Capítulo 22.
La prensa esperaba fuera del hospital por alguna noticia, sabían que el actor conocido por su gran talento pero también por su fuerte temperamento… respondería a lo dicho por la no tan conocida actriz.
Susana Marlow observaba por la ventana de su habitación desde la silla de ruedas donde se encontraba, había sido una muy mala jugada de la vida el sufrir aquel accidente cuando estaba a punto de cumplir su propósito de desaparecer a la estúpida gata de Candice Andrey, si no hubiese pasado aquello ella estaría ya consolando al viudo y esperando por Terrece a que le rogara volver con él, por supuesto que ella lo haría sufrir un poco y después de algunos meses lo convertiría en su amante, no podía perder la oportunidad de ser la esposa de un magnate como William Andrey, quizá con el tiempo cuando se aburriera de él y le hubiese quitado su inmensa fortuna lo desecharía y se dedicaría a Terrece por completo… pero tener a los dos era un gusto que merecía, mas aquel estúpido accidente había echado a perder sus planes, aun así no deseaba quedarse con las manos vacías, quizá no había logrado deshacerse de la estúpida niñita esa, pero lograría que Terrece volviera con ella, total, la corriente mujercita estaba casada con William Andrey… y Terrece no tendría oportunidad.
La puerta se abrió repentinamente sobresaltándola y apareció a quien tanto esperaba.
-Cómo entraste?- le pregunto al inglés que la miraba con rabia contenida.
-Esperabas que entrara por la puerta principal para que tu plan funcionara?- pregunto Terrece observándola con desprecio.
-Llamare a seguridad y are un escándalo!- amenazo.
-Que harás, ponerte de pie?, hazlo… y todos sabrán de tu mentira…- la reto.
-No es una mentira…- aseguro- Tienes una responsabilidad conmigo Terrece, aun si mi accidente no fue tal como he contado, si fue tu culpa, fui a buscarte y sufrí este accidente… mi desesperación por perderte me llevo a agotar toda esperanza de recuperarte…, La tipa esa está casada… así que no tienes oportunidad con ella, sin embargo yo te amo… te he amado siempre, siento que tú y yo nos amamos desde tiempos muy lejanos es como si nos conociéramos de toda la vida, como si te hubiese estado esperando solo a ti… no puedes negar que tu sientes lo mismo, hemos vivido muchas cosas juntos incluso enfrentamos el peor obstáculo… tu familia. Ellos me han aceptado!, porque sigues negando lo que sientes por mí?.
-Lastima… eso es lo que siempre he sentido por ti, - le confeso calmando su ira y al fin rebelando lo que jamás se atrevió y que confundió tanto a la actriz desde… siempre.- verte luchar arduamente sin lograr mucho y las exigencias de tu madre fue lo que me llevo a sentir compasión, misma que tu confundiste, pero siempre supe que mi amor no era para ti, había alguien más a quien yo esperaba y ella ahora está conmigo.
-Mentira, tu y yo nos enamoramos a primera vista, tú lo sabes fue como si hiciéramos un clic con tan solo vernos, como si nuestras vidas se complementaran al sentirnos. Mi madre?... tu jamás conociste a mi madre… esa mujer que solo me dio la vida pero jamás se hiso cargo de mi… por favor Terrece, sabes que quede sola muy joven.-
Terrece sonrió, ella no recordaba su pasado… solo su vida presente, esa vida que aun si fue diferente a la otra… la dejo sola nuevamente y luchado por un sueño que no era para ella.
-A eso me refiero… tu soledad y tu constante lucha por sobre salir… me causaste lastima… quise ayudarte pero tu confundiste mis intenciones…, no es una justificación… pero no hay hombre que no aproveche lo que se le ofrece…,
-Como te atreves?!- lo miro airada.
-Al principio creí que eras una joven inocente y con hambre de triunfo en la vida, yo estaba en mi etapa de rebeldía y tú eras perfecta para mis fines… ir en contra del sistema familiar. Después descubrí que harías lo que fuera por dinero y poder, fue cuando caí en la realidad de lo que eras… por eso tome… pague…- se corrigió- por lo que me ofrecías, no tenía nada que perder, pero ahora las cosas son diferentes… no pienso pagar una culpa que no es mía, esta vez… yo no tengo ningún remordimiento que me obligue a estar a tu lado. No pienso volver a perder a la mujer que verdaderamente amo… por nada ni por nadie.
