por ahora.
—De acuerdo puedes quedarte por un tiempo.
—Muchas gracias, Setsuna.
—Te puedes dar un baño si quieres.
Serena agradeció su compasión tomando su palabra en irse a bañar, la rubia se metió a bañar una vez que la peliverde le indicará donde se encontrará su habitación y Setsuna entró a su habitación aprovechando que Serena se bañaba.
—Mi querida princesa -murmuró alzando sus manos hacia el techo y para ella apareció la silueta de Serenity- te amo tanto aunque no recuerdes la verdad del pasado...
Mientras en el baño Serena mantenía su cuerpo recargado en la pared mientras el agua caía en su cuerpo.
—No puedo creer lo que me hicieron -comentó a la nada mientras la imagen de Darien y Rei apareció en su mente así que salió colocándose la toalla no queriendo pensar en eso- nunca lo pensé ni lo sospeche, esto es algo muy doloroso.
—Serena -le llamó Setsuna desde afuera del baño- ya sal que te enfermaras por estar mucho tiempo en el baño.
—Ya voy -dijo rápidamente colocándose la ropa y salió del baño- ya estoy bañada.
—Dormirás en la cama -indicó Setsuna señalando la cama y luego la salida- y yo en el sofá, por cierto hay una pijama si te la quieres poner.
—Gracias Setsuna -agradeció tomando la pijama que estaba en el borde de la cama- buenas noches.
—Buenas noches.
Serena se cambio la ropa por la pijama una vez que terminó se acostó a tratar de dormir y en la sala Setsuna acomodaba las cobijas en el sillón mientras aún pensaba y sonreía tontamente.
—Esto es realmente bueno, por lo menos la tendré cercas.
(...)
—No puedo dormir... -exclamó realmente frustrada golpeando sus costados y suspiro- maldición no puedo quitar esa imagen de mi cabeza.
Mientras en la sala Setsuna se encontraba en la misma situación, pero ella lavaba los platos para distraerse y para que el sueño por fin se apoderara de ella.
—Solo falta un plato -dijo, pero miro de reojo cuando la rubia apareció y se acerco a ella- ¿que pasa Serena?
—No puedo dormir, duerme conmigo... -comentó con un leve puchero algo sus agrado a la mujer- por favor.
—Claro -aceptó emocionada por el pedido de la rubia- solo término de lavar los trastes y voy contigo a la habitación.
Después de unos minutos Setsuna por fin término, cuando estuvo en la habitación se acostó en la cama donde Serena ya la esperaba y observó a la rubia quien se durmió inmediatamente cuando ella se acostó a su lado.
—"Yo te protegeré no importa" -pensó mirando su rostro un poco hinchado por el llanto- "que si una vez lo hice lo volveré a hacer".
Después de quedarse admirándola mientras dormía, Setsuna se quedó completamente dormida mientras estaban abrazadas.
Continuará...
