Capitulo 17.
-Mátala…- le repetía la voz con constancia.- ella debe morir, te ha quitado todo lo tuyo, te ha dejado huérfana, y viviendo en la pobreza mientras ella disfruta de todo lo que era tuyo…
Su cabeza dolía y el reflejo del espejo le mostraba la imagen de una mujer idéntica a ella pero con una mirada diferente, sus ojos estaban llenos de rencor y odio mientras que los de ella derramaban lagrimas pues no deseaba hacer lo que ella le decía.
-Debe morir, así tú recuperaras todo lo que es tuyo…- le decía la voz y la mujer en el espejo sonreía con maldad.
-No!, - repetía ella una y otra vez- no quiero hacerlo.
Su corazón dolía con pesar, ella había sufrido demasiado con la demencia de su madre a causa de su difícil situación económica, los constantes pleitos con su padre, el suicidio de su hermano mayor por tantos conflictos y por haberse convertido en un delincuente a causa de las constantes exigencias de su madre… su madre fue una mujer muy ambiciosa, gastaba cada centavo en si misma sin importarle si ellos comían o no, fue por eso que su hermano comenzó a robar en las tiendas comida, y su padre se mataba trabajando todo el día para conseguir un buen sueldo sin comprender porque nunca había dinero ni para lo más elemental, era su madre quien debía administrar el dinero… pero lo gastaba en su apariencia y escapándose a lugares caros con la esperanza de que algún día alguien con dinero se fijaría en ella y la sacaría de aquella "pesadilla", después de la muerte de su hermano fue cuando comenzaron las pesadillas, aquella mujer de hermoso rostro y largos cabellos rizados y cobrizos que la aconsejaba durante las noches para que hiciera maldades, ella no deseaba hacer daño, pero temía terminar por hacer lo que aquella le pedía…
-Debes hacerlo… recuerda que todo será mejor…- le sonreía nuevamente con crueldad mientras la miraba fijamente a través del espejo- mírame… ves mis joyas, mis vestidos, mi pelo, mi belleza… tu serás igual si haces lo que te digo, tendrás el mundo a tus pies, los hombres pelearan por una noche contigo… te darán todo lo que desees por una simple caricia…- la joven vestía con elegancia, sus vestidos parecían muy caros aun si eran de otra época, y sus joyas eran hermosas y brillantes… caras, una verdadera fortuna en uno solo de sus dedos.
-No!,- gritaba nuevamente agarrando su cabeza con ambas manos y escondiendo el rostro para no ver más a aquella mujer que seguía incitándola a hacer daño.
-ya no puedo más, no quiero volver a hacerlo…- se alejaba del espejo y se refugiaba en su cama. Los recuerdos volvían dentro de aquella pesadilla haciéndola ver la maldad que se esforzaba por mantener muy dentro de su interior, deseando con todo el corazón a que desapareciera.
La noche era profunda y ella despertaba en el cuerpo de aquella mujer… enloquecida de rabia y celos arrojaba un diario que rompiera en pedazos, gritaba como una fiera herida, la foto impresa en aquel papel ahora hecho trizas, mostraba una pareja de recién casados, sonriendo felices, los ojos verdes de la joven gritaban al mundo lo enamorada que estaba, y el hombre la abrazaba como si fuera lo más preciado de su vida y sus pupilas de cielo gritaban su amor, eso le dolía muy profundamente, un deseo de causarles dolor nacía en su pecho y salió enfurecida de la pobre vivienda en la que estaba refugiada, su vestimenta era muy diferente, antigua, sucia y remendada, su pelo no brillaba, y sus manos desnudas estaban maltratadas, estaba enferma su rostro pálido y casi esquelético lo revelaba además de su constante toser y falta de aire, la mujer salió a un pequeño cobertizo cubriéndose con un chal casi convertido en harapos, tomo un recipiente con la mitad de combustible en su interior usado para encender las chimeneas en tiempo de frio, la mujer llena de furia comenzó a caminar en medio de la noche.