-Está .da… - le repitió llena de ira y las lágrimas de furia caían por sus mejillas, se sentía humillada y despreciada.- aun así, le confesare la clase de patán que eres, estoy segura que en cuanto sepa de esto… ni siquiera pensara en estar cerca de ti… si no eres para mí…no serás para nadie, abre fallado en este intento… pero lo lograre… si no te casas conmigo.- amenazo
Candice entro a la habitación, y todo fue como años atrás, el tiempo regreso en sus mentes, el llanto de Susana, la preocupación en el rostro de Terrece, el temor en su propio corazón, pero a la ves su conciencia el gritaba del dolor sufrido, su corazón latió con fuerza haciéndola sentir escalofríos en su cuerpo… cerro los ojos para retomar el valor que necesitaba para romper con aquellos lazos del pasado que la habían llevado a provocar tanto dolor en sus vidas…
-No habrá próxima ves Susana, tu amor nunca fue verdadero, ahora sé que jamás debí dejar a Terrece, nunca debí permitir que tú lo hicieras sufrir tanto… tu mente está enferma, no se puede lastimar a quien se ama, y no puedes obligar a una persona a estar contigo por compromiso, lastima o deber, el amor es libre de elegir con quien estar.
-De que hablas?, por supuesto que yo amo a Terrece, él ha sido el único hombre en mi vida y aunque él lo niegue él sabe que fue el a quien le entregue mi inocencia…- decía con el rostro cubierto en lágrimas en una de sus mejores actuaciones- Por su causa estoy en este lugar… y herida… él no puede abandonarme, no puede dejarme en esta situación cuando yo di todo por el… tu ni siquiera lo conoces… -la mujer no había ganado el don de recordar su pasado, pero sus malas intenciones Vivian dentro de su alma.
-No Susana, esta vez no caeré en tus mentiras… amo a Terrece, y estaré a su lado si el así lo desea… juntos enfrentaremos lo que sea que tengamos que enfrentar… no abra más separaciones…- se tomaba dela mano del inglés que la recibió con agrado y beso su frente.
-Pagare los gastos del hospital, y daré una rueda de prensa aclarando todo este embrollo que has creado, te daré una cantidad de dinero para que puedas sobre llevar lo que tú misma te provocaste al intentar atacar a Candice… no presentaremos cargos… porque tú ya has creado tu propio castigo… tu ambición te llevo a cometer un error que ahora se vuelve en tu contra… lo lamento Susana, esta es la última vez que nos veremos… legalmente he hecho una petición de alejamiento que fue concedida por las pruebas mostradas y los testigos que te vieron y trataste de persuadir para que te ayudaran en tu plan, fue suficiente para que fuera concedida. Espero nunca volverte a ver…
Terrece y Candy salieron de la habitación unidos por sus manos, dejando a Susana incrédula y llorando de rabia, después de lo dicho por Terrece era claro para ella que la tal Lizzy había abierto la boca revelando sus planes para acabar con Candice y la forma en que al intentarlo había caído por la Riviera del rio provocándose aquella fractura de pierna, y ahora debido a su mala alimentación con tal de conservar su figura, su cuerpo no tenía las suficientes defensas para luchar contra la infección que internamente sufría en aquella parte de su cuerpo y que provocaba el riesgo de que perdiera definitivamente su pierna.
Se sentía completamente devastada y llena de rabia y frustración, su llanto fue cada vez más fuerte, maldecía sin poder contenerse, y sin pensarlo comenzó a golpear su pierna con una de las muletas que tenía cerca causándose más daño.
-No, jamás permitiré que te alejes de mí, no lo permitiré, tú tienes que estar conmigo, tienes que pasar el resto de tu vida a mi lado Terrece Granchester!- gritaba desquiciada.
Las enfermeras acudieron con rapidez al reporte de tal escándalo, la mujer estaba fuera de control, tanto que tuvieron que sedarla para poder atender la herida que se causara con las muletas al punto de casi cortar ella misma la pierna.
Terrece y Candice se mantuvieron en el salón de espera al ver el movimiento de médicos y enfermeras entrar y salir de la habitación, pudieron escuchar algunas cuantas palabras cada que se abría la puerta,
-Terrece… creo que …- Candice lo miraba preocupada, su corazón no podía negar la nobleza que siempre lo identifico, sentía un profundo pesar en el pecho y las memorias de un pasado muy lejano la abatían con angustia y temor. Pero Terrece callo sus palabras con su mano, había una mirada dura en sus ojos, era la mirada de Terry, aquel Terry rebelde y terco, aquel chico decidido.
