DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen.
•ProTeo•
Era una cancioncita con la forma de una promesa eterna plasmada en cada letra y ritmo, que revotaba de pared en pared como una pelotita de felicidad, sin miedo a ser corrompida.
Por la venta estrellaban las gotillas de agua, con toda la intención de perturbar la felicidad comprimida entre el frio del aroma arenoso a fines de Octubre y el café goteando de la cafetera, que se guardaba en la pieza.
El lento pasó del tiempo hacia que, de alguna manera, la cancioncita fuera más lenta, fuera de frecuencia, hasta cierto punto haciendo más duradera la burbuja que anuncia el inicio de una historia con un principio de novela trágica.
La voz del Omega, dulce, cantaba sentado en el piso de su hogar con su hija en brazos:
"Melodía de amor,
Voz nacida del alma,
chu-chu por tu amo,
canto esta canción..."
La niña reía entre sus brazos y trataba de seguir la canción junto con su padre, hacían un mal intento de coro donde ambos eran las voces desafinadas. Mientras ellos se encargaban de seguir a la par la letra, en la pieza continua, el Alfa recibía la llamada urgente de su compañera de trabajo. Sería la primera gota de lluvia dentro de la burbuja.
La nena soltaba pequeños gritos de diversión mientras hacia un baile a saltitos, su padre la imitaba desde su asiento en el piso; ella había sido un parto complicado, no solo porque el Omega fuera de aquellos con un sistema débil, sino que era ella casi un milagro, al nacer prematura tuvo su sistema de defensas muy bajo y los doctores afirmaban que de grande desarrollaría problemas respiratorios. Ahora, verla bailando en el piso con su padre, cantando canciones ochenteras, era casi el paraíso. De no ser por "pequeños problemas" en el paraíso.
Ya había un plan perfectamente estructurado y que se llevaría a cabo dentro de dos días; la situación social había dejado de ser segura -si es que en algún momento lo había sido en aquella ciudad donde los olores mundanos eran de genocidios y sangre cada noche de cada año de toda su vida-. Era hora de salir de aquel lugar lo más pronto posible para completar el paraíso.
Dos maletas yacían hechas junto la entrada, arriba de ellas, un gato de peluche demasiado remendado miraba tiernamente la escena del Omega y su hija cantando, las ojeras rotas, un ojo de botón color negro y del otro solo quedaba el rastro de los puntos de costura, pronto caería alguno de sus brazos.
La llamada del Alfa terminó, la canción en la sala siguió́.
Entró sin llamar.
La pieza olía a una especie de copal* y cítricos, las feromonas del Omega y su hija mezcladas. Dejó caerse de rodillas a un costado de su Omega, llenando sus pulmones con los aromas de lo más preciado que tenía en su vida: su destinado y su pequeña. Besó la sien de su esposo.
—Cuando te conocí́, me enamoré de ti... si tú me quieres más, yo seré feliz... —dijo el Omega susurrándole la letra a su esposo.
—Tenemos que irnos —dijo, en su voz se ocultaba la desesperación—. Ahora.
—Pero... el vuelo es... —En los ojos azules del Alfa hubo un parpadeo de alarma, tan serio, tan ansioso...
—Ahora, Eren
La canción continuaba colándose entre el miedo; Eren podría ser terco y testarudo la mayor parte de las veces, incluso conservador cuando se trataba de su hija, y estaba dispuesto a ser lo que era para permanecer un poco más en ese que era su hogar. Pero dejó todo ello cuando el azul de los ojos de su esposo toparon con su esmeralda.
Algo no estaba para nada bien.
—De acuerdo —dijo Eren, con la seguridad de saber lo que tenía que hacer. Entonces, se dirigió a su hija: —. Vamos Cris, ve por tus cosas.
Las gotas comenzaban a entrar de una en una a la burbuja, haciendo espeso y difícil moverse. El Alfa se volvió a mirar a Eren, con preocupación en la mirada, tenían los minutos contados. Cris había ido a su cuarto por su mochila, mientras el Omega esperaba mirando por el ventanal de su hogar.
