Hola amigos, una vez más les habla Yuzuchi Araki

Esta vez les traigo otra pareja crack pero interesante de las musas, de hecho, si les dijera que shippeo ocasionalmente a la directora Minami con la doctora Nishikino y claro, si lo hago irónicamente lo hago con sus hijas, algo parecido con el Nicomaki, que si juntas a las dos tsunderes más famosas del sitio también junto a sus madres, es extraño pero así lo presiento.

Bueno, ya explicado esto, comencemos con este relato culposo

Espero que lo disfruten,

Yuzu y fuera

PD: Lamento la situación en que planteé este one shot pero siendo realistas, nada es eterno en el mundo ni mucho menos un matrimonio por muchos años que lleve… Sé que muchos Kotoumistas y Nicomakistas se enfadarán conmigo pero fue así como yo lo pensé, lo siento mucho.

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-Buenos días, Koto…

-Buenos días, mi amor

-¿Qué mier…?

La sentencia de Maki se acortó al ver que la mujer de cabello gris que aún vio en la mañana no lleva más que un delantal blanco, atendiendo la cocina. No era la primera vez que Kotori se burlaba de ella de esa manera, especialmente cuando no se conocían por la noche, su turno de tarde es uno de los culpables. La pelicenuza siempre había hecho algo, no alguien a quien insinuar con palabras, aunque a veces molesta mucho a la veterana neurocirujana, ya que no podía hacer nada más que lanzar un chillido mudo al aire libre.

Una sonrisa habitual de un millón de vatios, además de su voz cantando en un tono agudo perfecto

-Buenos días, Maki-chan

-Maldición, ponte algo de ropa- escondió su rostro enrojecido- De esa forma cogerás un resfriado.

-Que extraño, a mi no me pasa nada estando ahí- Dijo con total tranquilidad como si nada- Además deberías agradecer que tengo ropa interior, ya sabes, la…

-Mira muy bonita tu explicación y todo pero tengo prisa, tengo que estar en la reunión del personal a primera hora, así que…

-Oh, no me digas…- Comenzó a burlarse la diseñadora quien desde menos de dos meses, aprovechando la ausencia de su conyuge iba a buscar la diversión que se le negaba y que mejor ejemplo que con la doctora- ¿Es verdad lo de esa dichosa reunión? ¿O es que simplemente es una excusa para buscarte una enfermera y tirártela a espaldas de Nico-chan?- Una sonrisa llena de burla se dibujó en su semblante- Ahora entiendo porque en nuestros tiempos de la preparatoria la gente rumoreaba que eras como una zorra

-No soy lo que piensas

-Quizás estés casada pero lo que hacemos entre tú y yo, o con quien quieras da mucha fuerza a esos rumores

La otra solo atinó a chasquear la lengua e ignorar a su amante, se paró unos momentos para buscarse su caja de cigarros favorita y echarse uno a la boca, solo en momentos así quería relajarse aunque un poco pero debía hacerlo. Aquello que dijo su amante momentáneamente eran solo eso, tonterías de una era pasada en sus vidas.

Mientras trataba que el tabaco disipara sus problemas, luchó por contener el nudo en la garganta que le causaba esta situación, desvió la mirada de las caderas desnudas que se balanceaban y apretó el puño hasta que el cigarrillo olvidado cayó al suelo.

-Maldita seas, Kotori

-¿Qué?- Alzó la ceja como si no le importase nada- ¿Acaso te soy un ave de mal agüero?

-No, eres una maldita urraca

-La urraca es otra

-Tsk…

Kotori sonrió suavemente mientras apagaba la estufa después de calentar su sopa de miso matutina. La peliceniza se acercó al mostrador, donde Maki trató de componerse mientras tiraba a un lado su ya inútil cigarrillo por la ventana del apartamento. Sus miradas se encontraron mientras la pajarita sostenía la mano de la pelirroja y la acariciaba con mucha ternura, aunque a esta última le daba pavor, tenía prisa por estar en esa dichosa reunión obviamente anunciada por su estúpido padre.

-Dime, ¿qué quieres desayunar hoy, Maki-chan?- ella soltó una risita- Quiero decir, bueno, no nos hemos visto así en una semana, ¿recuerdas?

-Quiero que te largues, ya hicimos suficiente

-Bonita la hora en que ya te importa Nico-chan, siento tanta tristeza de ti…

La más pequeña analizó la situación a lo que dejó que la pelirroja decidió irse de la ventana, si alguien las viese sería el detonante para lo que podría pasar después a lo que la doctora se sentó en la mesa mientras que la otra caminaba lo más erotica posible, quizás haciendo probar tanto su capacidad mental como emocional, Maki sentía un horrible nudo en la garganta por lo que estaba haciendo, era una gira pero nunca creyó que fuera para tanto.