-No, ni siquiera digas una palabra más, ahora entiendo lo que Albert me quiso decir cuando menciono que debía conocer el pasado para no volver a cometer los mismos errores… tenía razón, no volveré a cometer esos errores que destrozaron mi vida y por lo tanto te llevaron a ti y a el ha destrozar las suyas, no, aquella noche te deje partir por miedo y por un sentido de responsabilidad ridículo, siendo tu a quien yo amaba… te deje ir, no volveré a hacerlo, no permitiré que vuelvas a refugiarte en los brazos de otro porque no tuve el suficiente valor para luchar por lo que más amaba, no lo hare, pague muy caro por ello, sufrí el peor de los infiernos y después te arrastre a ti a ese infierno, esta vez, enfrentaremos las cosas juntos, ni tu ni yo tenemos la culpa de lo que sucedió con Susana, ella tomo una mala decisión y estas son sus consecuencias…- afirmo.
-Pero ella, perderá la pierna, será muy difícil para una mujer con su orgullo retomar una vida siendo una persona incapacitada, temo que intente…quitarse la vida en cuanto sepa lo que sucederá… tu escuchaste al médico… se lastimo demasiado y perderá la pierna completamente… ella te necesita.- sus ojos ya estaban cristalizados por el llanto, se sentía completamente abrumada por ver de lo que fue capaz aquella mujer con tal de retener a Terrece.
-Si así sucede será su decisión y sus consecuencias por aferrarse a un amor que no existe, lo único que estoy dispuesto a hacer por ella será meramente económico… pagare su rehabilitación y todo lo que tenga que ver con sus gastos médicos y psicológicos, puedo incluso pagarle un pensión para que viva sin necesidades en alguna casa de reposo, o algún pequeño apartamento en un barrio seguro… pero nada más, no permitiré que con sus chantajes me separe de ti y creo que tú tampoco deberías caer en esa clase de juego… nuevamente.
Candice supo que Terrece tenía razón, ellos debían ahora luchar por su amor, la vida les estaba dando una nueva oportunidad, su destino era estar juntos… no podían volver a ir en contra de este y provocar más daño del que causaron en el pasado, ahora que ambos eran conscientes de lo que realmente pasaba en sus vidas, sería ilógico y caprichoso volver a cometer los mismos errores en nombre del deber y la nobleza.
Ella asintió y se refugió en sus brazos aspirando el delicioso aroma que desprendía el torso de Terrece, sus corazones entonces comenzaron palpitar a un mismo ritmo, y sus mentes se unieron en una burbuja del pasado… llevándolos a un Hubiera que no existió y no existiría pero que hubiese sido perfecto.
-Estaré a tu lado sin importar que pase, hable con mi padre… me apegare a las reglas que él me pide y te sacare de ahí… no me importa mi libertad si no puedo vivirla contigo, no te dejare, Candice White Andrey… porque he descubierto que "te amo".-finalizando de decir aquellas palabras, tomo su armónica y recargado en la fría piedra gris de aquella torre, sonrió reconociendo sus sentimientos por aquella chiquilla pecosa, de coletas, que estaba encerrada en aquella torre injustamente, pero no estaba sola, él estaba con ella y jamás la dejaría, serian dos rebeldes contra el mundo… una vez que ella estuviese libre… ajustarían cuentas con la víbora que les provocara aquel problema. Una melodía que duro toda la noche comenzó.
-Que fue todo eso?- pregunto candice separándose un poco para verlo a los ojos.
- No lo sé, pero hubiera sido perfecto de esa forma…, fui un idiota, perdóname, es una lástima que no podamos regresar al pasado para corregirlo… jamás debí abandonarte aquel día…- sus azules mares retenían las lágrimas que aquella escena en sus mentes le había provocado, fue como si la vida le gritara donde estuvo el error más grande de sus vidas y el destino les rebelara lo que debió ser y por sus miedos no fue… obligando a cambiar los caminos y llenarlos con el dolor de las consecuencias de aquella decisión mal tomada.
-Terry…- fue un susurro lleno de amor y comprensión mientras sus dedos recogían a aquella lágrima que rodo por la masculina mejilla.