Era una construcción grande y reciente la que se vislumbraba en la obscuridad, aun había restos de materiales de construcción, lo que le causo placer pues en su búsqueda encontró más combustible. Había leído en los diarios de meses pasados sobre la gran inauguración de aquel "Hogar", pero poco les duraría el gusto… inicio su recién elaborado plan con gran placer en su corazón por cada paso que lograba, no le importaba lo maltratado de su cuerpo ni cuanto esfuerzo le costaba mover los pesados barriles, su fuerza era alimentada por su odio y por su rencor hacia la mujer en el periódico de ese día… eran pocas la luces encendidas y muy tenues… así que las sombras le ayudaron a ocultar su maldad…. Tomo el recipiente que llevaba con ella y con el líquido realizo un camino pestilente hasta donde creyó que estaría a salvo, su rabia y malvados deseos no le permitieron notar que ella misma estaba empapada en aquel liquido tan peligroso debido al manejo de los barriles… con un grito de odio pronuncio un nombre maldiciendo… arrojo un pequeño fosforo al suelo creyendo que las llamas irían en solo una dirección… pero el fuego llego por segundos, primero a ella.
El dolor era insoportable, el fuego consumía cada pedazo de su piel mientras corría tratando de liberarse de las llamas que la envolvían, como una antorcha viviente trato de buscar refugio en el edificio que ya había comenzado a incendiarse como ella, su boca no dejaba de maldecir a una persona mientras gritaba su nombre deseándole todo el sufrimiento por el que ella había pasado desde niña… cayo sin notarlo sobre uno de los barriles… el estruendo fue insuperable y el dolor de su cuerpo rompiéndose en incontables pedazos al estallar aun Vivian en su alma… el sobresalto la despertó haciéndola saltar de su cama, bañada en sudor y con el pecho agitado por las profundas respiraciones que mantenía tratando de recuperar oxigeno se agarraba el pecho sentada en la orilla de su lecho, … otra vez esa horrible pesadilla, pero ahora había un nombre en sus labios… "Candy".
-Estas bien cariño?- su madre María le preguntaba a través de la puerta cerrada de su habitación.
-Si mama… estoy bien…- contestaba pero no tenía las fuerzas de pararse a abrirle y refugiarse en sus brazos como siempre que necesitaba que su alma se adormeciera.
-Si deseas hablar…
-Estaré bien, - respondió sin permitirle terminar su ofrecimiento, aun no podía creer que por primera vez rechazara el consuelo que su madre le ofrecía.
-Entiendo cariño…- la voz de su madre mostraba la confusión de esta, pero por primera vez tenía que enfrentar sus demonios ella sola si deseaba sobrevivir y dominar aquella mujer… no, no destruiría su vida, sentencio.
Los pequeños arbustos y el follaje que sobrevivía al invierno le servían para su propósito, podía observar a Candice perfectamente mientras esta caminaba distraída entre los caminillos del bosque, llevaba días siguiéndola y ya conocía la rutina de la rubia, siempre caminaba entre el bosque hasta la orilla del rio, ahí seguía la corriente hasta una hermosa cascada, pasaba tiempo pensativa sentada en una enorme roca a orillas de dicha corriente de agua.
Cuidándose de hacer el menor ruido trataba de acercarse a donde la rubia tomaba asiento para después dejar que su vista se perdiera en la hermosura del paisaje que la rodeaba. Sería tan fácil arrojarla con la corriente de agua, la altura era perfecta para que la rubia no sobreviviera además que ya había estado explorando un poco el pie de la cascada y había enormes piedras que se perdían en la espuma producida por la fuerza con que caía el agua… el cuerpo por lo menos se golpearía lo suficiente para no dejarla sobrevivir…
-Quien es usted y que hace aquí?, esto es propiedad privada…-
El sobre salto la hiso perder un poco el equilibrio y se tropezó cayendo de espaldas, se cubrió el rostro lo más que pudo y comenzó a correr para no ser descubierta.