¡Maldición! ¿Por qué esa pequeña desgraciada luego de muchos años siendo una idol y ahora que acabó esa era tenía que ser solista como productora? ¿Por qué esto? Ya se entregó a la música y a la farandula, ¡Tenía otros talentos! ¡Ya tenían una maldita hija que recién estaba caminando la adolescencia! Si estuviera aquí, nada de esto había pasado.

Pero no, tenía una maldita gira y se puso a viajar de lo lindo mientras que por causa de ello se puso a dañar sus tantos años de vinculo juntándose con cualquiera, hombre o mujer, solo para llenar su vacío sexual, vacío que llevaba desde su adolescencia, no tenía en claro su orientación a pesar de haber hecho una familia.

Como hubiera querido ir a Grecia con una excusa barata para estar con su amante griego Saga, estarían pasando un rato agradable en tierras paganas pero su maldita profesión, destinada como no lo era, le impedía eso, tenía que estar como una sardina enlatada aquí en Japón.

Ahora esa urraca con encanto de mujer se sentó en junta con ella mientras su mano presionaba la suya mientras ahora sus dedos estaban completamente entrelazados uno contra el otro.

-Y bien, Maki-chan, respóndeme- dijo Kotori, con los ojos brillantes de deseo con algo de suma crueldad- ¿Qué quieres?

-…

-Me muero de ganas de ver la cara de mi querida senpai al ver que su querida esposa ha estado pasando haciendo amigos… Si no me equivoco, SAGA-CHAN era uno de tus pretendientes hace muchos años, ¿No? Y ahora que es un empresario importante decidiste irte tras él como un perrito faldero, es imposible negarse ante tal hermosura de hombre

-…

-Si lo callas, obviamente lo admites, tú eres la perra de ese millonario griego

-…

-Cambiando de tema, ¿Qué quieres desayunar?

-¿No tenías una cita por la mañana?

-No, por el momento

Hace dos horas que su calvario en su tierra natal se reanudó y hace dos semanas que Nico se fue de gira y hace un mes que se vio con Saga en un rato libre de su trabajo, luego de un extenuante día de trabajo… Nuevamente el vacío desde mucho antaño se hizo presente, la mujer al frente suyo y su atuendo actual despertaron a aquella vieja bestia.

Su soledad sexual la hizo ver borroso, empujó a la mujer de cabello gris sobre la encimera de la cocina, presionando sus cuerpos como si no quisiera soltar a la mujer con un delantal desnudo. Podía verlo claramente, esos orbes de color ámbar se iluminaban con un fuego de deseo, no una simple luz de ternura, maldad pura, logró su cometido.

La pajarita sonrió por lo bajo, una vez más quería ver y admirar el lado bajo y oscuro de su vieja kouhai, al menos su conyuge vendría en menos de una semana por lo tanto solo tendría aunque sea tres ratos de desliz a espaldas de cualquiera.

-Así que era eso… ¿Así también te trata Saga en la cama?

-Callate y déjate hacer lo que yo diga, infeliz

-Esa es mi adorable doctora, dominante con cualquier mujer pero una zorra entregada ante los hombres, no has cambiado en nada, mi Maki-chan

La aludida no se contuvo más, cerró su espacio con un voraz beso, olvidándose de que estaban en la encimera de la cocina o incluso que los relojes marcaban para el horror de la doctora. Los castos y burlones labios de la doctora no pararon de evolucionar a una forma de besos hambrientos, mordisqueando el labio inferior de la diseñadora como para suplicarle un boleto de entrada.

Kotori cedió, abrió la boca para que su lengua entrara en contacto con la de Maki, bailó salvajemente sobre la melodía de su voz ronca mixta.

-Maki-chan…- La peliceniza respiró el nombre, mientras sus rodillas se debilitaban, indicándole a la pelirroja que se detuviera por apenas respirar- Maki-chan, sabes a nicotina

-Acabo de fumar- Respondió inmediata- ¿Acaso te es malo o qué?

-No, para nada- Negó con la cabeza- No me importa nada de eso

-Solo espero que sea una, una sola ronda- Aclaró la desdichada mujer- Tengo una reunión en el hospital y no quiero decepcionar a mi padre

-De acuerdo pero conociendo lo hambrienta que eres, jamás llegarás allá

-Cierra el pico, maldita urraca

-Y tú eres una perra- Sonrió logrando que la más grande comenzara a indignarse- Una tonta arrogante y una cerda que va tras hombres europeos como Saga

-¡Jodete y que te den!

-Si tanto lo quieres…

Y una vez más la desdichada doctora dio rienda suelta a su bestia para llenarse ese vacío existente en su ser…