-Albert nunca fue culpable de nada, él fue el mejor amigo que pude tener… ahora entiendo porque la vida y el destino lo escogieron rebelándole la verdad… solo él podría guiarnos… siempre fue el más sabio y calmado de los tres… a pesar de la gran carga que siempre llevo en los hombros, todos fuimos un poco injustos con él, siempre ha sido el único que podría actuar sin romper las reglas. – sonrió melancólico.
-Y es mi hermano…- menciono orgullosa y sonriendo tratando de aligerar aquel ambiente que de pronto se había vuelto demasiado melancólico.
Él le respondió con otra sonrisa, la volvió a encerrar en sus brazos y beso su frente, la vida y el destino no pudieron premiarlo más, aún si no lo merecía, Albert siempre fue el mejor guía, Candice era la mejor compañera de vida y Anthony fue era y siempre seria su ángel guardián... vivo y muerto. Realmente era un hombre muy afortunado de que la vida lo rodeara con aquellas personas lástima que desperdicio tanta vida y años por su cobardía.
-Aquí están… - Decía Robert entrando acompañado de Albert y Kelly que al parecer no tenían muy buenas noticias.
-Qué pasa?- pregunto Candice angustiada.
-No son buenas noticias…- rebelo Kelly sin soltarse de la mano de Albert que se volvió a verla comprensivo y dándole el valor para que continuara.- Susana entro a una cirugía de emergencia, no solo destrozo su pierna perdiéndola por completo, sino que la falta de atención rápida… en su afán de esconderse para no enfrentar la justicia… provoco una infección que se ha convertido en cáncer… desgraciadamente sus malos hábitos y alimentación no ayudaron a su cuerpo a luchar contra ello… y este se ha expandido con una rapidez sorprendente… los métodos actuales podrán ayudarle a sobrellevarlo… pero no se sabe realmente por cuanto tiempo.- termino de relatar la médico.
Terrece apretó su abrazo sobre Candice, indicándole con ello que no le permitiría sentirse mal por lo que le estaba sucediendo a Susana.
-Eso no es lo peor…- agrego Robert, - ella no podrá ir a ninguna casa de reposo o cualquier otra institución que no sea dentro de la prisión…
Candice se giró con ojos muy abiertos buscando la mirada de Albert sin soltarse por completo del agarre de Terrece.
-Berth…- en aquella palabra que salió dela boca de la rubia había no solo pena… también suplica
-No, esta vez no puedo hacer nada,- respondió el dejándole claro su posición.- y tú tampoco…- complemento mirando a Terrece cuyas mejillas se tensaron.
-Lo lamento Candice, ninguno de ustedes puede hacer nada, yo he presentado todas las pruebas y la denuncia, y no pienso retirarla, es una promesa que hice… a alguien que aun paga sus culpas por no haber hecho algo similar en el pasado…- Robert le extendía a la pareja el viejo folder que encontrara perteneciente a su Tatarabuelo, aquel muerto en vida que aún seguía penando en una casa de reposo donde la muerte no se decidía a ir por él y lo mantenía en una constante agonía entre la realidad y las alucinaciones por sus pecados.
-A que te refieres?- pregunto Albert intrigado, Kelly se sentía igual.
-Esto no puede ser…- Terrece estaba sorprendido al leer la parte de aquel archivo que fuese separada específicamente por Robert. Extendió su brazo ofreciendo el folder a Albert y Kelly que no pudieron quedar mas sorprendidos al leer aquello.
- Es verdad Terrece… ayer lo visite y en su permanente agonía, el… al fin lo confeso…-Robert guardo silencio esperando por la autorización de Terrece para que pudiera continuar rebelándoles a los demás lo que descubriera en aquel documento. El actor acepto con un gesto de su cabeza sintiéndose incapaz de ser el mismo quien rebelara aquella monstruosidad sufrida ya en dos ocasiones. Pero Robert por supuesto ignoraba que así era- Mi tatarabuelo… quien vive desde hace muchos años en una casa de reposo con una enfermedad que aún no se decide a terminar su existencia, fue amigo y socio de Terrece Granchéster… Baker., pero… también lo traiciono, él fue cómplice con Susana Marlow la actriz compañera de escena del duque, puesto que el descubrió que el accidente que sucedió en su teatro y que causo la invalides de la actriz, fue provocado por ella misma para comprometer al actor a estar con ella… desgraciadamente las cosas no salieron como ella las planifico y sufrió la pérdida de su pierna… compro el silencio de mi tatarabuelo… convirtiéndose en su amante… ya que jamás logro que Terrece la viera como su pareja a pesar de los años… que vivieron juntos.