-Qué pasa?- pregunto la rubia acercándose a donde escucho la voz pero ya no había nadie, se extrañó por el suceso, podría jurar que escucho la voz de alguien. Prefirió regresar a la casa Ligan.
Recuperada ya de la carrera que había tenido que realizar se tomaba el pecho, por poco la descubrían, quien sería la persona que la vio?, no importaba, no creía que la hubiesen reconocido, sería mejor deshacerse de esa ropa de hombre que llevaba puesta y quemarla por ahí donde no la descubrieran.
Llegando al camino principal de la mansión Candice pudo distinguir a la joven que observaba hacia la propiedad como si temiera acercarse más.
-Eliza?… perdón… Lizzy?, - Kelly observaba a la joven que parecía no atreverse a seguir hacia el interior.
-Que haces aquí?- pregunto Candice uniéndose a las jóvenes que recién se encontraban.
-Yo, lo siento solo deseaba…
-De dónde vienes?- preguntaba la rubia pues esa entrada daba justo al bosque de donde ella provenía, quizá era Lizzy a quien había escuchado.
-Yo, vengo de mi casa… - respondía tímida.
-Tu casa está en el pueblo sino mal recuerdo…- una enfada Candice la observaba intimidándola.
-Por favor Candice, creo que esta algo nerviosa…- pedía Kelly observando la actitud de la rubia, y tratando de calmarla.
-Tu no intervengas… esta mujer me estaba espiando!- la acuso.
-No, está equivocada…- se defendía Lizzy poniéndose más nerviosa.
-Pasa Algo?- preguntaba William acercándose al trio de mujeres junto a un joven que ninguna de ellas conocía.
-Eliza me estaba espiando y no quiere decirme porque!- la acusaba la rubia enfadada.
-No, yo no… - La joven estaba al punto del llanto, sentía en su interior una llama que quemaba en el pecho y gritaba por salir y cobrar venganza por el trato que estaba recibiendo.
-Lizzy llego hace unos minutos, yo la vi mientras caminaba en el jardín y como la vi indecisa por entrar decidí salir a su encuentro, casi al mismo tiempo llego Candice… pero Lizzy ya tenía varios minutos aquí…- Kelly deseaba aclara un poco más la situación… o confusión?.
-Me estas llamando mentirosa?- preguntaba Candice enfadándose mas.
-No, por supuesto que no, solo digo lo que yo observe… no estoy acusando a nadie de nada…- Kelly sabia el porqué de la actitud de la rubia hacia ella, pero era demasiado duro no poder defenderse.
-Pequeña porque dices que "Lizzy" te estaba espiando?- preguntaba William tratando de aligerar el ambiente.
-Acaso dudas de mí?- pregunto ofendida.
-No, solo deseo saber qué es lo que te ha llevado a pensar que Lizzy te estaba espiando…
- Este camino solo lleva al bosque, y alguien me estaba espiando cuando estaba en la cascada…
-Yo vengo de casa… -aclaraba Lizzy una vez más.
-Ella vive en el pueblo…- acusaba Candice observándola con rabia.
-Tu viste a Lizzy Candice?- pregunto William
-Si me permiten…- el joven intervenía en la conversación que no era de su incumbencia pero creí que debía aclarar a los recién llegados.- hay un camino que acorta la distancia del pueblo aquí… es reciente, quizá por ello es que lo desconozcan…, el joven de hermosos ojos azules sonreía apenado.
Candice no dijo nada más y se dio media vuelta mostrándose como toda una niña malcriada que fue contrariada, apresuro su paso casi corriendo para perderse en el camino de regreso a la mansión.
-Disculpen, ha estado un poco irritable desde que estuvo enferma.- William se preocupaba cada vez más por la actitud de Candice. Los demás aceptaron con un movimiento sencillo de sus cabezas- será mejor que vaya a verla, - agrego.
-Espere…- pidió Lizzy Tímida pero mostrando preocupación.
-Pasa algo Lizzy?- pregunto mirándola confundido.
-Bueno… no sé si deba decirlo aquí, o sería mejor hablarlo en privado…- comentaba apenada.