—Todo estará bien —dijo el Alfa al acercarse—. Solo hay que salir de aquí ahora, no hay mucho tiempo.
—¿En enserio estaremos bien? —preguntó Eren—, me preocupa que ella no lo tome bien.
—Hey, estaremos juntos y mientras eso pase, todo lo demás no importa. Te lo prometo.
El Alfa lo veía, tomó su mano queriendo darle seguridad que no tenía, Eren no hizo esperar para besarle y dejarse abrazar por su Alfa.
—Te amo, Levi.
—Y yo a ti. -Y claro que lo hacía, tanto que a veces se perdía en los brillantes ojos esmeralda, tanto que su sonrisa le hacía feliz el alma; Eren hacia que el tiempo no pesara tanto, siempre había sido y siempre seria él. Lo amaba tanto que no imaginaba otra vida que no fuera con Eren y si la había, seguramente no la quería, porque sabía que pertenecía a su lado para ser su compañero, porque Levi nació para Eren y Eren nació para Levi.
Había aceptado su destino con el mayor gusto que un Alfa puede aceptarlo: pasar con él la primavera, el verano, el otoño y el invierno; compartir su alma y su vida con la persona deseada, que se completaran, que se amaran tan profundos como el océano.
Le había entregado todo a Eren, nunca se arrepentiría de ello. Ahora era momento de protegerlo, a él y a la pequeña Cris. Su pequeña familia de tres.
Entonces, la burbuja ya espesa y apestosa llenada por la lluvia, se terminó por romper, salpicando todo así pasó. Su "casi el paraíso", desapareció de un segundo a otro.
Cris gritó desde su cuarto. Tanto Alfa como Omega irían a ver a su hija, pero la puerta de entrada estalló al primer paso que Eren dio para correr. Los militares entraron rodeando su hogar. De no ser por el temblor que la explosión produjo, hubiera llegado a tiempo con Cris y las cosas no hubieran pasado como pasaron.
Eren trató aún de llegar a la habitación de su hija cuando un militar le tomó del brazo, Levi reaccionó de inmediato rompiéndole la mano, llevando a su Omega consigo. El cuerpo del uniformado se retorcía en el piso.
—No lo toquen. —Las feromonas de enojo se esparcieron por la pieza, todo militar tembló por la presencia de un Alfa de sangre pura y bajo la protección de un Dios principal.
—Nunca cambias Levi, tan protector como siempre. —Por la entrada, se deslizaba con sumo egocentrismo Willy Tybur, otro Alfa de sangre pura, General del ejército de la zona de María. Un Alfa que presumía de su puesto hasta por los codos, pomposo y sin una pisca de misericordia en el campo de batalla; "un lame botas", diría Levi. Miró con curiosidad la escena, y escupió: — Entrégalo, tenemos órdenes.
—No —dijo Levi—, Eren es mi destinado, no van a tocarlo. La ley dice-
—Es que... —resopló—, ¿no lo entiendes?, son ordenes y me importa una mierda lo que tengan, la ley ya no lo protege. Así que entrégalo, por la buenas Levi, no quieres que esto sea una masacre, ¿o sí?
— ¿Me estas amenazando? —Casi dijo con sarcasmo—, no te conviene meterte con un Ackerman, Willy.
—No es amenaza, es una orden. Los Dioses y las órdenes lo demandan.
—Da un puto paso más y te rompo los huesos.
—Bien, tú lo pediste. —Willy hizo una seña a los militares, de inmediato todos se movieron sin un objetivo hasta que uno de ellos entregó a la pequeña Cris en las manos del Alfa de renombre. Willy sacó la Glock 43 de su escondite personal y apuntó directo a la cabeza de la niña—. Es una linda niña, escuché las Nereidas se pusieron de su lado, ¿Cuántas fueron? ¿Tres? Sería una lástima que muriera a tan temprana edad.