Esa mujer era la tatarabuela de esta Susana, cuando leí esos documentos pensé que era mejor guardar silencio, no quería provocar más roses entre Terrece y Susana por cosas de sus antepasados, pero al parecer Susana conocía esa parte de la historia de su tatarabuela y decidió ponerla en práctica… solo que esta vez la señorita Andrew lo evito… obligando a Susana a replantear su plan, según lo que nos rebeló Lizzy, perdón la señorita Lizzy, - se corrigió rápidamente ocultando su interés en la bella mujer recién conocida días atrás durante su investigación- Susana se presentó en su escuela para pedir su ayuda, Lizzy fingió estar de su lado para conocer todos sus planes… y fue ella misma quien logro evitar que los llevara a cabo, dando aviso a la policía, desgraciadamente Susana se escondió muy bien y espero el momento para atacar nuevamente, aún no sabemos qué fue lo que provoco su caída aquella noche por la orilla del rio, se lastimo la pierna y no pudo continuar su plan… se escondió en una granja cercana hasta donde logro llegar, pero fue descubierta cuando el dolor por la infección y la fiebre la obligaron a salir de su escondite, la reportaron al número de emergencia y fue así como llego aquí.
Trate de hablar con ella para que recapacitara pero se negó, ante su insistencia por retener a Terrece a costa de lo que fuera me llevo a tomar la decisión de demandarla y entregarla como autora del accidente, los testigos se presentaron sin problema alguno arrepentidos por su colaboración y esperando una culpa menor por haberle ayudado, mas ignoraban el porqué de aquel pedimento, ambos confesaron arrepentirse cuando supieron el verdadero propósito de Susana, pero ella los amenazo si hablaban. Sabían que era capaz de todo. El testimonio de Lizzy fue… fundamental.
En mi visita regular a mi tatarabuelo, el sorprendentemente y contra todo pronóstico medico estaba más lúcido que nunca, hable con el sobre el asunto para ver si el recordaba algo de aquello, y él me rebelo todo… por su propia boca, y me hablo de los escritos en la oficina oculta del teatro, me pidió que corrigiera su error para poder descansar, ya que aun pagaba por ello y que eran los remordimientos los que no lo dejaban morir… pues causo la infelicidad de un buen hombre al que nunca pudo pedirle perdón porque despareció sin dejar rastro… después de eso, volvió su agonía y su mente se perdió nuevamente en incongruencias y fantasmas del pasado causadas por la enfermedad que lo mantiene en un constante agonía de dolor. No sé cuántos años mas tenga que pagar mi tatarabuelo por ese error, pero sé que yo no puedo cometer sus mismos errores.
Les pido que me comprendan, es mi deber… mi obligación, detener a Susana antes de logre causar un daño mayor del que ha causado.
Robert termino de hablar en medio de aquel absoluto silencio, Candice no pudo evitar las lágrimas que salían de sus ojos… Susana fue muy cruel. Eso jamás podría ser llamado amor y ella… ella fue una tonta por dejarse llevar por sus engaños en lugar de luchar por el hombre que amaba.
-Creo que… Candice y yo visitaremos a tu Tatarabuelo apenas termine todo esto…- afirmo Terrece y Candice se unió en silencio a sus palabras.
- Aquí no hay nada más que nosotros podamos hacer, El diagnóstico sobre Susana es definitivo, no recomiendo que se queden hasta que despierte, pues no será nada grato para ella y definitivamente buscara en quien descargar su frustración, así que creo que será mejor que se retiren a sus casas, yo me quedare para informarle lo que sucederá una vez sea dada de alta.
Robert se sentía comprometido a llevar esa carga, se creía responsable, si él hubiese informado a su amigo de lo ocurrido en el pasado quizá pudieran haber evitado que Susana intentar las mismas tretas de su Tatarabuela… la mente retorcida de algunas personas también era hereditaria.
Albert estuvo de acuerdo después de que Kelly confirmara una vez más con el medico que atendía a Susana y el doctor no pudo recomendarles algo mejor, de hecho les aseguro que Susana permanecería sedada hasta el siguiente día por lo que no será necesario que nadie se quedara, estaría en observación, por lo que no era permitido ninguna clase de compañía.