-Entiendo… no les molesta verdad?- preguntaba William a los demás.
-Terminare de indicarle lo que deseamos hacer en el jardín si usted está de acuerdo…- Mencionaba Kelly al joven que aun si no fueron presentados era claro por la apariencia del joven que estaba ahí por los deseos de William de hacer arreglos en el jardín, era conocido en la comunidad que solo una familia se dedicaba a aquella labor en el área… la familia Brown, además de sus características únicas.
-Por supuesto señora…- acepto el joven y ambos se retiraron alejándose sin prestar más atención a la pareja que comenzó a caminar en dirección contraria.
-Bueno, estamos solos ahora Lizzy, que es eso que deseabas comentarme?…- Pregunto William.
-Yo quería comentarle algo… me es un poco difícil pero creo que debe saberlo.- estaba nerviosa- es verdad que yo vi a la señorita Candice… pero no era yo quien la espiaba, ella siempre ha tenido cierta actitud de rechazo hacia mi persona y por ello me oculte cuando se acercó para evitar algún enfrentamiento.
-Espera… entonces tú estabas…
-NO!, es verdad que yo venía de casa para hablar con usted por otro asunto, mas… personal, pero al pasar cerca de la cascada observe a una mujer que se escondía entre los árboles , me extraño pues ese camino aun no es muy conocido por encontrarse en medio de una propiedad Privada, solo algunos trabajadores transitan por ese lugar, y esa mujer no tiene la apariencia de ser parte de ellos, de hecho ni siquiera parece ser del pueblo, yo nunca la había visto, su rostro se me hiso conocido a pesar de las gafas y la pañoleta que le cubrían… es como si la conociera de mucho tiempo antes…
-Como era ella?- pregunto William algo consternado y temiendo conocer la respuesta.
-Rubia, pelo largo y liso, blanca, delgada, tenía manos muy finas y bien cuidadas, perdone….pero siempre me han llamado la atención unas manos bien cuidadas y con bellas uñas- sonrió apenada- sus ropas parecían caras y eran de hombre… aun si trato de aparentar que era una persona común podría decirle que ella no pertenece a la clase trabajadora…. Cuando le pregunte que hacia ahí, se sobresaltó mucho y perdió un poco el equilibrio pero cuando ambas escuchamos la voz de Candice ella salió corriendo y no pude ver a donde se fue y yo trate de ocultarme para no tener un enfrentamiento. Candice regreso por sus cosas y yo aproveche para tomar un camino más corto por en medio del bosquecillo… y tratando de evitar encontrarme con ella…
-Entiendo, no te preocupes creo que tomare algunas precauciones… en la propiedad. Pero mencionaste que habías venido a buscarme por un asunto un poco más personal… que es lo que te sucede.
-Bueno… me da pena mencionarle esto pero… usted sabe que yo no conozco muchos lugares fuera de Lakewood, y aquí es un poco difícil encontrar la ayuda que estoy buscando sin pasar desapercibido, ahora que soy maestra en la escuela me sería contradictorio, he pensado en dejar el trabajo debido a cierta situación que tengo, pero a la vez necesito el dinero para poder ayudarme… en fin, lo único que deseo es que… me… podría dar in formación de algún médico especialista en Psicología o Psiquiatría?- pregunto completamente sonrojada por la pena que le causaba aquel tema tabú en su pueblo, donde la ayuda de un especialista de esa clase era juzgado como si la persona tuviera algún retraso mental o fuera incapaz de mantener una vida normal.
-Es para ti?, te sucede algo Lizzy? Tienes algún problema Grabe?- pregunto temiendo lo que sabía podía ser.
-Bueno… es algo muy… vergonzoso para mi contar lo que me sucede, pero a la vez necesito confiar en alguien… no es que no confié en mi madre y mis tías, o en mis hermanos… pero esto, es algo que los asustaría y les causaría preocupación… y yo no quiero eso.
-te gustaría que fuéramos a la casa para hablar en un lugar más privado?- pregunto realmente interesado… había cosas que el mismo deseaba saber y quizá la memoria "olvidada" de Eliza pudiera darle respuestas.