Cris chilló, sintiendo las feromonas de miedo de sus padres, las lágrimas le caían por el rostro, desesperada y presa del pánico. Levi y Eren estaban presos del miedo de que algo le pasara a la pequeña; entre entregarse o hacer que algo le pasara a la pequeña, Eren siempre preferiría la primera, por instinto Omega y porque esa era su hija y sin dudarlo daría su vida por ella.
—Damos al Omega o... —La pistola más cerca de su rostro—. Le vuelo la cabeza.
Eren cedió sin dudarlo.
Levi apretó los labios; con la misma delicadeza que Eren le había besado momento antes, dejó un beso sobre su frente, tratando de transmitirle que todo estaría bien, que dentro de días volverían a estar juntos y huirían como estaba planeando, directo a las afueras de María. El azul y el esmeralda se conectaron. Levi volvió́ a inundar sus pulmones de las feromonas de su Omega, el copal inundó sus pulmones antes de que este se entregara a los militares. Fue sometido de inmediato.
—Ahora, dame a la niña —dijo el Ackerman.
El Alfa respiró el aroma que desprendía la pequeña, sus ojos cambiaron y en su rostro se dibujó una sonrisa.
—Mmmnh... no, yo creo que no. —Levi trató de saltar sobre Willy romper en pedazos su insignificante existencia, tres militares lo sujetaron hasta someterlo antes, la fuerza de la que por años sido poseedor, (no solo por el linaje y tener sobre su nombre a un Dios poderoso, sino también por su entrenamiento), ahora parecía insignificante—. ¿Hueles eso Levi?, pero claro que lo haces, es tu hija después de todo; esta lindura será una Omega indudablemente. Todo omega pertenece a la nación. Es la nueva ley. Con suerte, dentro de unos días puedas verlos. Si te comportas como un Alfa lo hace, claro.
Al escucharlo, Eren luchó entre brazos y gritos de suplicas que soltaran a la pequeña, ya lo tenían a él, de anda serviría una Omega de apenas cuatro años de edad. Willy lo mandó a callar y un golpe fue asestado contra la mejilla, la sangre brotó de inmediato manchando el piso. El Alfa trataba de hacer lo que podía aún siendo apresado, todo siendo esfuerzos en vano.
Entonces, todo fue una reacción en cadena demasiada rápida.
Cris mordió la mano del Tybur en un intento de correr donde su padre goteaba sangre, la mordida hizo brotar sangre de la mano del Alfa, y el dolor producido hizo que Willy apretara el gatillo de la pistola sin seguro, la bala salió disparada y la sangre de Cris salpicó la ropa de sus padres, la alfombra de terciopelo, las maletas, y el pequeño gato que miraba desde la entrada con un solo ojo negro, viendo todo como un espectador muy callado desde el fondo de las gradas.
La sangre de Cris manchando el piso.
La niña muerta por un disparo en su cabeza
Entonces los ojos de Levi de un azul oscuro se tornaron de color negro; el arranque de ira y dolor fueron el elixir que recorrió sus venas como fuego salvaje arrasando todo a su paso. Arrancó a dentelladas carne de las manos y cuellos, lleno de instinto y de rencor, dejó que su naturaleza dominara toda su estructura celular y el nombre de su Dios fuera impuesto por cada acción.
El trance que experimentó no lo recordaría en toda su vida; si le preguntaban qué fue lo que paso esa noche, él diría que no tenía la menor idea de cómo llegó al cuerpo de su hija antes de que esta callera al suelo, que no recuerda como mató a ocho hombres llevado por la locura. Pero puede recordar cómo la sangre de Cris escurría por sus manos mezclándose con los gritos de gritos de su Omega.
Eren gritó esa noche siendo abrazado por la mezcla de la cólera, el instinto también recorrió su cuerpo a cada vena, llevando a los limites de las leyes a su cuerpo. Por primera vez en años el suelo retumbó y todo cristal de su hogar fue roto por la vibración de lo sobrehumano de los gritos agónicos. Un pequeño retumbar nacido de la agonía de perder a una hija y el Dios que se suponía protegía a Eren, fue dejado de lado.
Ambos padres recuerdan tener el cuerpo de su hija, ya sin vida, entre sus brazos, muerta de tan solo cuatro años y la sangre fluyendo por sus manos.