Era pasada la media noche cuando las dos parejas llegaron a la mansión Andrey, Terrece se sentía un poco incómodo de entrar en la casa de aquellos que creyó un matrimonio, se sentía un bandido. Pero al parecer no era el único, la médico que el parecía reconocer, también caminaba muy cerca de Albert.
-Esto es… es demasiado para mí sé que no estamos en los tiempos de nuestros abuelos pero aun así no creo que sea correcto…- Terrece se detenía entes de pisar el recibidor que ya anteriormente visitara.
Las tres personas que caminaban con él se detuvieron mirándolo extrañado.
-Que sucede Terry?...- Candy se acercaba tomándolo de la mano y animándolo a seguir jalándolo suavemente.- no hay ningún problema porque estés aquí y nos acompañes, creo que es mejor a que estés solo a Lakewood.
-Vamos Terrece, tú ya eres de la familia, no formalmente pero es cuestión de tiempo.- Albert sonriente le palmeaba el hombro animándolo a seguir.
El suave jalón en su mano la detuvo de continuar con su asenso por la escalera, no quiso volverse porque sus sentimientos estaban a flor de Piel. Él se acercó y una vez más la abrazo por la cintura, beso su cabeza rubia, amaba hacer aquello, era tan significativo para ambos.
-Debo mostrarte tu habitación…- con una voz un poco más alta que un murmullo ella le pidió que continuaran pero él no se movió ni un centímetro.
-Ven conmigo…- le pidió.
No necesito respuesta, la tomo de la mano y ambos comenzaron su camino a la salida. Pero antes de ir por la puerta principal ella lo jalo haciéndolo volverse a verla, con una sonrisa pícara ella lo guio por otro camino… la puerta trasera de la mansión.
-Que haces?- le pregunto divertido y curioso.
-Si vamos a escaparnos que sea con estilo…- le guiñó el ojo en una mueca tan suya.
Entraron a un garaje enorme, por supuesto era una adición moderna a la vieja mansión de chicago, en ella había modelos de coches desde los más antiguos de la familia hasta los más modernos que ellos usaban, pero no era eso lo que ella quería…. Llegaron al final de este donde una puerta pequeña les daba acceso a una parte privada… una colección de motocicletas se exhibía ahí como si de un museo se tratara.
-Vas a robar una motocicleta de tu hermano?- le pregunto divertido.
-No, él no sabe que existen… son mías- le respondió picara, - el jamás me permitiría usar una de estas… solo coches blindados…
-Sobreprotector…- dijo divertido mofándose del rubio.
-Siempre lo fue, es y lo será… soy su única hermana…- le respondió ella.
-Una muy rebelde…- la abrazo y sus ojos se encontraron nuevamente, había tantos deseos reprimidos. – será mejor que nos vayamos… sino queremos que nos descubra ese… "hermanito" tuyo.- remarco la palabra.
Ella solo sonrió, si, Albert siempre fue más que un guardián un hermano… solo que ella confundió su propio corazón con la soledad, después la culpa… y por último el dolor, se refugió en único hombre que siempre le fue leal y estuvo a su lado… sin saber que aquello solo los llevaría al sufrimiento. Era realmente una gran oportunidad la que les estaba dando la vida al permitirles corregir lo que alguna estuvo mal.
Terrece Se soltó del abrazo temiendo no ser capaz de controlarse y no era lo que él quería, no en ese momento, siempre sonio con algo más, y eso era lo que haría… pronto, muy pronto.
Tomaron uno de los vehículos más modernos y ella le indico la salida oculta, no encendieron el motor para no alertar a los que ya dormían. Un par de pupilas azules y "sobre protectoras" observaban en silencio la partida de ambos rebeldes.
-Es una pilla…- afirmo Albert sonriendo mientras observaba como su hermana trataba de alejarse a escondidas con el amor de su vida, sintió alivio en su corazón con aquel pensamiento.
-Igualita a su hermano… - afirmo Kelly, abrazándolo por la espalda tratando que la manta con la que envolvía su cuerpo no se callera… una suerte que candice los creyera dormidos y en su habitación, pero su hombre era un alma libre, amante de la naturaleza y ella amaba a ese hombre.
- Ya ajustare cuentas con ellos después…, En que nos quedamos antes de ser interrumpidos por ese par de "rebeldes"?- le pregunto volviéndose y encerrándola en sus brazos, buscando sus labios que ya esperaban ansiosos.