-No, no quiero molestar a Candice, ella está muy sensible y no quiero que mi presencia le cause incomodidad…
-Porque dices eso?- pregunto curioso, acaso Eliza estaba despertando?, Porque?.
-Bueno, no es algo que los demás no hayan notado también, creo que no hemos sido muy empáticas..., basta ver cómo me mira para darse cuenta que no soy de su agrado.
-Lamento eso, siempre ha sido muy clara en sus sentimientos, parece que ahora no le gusta ocultar nada ni guardarse su verdadero sentir…- sonrió recordando que eso era en parte algo que Candy acostumbraba hacer, siempre tratando de solucionar su vida por su propia cuenta sin preocupar a los demás… tal como lo trataba de hacer Eliza en ese momento.
-SI, es muy expresiva sobre todo cuando algo le es desagradable…- se sentía rechazada, pues candice nunca trato de ocultar que no le era agradable en ningún sentido.
-Entonces que te parece si te invito un café en el pueblo y me platicas lo que te sucede, de esa forma yo podre recomendarte a la persona indicada que pueda ayudarte.
-Gracias…- respondió mientras ambos iniciaban el camino de regreso al bosque y que al parecer era el más corto para una visita al pueblo.
La pareja jamás noto que estaban siendo observados en por dos personas, Candice que desde la ventana superior observaba la conversación en el jardín… y una persona más que estaba muy interesada en conocer el motivo de aquella conversación que se llevaría en privado… quizá le fuera de gran ayuda conocer a fondo a esa chica que le era tan familiar.
El amanecer era algo espectacular en esas tierras, le daba una gran paz a su alma que vivía atormentada por las noches mientras esperaba por algo que desconocía y sobre todo que sabía en el fondo que jamás llegaría.
Observaba desde el balcón como el despertar del jardín era más notorio, pronto todos los arbustos estarían verdes y las rosaledas en flor.
Sus ojos fueron atraídos por la presencia de Louis y el pequeño Tony que caminaban por uno de los senderos revisando las plantas como al parecer era su costumbre, decidió bajar para saludar a su "viejo" pequeño amigo. Cuando estaba casi por llegar a ellos de otro sendero apareció un joven, que se detuvo en lo que iba a decir cuando el pequeño Tony lo descubrió y corrió a él llamándolo, entonces la atención de ambas persona se enfocó en él.
-Buenos días Senior…- saludo Louis con un acostumbrado movimiento de cabeza y le indico al joven que hiciese lo mismo. Este siguió la orden.
-Buenos Días, pero ya le he dicho que me llame solo Terrece… no tiene que llamarme senior..- sonrió y sin esperar tomo en brazos a Tony que ya exigía su atención. Sonrió al sentir los bracitos del pequeño rodeando su cuello.
-Es imposible dejarlo en casa estos días… es el primero en levantarse y estar listo para salir a recorrer los jardines… aunque comienzo a sospechar que no son los jardines lo que le interesa, mas pareciera que desea encontrase con usted…- comentaba Louis haciendo referencia al más pequeño de sus hijos.
-Y a mí me parece que está muy bien, así podemos pasar más tiempo juntos… Tony es una gran compañía para mi… es mi mejor amigo…, no es verdad Tony?- le preguntaba haciendo una señal de "dame esos cinco", y el niño le correspondió chocando su manita con la que el Duque le ofrecía.- Pero creo que interrumpí algo…- el actor mencionaba observando al joven que continuaba esperando detrás de Louis.
-Oh, él es mi hijo también… de los mayores, - sonreía orgulloso,- ha ido a una de las propiedades vecinas cuyos jardines estarán a nuestro cargo… la mansión Legan…- le informo.
-Legan?- pregunto Terrece sintiendo en su interior una sensación extraña al mencionar aquel apellido y como una visión rápida el rostro de una bella joven de ojos cobrizos apareció en su mente…
-"Liza"- Tony aplaudía con sus manitas mostrando alegría…y Terrece observo la reacción y después a Louis.