—No... no no no...—Eren sollozaba—, Cris no... por-por... favor... no. Mi nena... ni niña...
Eren sostenía en rostro deformado de su hija entre sus manos, derramando lágrimas de ojos que ahora tornaban de un color dorado dejando atrás al esmeralda; acercaba su frente y acercaba más el pequeño cuerpo al suyo, recordando que la pequeña cantaba con él su canción de matrimonio, la primera vez dijo "papá", sus primeros pasos, y el dibujo de las vacaciones en la playa pegado en la nevera.
Su mente se llenó de recuerdos que las lágrimas nunca borrarían.
Luego, siguieron los disparos hacia Eren que nunca llegaron a su carne pero penetraron en la de Levi, uno por uno sin darle muerte, y él aún tratando de proteger con lo que tenía de vida a su Omega y el cuerpo de su fallecida hija.
Willy disparaba contra la pareja.
—Mira nada más que mierda han causado —dijo—. Esto es lo más divertido en toda mi puta vida, y eso que el día ya era divertido.
—Te... mataré...—dijo Levi. Eren escupía sangre aún siendo refugiado por el cuerpo mal herido de su esposo, desangrándose; una bala había alcanzado su pecho.
— ¿Qué dijiste?
—N-no importa... cuando... o donde... —dijo Levi, a la vez que el Tybur levantaba de nuevo la Glock 43—, a-aunque... dé mi vida... te voy a matar...
Willy dio el disparo final a Levi. El cuerpo del Alfa cayó a un lado de la niña y al lado del Omega.
—Bien lindura —escupió́ directo a Eren—, quiero saber cómo hiciste... eso de romper cristales y matar a la mitad de mis hombre. Pero, no quiero correr peligro así́ que...
Eren ya no tenía fuerzas para pelear y ninguna para seguir vivo. Dejó que inyectaran anestesia en su cuerpo y se dejó ir por el sueño que abraza sus parpados, rezando que cuando despertara, todo fuera un pesadilla de la Levi lo despertaría y acurrucaría hasta que lo olvidara.
En su mente, aún se repetía como un mantra toxico la melodía de hace momentos:
"Si tú me quieres más,
yo seré feliz,
si amor me quieres tú,
si amor, te quiero yo.
Por siempre la ilusión,
de melodía de amor..."
Pronto, perdió la conciencia.
Willy hablo:
—Llévense su cuerpo, servirá para el laboratorio. En cuanto a él, quiero saber qué pasó. Quiero una investigación a fondo de lo que es y porque... por qué demonios explotó todo y mató a la mitad de mis hombres.
— ¿Y el Alfa señor?
—Ya está acabado —repuso Tybur sin volverse—. Déjenlo y borren toda evidencia de lo que pasó aquí́. Nos vamos.
Todos obedecieron las órdenes.
Fuera del hogar de los Ackerman, el cielo comenzaba lloraba la tragedia de los destinados. Los Dioses no hicieron nada para impedirlo.
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Notita coqueta:
¡Hey! ¡Hola!
Vengo con otra historia xD
Pequeño comentario o advertencia: esto va a traer dioses griegos (bastantes) a lo bestia; tomé a la obra de Hesíodo que sería "La Teogonia", "Los Trabajos y los Días" y sus fragmentos para hacer una cultura dentro de la historia y la mezcle con Omegaverse y cosas de poderes sobrenaturales.
Así que... Esto será un chisme de pies a cabeza.
Voy a mezclar tanto un poco de las creencias de los Grecolatinos, como su politeismo xD
Igual iré agregando fragmentos de la obra de Hesíodo, así como una descripción de los Dioses que pondré. Ya se irá entendiendo como va el asunto más adelante.
No pregunten cómo se le ocurrió este chisme, que yo solo estaba haciendo tarea con una canción de Johnny Laboriel cuando todo surgió.
Les dejo el prólogo por mientras.
¡Espero que les haya gustado!
¡Nos estamos leyendo!
¡Gracias por leer!
-El Bichito de Leeren-