-Eres un "pillo"- afirmo antes que él la silenciara con aquella apasionada caricia que era el inicio de un bello amanecer.
El día no llegaba placentero para todos…, después de una noche interminable, Susana despertaba por sus propios sollozos, llena de dolor en la parte izquierda de su cadera. Quiso colocar su mano en su pierna para sobarse y aminorar el ardor que dominaba la mitad de su cuerpo, pero… no encontró nada.
Sus ojos se abrieron de inmediato y el grito se ahogó en su garganta debido al terror que sintió por lo que cruzaba en su mente, siguió palpando sin atreverse a ver claramente, cerró los ojos y comenzó a llorar en silencio. Sus lágrimas amargas eran como un bálsamo en el vacío permanente de su pecho. No grito como se hubiese esperado en una mujer con su forma de ser, en su mente había unas palabras que se repetían una y otra vez, restos del extraño sueño que tuviera mientras estuvo bajo los efectos del medicamento, recordaba como su propia imagen reflejada en un extraño espejo le pedía que olvidara, que ya no llenara su corazón con odio y resentimiento, que enmendara su vida… sobre todo…le pedía:
-"Déjalo ir, él nunca fue tuyo, su amor ya tiene dueña, siempre ha sido de ella, no te aferres a algo que es un imposible, de nada sirve tener un cuerpo si su alma y corazón pertenecen a otra, Déjalo ir y …se… al fin feliz, termina con este infierno."-
La mujer del espejo era muy parecida a ella, solo que esta se veía demasiado triste, demacrada, solitaria, enferma, una mirada llena de dolor en aquellas pupilas hundidas y rodeadas por obscuros círculos que la hacían ver como si fuese una anciana, mas no lo era, sintió un dolor muy profundo en el pecho, esa imagen era algo que no deseaba para sí misma, no pudo evitar las lágrimas que nacieron desde su inconciencia y su rostro estaba mojado en ellas cuando abrió los ojos en la realidad. En su pecho el dolor se agudizo, tristeza, soledad, angustia… desamor, las lágrimas no dejaban de brotar de sus azules pupilas, y sus sollozos cada vez eran más audibles…
-Todo estará bien Susana…- Robert se detenía a un lado de la cama, sentía pena por aquella mujer, verla tan derrotada y sus falsas poses de diva por completo desaparecidas. Se sintió mal, pero debía haber justicia, solo así se aprendía de los errores y los de esa chica fueron muchos.
Ella solo lo miro, y una pequeña luz de esperanza se coló por su corazón completamente despedazado.
Terrece y Candy llegaban a Lakewood, la mansión a las primeras horas del día era de una vista maravillosa, se detuvieron justo en el portal de las rosas.
-Han sido demasiadas historias las que guarda este lugar, tantas vivencias, dolorosas, y algunas alegres, aquí conocí a Anthony… mi dulce Anthony….- menciono Candil melancólica quitándose el casco que la cubría… me hubiese gustado volverlo a ver.
-No lo hubiera permitido jamás…- corto Terrece decidido y ella se volvió a verlo sorprendida por sus palabras- después de conocerlo y afirmar todas sus cualidades por mí mismo… estoy seguro que no hubiese podido ganarle… era demasiado bueno para competir contra él, no me hubiese atrevido siquiera a impedir que fueras suya… ese tipo si era perfecto.
Reconoció el rebelde, no logrando evitar el sonrojo en sus mejillas por la pena de reconocer no ser rival para aquel hombre, Anthony era la combinación exacta de el mismo y el "perfecto" de Albert, no, hubiese sido demasiado, no se atrevería siquiera a tratar de soparlos si hubiese sido el caso.
Candice sonrió ante aquel comentario, Anthony era un alma dulce y a la vez atrevida, siempre mantendría un lugar especial en su corazón.
-Bueno, pues vamos a hacer lo que venimos a hacer…- el castaño le guiñó un ojo.
Terrece tomo la motocicleta para guiarla el mismo hasta la entrada de la mansión. Una vez ahí, la dejaron estacionada en la entrada, Candice espero unos minutos que el castaño le pidió para recoger algunas cosas, cuando volvió a su lado llevaba las llaves y un folder de piel, la beso en la frente y tomándole la mano la insto a seguirlo, ella sonrió y se dejó guiar. Sin saber a ciencia cierta que harían.
Bendiciones, Gracias mil, Nos seguimos leyendo. Akirem.