-Se refiere a la Señorita Lizzy, es la maestra en la escuela del pueblo, ella y su mama son encargadas del mantenimiento de la mansión Legan, es muy bonita y al parecer Tony disfruta mucho con su presencia…
-Ey, eres muy pequeño para eso… creo que tu hermano es el que debería tomar ese lugar…- bromeaba y el joven se sonrojaba como si hubiese sido descubierto.
-Sería una posibilidad pero creo que ya está ocupado ese lugar en el corazón de la señorita Lizzy… y es un rival demasiado fuerte.
-"Bert"- mencionaba Tony nuevamente.
-Parece que hoy amaneciste muy expresivo Tony…- le decía su hermano y trataba de tomarlo de brazos de Terry pero el chiquillo se negaba y se abrazaba al cuello del actor. Terrece le correspondía y hacia señal al joven para que lo dejara en sus brazos.
-Quien es Bert?, es algún otra persona del Pueblo?- pregunto, pero por alguna razón su corazón comenzó a palpitar con fuerza, el había escuchado ya ese nombre, donde?.
-No, por supuesto que no!, es el senior Andrey, el dueño de la mansión de campo Legan, - aclaraba Louis- su nombre es William Albert Andrey… pero Tony siempre acorta los nombres y Bert… es una forma corta de llamarle… lo raro es que no lo conoce, de hecho, hace muchos años que nadie de la familia Andrey venía a esa propiedad.
-William Andrey es el dueño de la propiedad vecina?- La piel se le erizaba como si fuera el pelaje de un felino a punto de atacar, pero el abrazo de Tony lo mantenía controlado.
-Sí, de hecho se rumora en el pueblo que hace muchos años ellos eran dueños de esta propiedad, pero que la vendieron en una crisis económica de las que dominaron el país en décadas pasadas… de ahí que la Dulce Candy domine en el jardín principal…- comentaba el hijo de Louis.
-La dulce Candy?- preguntaba Terrece.
-Creo que se lo mencione la vez pasada senior…- aclaraba Louis- La Dulce Candice es la rosa blanca que tiene un ligero tono verde en su centro… esa rosa no la podemos plantar ni vender en ninguna otra propiedad que no pertenezca a esa familia… pertenece a la familia Andrey desde su creación hace más de cien años…nuestra familia es la única que la cultiva por tradición y por pedimento de los dueños… todo está estipulado en los documentos que le entregue … recuerda?- Louis comenzaba a preocuparse, quizá el hombre ahora no estuviera de acuerdo, después de todo él era el nuevo dueño, aun si sus ancestros habían dejado dicho que la dueña era una mujer.
-Perdón, creo que no los leí todos, pero no hay problema, a menos que ellos no deseen que su rosa siga siendo plantada en el jardín…- Terrece comenzaba a sentirse mal y temía que sus crisis de personalidad regresaran.
-Eso es otra estipulación en los documentos, nadie puede destruir o cambiar el jardín principal…- comento Louis con precaución al ver como la expresión en el rostro del inglés cambiaba poco a poco.
-Mi bisabuelo nos contó que siendo el muy niño, una vez el antiguo dueño trato de destruir el jardín en una noche en que no se sentía bien y destrozo varias plantas de la dulce Candy, y arranco otras de raíz con sus propias manos, pero las plantas se sanaron solas y las que fueron arrancadas enraizaron nuevamente sin morir… por eso algunas plantas están algo chuecas de su tronco, porque sus raíces crecieron de lado…. No es así papa?…- comento con inocencia el joven.
-Sí, así conto mi abuelo…- lo observaba desaprobando el comentario pero sin contrariarlo, era difícil que la gente del pueblo aun calificaran de loco a su difunto abuelo.
-Entiendo, no se preocupe… no pienso hacer ningún cambio, esa flor es el esfuerzo de un hombre que fue maravilloso… jamás atentaría contra su gran labor… de nuevo…- las últimas palabras fueron un murmullo que solo Anthony escucho y sonrió aceptando aquello como una disculpa, era muy pequeño y sus memorias de una vida pasada se borraban conforme crecía, pero a su viejo amigo jamás lo olvidaría aun si no podía conversar con el como en tiempos pasados.
-Bueno será mejor que regresemos al trabajo, pues debo atender el pedido del senior Andrew… - Louis trataba de despedirse pero aquellas palabras hicieron que Terrece se estremeciera nuevamente y su corazón parecía desear salirse de su pecho golpeando con fuerza.
-Perdón… espere, me dijo que el senior Andrew le hiso un pedido?, y no sé si mal entendí… pero él es el novio de esa Señorita Eliza?- pregunto contrariado y a la misma ves sintiendo una ira antigua crecer en su pecho.
-No, no… eso es solo un rumor del pueblo, es que bueno la señora maría es conocida de mi esposa y ella comento que desearía que ellos formalizaran porque fueron de visita a la ciudad y el senior salió un par de veces con su hija… la señorita Eliza… pero no es nada confirmado además… eso sería imposible pero pues para una madre que desea lo mejor para su hija ve todo posible.
-Entiendo…- respondió Terrece imaginando que lo que lo hacía imposible era el matrimonio con candice y se preguntaba si ella sabía que su marido anduvo saliendo con la tal Eliza… así que el hombre también tenía volvía a las andadas, "maldito Traidor", se dijo a sí mismo y sus pupilas se obscurecieron.
-oh si, papa, necesitaremos varias plantas de Dulce Candy… pero ya sabe, en macetas individuales, el senior Andrew… bueno la Señora Andrew quiere intentar de otra forma para ver si esta vez sobreviven…- comento el hijo de Louis dando la información que no había podido dar y aprovechando antes que se le olvidara por la distracción de la plática.
-La señora Andrew?- Terrece cada vez estaba más alterado pero tenía que contenerse, su emoción se desbordaba… ella estaba cerca?.
-Sí, ella fue la que me dio las indicaciones porque el senior no pudo atenderme… estaba con la señorita Eliza…- respondió el joven y esta vez su padre le dio una mirada de reproche.
-Bueno, es que extrañamente la Dulce Candy no se da en la propiedad Legan, es la única propiedad de la familia Andrew en la que no se ha logrado cultivar , la planta muere demasiado rápido después de ser plantada y es por ello que cada que visitan la propiedad se intenta de una manera diferente, mas no se ha logrado a pesar de todos los intentos y cambios…
-Sí, claro… es una flor especial…- Decía Terrece sintiéndose confundido, la emoción de saber que ella estaba cerca dominaba, pero también la furia de que William fuera capaz de engañarle en su propia cara con la tal Eliza, sin embargo eso le convenía si lograba desenmascararlo tendría una oportunidad para que ella volviera a él… y fuera solo para él.
-Sera mejor que nos vayamos, hoy será un día muy ocupado… discúlpenos…- Louis tomaba a Tony de brazos de Terrece aun si el niño se reusaba, lo tomo y se lo entrego a su hermano para que iniciaran su camino de regreso a casa.
Terrece se quedó observando cómo se alejaban, Tony le decía adiós con su manita y una mirada triste, pero no había podido retenerlo, además no se sentía de ánimo para estar con el niño, no, su mente y corazón estaban demasiado confundidos por todas las emociones que llevaba dentro y que le estaban siendo difíciles de controlar, deseaba salir corriendo para ver a Candice, pues pensó que la había perdido cuando Robert le informo que partieron del país sin saber a dónde se habían ido, y ahora el destino la ponía al alcance de su mano… sabía que no debía apresurase o podía perder su última oportunidad. Albert pagaría cara su traición.
Aqui el tercer capitulo prometido por hoy es todo, tratare de seguir subiendo los demas el fin de semana, oajala los hayan disfrutado y la historia les siga pareciendo interesante. el final se acerca a si que espero que me acompanien hasta el final, bendiciones y nos seguimos leyendo. ;P. Akirem
